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1 Libro = 1 Euro ~ Save The Children

traductor

Charles Darwin quotation

Ignorance more frequently begets confidence than does knowledge: it is those who know little, and not those who know much, who so positively assert that this or that problem will never be solved by science

Jean-Baptiste Colbert quotation

L'art de l'imposition consiste à plumer l'oie pour obtenir le plus possible de plumes avec le moins possible de cris

Somebody quotation

El miedo es la via perfecta hacia el lado oscuro. El miedo lleva a Windows, Windows a la desesperacion, esta al odio hacia Bill Gates y ese odio lleva a LINUX

Vares Velles

Vares Velles
Al Tall

Això és Espanya (vara seguidilla) per Al Tall

dimarts, 21 d’abril del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CCXX)

Dissabte, 6 de juny de 1305, primera batalla contra les tropes de xor Miqueli, fill de l'emperador grec, i primera victòria. Com podem comprovar l'atac no conté cap estratègia, únicament la desesperació d'estar lluitant contra un enemic molt superior en nombre.

Quant al resultat... bé, en aquella època els agradava exagerar una mica:

"E lendema, reconeguem nostra companya, e no trobam que haguessem perdut mas un hom a cavall, e dos dapeu e anam llevar lo camp. E segurament tota hora trobam que hagrem morts be VI milia homens a cavall, e mes de XX milia dapeu, e aço fo yra de Deus, que vench sobrells."


CCXX


Y cuando llegó el viernes a hora de vísperas, veintitrés días antes de la fiesta de sant Pere de junio (928), nos reunimos todos con nuestras armas ante la puerta de hierro del castillo. E hice subir a la torre maestra a diez hombres y a un marinero, llamado Bernat de Ventaiola, que era de Llobregat; y recitó los laudes del bienaventurado sant Pere de Roma, y todos le respondieron con lágrimas en los ojos. Y cuando hubo acabado los laudes, se levantó con la señera de sent Pere, y todos comenzaron a gritar "Salve Regina". Y hacía un día claro y con buen tiempo, en el que no había una sola nube en el cielo; y en cuanto se izó la señera, una nube se situó sobre nosotros, y nos cubrió de lluvia mientras permanecíamos arrodillados, y duró tanto como tardamos en cantar el "Salve Regina". Y cuando éste acabó, el cielo volvió a quedar tan raso como antes, y todos sentimos una gran alegría.

Y dispusimos que aquella noche todo el mundo se confesase, y al día siguiente, de madrugada, que comulgase, y cuando saliese el sol, y los enemigos viniesen a justar, que todo el mundo estuviese listo para atacar. Y así lo hicimos. Y encomendamos la señera del señor rey de Aragó a En Guillem Peris de Caldes, caballero de linaje antiguo de Catalunya, y la señera del señor rey de Sicília a En Ferran Gorín, caballero, y la señera de sant Jordi a N'Eixemèn d'Albero; y En Rocafort encomendó su señera a un hijo de caballero, llamado Guillem de Tous. Y así dispusimos nuestras filas en la siguiente forma: que no hubiese vanguardia, ni cuerpo central, ni retaguardia, sino que los hombres de a caballo estuviésemos todos en el ala izquierda, y pusimos a los de a pie, en el ala derecha. Y tal como lo habíamos dispuesto, así lo conocieron los enemigos. Y es cierto que la hueste de los enemigos estaban acampados cerca de nosotros en una montaña labrada de tierra, que estaba a dos millas.

Y cuando llegó la mañana, y era sábado, a veintidós días antes de la fiesta de sant Pere de junio, nos atacaron, ocho mil hombres a caballo, listos para la batalla, y dejaron dos mil con los de a pie y las tiendas, porque ellos daban su victoria por segura. Y cuando salió el sol, estábamos fuera de los valles, listos para combatir, dispuestos tal como antes he dicho. Y dispusimos que nadie se moviera hasta que se gritara la orden, y ésta la daría el mencionado Ventaiola; y en cuanto se diera la orden, que las trompas y las nácaras sonarían y que todos juntos atacásemos. Y así se hizo. Y los enemigos estaban con las lanzas en ristre, listos para atacar.

Y cuando se dio la señal, iniciamos el ataque todos a una. Y caímos de tal forma entre ellos, que pareció que todo el castillo diese en tierra; y ellos atacaron de igual modo muy vigorosamente. ¿Qué os diré? Que por su pecado y por el buen derecho que nos asistía, fueron derrotados; y una vez que su vanguardia fue vencida, todos a una dieron la vuelta para huir. Y nosotros empezamos a atacar contra ellos, que nadie levantaba la mano sin herir en carne; y así huyeron hasta la montaña donde estaban sus tropas; y si nunca visteis gente venir a recibir a los suyos de buen grado, así lo hicieron los de la hueste, tanto los de a caballo como los de a pie, que vinieron en su ayuda, de forma que en aquel punto temimos no poder con todos. Pero un clamor nació entre nosotros, y gritamos en cuanto alcanzamos el pie de la montaña: - Via sus! Via sus! Sant Jordi! Sant Jordi!-, y así nos reanimamos, y volvimos a atacar todos cruelmente contra ellos quienes, de igual modo que sus compañeros, se rindieron; y ya no fue necesario atacar más. ¿Qué os diré? Tanto como duró el día, duró la persecución, más de veinticuatro millas, que antes de que lo dejásemos ya era noche oscura. Y ya de noche tuvimos que regresar, y fue medianoche antes de que hubiéramos alcanzado Gal·lípol.

Y a la mañana siguiente reconocimos nuestra compañía, y encontramos que sólo habíamos perdido un hombre de a caballo y dos de a pie. Y fuimos a levantar el campo, y encontramos que habíamos matado a seis mil hombres de a caballo, y a más de veinte mil de a pie. Y seguro que esto fue la ira de Dios que se abatió sobre ellos, que nosotros nunca hubiéramos podido imaginar que hubiese muerto tanta gente, sino que pensamos que los unos habían ahogado a los otros. Y del mismo modo mucha gente murió en las barcas, que había muchas en tierra por la costa, desventradas, y las varaban, y tanta gente pretendía subir a bordo, que cuando las botaban al agua, inmediatamente zozobraban y se ahogaban; y así se perdió mucha gente. ¿Qué os diré? Que el botín fue tan grande en aquella batalla, que nadie podría contarlo, y tardamos ocho días en levantar el campo, sin levantar otra cosa que oro y plata, que todas las cintas de los hombres a caballo, y las espadas, y las sillas, y los frenos, y todas sus armaduras estaban guarnecidas de oro, y todos llevaban dinero, y otro tanto los hombres de a pie; de modo que fue innumerable lo que se ganó. Y asimismo capturamos tres mil caballos vivos; y a otros muchos los encontramos muertos; y otros iban por el campo esparciendo sus tripas; y así conseguimos tantos caballos que había tres por cada uno.

Y cuando hubimos levantado el campo, yo había capturado a cuatro griegos, que encontré en una casa, y eran unos pobres hombres de Gal·lípol; y les dije que les pagaría muy bien si querían ser espías nuestros, y ellos accedieron con gran alegría. Y los vestí muy bien a la greguesca, y les di a cada uno un caballo de los nuestros, puesto que nosotros ya teníamos bastantes, y me juraron que me servirían bien y lealmente. Y enseguida envié a dos de ellos a Andrinòpol (929) para ver qué hacía el hijo del emperador, y a los otros dos los envié a Contastinoble. Y en pocos días regresaron los que habían ido donde el hijo del emperador, y dijeron que el hijo del emperador venía contra nosotros con diecisiete mil hombres a caballo y cien mil hombres de a pie, y que ya había salido de Andrinòpol.


NOTAS


928. La festividad de San Pedro y San Pablo es el 29 de junio, aunque teniendo en cuenta que las celebraciones de las fiestas importantes se inician la víspera,estamos hablando del 5 de junio de 1205. Si alguien se molesta en consultar un calendario perpétuo, comprobará que dicho día era, efectivamente, viernes.

929. Andrinòpol: Adrianópolis, la actual Edirne turca

dilluns, 20 d’abril del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CCXIX)

Primers de juny de 1305. La Companyia ha quedat pràcticament desfeta. Els seus caps principals i les dues terceres parts dels seus efectius han quedat anihilats. En un exercici de democràcia interna, discuteixen quina alternativa prendre.

Al final guanyarà la postura d'enfrontar-se i morir matant, si cal. Així que enfonsen les barques (no us recorda això a Alexandre Magne i, segles més tard, a Hernan Cortés?: la història no fa més que repetir-se).

Comença una altra epopeia


CCXIX


Es verdad que cuando supimos que En Berenguer d'Entença había sido capturado, y que quienes iban con él habían sido muertos o capturados, nos quedamos muy desconsolados. Y cuando nos enteramos asimismo de la muerte de En Siscar y de los otros embajadores que habíamos enviado al emperador, un día convocamos consejo sobre qué íbamos a hacer. Y como ya os he dicho, encontramos que no habíamos quedado más de doscientos seis hombres de a caballo y mil doscientos cincuenta y seis hombres de a pie. Y la asamblea se dividió en dos bandos, unos decían que fuésemos con todo lo que nos quedaba a la isla del Metolí (927), que es una buena y provechosa isla; puesto que todavía nos quedaban cuatro galeras y doce leños armados, y muchas barcas, y una nave de dos cubiertas, de forma que nos podríamos embarcar a salvo; y luego, una vez arribados a la isla, ya haríamos la guerra al emperador. Y la otra opinión era que sería gran vergüenza para nosotros que hubiésemos perdido dos señores y tan buena gente como nos habían matado a gran traición, y que no los vengásemos o muriésemos como ellos; que si esto hiciéramos mereceríamos ser lapidados por cualquiera, fundamentalmente por ser gente que gozábamos de gran fama y que además teníamos todo el derecho de nuestra parte; por lo que más valía morir con honor que vivir con deshonor. ¿Qué os diré? Al final ganó el consejo de combatir contra ellos, y que hiciésemos la guerra, y que muriese el que dijese otra cosa; y para mayor seguridad, que inmediatamente arrancásemos de las galeras, y de los leños, y de las barcas, y de la nave, dos tablones de la quilla de cada barco, para que nadie pudiese en ninguna forma escapar por mar; y así que todo el mundo empezase a actuar como correspondía. Y esta fue la decisión del consejo.

E inmediatamente yo y todos los otros fuimos a hundir todos los barcos. Y yo mande hacer una gran señera de sant Pere de Roma, para izarla en la torre maestra, e hice tejer una señera real del señor rey de Aragón, y otra del señor rey de Sicília, y otra de sant Jordi; y estas tres serían las que llevaríamos a la batalla, y la de Sent Pere permanecería en la torre maestra. Y así, entre aquel día, y el siguiente, quedaron confeccionadas.


NOTAS


927. Mitilene. Isla de Lesbos.

diumenge, 19 d’abril del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CCXVIII)

Continuen les desgràcies de la Companyia, Berenguer d'Entença, el megaduc, i per tant el seu cap principal (dels pocs que els hi quedaven) és capturat pels genovesos.

Malgrat que Muntaner intenta rescatar-lo, no ho aconsegueix.

La Companyia, cada vegada més òrfena...


CCXVIII


Y cuando En Berenguer d'Entença hubo saqueado la ciudad de Recrea, lo que fue una de las grandes hazañas del mundo, regresó junto a la compañía con gran botín. Y mientras regresaba a Gal·lípol, dieciocho galeras genovesas navegaban hacia Contastinoble y habían de entrar en Mar Major, y se cruzaron con él en una playa que está entre Panido y el cabo del Gano. Y En Berenguer d'Entença hizo armar a su gente, y puso proa a tierra, y se situó de popa al mar con las cinco galeras. Y los genoveses lo saludaron, y luego con una barca fueron hacia él y le dieron garantías; y el capitán de las dieciocho galeras lo invitó a almorzar en su galera, y En Berenguer d'Entença, por su mala estrella, se confió y fue a la galera del capitán. Y mientras comían, la gente de En Berenguer d'Entença fue desarmada, y atacados por la espalda les arrebataron las cuatro galeras, matando a más de doscientas personas. Y en una galera, la de En Berenguer d'Entença, ya prisionero, estaba En Berenguer de Vilamarí y otros caballeros, que no quisieron rendir sus armas, y fue tan fuerte la batalla contra esta galera, que murieron cuatrocientos genoveses y todos los de la galera de los que ni uno pudo salvarse.

Y ya podéis ver qué invitación supieron hacer los genoveses a En Berenguer d'Entença, que lo llevaron preso a Contastinoble, a él y a todos los que, de los suyos, habían quedado vivos, y se quedaron con todo lo que En Berenguer d'Entença había ganado en la ciudad de Recrea. Por lo que está loco aquel señor u hombre cualquiera que se fía de ningún hombre de república; que no saben lo que es la fe, ni la pueden guardar. Y de este modo condujeron preso a En Berenguer d'Entença, y a todos los suyos, y los mostraron de forma despreciable en Pera (que es una villa de genoveses frente a Contastinoble) durante un mes, hasta que las galeras hubieron entrado y salido de Mar Major (925). Y luego se llevaron consigo a En Berenguer d'Entença a Génova, y pasaron por Gal·lípol; y yo subí a verle, y les quise entregar diez mil pérperas (926) de oro para su rescate (que una pérpera vale diez sueldos barceloneses) y que lo soltasen, y no quisieron hacerlo. Y cuando vi que no querían hacerlo, le entregué a él, mil pérperas de oro, para que tuviera con qué gastar. Y se lo llevaron a Génova.

Y dejaré de hablaros de En Berenguer d'Entença, que ya sabré volver a él cuando lugar y tiempo sea, y volveré a hablaros de nosotros, que permanecíamos en Gal·lípol.


NOTAS


925. Mar Negro.

926. Moneda bizantina de oro.

dissabte, 18 d’abril del 2009

Una mica d'humor per al cap de setmana.

M'ha arribat aquesta sèrie d'acudits sobre metges i pacients.

Bon cap de setmana

- Me temo que tiene usted la enfermedad de Tuner.
- ¿Y eso es grave doctor?
- Todavía no lo sabemos Sr. Tuner.

- Desnúdese.
- Pero doctor, es que me da vergüenza.
- Tranquila mujer, apagaré la luz.
- Esta bien ... ¿Y dónde pongo la ropa Dr.?
- Aquí junto a la mía.

- Doctor, entonces ¿no hay más remedio que operarme?
- Desde luego.
- Pero si no tengo nada!!
- Mejor, así será más fácil la operación.


- Doctor, es que no me decido a operarme.
- ¿Por que?
- Es que es una operación carísima.
- Y a usted qué más le da, ¡¡ si la van a pagar sus herederos!!


- Doctor, mi hija no se encuentra bien.
- Dígame, ¿su hija esputa y excrementa?
- Mi hija es puta, pero no escarmienta.


- Doctor, no puedo dormir. Si me echo del lado izquierdo se me sube el hígado, y si me echo del derecho se me sube el riñón.
- Pues, acuéstese boca arriba.
- Entonces se me sube mi marido.


- Doctor, me tiemblan mucho las manos.
- ¿No será que bebe demasiado alcohol?
- Qué va, ¡¡ si lo derramo casi todo!!


- Veo que hoy tose usted mejor.
- Sí doctor, es que he estado toda la noche entrenándome.


- Doctor, tengo molestias en los gitanales...
- ¿En los gitanales? Querrá usted decir en los genitales.
- No sé, doctor, yo como los veo morenos y con el pelo rizado...


- Doctor, mi marido ya no es lo que era. ¿Puede usted hacer algo para dejármelo como un toro?
- Por supuesto, desnúdese y empezamos por los cuernos.


- Hay que hacerle un análisis de orina, heces y semen.
- Pues tome usted los calzoncillos, que tengo mucha prisa.


- Doctor, ¿cuánto tiempo me queda de vida?
- ... 5, ... 4, ... 3, ... 2, ...


- Lo siento, le queda poco tiempo de vida, tendrá usted que dejar el alcohol, el tabaco y el sexo.
- ¿Y así viviré más doctor?
- No, pero se le harán los días mas largos.


- Doctor, ¿cómo ha ido la operación de mi mujer?
- ¿Operación? Pero, ¿no era una autopsia?


- Doctor, vengo a que me osculte.
- Ráspido en el armario.


- Doctor, tengo complejo de fea.
- De complejo nada.


- ¿Desde cuando tiene usted la obsesión de que es un perro?
- Desde cachorro, doctor.


- Doctor, tengo diarrea mental.
- ¿Y eso?
- Pues, verá usted, cada idea que tengo la cago.


- Su mujer está en las últimas.
- ¿De su enfermedad?
- No de las listas de espera.


- Doctor, ¿qué puedo hacer para que este año mi mujer no se quede embarazada en vacaciones?
- Llévesela con usted.


- Doctor, me duele la pierna izquierda.
- Eso es por la edad.
- Pues la derecha es igual de vieja y no me duele.


- En un chequeo médico de empresa:
- Desnúdese señorita.
- ¿Otra vez? Si otro colega suyo me ha reconocido hace cinco minutos y me ha dicho que estoy estupenda.
- A mí también me lo ha dicho, por eso quiero comprobarlo.

Crònica de Ramon Muntaner (CCXVII)

Tornen els ambaixadors de la Companyia d'haver retat l'emperador, qui s'ha excusat dient que ell no ha tingut res a veure amb la matança organitzada pel seu fill.

Però la realitat és ben bé una altra de molt distinta. En arribar a Rodistó, l'actual Tekirdag, les tropes de l'emperador estan esperant-los per assassinar-los també.

"E tots esquarteraren los en la carniceria, e a quarters ells los penjaren."


CCXVII


Y una vez realizado esto, se despidieron del emperador, y le solicitaron que les facilitara un representante con autoridad que les acompañase hasta llegar a Gal·lípol. Y él les facilitó a esta persona, y cuando llegaron a la ciudad del Rodristó (924), éste les hizo prender, a los veintisiete catalanes y aragoneses de la expedición, y los descuartizaron a todos, y los colgaron a cuartos en la carnicería. Y podéis ver cuanta crueldad del emperador con estos embajadores. Y tened confianza en que más adelante la compañía se tomó tal venganza de esto, con la ayuda de Dios, que nunca jamás tan cumplida venganza hubo.

Y en este golfo hay un milagro, que siempre encontraréis en él unas manchas de sangre del tamaño de una colcha, y las hay más grandes y más pequeñas; que aquel golfo siempre se encuentra lleno de tales manchas de sangre viva, y en cuanto salgáis de aquel golfo no encontraréis ninguna. Y los marineros recogen aquella sangre, y se la llevan de un extremo a otro del mundo como reliquia. Y esto ocurre por la sangre de los Inocentes que fue vertida en aquel lugar; y así es desde aquellos tiempos hasta los actuales, y siempre ocurrirá así. Y esto es verdadera verdad, que yo con mi propias manos la he recogido.


NOTAS


924. Rodistró. Anteriormente la ha nombrado Rodistó. Tekirdag.

divendres, 17 d’abril del 2009

Divendres cançó. L'unicorn. Joan Isaac

I avui, Joan Isaac s'atreveix amb un veritable clàssic, L'unicorn de Silvio Rodriguez, i li surt tan bé que és acompanyat pel propi autor de la cançó.

Com sempre, primer, l'original




Unicornio (o Noticia)

Mi unicornio azul
ayer se me perdió.
Pastando lo dejé
y desapareció.
Cualquier información
bien la voy a pagar.
Las flores que dejó
no me han querido hablar.

Mi unicornio azul
ayer se me perdió.
No sé si se me fue,
no sé si extravió,
y yo no tengo más
que un unicornio azul.
Si alguien sabe de él,
le ruego información.
Cien mil o un millón
yo pagaré.

Mi unicornio azul
se me ha perdido ayer,
se fue.

Mi unicornio y yo
hicimos amistad,
un poco con amor,
un poco con verdad.
Con su cuerno de añil
pescaba una canción.
Saberla compartir
era su vocación.

Mi unicornio azul
ayer se me perdió
y puede parecer
acaso una obsesión,
Pero no tengo más
que un unicornio azul
—y aunque tuviera dos
yo solo quiero aquel—.
Cualquier información
la pagaré.

Mi unicornio azul
se me ha perdido ayer,
se fue.


I ara la versió de Joan Isaac, amb un duo del propi Silvio



L'unicorn

El meu unicorn blau
ahir es va escapar.
El vaig deixar pastant
i a casa no ha tornat.
A qui me'n doni informació
la hi pagaré molt bé.
Les flors que em va deixar
no m'han volgut parlar.

Mi unicornio azul
ayer se escapó.
Lo dejé paciendo
y no ha vuelto a casa.
Al que me dé información
se la pagaré muy bien.
Las flores que me dejó
no me han querido hablar.

El meu unicorn blau
ahir es va escapar.
No sé si s'ha perdut,
no sé si se n'ha anat.
I jo no tinc res més
que el meu unicorn blau.
Si algú en sap res, d'ell,
li'n prego informació.
Cent mil o un milió
jo pagaré.

Mi unicornio azul
ayer se escapó.
No sé si se ha perdido,
no sé si se ha ido.
Y yo no tengo nada más
que mi unicornio azul.
Si alguien sabe algo, de él,
le ruego información.
Cien mil o un millón
le pagaré.

El meu unicorn blau
ahir se'm va escapar.
Ahir...

Mi unicornio azul
ayer se me escapó.
Ayer...

L'unicorn i jo
vam fer gran amistat.
Una mica amb amor,
una mica amb veritat,
la seva banya anyil
pescava una cançó.
Saber-la compartir
era una vocació.

El unicornio y yo
hicimos gran amistad.
Un poco con amor,
un poco con verdad,
su cuerno añil
pescaba una canción.
Saberla compartir
era una vocación.

El meu unicorn blau
ahir se'm va escapar
i a algú li pot semblar
que estic obsessionat.
Però jo no tinc res més
que el meu unicorn blau.
Ni que en tingués dos...
Jo només vull aquest.
A qui me'n doni informació
li ho agrairé.

Mi unicornio azul
ayer se me escapó
y a alguien le puede parecer
que estoy obsesionado.
Pero yo no tengo nada más
que mi unicornio azul.
Aunque tuviera dos...
Yo sólo quiero éste.
A quien me dé información
se lo agradeceré.

El meu unicorn blau
ahir se'm va escapar.
Adéu…

Mi unicornio azul
ayer se me escapó.
Adiós...

Crònica de Ramon Muntaner (CCXVI)

Traïts, assetjats a Gal·lípoli per les tropes gregues, amb pràcticament tots els seus caps assassinats, la Companyia no oblida els bons costums i usatges de la guerra, i decideix retar l'emperador a Constantinopla, davant dels representants de les repúbliques de Gènova, Pisa i Venècia.

Com diuen al meu poble: ¡Quins collons!


CCXVI


Cierto es que cuando el césar fue asesinado y nos hubieron dado caza y nos tenían sitiados, acordamos que antes de atacar al emperador, que lo desafiáramos y lo retásemos por lo que nos había hecho; y que este desafío, y el reto consiguiente, se realizase en Contastinoble en presencia del alcalde de la república de Venecia, y el de la república de Pisa y del capitán de la república de Génova, y todo ello mediante cartas públicas. Y ordenamos a En Siscar, caballero, y a Pero Llopis, adalid, y a dos jefes de almogávares y a dos cómitres, que fuesen con una barca de veinte remos en representación de En Berenguer d'Entença, y de toda la compañía. Y así se hizo: que fueron a Contastinoble, y en presencia del alcalde de la república y de las citadas repúblicas desafiaran al emperador, y luego lo retaran y prometieran que diez a diez, o cien a cien, estaban listos para probar que vilmente y falsamente había hecho asesinar al césar y a las otras gentes que con él habían ido, y habían acosado a la compañía sin haberla desafiado, de forma que su fe no valía nada, y que de aquí en adelante se convertían en sus enemigos. Y de esto llevaron cartas públicas, partidas por a.b.c. que portaban consigo, y otras que dejaron para constancia fiel de las repúblicas. Y el emperador se excusó, diciendo que él no había ordenado hacer esto. Y ved de qué forma se podía excusar, cuando aquel mismo día hizo matar a todos cuantos catalanes y aragoneses había en Contastinoble, incluido En Ferran d'Aunès, almirante.