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1 Libro = 1 Euro ~ Save The Children

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Charles Darwin quotation

Ignorance more frequently begets confidence than does knowledge: it is those who know little, and not those who know much, who so positively assert that this or that problem will never be solved by science

Jean-Baptiste Colbert quotation

L'art de l'imposition consiste à plumer l'oie pour obtenir le plus possible de plumes avec le moins possible de cris

Somebody quotation

El miedo es la via perfecta hacia el lado oscuro. El miedo lleva a Windows, Windows a la desesperacion, esta al odio hacia Bill Gates y ese odio lleva a LINUX

Vares Velles

Vares Velles
Al Tall

Això és Espanya (vara seguidilla) per Al Tall

dilluns, 25 de maig de 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CCLIV)

Ramon Muntaner, amb l'excusa de que necessita l'autorització del seu rei, no accepta la rendició d'Alef el cap dels Mistoua. I és que la seua intenció és acabar amb ell d'una vegada.


CCLIV


Y cuando esto acabó, me despedí de ellos con gran paz y amor, y dejé bien guardado el paso; y regresé al castillo, considerando que ya tenía el asunto ganado, como así fue. Y cuando llegué al castillo, recibí mensaje de los de Mistoua y de N'Alef, que se rendían a mí; y yo sin la autorización del rey no les quise perdonar, y envié una barca armada al señor rey, pidiendo instrucciones, y prometiéndole que todos serían muertos y perdidos si así lo quería, y que éste era el momento si quería tomar venganza. ¿Qué os diré? El señor rey celebró consejo y me ordenó que por nada del mundo les concediera merced, y que sería un gran deshonor que no tomase venganza del daño que le habían producido. Y así armó veinte galeras, y envió a misser Corral Llança desde Castellemenart, con doscientos caballos armados y buena gente, a Gerba, y dos mil hombres de a pie, aparte de la chusma de las galeras; y me envió a decir, a través de la barca que yo le había enviado, que no los perdonase por nada del mundo, y que si pasaban hambre, como quien no se entera, hiciese que los sarracenos que conmigo estaban les proporcionasen alimentos. Y esto ordenaba para que no se escapasen de noche, a nado, con la excusa del hambre. Y se cumplió tal como el señor rey ordenaba.

Y nosotros, desde el castillo, cuando nos enteramos de que el señor rey nos enviaba a misser Corral con toda aquella gente, enviamos a un mensajero en una barca armada, para rogar al señor rey que nos permitiera estar al frente de la batalla, ya que éramos quienes habíamos sufrido las penalidades durante año y medio, y además conocíamos bien a los moros. Y el señor rey, graciosamente, nos lo otorgó. Y cuando supe que misser Corral estaba listo, con toda su gente, para venir a Gerba, pagué a los doscientos hombres de a caballo, alarbes, que conmigo habían luchado en la guerra (y que muy lealmente me habían servido, que nunca, en ninguna época, hubo caballeros que con tanta lealtad sirvieran a su señor), todo cuanto les debía; y a cada cual le di provisiones bastantes para quince días, y avena para sus caballos; y a cada cual le di una aljuba (1019) de tela de lana, y otra de lino; y a todos los jefes, a cada uno una aljuba de tela roja y otra de chalón (1020); e hice que los trasladaran a tierra firme. Y así se marcharon tan satisfechos conmigo que me prometieron ayuda frente a cualquier persona en el mundo. Y yo despedí a los alarbes para que los de Mistoua se confiaran, y había ordenado que nadie les hiciese el más mínimo daño.

Y a los pocos días misser Corral, con toda su excelente compañía, arribó a Gerba, y desembarcó en el castillo, donde bajaron todos los caballos y la gente. Y los caballos tenían tanto miedo de los camellos, que se encabritaban en cuanto los veían; así que tomamos la decisión de que por cada dos caballos metieran en medio un camello, y que comiera a su lado; y esto fue lo más costoso del mundo, sin embargo así se acostumbraron unos a otros, de forma que empezaron a comer todos juntos. ¿Qué os diré? Que durante trece días hicimos reposar a la gente y a los caballos, y en estos trece días, el traidor de Alef se puso en las manos de misser Corral que le prometió que no lo mataría, y que le daría una honrada prisión; y el mencionado Alef era falso y artero, por lo que, cuando se supo irremediablemente perdido, prefirió entregarse prisionero al señor rey que caer en nuestras manos y en las del castillo, ya que bien sabía que con nosotros no podría salvar su vida.


NOTAS


1019. Aljuba. Vestidura morisca usada también por los cristianos, consistente en un cuerpo ceñido en la cintura, abotonado, con mangas y falda que solía llegar hasta la rodilla.

1020. Tejido de lana que fabricaban en Châlons, Francia.