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1 Libro = 1 Euro ~ Save The Children

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Charles Darwin quotation

Ignorance more frequently begets confidence than does knowledge: it is those who know little, and not those who know much, who so positively assert that this or that problem will never be solved by science

Jean-Baptiste Colbert quotation

L'art de l'imposition consiste à plumer l'oie pour obtenir le plus possible de plumes avec le moins possible de cris

Somebody quotation

El miedo es la via perfecta hacia el lado oscuro. El miedo lleva a Windows, Windows a la desesperacion, esta al odio hacia Bill Gates y ese odio lleva a LINUX

Vares Velles

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Al Tall

Això és Espanya (vara seguidilla) per Al Tall

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dimarts, 10 de febrer del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CL)

Un cop tornat en Bernat de Sarrià de la seua incursió marina fins a Nàpols, el rei Jaume I de Sicília passa a Calàbria per tal de consolidar el seu domini de la part peninsular del regne de Sicília.

D'acord amb el seu estil i la seua voluntat de no cansar l'oient, Muntaner anirà alternant en la narració les coses que succeeixen al regne de Sicília amb les que ocorren al regne d'Aragó.


CL


Y en cuanto En Bernat de Sarrià hubo hecho todo esto, regresó a Sicília con gran botín, donde encontró al señor rey, quien se mostró muy satisfecho de lo que había hecho, e igualmente se mostraron alegres todos los sicilianos por los grandes ultrajes que los amalfitanos les inferían cada día.

Y tan pronto como las galeras arribaron a Messina, el señor rey pasó a Calabria con mucha gente, y fue visitando todas sus tierras; y conforme iba cabalgando, se le rendía la tierra que todavía no le pertenecía; de modo que, ciertamente, si el almirante hubiese estado en aquel momento allí con su flota, directamente hubiera llegado hasta la ciudad de Nàpols. ¿Qué más os podría decir? Que limpiamente conquistó toda Calabria, salvo el castillo de Estil, tal como antes os he narrado, y Tàranto, y todo el Principat, y el cabo de las Leuques, y Otrento (que es arzobispado, y una buena y gran ciudad), y luego, desde Principat hasta treinta millas cerca de Salern. Y así el señor rey, una vez hubo conquistado todo lo que le plugo, fue solazándose y cazando por la Calabria, ya que es la más sana provincia del mundo, y la mas agraciada de toda sanidad y con las mejores aguas y las mejores frutas del mundo. Y en la Calabria había muchos honrados ricoshombre y caballeros tanto de Catalunya y de Aragón como del mismo país; y así el señor rey iba de convite en convite y de placer en placer. Y mientras el señor rey de esta forma se iba solazando, En Bernat de Sarrià arribó con sus galeras a Messina, y desarmó; y vio que había ganado mucho en su incursión.


Ahora dejaré de hablar del señor rey de Sicília, y volveré a hablaros del señor rey N'Anfòs de Aragón.

dilluns, 9 de febrer del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CXLIX)

L'almirall Bernat de Sarrià emprèn la missió de càstig encomanada, arribant fins a Nàpols tal com Jaume li havia manat, i atacant inclús terres del papat. Honori IV sabrà que la mort del rei en Pere, no ha canviat gaire coses.


CXLIX


Y cuando las veinte galeras hubieron sido armadas, y hubo nombrado como su capitán al mencionado Bernat de Sarrià, le ordenó que se embarcara, y que pusiera rumbo a Nàpols, y que averiguase qué se comentaba por allí, y luego que virase hacia Iscle (683), y que batiese la costa hasta el puerto de Roma; y cuando él regresase, él pasaría a Calabria, ya que quería dar a conocer a los enemigos que el rey de Aragón no había muerto, sino que si antes tenían que oponerse a un rey, de ahora en adelante tendrían que batallar contra dos, que son un solo corazón y una sola voluntad. Y cuando hubo dicho esto, En Bernat de Sarrià, se despidió de él y de madona la reina y del infante En Frederic, y embarcó en buena hora y con la protección de Dios. Y batió toda Calabria, y llegó al cabo de la Pel•lunuda (684), y del cabo de la Pel•lunuda entró en mar abierto, y puso rumbo a la costa de Amalfa (685). Y aquella costa estaba poblada de la peor gente y de los más indeseables corsarios que hubiese en el mundo, y especialmente un lugar que se llama Passetà (686). Y pensó que si corría la costa de Amalfa, prestaría tres buenos servicios al señor rey de Sicília y a sus gentes: primero, que vengaría el daño que habían causado en las guerras pasadas; segundo, que una vez los hubiera destruido, ya no podrían causar más daño en adelante; y por último que ésta sería la mejor batalla y la más venturosa que, en mucho tiempo, hubiera en aquellas partes. Y tal como se lo propuso, lo cumplió, que antes de amanecer, tomó tierra y desembarcó a toda su gente, cerca de la ciudad de Sent Andreu d'Amalfa; y corrió toda la montaña, y quemó y saqueó Menor (687), y Major (688), y Passetà, y todo cuanto había en la montaña; y estuvo cuatro días, señera izada, quemando y saqueándolo todo. Y sorprendió en sus camas a los malvados de Passetà, de forma que todos acabaron degollados; y quemó las galeras y leños que tenían varados en la villa, y no dejó ni un navío ni allí ni en toda la costa. Y cuando lo hubo quemado y saqueado todo, embarcó y fue a Sorrent (689), e hizo otro tanto; y hubiera hecho lo mismo en Castellamar (690), si no llega a ser por la mucha caballería que había llegado de Nàpols. ¿Qué os diré? Que entró en el puerto de Nàpols, y sacó de él naves y leños, y las quemó. Y después llegó a Iscle, donde permaneció tres días; y luego corrió la costa hasta el puerto de Roma, y capturó naves, y leños y galeras, que envió a Sicília.

Y el papa (691), que tuvo noticias del gran desastre que había por toda la costa, y que habían capturado todos los leños que se encontraban en la boca del puerto de Roma, preguntó qué era este mare magnum, y le dijeron:

- Santo Padre, es un caballero de Sicília llamado En Bernat de Sarrià, que ha venido con veinte galeras desde Sicília, y ha quemado y saqueado toda la costa de Amalfa y el puerto de Nàpols, y ha destruido toda la costa, e incluso de aquí, del puerto de Roma, ha capturado galeras, leños y barcas, y no hay nadie que se le puede oponer.

Dijo el papa:

- Ah, Dios! ¿Qué es esto? ¿Con qué demonios ha de batallar quien con la casa de Aragón guerrea? Que todos los caballeros de Catalunya son diablos encarnados, y nada se les puede oponer, ni por tierra ni por mar. A Dios pluguiese que ellos se encontrasen reconciliados con la Iglesia, que estas son gentes con las que conquistaríamos todo el mundo, y derrotaríamos a todos los infieles. Por lo que ruego a Dios que en breve envíe paz entre la santa Iglesia y ellos. Y Dios perdone al papa Martí, que así los expulsó de la gracia de la santa Iglesia; pero si nos podemos, en breve, si a Dios place, los reconciliaremos, que son gente de mucha valentía y de gran bondad. Que no hace muchos días que han perdido a su señor que era el mejor caballero del mundo, y estoy seguro, tal como empiezan, que igual son sus hijos.


NOTAS


683. Ischia. Isla junto al golfo de Nápoles

684. Cabo Palinuro, junto a Policastro

685. Amalfi. Ciudad de la Campania sobre el golfo de Salerno. Famosa por sus Tablas Amalfitanas, que fueron durante mucho tiempo el código de referencia del derecho marítimo en el mediterráneo. Fueron desplazadas por el Consulado de Mar.

686. Positano. En el golfo de Salerno.

687. Minori.

688. Maiori.

689. Sorrento. En el golfo de Nápoles.

690. Castellammare di Stabia. En el golfo de Nápoles.

691. Se trata de Honorio IV, sucesor el 1985 de Martín IV. Nacido en Roma, ejerció su pontificado del 1985 al 1987. Fue rápidamente elegido papa el 2 de abril de 1985, (la muerte de su antecesor Martín IV se había producido el 28 de marzo), siendo ordenado sacerdote el 19 de mayo para poder ser consagrado papa el 20 de mayo. Continuó manteniendo la política anticatalana de su antecesor.

diumenge, 8 de febrer del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CXLVIII)

Acabat el dol a Sicília, Jaume I de Sicília, el Just, és coronat Rei de Sicília.

Jaume no perd puntada. Immediatament nomena almirall Bernat de Sarrià, amb la clara intenció de continuar la guerra fins aconseguir el domini no només del regne insular: Sicília, sinó també de la part peninsular del regne: Calàbria i Nàpols.


CXLVIII


Y cuando finalizó el luto, el señor rey En Jacme ordenó por toda Sicília y Calabria que todo el mundo acudiese a fecha fija a Palerm, a la fiesta en la que él se coronaría rey de Sicília y de todo el reino. Y enviaron cartas a todas partes; y en cuanto hubieron salido las cartas, el señor rey y madona la reina y el infante En Frederic fueron a Palerm; y cuando llegaron allá, se celebró fiesta muy grande. Y llegó el día que el señor rey había dispuesto; y allí, con gran alegría y gran fiesta y con la gracia de Dios, el señor rey En Jacme, tomó la corona del reino de Sicília y de todo el reino, en tan buena hora y con la gracia de Dios, que nunca hubo rey que tan gracioso y afortunado fuera para sus gentes, y lo es todavía, y lo será durante muchos años si a Dios place; que, desde que fue coronado, aunque las gentes de Sicília sembraran piedras, recogerían buen trigo y excelente cebada. Que, en verdad, en Sicília, y en Calabria, había veinte casas de ricoshombre, que cada uno de ellos hacía mayor gasto que un rey haría; y todos eran ricos y acomodados, y su corte era rica y abundante en tesoros y en el resto de bienes. Por lo que bien se le puede llamar el santo rey En Jacme el bienaventurado.

Y en cuanto acabó la celebración, regresó a Messina, y enseguida hizo armar veinte galeras, y nombró capitán a un caballero al que él apreciaba mucho, llamado En Bernat de Sarrià; que bien podría decirse que se querían como hermanos; y eran dos hermanos uno llamado En Bernat de Sarrià, y otro En Vidal de Sarrià, y de cada uno de ellos (como antes os comenté de En Guillem Galceran) se podría escribir, con sus proezas y caballerías, y batallas, y hazañas, un libro todavía más grande, que el Llibre de Jaufré. Y principalmente del mencionado En Bernat, quien había sido, y lo es todavía, el caballero más valiente que nunca hubo en Espanya; y ha servido a señor que bien se lo ha recompensado, a saber, este rey En Jacme de Sicília, que con el tiempo lo hizo noble, y le dio señera y todo lo que le corresponde a un noble, según más adelante oiréis, cuando sea su tiempo y lugar.

dissabte, 7 de febrer del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CXLVII)

Mort el rei en Pere, el missatger enviat a comunicar-ho als successors arriba primer en Mallorca on hi és Alfons I de València, II de Catalunya i III d'Aragó, dit el Franc o el Liberal.

Una vegada donada la notícia, partirà cap a Sicília, on hi són la reina Constança, viuda del traspassat rei en Pere, i els seus fills, el rei Jaume I de Sicília dit el Just, i l'infant Frederic.


CXLVII


Y una vez hubo partido la galera, en pocos días llegó a Mallorca, donde encontró al señor rey N'Anfòs en las Torres Llavaneres. E hizo todo lo que le habían ordenado los albaceas del señor rey; y bajó a tierra con sus más bellos ropajes. Y esto hizo sabiamente, porque dice el refrán del prohombre: "Envía hombre sabio, y no es necesario que le digas qué tiene qué hacer"; por lo que cualquier señor y ciudad y villa debe tener por cierto que cuando envía correos, debe elegirlos entre los más sabios que tenga, que un buen mensajero honra a su señor (y esto en general) y lleva a buen término su encargo. Y cuando hubo hablado con el señor rey y con el almirante, embarcó y puso rumbo a Sicília. Y en pocos días llegó a Sicília, y encontró en Messina a madona la reina y al señor rey En Jacme, rey de Sicília, y al infante En Frederic; y les contó la noticia y todo lo que le había sido ordenado. Y cuando fue publicada la muerte y se leyó el testamento en Messina, vierais luto, y llantos, por toda Sicília y por toda Calabria, que duró ocho días, en los que no se hizo nada.

divendres, 6 de febrer del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CXLVI)

I arriba la mort de Pere III d'Aragó, II de Catalunya i I de València, dit, merescudament, el Gran. Amb 45 anys, només, de vida, i només 9 anys de regnat -son pare, Jaume I va durar massa, i Pere, massa poc- ha reconquistat Alacant i Múrcia perdudes novament pels seus parents de Castella, s'ha enfrontat al francesos i ha conquerit Sicília, i el sud d'Itàlia, i ha fet fora de la península els invasor francesos.

A partir d'aquest moment ja parlarem dels seus dos hereus, Alfons el Franc, rei d'Aragó, Catalunya, València, i Mallorca i Jaume I, rei de Sicília.


CXLVI


Y una vez hecho esto, solicitó que le aproximaran una cruz que tenía enfrente, y la recibió en sus manos, llorando con gran devoción; y rezó un piadosa oración. Y cuando lo hubo hecho, elevó los ojos al cielo, y se persignó tres veces, y luego abrazó la cruz, y cruzó los brazos sobre ella, y dijo:

Padre y señor y verdadero Dios Jesucristo, en vuestras manos encomiendo mi espíritu. Plázcaos, por la santa pasión que por nosotros, pecadores, sufristeis, recibir mi alma en el paraíso, con el bienaventurado monsèñer sant Martí, del que hoy todos los cristianos del mundo celebran la festividad, y con los otros santos benditos.

Y en cuanto hubo dicho esto, levantó los ojos al cielo, y su alma se separó de él, tan dulcemente, como si fuera la de un niño que fuese con los ángeles al paraíso. Dios, por su bondad y merced, quiera que así sea! Y todos debemos ser de la misma opinión, que él se encuentra con el bienaventurado sant Martí y con los otros santos en el paraíso, y que nunca ningún cristiano tuvo tan hermoso fin como él, en el año mil doscientos ochenta y cinco.

Y cuando el señor rey hubo abandonado esta vida, vierais duelo, y llantos, y gritos, que nunca se vieron ni oyeron tales. Y mientras todos lloraban, los albaceas, que se encontraban en aquel lugar, ya habían hecho armar una galera en Barcelona desde que vieran que el rey se encontraba tan mal, y en cuanto murió, eligieron un caballero sabio y bueno, y le dieron dos copias autenticadas del testamento del señor rey, y le ordenaron que embarcara enseguida en Barcelona en la galera que encontraría lista, y que tomase el rumbo de Mallorca, y que fuese allá donde encontraría al señor rey de Aragón, N'Anfòs; y que en cuanto llegase a donde éste estaba, que nadie bajase a tierra sino él, y que no dejasen embarcar a nadie en la galera; y cuando llegara a su destino, que hablase únicamente con el señor rey y con el almirante, y les contase la muerte del señor rey y les diese una de las copias del testamento; y en cuanto hubiere hecho esto, que embarcase de nuevo y que fuese a Sicília, y que ante todo el mundo tomase el rumbo de Sicília; y cuando hubiese llegado a Sicília, relatase a madona la reina, y al señor rey En Jacme, rey de Sicília, y al señor infante En Frederic, la muerte del señor rey, y diese al señor rey de Sicília la copia del testamento. Y el caballero dijo que se encontraba listo para hacer lo que ordenaban y fue a Barcelona, y encontró la galera preparada, y embarcó, y enseguida batió remos y zarpó.

Ahora dejaré de hablar de la galera, y volveré a hablar del señor rey de Aragón.

Como ya os he dicho, grande fue el duelo que se celebró por toda la tierra; que los mensajeros volaron a todas partes, y a la mañana siguiente ya había más de veinte mil personas de Barcelona, y más de cinco mil de Tarragona, y del campo de Penedès, de forma que se reunió tanta gente que no podían caber en Vilafranca ni siquiera en dos leguas a la redonda. Y a la mañana siguiente, con gran procesión, trasladaron el cuerpo al monasterio de Santes Creus, y allí celebraron un oficio muy solemne (ya que había sido absuelto en confesión, y había jurado los mandamientos de la santa Iglesia), y hubo sermón y toda la solemnidad que correspondía a tal señor; y hubierais visto quemar más de diez mil hachones, desde que abandonó esta vida hasta que fue sepultado. Y una vez fue enterrado el señor rey, regresaron todos a sus tierras, y por todas partes se encontraban con grandes llantos y lamentaciones.

Dios, por su merced, acoja su alma, amén! Que ha muerto aquel que hubiera sido otro Alexandri en el mundo, sólo con que diez años más hubiera vivido.

Ahora dejaré de hablaros de él, y volveré a hablar del mensajero que va hacia Mallorca y Sicília.

dissabte, 27 de desembre del 2008

Crònica de Ramon Muntaner (CVII)

Els francesos de misser Arnau han près el castell d'Augusta, però prompte arriben Roger de Llòria per mar i l'infant Jaume per terra.

La desfeta és previsible. Jaume es mostra magnànim amb misser Arnau i li perdona la vida, ordenant que el desembarquen en terres en poder de Carles d'Anjou, no abans d'haver-li regalat deu cavalls, i haver-li retornat les armes.

Com que la flota que els havia dut en Sicília (i que havia fugit de la crema) es troba fondejada a Brindisi, allà envia a Berenguer de Vilaragut a per ella.


CVII


Cuando el señor infante En Jacme y el almirante supieron que misser Arnau de Avella había saqueado y quemado Agosta, el señor infante hizo salir inmediatamente su señera al campo, con unos setecientos hombres a caballo, y cuatro mil almogávares, y mucha gente de a pie, y marchó directamente sobre Agosta. Y el almirante hizo embarcar enseguida en las galeras a todo el mundo; y no hizo falta rogarles ni forzarles, puesto que embarcaban como si ganaran indulgencias, con gran gozo y alegría. Y una vez hubieron embarcado, pusieron rumbo al puerto de Agosta; y cuando llegaron al puerto, no penséis que esperaron al señor infante, sino que entraron enseguida en la villa; y en sus calles se pudieron contemplar los más bellos lances de armas del mundo. ¿Qué os diré? Que hubo golpe de dardo que salió de la mano de un almogávar, y traspasó caballo y caballero incluso con las corazas que llevaban. Y casi seguro que el almirante los hubiera muerto y derrotado a todos aquel día, pero era ya de noche cuando empezaron y no hubo más remedio que suspender la batalla. Y cuando llegó el alba, el señor infante, con su ejército, ya estaba frente al castillo. Y los franceses, cuando lo vieron, se consideraron muertos y perdidos, y se retiraron al castillo, con tanta prisa que no pudieron entrar carne ni cebada más que para tres días; y así se tuvieron por perdidos.

Y después de esto, el señor infante ordenó el ataque. Y si nunca se vio combatir fuerte y vigorosamente, aquella vez se combatió; pero el castillo es probablemente uno de los mas fuertes que haya en tierra llana, ya que se encuentra a gran altura, hacia el mar, a ambos lados del puerto, a la parte de gregal (538); y era muy difícil tomarlo a escudo y lanza (539). Y así el señor infante hizo arbolar a la mañana siguiente dos trabucos, que sacaron de las galeras. Y cuando misser Arnau de Avella se vio en tal situación, se tuvo por vencido, ya que había perdido más de cien caballeros y muchos hombres de a pie, y no tenía provisiones; envió dos caballeros al señor infante, a través de los que le rogaba merced y que le dejase ir, y que le permitiese desembarcar en Calabria; y él le prometía que nunca jamás batallaría en su contra. Y el señor infante movido de bondad y de misericordia, y por amor de Dios y gentileza, respondió que no lo dejaría marcharse bajo tal condición; sino que le había de prometer que siempre intentaría hacerle el máximo daño posible, y que estuviese seguro que no podrían llevarse nada, ni caballo, ni arnés, ni nada que tuvieran, salvo las vestiduras,.

Y cuando misser Arnau oyó esto, que los mensajeros le comunicaron lo que el infante les había respondido, les preguntó si tal respuesta se la había aconsejado alguien; y ellos le dijeron que no. Así que respondió fuera de sí:

- Ah, Dios! - dijo misser Arnau- ¡qué gran pecado comete quien a tal linaje de caballeros daño hace o busca dañar! Que os digo que ha respondido de forma más elevada de lo que ningún príncipe haya hecho nunca. Pero os digo que se haga lo que él quiere; así que id y firmadlo.

Y así fue firmado, con gran pesar del almirante y de todos cuantos había, que consideraban que lo mejor era matarlos; pero el señor infante, en honor de Dios, le pareció que esto era lo mejor. Y así el señor infante ordenó al almirante que los desembarcara en tierra, en cualquier lugar de la costa que se encontrara en poder del rey Carles; y así embarcaron tal como se había acordado. Y cuando hubieron embarcado, el señor infante envió diez caballos a misser Arnau, para que cabalgasen él y ocho ricoshombre de su linaje que había con él; y a todos ellos les envió las armas de su propiedad; y ordenó al almirante que cuando los depositara en tierra, les fuesen entregadas dichas armas de parte del señor infante.

Y cuando hubieron embarcado, el señor infante llamó al almirante, y le dijo:

- Almirante, tomad doce galeras bien armadas, y nombraremos capitán a En Berenguer de Vilaragut. Y una vez hayáis desembarcado a esta gente, regresaréis a Messina; y En Berenguer de Vilaragut pondrá rumbo a Brandis; y si puede localizar las veinte galeras que esta gente armaron en Agosta, que combata con ellos, que con la voluntad de Dios, bien los vencerá.

- Señor - dijo el almirante -, tal se hará como vos ordenáis. Y pláceme que los encomendéis a En Berenguer de Vilaragut, ya que es caballero muy sabio y bueno en todo cuanto hace.

Y tras esto llamaron a En Berenguer de Vilaragut, y el señor infante le dijo lo que había decidido, y que subiese a las galeras, y que actuase como debía. Y En Berenguer de Vilaragut fue a besarle la mano y le dio muchas gracias; y enseguida embarcó con una buena compañía de caballos y de hombres de a pie que tenía. Y se despidieron del infante y de los que con él estaban, y fueron hasta la playa de Estil; y el almirante depositó a misser Arnau y su compañía frente al castillo de Estil, y luego le dio, de parte del señor infante, los mencionados diez caballos para su servicio y el de los otros barones que con él estaban, parientes suyos, y las armaduras propias y las de los caballos de su propiedad. Y cuando misser Arnau y los otros vieron esta cortesía, dijeron:

- Ah, Dios! ¿Qué piensa el papa y los cardenales, que no hacen al rey de Aragón y a sus hijos señores de todo el mundo?

Y dieron muchas gracias al almirante, y le rogaron que los encomendase a la gracia del señor infante; y que tuviese por seguro que, por su bondad, no irían contra él en ningún lugar, mientras estuvieran vivos.

Y así, dejaremos estar a misser Arnau de Avella y a sus compañeros, que regresan a Nàpols, donde encontrarán al príncipe dolorido y triste por lo que les había sucedido a los condes; y todavía le redobló la tristeza cuando misser Arnau le hubo narrado como había sido apresado, y lo que el infante había hecho.

- Ah, Dios! - dijo el príncipe -, misser Arnau, más le valdría al rey Carles, nuestro padre, que esta situación se arreglase! Que si continuamos con esta guerra, lo veo todo perdido.

Ahora hablaré del almirante, que regresó a Messina. Y En Vilaragut partió con doce galeras y dos leños armados y dos barcas armadas. Y dejaré de hablar de En Vilaragut, y volveré a hablar del señor infante En Jacme.


NOTAS


538. Gregal. Viento que viene de entre levante y tramontana (viento de Grecia), según la división que de la rosa náutica se hace en el Mediterráneo.

539. Interpreto que se trata de una frase hecha que significa sólo con la infantería.