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1 Libro = 1 Euro ~ Save The Children

traductor

Charles Darwin quotation

Ignorance more frequently begets confidence than does knowledge: it is those who know little, and not those who know much, who so positively assert that this or that problem will never be solved by science

Jean-Baptiste Colbert quotation

L'art de l'imposition consiste à plumer l'oie pour obtenir le plus possible de plumes avec le moins possible de cris

Somebody quotation

El miedo es la via perfecta hacia el lado oscuro. El miedo lleva a Windows, Windows a la desesperacion, esta al odio hacia Bill Gates y ese odio lleva a LINUX

Vares Velles

Vares Velles
Al Tall

Això és Espanya (vara seguidilla) per Al Tall

diumenge, 31 de maig de 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CCLX)

Any 1314. El rei Robert ha estat acorralat pel rei Frederic a Castellammare. La intercessió davant del rei Frederic de la mare de Robert i la seua dona, sogra i cosina germana respectivament de Frederic, aconsegueix una treva d'un any que acabarà resolguent-se amb una nova pau el 1315


CCLX


Y es cierto que el señor rey de Sicilia supo que en la hueste del rey Robert habían muerto la mayor parte de los mejores hombres, tanto de a caballo como de a pie, y la mayor parte de los caballos, y que la flota estaba casi toda desarbolada, por muertes, y por enfermedades; de modo que hizo armar sesenta galeras, entre Messina y Palerm, y Saragossa (1034) y los otros lugares de Sicilia. Y en cuanto hubieron llegado a Palerm, el noble En Bernat de Sarrià, y En Dalmau de Castellnou, y En Ponç des Castllar y otros ricoshombre, caballeros, y hubo llegado con todo su ejército el señor rey Frederic al monte Sant Julià; ordenó que las galeras atacasen a la flota, y el señor rey y el señor En Ferrando con todo su poder atacasen a los sitiadores; y así todos los del rey Robert morirían o serían capturados en un solo día. Y esto era más fácil de realizar que un león devorar tres o cuatro corderos perdidos.

Y cuando madona la reina, madre del rey Robert y suegra del señor rey de Sicilia (1035) y del señor rey de Aragón, que se encontraba en el asedio con el rey Robert su hijo, y el príncipe, y también estaba madona la reina esposa del rey Robert (1036), hermana del señor infante En Ferrando y prima hermana del señor rey de Aragón y del señor rey de Sicilia, supieron todo lo que se avecinaba, inmediatamente enviaron sus embajadores al señor rey Frederic y al señor infante En Ferrando, que no se encontraban a más de dos millas de distancia, y le suplicaron que por nada del mundo se celebrase aquella batalla, y que por el honor de Dios y por su amor, aceptasen treguas entre ellos, y que no hiciesen tan gran daño; que ellas solicitarían lo mismo al rey Robert: que hubiese treguas entre ellos por un año, y que durante aquel año, se obligasen a lo que el señor rey En Jacme d'Aragón dictase para conseguir la paz entre ellos; y que conseguirían que el rey Robert y el príncipe, firmasen esto, de modo que no se pudiesen desdecir.

Cuando el señor rey Frederic y el señor infante En Ferrando hubieron oído esta embajada, el señor rey convocó a consejo al señor infante y a todos los ricoshombre que allí había, y envió mensajeros a En Bernat de Sarrià y a En Dalmau de Castellnou, que ya se encontraban con las galeras al pie del monte, para que acudiesen a él. Y así lo hicieron; y cuando todos estuvieron en el consejo, el señor rey les explicó la embajada recibida de ambas reinas. Y cuando todos lo hubieron escuchado, todos aconsejaron que no aceptase las treguas, sino que atacasen, que la batalla estaba ganada de antemano, y con esto acabaría la guerra, y que los tenía en su mano a todos, y que ahora podría poseer todo el Principat, y Calàbria y todo el reino; por lo qué, puesto que Dios los había conducido a esta situación, había llegado el momento de acabar con las penalidades. Y finalmente todo el consejo fue de esta opinión.

Y el señor rey Frederic, cuando hubo oído su voluntad, tomó de la mano al señor infante En Ferrando, y lo introdujo en una cámara, y le dijo:

- Infante, esta situación nos atañe a vos y a mí, más que a nadie en el mundo; por lo que digo que por cuatro motivos debemos aceptar que se haga esta tregua. La primera razón es ésta: que la debemos hacer por honor de Dios, que tantas gracias nos ha concedido y nos concede (y que podamos seguir agradeciéndolas), que su cristiano pueblo no muera por nosotros. Y la segunda razón es que allí hay dos reinas a quienes vos y yo mucho debemos, madona la reina mi suegra, madre del rey Robert y suegra de nuestro hermano el rey de Aragón, a la cual yo debo honrar como a madre, y también la reina esposa del rey Robert, hermana vuestra, que nos debemos amar y honrar como a hermana; por lo que es preciso que por su amor y por su honor, hagamos esto. Y la tercera razón es que, aunque el rey Robert y el príncipe no hagan con nosotros lo que hacer deberían, hemos de pensar que son tíos de los hijos del señor rey de Aragón, hermano mayor nuestro, y son nuestros sobrinos, a los que amamos tan encarecidamente como a nuestros hijos, y hermanos de la reina nuestra esposa; y más todavía, que el rey Robert, es nuestro cuñado por partida triple, y su hijo es nuestro sobrino, y es cuñado vuestro, por lo que me parece que nos no debemos pretender que muera o sea capturado aquí, y que sufra tal deshonor, ya que su deshonra vendría a ser nuestra deshonra al cabo, tan gran deuda tenemos con ellos. Y la cuarta razón es que si ellos son los que debieran ser, ya siempre deberán guardarse de hacer nada que enojo o daño nos pudiera acarrear. Así que por todas estas razones, que son cuatro, tengo a bien, si vos me apoyáis que aceptemos la tregua.

Y el señor infante En Ferrando se plegó a lo que el señor rey Frederic pretendía.

Y enseguida el señor rey Frederic envió a sus embajadores a las reinas y les concedió la tregua, con estas condiciones, sin embargo: que él no abandonaría nada de lo que poseyese en Calàbria, salvo que el señor rey En Jacme d'Aragón se lo dijese. Y así se otorgó. ¿Qué os diré? Que la tregua se firmó tal como las reinas pretendían; de lo que quedaron muy insatisfechos todos los del lado del señor rey de Sicilia, y muy alegres los de las filas del rey Robert, ya que tenían claro que en aquella batalla no hubiesen podido escapar sin ser muertos o presos. Y así el rey Robert y las reinas embarcaron, y fueron a Nàpols; y otros fueron por tierra hasta Messina y luego pasaron a Calàbria. Y el señor rey Frederic envió al noble En Bernat de Sarrià a Castellamar, donde se había establecido el rey Robert, y recobró el castillo.

Y así el rey Robert trabajó y gastó en balde, como ocurrirá siempre mientras Dios le conceda vida al señor rey de Sicilia y a sus hijos. Que los sicilianos están de tal forma integrados en el amor de la casa de Aragón y del señor rey de Sicilia y de sus hijos, que todos se dejarían despedazar antes que mudar de señoría. Y nunca ha ocurrido que un rey pudiera quitar un reino a otro si sus propias gentes no se lo entregaban. Por lo que en balde trabajó el rey Robert, y siempre lo hará; y sería de mejor entendimiento si empujara a su hijo a la concordia y buen amor con sus tíos y sus primos hermanos, que si lo empuja a la discordia; que si por ventura, de la parte de Alemanya llegara un emperador (1037) que lo quisiera desheredar, de seguir manteniendo la alianza con la casa de Aragó y de Sicilia, aquel no lo podría conseguir.


NOTAS


1034. Siracusa

1035. María de Hungría, madre de la esposa de Frederic de Sicilia, Elionor de Anjou,

1036. Sancha de Mallorca, hermana del infante Ferrando de Mallorca y prima hermana, por tanto de ambos hermanos los reyes de Aragó y de Sicília.

1037. Aquí Muntaner suelta un puyazo, ya que en 1312-1313, Roberto el Prudente había estado batallando por el control de la Italia del norte contra el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico Enrique VII quien sería inmortalizado por Dante en su Divina Comedia bajo el nombre de Alto Arrigo.

dissabte, 30 de maig de 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CCLIX)

Com no podia ser d'altra forma la guerra amenaça amb arribar a Djerba, com ja sabem feu de Sicília, on el nostre cronista exerceix de senyor.

Així que Muntaner fleta una nau on embarca cap a València la dona embaraçada i els seus dos fills (sembla que s'haja donat pressa en tenir descendència), i es prepara a defensar l'illa.

Però no li caldrà, ja que les coses han començat a anar-li de mal borràs al rei Robert, i l'estol dels angevins rep ordres de tornar cap a Sicília.


CCLIX


Y estando el asedio en esta situación, el rey Robert decidió enviar al noble En Berenguer Carròs con cuarenta galeras y cuatrocientos hombres de a caballo y cuatro trabucos al castillo de Gerba, contra mí. Y el señor rey, que lo supo, me envió una barca armada en la que me hacía saber que sacase del castillo de Gerba a mujeres y niños, y que me preparase para defenderme, ya que tal ejército enviaba el rey Robert en mi contra. Y en cuanto yo lo supe, fleté una nave a precio acordado, que era propiedad de En Lambert de València, y se encontraba en la Ciudad de Capis, que se llamaba "Ventura bona", y había sido mía, y el precio fue de trescientas doblas de oro; y embarqué a mi mujer y los dos hijos que tenía, uno de dos años y otro de ocho meses (1030), y ella se encontraba embarazada de cinco meses, y bien acompañada por gran parte de las mujeres del castillo, en la nave, que había sido bien armada, la envié a València, costeando la Barbaría, y la travesía duró treinta y tres días en el mar, desde Gerba a València. Y arribaron a València a salvo e ilesos, por la merced de Dios.

Y una vez hube enviado a mi mujer y desalojado el castillo de gente menuda, empecé a preparar el castillo y a reparar mis trabucos y maganeles (1031), e hice llenar las cisternas de agua, y muchas jarras, y me preparé de todo lo que hube menester. Y por otra parte me entrevisté con Selí Bemargam, y con Jacob ben Àcia, y con Abdal·là ben Debeb, y con los otros jefes de alarbes que habían firmado la paz conmigo; y les dije que había llegado el tiempo en que todos podrían enriquecerse, y que podrían ganar nombradía y fama para siempre, y que debían ayudarme; y les hablé del ejército que se me venía encima. Y si nunca se vio a nadie atender bien mis ruegos, ellos lo hicieron, con gran alegría y satisfacción. Y enseguida me hicieron todos juramento, y me besaron en la boca, que en el plazo de ocho días estarían conmigo con cinco mil hombres de a caballo en el estrecho; y que tan pronto como yo tuviera noticias de que aquellos se encontraban en estos mares, que se lo enviase a decir, y todos pasarían a la isla, de modo que en cuanto aquellos hubieren tomado tierra, caerían sobre ellos, y que si uno sólo se escapaba, nunca jamás volviese a confiar en ellos; y más todavía, me prometían que las galeras y todo lo que tomarían, sería mío, que ellos no pretendían obtener más que el honor y la satisfacción del señor rey de Sicilia y el mío. Y así firmé con ellos este acuerdo. ¿Qué os diré? Que el día que me habían prometido, se encontraban en el paso, con más de cinco mil personas de a caballo, bien pertrechadas; y si venían por su voluntad, no me lo preguntéis, y los moros de la isla, lo mismo. Y yo armé cuatro barcas, desde el Beit (1032) hasta Gerba, para que acudieran en cuanto vieran aquella flota. Y así me preparé.

Y el rey Robert preparó las galeras tal como antes os he contado. Y En Berenguer Carròs y los otros que con él venían, se despidieron del rey Robert y de la reina, y dejaron el asedio, y fueron a la isla de la Pantelenea (1033); y el capitán de la Pantelenea me envió una barca para hacerme saber que se encontraban en la Pantelenea. Y yo tuve una gran alegría y satisfacción, y enseguida se lo hice saber a todos los moros de la isla, quienes hicieron gran fiesta; y del mismo modo se lo hice saber a los alarbes, para que estuvieran listos para pasar, en cuanto recibieran mi aviso; y estaban tan impacientes que un día les parecía un año.

Y cuando En Berenguer Carròs hubo zarpado de la Pantelenea, le llegaron mensajeros en dos leños armados, comunicándole que el Rey Robert le ordenaba expresamente que volviese a él a Tràpena con todas sus galeras, porque el rey de Sicilia había armado sesenta galeras para ir contra su flota. Y En Berenguer Carròs inmediatamente volvió a Tràpena. Y fijaos lo que me sucedió, que si hubiesen venido a Gerba, nunca hubiese estado mejor preparado nadie de lo que yo lo estaba. Y cuando me enteré, y me asombraba que tanto tiempo tardasen (y envié una barca armada a la Pantelenea, y el capitán me hizo saber cómo había ocurrido y cuando habían regresado), envié gran refresco a los alarbes, en provisiones y aljubas, que ellos regresaron a sus tierras, satisfechos de mí, y listos para acudir con todo su poder en mi ayuda, siempre que los necesitase.


NOTAS


1030. Estamos hablando, por tanto, de 1314, posiblemente por primavera.

1031. Maganel. Máquina militar que servía para batir murallas.

1032. Podría ser Bahiret. Puerto natural junto a Djerba

1033. Isola de Pantelleria, entre Sicilia y Túnez

divendres, 29 de maig de 2009

Divendres cançó. Bautista Bazterretxe. Lidia Pujol i Olga Cerpa

Un cop finalitzat, divendres passat, el cicle dedicat a Joies Robades de Joan Isaac, on aquest cantant versionava en català un seguit de cançons en castellà, reprenem el, ja iniciat fa unes setmanes, projecte etxea, en què un grapat d'amics del gran acordionista Kepa Junkera canten les cançons en euskera que aquest ha triat per al projecte.

Com podreu anar comprovant, i espere que l'audició de les cançons us empente a comprar el disc, el resultat és espectacular.

Avui presentem el tall número dos del primer CD, "Bautista Bazterretxe", Bautista el de la casa del costat, crec entendre, i si no, que em corregesca l'amic Nire, cantat per les cantautores, Lídia Pujol, catalana, i Olga Cerpa, canària, en un magnífic duel d'imprecació - resposta.

I tal com ja vaig fer amb la cançó anterior, deixe aquí dos dibuixos més dels que els cantants li van anar regalant en agraïment, supose, per la seua participació.












BAUTISTA BAZTERRETXE

Bautista Bazterretxe mutiko pijua
neri gurdi ardatza (Bis) ostuta dijua.
Beltxak eta txuriak ibiliko zaitu
neri gurdi ardatza (Bis) emate’ez baidazu.

Gurdi ardatza ezik itai ta aria
besteren behar gabe (Bis) badaukat neria.
Sega, poto, labana gainera bostortza
ferian erosia (Bis) daukat nik zorrotza.

Nere idi pariak dauzka zintzarriak
lepotikan zintzilik (Bis) koilarez jarriak.
Gainera uztarria ta kopetakuak
ontza urre onekin (Bis) erositakuak.

Zerorrek nahiko gauza dezula diozu
baina gurdi ardatza (Bis) neri ostu didazu.
Pagatu bihar dezu larrutik ederki
ez badezu ardatza (Bis) entregatzen aurki.

Buru gogorrak badu berekin kaltia
ez dedan gauza nola (Bis) nahi dezu ematia?
Zentzua galdurikan aurkitzen zerade
bestela behintzat horla (Bis) ariko ez zinake.

Gezur ta abar zabiltza Bautista, tranpian
zu bezain gezurtirik (Bis) ez da probintzian.
Zure berri dakite inguruko denak
ibiltzen dituzula (Bis) gauza besterenak.


BAUTISTA BAZTERRETXE

Bautista Bazterretxe noi espavilat,
allà se'n va havent-me robat l'eix del carro.
La passaràs magra si no em tornes l'eix del carro.

No sols l'eix sinò també la falç i el rastell els tinc meus,
sense necessitar els de ningú; tinc dalla, atuell, navalla
i a més una arada esmolada comprada a la fira.

La meva parella de bous té esquellots penjats del coll
com un collaret; a més el jou i els frontals,
comprats amb bones unces d'or.

Dius tenir-ne prou, però a mi m'has robat l'eix del carro.
Si no me'l tornes immediatament
ben car ho pagaràs.

La tossuderia porta amb ella la seva desgràcia.
Com vols que et doni el que no tinc?
Deus haver perdut el seny, car, si no, no et comportaries així.

Bautista, trampós, sempre amb mentides,
no n'hi ha un altre més fals que tu en tota la província.
Tots els del voltant et coneixen i saben bé com fas servir les coses dels altres.


BAUTISTA BAZTERRETXE

Bautista Bazterretxe, chico espabilado,
ahí se marcha habiéndome robado el eje del carro.
Las vas a pasar moradas si no me devuelves el eje el carro.

No sólo el eje sino también la hoz y la rastra los tengo míos,
sin necesitar los de nadie; tengo guadaña, colodra, navaja
y además un arado afilado, comprado en la feria.

Mi pareja de bueyes tiene cencerros colgados del cuello
a modo de collar; además el yugo y los frontales,
comprados con buenas onzas de oro.

Dices tener lo suficiente,
pero a mí me has robado el eje del carro.
Si no me lo devuelves inmediatamente lo pagarás bien caro.

La cabezonería lleva consigo su desgracia.
¿Cómo quieres que te dé lo que no tengo?
Has debido de perder el sentido pues, de lo contrario, no te comportarías así.

Bautista, tramposo, siempre con mentiras,
no hay otro más falso que tú en toda la provincia.
Todos los del entorno te conocen y saben bien cómo usas las cosas del prójimo.

2,18 € per 500 arroves de taronges. Deixeu-me que plore

També ho podria haver titulat Rèquiem per un llaurador valencià, però el gran novel·lista Ramon J. Sender ja en va utilitzar un de molt semblant l'any 60.

Podria també parlar sobre com aquestes situacions ens han portat a l'abandonament del camp i han afavorit aquesta catàstrofe a la que anomenem cultura de la rajola. Com aquests preus rebuts pel llaurador, l'han portat a vendre els camps a promotors de PAIs -programes d'actuació integral signifiquen les sigles- on els cultius han anat sent substituïts per camps de golf i xalets a vora mar que han ofegat els darrers anys la nostra costa.

Però només en venen unes immenses ganes de plorar per una horta perduda que fa segles que aguanta, que ha estat com un paradís disputat per tots -inverteix en terra, mai no baixa de valor, i sempre et pot donar a menjar- amb una aigua sempre escasa que va obligar a crear un tribunal mil·lenari (el Tribunal de les Aigües) ara proposat com a Patrimoni de la Humanitat.

Quina llàstima!

Però, us ho demane, per favor, llegiu la notícia, i a poca sensibilitat que tingueu, acabareu, com jo, amb els ulls humits.

Crònica de Ramon Muntaner (CCLVIII)

Desembarcament de Robert rei de Nàpols a Sicília, prop de Palerm. Comença la guerra a l'illa.


CCLVIII


Y así el rey Robert (1028), cuando llegó a Sicilia, desembarcó en Palerm, y pensó tener Palerm; pero En Bernat de Sarrià estaba dentro con su compañía, y defendió la ciudad de tal guisa, que supo inmediatamente que nada podría hacer. Y partiendo de Palerm, por mar y por tierra fue a un castillo que se encuentra entre Palerm y Tràpena, en la costa, que se llama Castellamar (1029), en el que había veinte hombres que se rindieron. Y cuando tomó aquel castillo, creyó dominar toda Sicilia, y lo fortificó bien; y luego, por mar y por tierra fue a sitiar Tràpena. Y en su interior se encontraba En Simón de Vallgornera, un caballero de Peralada muy experto y bueno en armas, y gran trabajador, y caballero muy sabio en la guerra; y además estaba el noble En Berenguer de Vilaragut, y con ellos mil caballeros expertos en armas, tanto de a caballo como de a pie, quienes defendieron la ciudad muy bravamente. Así que el rey Robert estableció allí el asedio; y el señor rey de Sicilia envió al monte Sant Julià que se encontraba cerca del asedio, aproximadamente a una milla, al señor infante En Ferrando con muy buena caballería y almogavería, y de otra parte envió a En Bernat de Sarrià que acudió con toda su compañía. Y desde aquel lugar daban muy malos días a la hueste, ya que todos los días atacaban, y la ponían en estado de alerta, diez o doce veces al día, y les quitaban las acémilas y las gentes que iban a por leña y verduras; así que en estas penalidades se encontraban, y los de dentro igualmente les daban malos días y peores noches, y unos a otros se disparaban con trabucos.

NOTAS


1028. Roberto I de Anjou-Sicilia, el prudente. Esta nueva invasión angevina de Sicilia se produciría en 1313

1029. Castellammare del Golfo

dijous, 28 de maig de 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CCLVII)

Amb l'expectativa d'una nova guerra (a l'olor de la pòlvora diríem ara) comencen a acudir a Sicília els partidaris de Frederic. Entre els quals, com no?, el germà de Sanç I de Mallorca el Pacífic, l'infant Ferran.

I, com qui ataca duu avantatge, comencen la invasió de Calàbria.


CCLVII


Y el señor infante En Ferrando, hijo del señor rey de Mallorca, cuando supo que su cuñado (1027), el rey Robert, estaba listo para pasar a Sicilia, se preparó, y con una buena compañía fue a Sicilia, de lo que el señor rey Frederic sintió gran placer cuando lo vio, ya que no lo había visto todavía desde que pasara a Romanía en su nombre. Y le hizo un recibimiento como el de un padre a su hijo; y le concedió la ciudad de Catània, y le dio dos mil onzas de renta anuales, a cargo de sus arcas. Y así vivieron juntos con gran alegría y satisfacción hasta que el rey Robert pasó a Sicilia; y pasó con gran ejército, puesto que llevaba más de cuatro mil hombres de a caballo, buena gente, y de a pie un sin número, y venía con ciento veinte galeras, y muchas naves, y un sin fin de leños.

Y es verdad que en aquellos días había llegado a Sicilia desde Catalunya, el noble En Bernat de Sarrià, con trescientos hombres de a caballo y mil hombres de a pie, todos catalanes; y el noble En Dalmau de Castellnou, con cien hombres de a caballo y doscientos de a pie, y otros caballeros. Y bien puede decir el señor rey de Sicilia que nadie hizo más por su señor de lo que el mencionado En Bernat de Sarrià hizo por él, ya que abandonó el almirantazgo del señor rey de Aragó, y empeñó toda su tierra, solo para pasar a Sicilia. Y cuando estos dos ricoshombre llegaron a Sicilia, el señor rey dispuso que En Bernat de Sarrià acudiese con su compañía a Palerm, y En Dalmau de Castellnou fuese capitán de Calàbria. Y que fuese a Rèjol, y empezase a guerrear en Calàbria, ya que era uno de los mejores caballeros del mundo.


NOTAS


1027. Recordemos que Roberto I de Anjou-Sicilia estaba casado en segundas nupcias con la infanta Sança de Mallorca, hermana del infante Ferran

dimecres, 27 de maig de 2009

Dimecres, relats d'altri. Traducció del llatí (i II) Jesús Moncada

La setmana passada deixàrem aquest relat em ple trasllat del taüt, amb la banda de música, cap al cementeri.

Millor dit, en plena espantada, la música interrompuda, les nenes corrent, tots xiclant...

Què havia pogut passar? Ara ho sabrem. I és que geni i figura...

TRADUCCIÓ DEL LLATÍ (i II)

A cada enterrament, el poble semblava contenir l'alè. Els botiguers tancaven portes al pas de la comitiva, s'esmorteïen, en els cafès, les converses dels parroquians i la partida de botifarra quedava en suspens al so de les llatinades. Des de l'amagatall de la finestra, la xafarderia mesurava dolors, indiferències, mesquineses i luxes per a futures murmuracions. Però, tan aviat com la comitiva eixia del poble, la gent es distendia, alleugerida, i la jugaldrina dels nois en els carrers esbandia les deixalles de la mort.

Per això l'aparició inesperada al carrer del Castell de l'enterrament que tothom feia ja al fossar va trasbalsar-ho tot. La gent no sabia què fer davant d'aquell difunt que ja havia començat a oblidar per sempre. Al carrer Nou, els vells de la tertúlia del baster van refugiar-se dins l'obrador, deixant davant la porta les cadires en cercle, i Josep Sansa, que ferrava una mula a la costera del Forn, va quedar-se bocabadat amb el martell enlaire. Espantada pel dol, bramava la somera d'Àngel Rius carregada de verdures. Però ningú no donava raó del que succeïa.

D'aquella música d'una estona abans no quedava res més que una murga estranya, que la banda arrossegava darrere la caixa. El bombardí Silvestre no aconseguia agafar el to; li semblava que les notes del paper de música corrien pels pentagrames el mateix que un eixam de formigues negres. Encara li tremolaven les cames i no se li anava del cap l'escena esgarrifosa: les noies corrien, la gent maleïa, cridaven les dones. I a la terra del camí hi havia el bagul del mort, amb la tapa mig oberta, el mateix que si el difunt l'hagués rebatuda amb un cop de puny...


* * *


-Rafel! -havia cridat l'oncle Tapioles. La gent va retrocedir encara més a banda i banda del camí mentre mirava la caixa amb terror. Fins que el vell no el va cridar per segona vegada, el fill, tot tremolós, no va acostar-s'hi.

-Ets viu, pare?

-Viu? -havia replicat el vell amb veu emprenyada-. Sóc ben mort, fill malaguanyat, que si no ho fos i encara tingués força, sortiria d'aquí dins i us ablaniria el costellam! Es pot saber per què em traieu del poble igual que un empestat? Es que teniu por? O potser us fa vergonya? “Guaita -dirà la gent-, al vell Tapioles el porten al clot igual que un gos!” I jo passaré una mort més puta que ma vida! Es perquè no he volgut capellans, que no tinc dret que el meu enterrament passi pel carrer Major i la plaça de la Vila, igual que el de tothom? ¿Quina cara fotré davant del meu pare, que ja m'estarà esperant al fossar? Fes-me dur pel carrer Major, fill, que tot el poble pugui veure el meu enterrament, si no, els meus ossos no descansaran mai!

El vell Atanasi va eixir d'entre la gent i es va plantar al mig del camí, vora de la caixa.

-Que em pengin si no té tota la raó! -havia cridat, alhora que brandia amb fúria la gaiata-. L'enterrarem com cal!

Un murmuri aprovatori es va estendre per la comitiva. Calia que el difunt fos aplacat -ofici de capellans fins aleshores-, que les seves despulles trobessin la pau abans de donar-li terra. Perquè l'alè d'un mort posseït per l'odi podia fer malbé les collites, podrir les aigües i estendre arreu del poble, el mateix que un mal aire, les llavors empestades de totes les maleses.


* * *


El bombardí Silvestre seguia sense encertar la tonada i procurava no acostar-se gaire a la caixa mig oberta que portaven sis homes, no fos cas que el difunt l'anés a maleir per la seva mala traça. Però, aleshores, l'enterrament ja enfilava el carrer Major i el mort descansava en pau per sempre. D'altra banda, el vell Tapioles mai no havia sabut música...

FIN.

TRADUCCIÓN DEL LATÍN (y II)


En cada entierro, el pueblo parecía contener el aliento. Los tenderos cerraban puertas al paso de la comitiva, se apagaban, en los cafés, las conversaciones de los parroquianos y la partida de botifarra quedaba suspendida al sonido de los latinajos. Escondida tras las ventanas, la chafardería medía dolores, indiferencias, mezquindades y lujos para futuras murmuraciones. Pero, tan pronto como la comitiva salía del pueblo, la gente se distendía, aliviada, y los juegos de los niños en las calles esparcían los restos de la muerte.

Por eso la aparición inesperada en la calle del Castell del entierro que todo quisque hacía ya en el cementerio lo trastornó todo. La gente no sabía qué hacer ante aquel difunto que ya habían comenzado a olvidar para siempre. En la calle Nueva, los viejos de la tertulia del alpargatero se refugiaron dentro del obrador, dejando ante la puerta las sillas en círculo, y Josep Sansa, que herraba a una mula en la costera del Forn, se quedó boquiabierto con el martillo levantado. Espantada por el duelo, bramaba la burra de Àngel Rius cargada de verduras. Pero nadie se explicaba lo que sucedía.

De la música de un rato antes no quedaba nada más que una murga extraña, que la banda arrastraba tras el ataúd. El bombardino Silvestre no conseguía coger el tono; le parecía que las notas de la partitura corrían por los pentagramas lo mismo que un enjambre de hormigas negras. Todavía le temblaban las piernas y no se le iba de la cabeza la horrorosa escena: las muchachas corrían, la gente maldecía, gritaban las mujeres. Y en tierra, en el camino, estaba el baúl del muerto, con la tapa medio abierta, como si el difunto lo hubiese reventado de un puñetazo...


* * *


-¡Rafel! –había gritado el tío Tapioles. La gente retrocedió todavía más a los lados del camino, mientras miraba la caja con terror. Hasta que el viejo no lo llamó por segunda vez, el hijo, tembloroso como un flan, no se acercó.

-¿Estás vivo, padre?

-¿Vivo? –había replicado el viejo con voz irritada-. ¡Estoy bien muerto, desgraciado, que si no lo estuviera y todavía me quedaran fuerzas, saldría de aquí y te rompería las costillas! ¿Se puede saber por qué me sacáis del pueblo igual que a un apestado? ¿Es que tenéis miedo? ¿O es que os da vergüenza? “Mira –dirá la gente- al viejo Tapioles lo llevan al hoyo igual que a un perro!” ¡Y yo pasaré una muerte más puta todavía que mi vida! ¿Es por no haber querido curas, que no tengo derecho a que mi entierro pase por la calle Mayor y la plaza del ayuntamiento, igual que el de todo el mundo? ¿Que cara pondré ante mi padre, que ya me estará esperando en el cementerio? Llevadme por la calle Mayor, hijo, que todo el pueblo pueda ver mi entierro, si no, mis huesos no descansarán nunca.

El viejo Atanasi salió de entre la gente y se plantó en medio del camino, cerca del ataúd.

-¡Qué me ahorquen si no tiene toda la razón! –había gritado al tiempo que blandía con furia el bastón- Lo enterraremos como toca.

Un murmullo aprobatorio se extendió por la comitiva. Era necesario que el difunto fuera aplacado –oficio de curas hasta entonces-, que sus despojos encontraran la paz antes de darle tierra. Porque el aliento de un muerto poseido por el odio podía malbaratar las cosechas, pudrir las aguas y esparcir por todo el pueblo, lo mismo que un mal viento, las semillas empestadas de todas las enfermedades.


* * *

El bombardino Silvestre seguía sin acertar la tonada y procuraba no acercarse mucho a la caja medio abierta que llevaban seis hombres, no fuera caso que el difunto lo fuera a maldecir por su mala traza. Pero, entonces, el entierro ya entraba en la calle Mayor y el muerto descasaba en paz para siempre. Por otra parte, el viejo Tapioles nunca había tenido oído para la música...

FIN


Rita Barberà i la llengua. Un article de Josep Lluís Bausset

Llegit al Levante.

Hom pot dir açò molt més fort, però no més clar.

I ara que els amics Savater i companyia, ajudats pels Pperos i altres "no nacionalistes" ens vagen invitant a signar manifests en favor de l'espanyol.

A fer la mà.

I gràcies, Josep Lluís, pel teu article.

Rita Barberà i la Llengua

Josep Lluís Bausset

Amb 98 anys que tinc fets, ja no em sorprèn res ! Com que n´he vist de tots colors, ja no m´estranya res. Dic això, perquè amb motiu de l´homilia de Carlos Osoro, nou arquebisbe de València, l´alcaldessa del Cap i Casal afirmava: «Hay que reconocer el esfuerzo que ha hecho», valorant molt positivament, (com jo mateix també ho valore) la utilització del valencià per part del nou pastor de la diòcesi. Llàstima que ella mateixa no faça també l´esforç que va fer l´arquebisbe. Crec que l´alcaldessa de València, si tant valora el gest fet per l´arquebisbe, podria demanar al president Francisco Camps, o al conseller Alejandro Font de Mora, o a la presidenta de les Corts Valencianes Milagrosa Martínez, que també feren l´esforç d´utilitzar la nostra llengua, en compte de marginar-la. Crec que l´alcaldessa de València hauria de començar a utilitzar el valencià ella mateixa, i potenciar més la nostra llengua, i dir-li al conseller Font de Mora que es deixe d´experiments ridículs, com l´intent de donar l´assignatura d´Educació per a la Ciutadania en anglès, o pretendre impartir el xinès mandarí als nostres xiquets. L´alcaldessa de Valencia, si tant valora l´esforç que va fer el nou arquebisbe, podria haver aconsellar a la presidenta de les Corts Valencianes que en compte d´escriure l´article «Por un futuro mejor», amb motiu del 25 d´abril, haguera fet l´esforç d´escriure´l en valencià, la llengua pròpia del país, i paradoxalment, la menys protegida. I ella mateixa podria tindre una miqueta més de trellat, per tal de no fer el ridícul quan reivindica «l´origen del valenciano antes de la Conquista de Jaime I». Per què no reivindica també l´origen de l´espanyol a Cuba o a Mèxic, abans de la conquesta de Cristóbal Colón ?

L´alcaldessa de València, si tant valora l´esforç que va fer l´arquebisbe Osoro en la seua homilia, perquè no denuncia l´actitud de l´Ajuntament d´Alcoi (només és un exemple dels molts casos que hi ha) quan incumplix la Llei d´Ús i Ensenyament del Valencià, en referència a l´absència de la nostra llengua en la retolació viària, la publicitat institucional i la comunicació amb els ciutadans ? Per què l´alcaldessa de València no protesta públicament, pel fet que segons un informe de l´Escola Valenciana, un 52,2% dels centres no aporten cap línia d´ensenyament en valencià ? Un 52,2%! I per què no protesta, ella que valora tant «el esfuerzo que ha hecho» l´arquebisbe, pel fet que només un 26,2 % de l´alumnat d´infantil, primària i secundària de les escoles públiques ensenyen en valencià? Per què no denuncia públicament que el percentatge de crèdits impartits en valencià a les nostres universitats és, simplement, testimonial? Per què no protesta pel fet que a l´Administració valenciana, dels 15669 empleats públics (tal i com informava l´Escola Valenciana) només a 193 se´ls ha exigit un determinat grau de coneixement del valencià, cosa que suposa un 1,2 % del total? Aquestes xifres indiquen que el dret dels ciutadans a ser atesos en la nostra llengua pels empleats de la Generalitat, es veu molt reduït. Què passaria si hi haguera un 1,2% dels empleats que només atengueren els ciutadans en castellà, i el 98,8% restant només atengueren en valencià? En eixe cas, sí que l´alcaldessa del Cap i Casal posaria el crit al cel, per la «discriminación que sufren los castellanohablantes». Però en el cas contrari, que és el que es dóna, l´alcaldessa de València no veu cap mena de discriminació.

Per què l´alcaldessa, ella que proclama als quatre vents el respecte a la justícia (quan li dóna la raó, evidentment!) no acata les 17 sentències (!!!!) del Tribunal Constitucional, Suprem i Superior de Justícia Valencià, que han provat l´equivalència legal de les denominacions català-valencià per a la nostra llengua, i encara s´obstina en negar una evidència científica?
A la llum de totes aquestes preguntes que li faig a la senyora Rita Barberà, i que ja sé que no obtindré resposta, he de dubtar molt i molt, que l´alcaldessa de València s´alegrara de l´esforç que va fer l´arquebisbe Osoro, en la seua primera homilia al Cap i Casal. Si l´arquebisbe no haguera dit cap paraula en la llengua de Sant Vicent Ferrer, d´Ausiàs March o de Joanot Martorell, l´alcaldessa de València haguera protestat, o ja ho haguera trobat bé? Tinc la impressió, o millor dit, la convicció, que la senyora Rita Barberà ho haguera trobat «normal», perquè ella que és tan «valenciana», sempre que fa alguna declaració o intervé al ple de l´Ajuntament, ho fa en castellà, tot i que valorava positivament, «el esfuerzo que ha hecho» l´arquebisbe, en fer una part de l´homilia en valencià.

Per què la senyora Rita Barberà, que valora tan positivament l´esforç de l´arquebisbe, no va presentar cap protesta al cardenal Garcia-Gasco (un altre arquebisbe Mayoral) quan va bloquejar el missal en valencià presentat per l´Acadèmia Valenciana de la Llengua, el 2002? Per què no protesta l´alcaldesa de València a l´Arquebisbat, pel fet que al Cap i Casal només n´hi ha misses en valencià a l´Oratori de Sant Felip Neri, i a les parròquies de Sant Pasqual Baylon i Sant Marcel·lí? Va els diumenges la sra. Rita Barberà a alguna d´eixes celebracions en valencià, o va a misses en castellà, que deuen ser més «elegants»? Per què l´alcaldessa de València, que valora tant el gest de l´arquebisbe Osoro, no fa un homenatge públic als capellans Antoni Sanchis, Emili Marín, Vicent Cardona, Llorenç Gimeno, Juli Ciges, Josep Mª Ruix, Vicent Micó, Vicent Sarrió, August Monzon, Pere Riutort, J. A. Comes o Andreu Peiró... que, malgrat les dificultats i el nul recolzament del cardenal Garcia-Gasco (un altre arquebisbe Mayoral) ja fa temps que celebren les misses en valencià?

Per cert, sra. alcaldessa, vostè que presumeix de ser tan valenciana: l´any passat, en celebrar-se el VIIIè Centenari del naixement del rei Jaume I, el Consell Valencià de Cultura va aconsellar que l´actual plaça de l´Ajuntament del Cap i Casal, passara a anomenar-se plaça de Jaume I. A tots ens haguera agradar un gest de «valenciania» de la seua part ! Vostè va negar qualsevol possibilitat de canvi, argumentant el cost econòmic que suposaria això per als veïns de la plaça. Però hi ha una cosa que no entenc: quan vostè va canviar el nom de plaça del País Valencià per plaça de l´Ajuntament, els veïns no van sofrir cap mena de cost econòmic? Per què en el primer cas no va tindre en compte el cost econòmic que suposaria per als veïns el canvi de nom de la plaça, i ara sí ? Costaria tant canviar el nom del carrer Arzobispo Mayoral (un arquebisbe nefast per als valencians) al costat mateix de l´Ajuntament per mossèn Vicent Sorribes? O és que vostè li té una devoció particular, i es troba tan a gust amb aquest arquebisbe que va desvalencianitzar la nostra Església?

Amb 98 anys ja no em sorprèn res. Ni tan sols les declaracions de l´alcaldessa de València, que parla sempre castellà, tot i que, això sí, s´alegra de les paraules en valencià de l´arquebisbe Osoro. A qui pretén enganyar o confondre senyora alcaldessa? A mi, de segur que no! Ja tinc molts anys i em conec aquella gent que s´alegra «del esfuerzo que ha hecho el arzobispo», però ells no l´imiten.

Crònica de Ramon Muntaner (CCLVI)

Corre l'any 1313. Mentre el nostre cronista, feliçment casat hem de creure, senyoreja l'illa de Djerba ja pacificada, torna a moure la guerra entre els reis de Nàpols (Robert I d'Anjou el Prudent, nominalment de Sicília) i de Sicília (Frederic II de Sicília, nominalment de Trinàcria)

Els angevins intentaran, una vegada més, conquistar l'illa de Sicília.


CCLVI


Y cuando todo esto acabó, no pasó mucho tiempo sin que las paces y treguas que había entre el rey Frederic de Sicilia y el rey Robert se rompieran, con gran culpa del rey Robert. Así que el rey Robert se preparó para pasar a Sicilia, y el señor rey de Sicilia, que supo esto y vio que las galeras del rey Robert le habían roto las almadrabas, y habían capturado leños de Sicilia, pasó a Calàbria, y tomó por la fuerza la ciudad de Rèjol, y el castillo de Santa Ágata, y el castillo de Calana, y la Mota, y Silo, y la Bonaire y otros lugares. De modo que el rey Robert empezó a hacer sus preparativos para pasar a Sicilia.

dimarts, 26 de maig de 2009

Un merescut brindis. Homenatge a Frank Herbert

Un cop més, el telescopi Hubble que tantes magnífiques imatges de l'espai exterior ens ha oferit des que, a l'abril de 1990 va ser situat en òrbita, ha estat reparat i posat al dia per tres astronautes.

I acabat el treball, el passat dimecres 20 de maig, han brindat.




I ho han fet amb un nou símbol: han brindat amb l'aigua reciclada de les deixalles del propi cos: sudor i orina.

I he recordat Frank Herbert, el creador de l'univers Dune, el compromés ecologista i magnífic novel·lista que ens va mostrar com els fremen, els homes lliures, pogueren sobreviure en el desert més sec i més inhòspit, el desert d'Arrakis, reciclant i estalviant l'aigua amb els seus "destilvestits" preparats per no deixar escapar ni una sola gota d'humitat.


Aquest és el primer pas seriós per a la colonització espacial. I si no, al temps.

Crònica de Ramon Muntaner (CCLV)

Primavera de 1311. Pacificació final de l'illa i el seu hinterland. El cap Mistoua Alef aconsegueix deslliurar-se d'una mort segura, rendint-se a Corral Llança, tal com Muntaner ens havia adelantat en el capítol anterior.

Acomplerta la seua missió, torna per fi a València per casar-se amb la seua promesa.

El periple: Sicília, on visita el rei Frederic II, Mallorca on trobarà el rei Jaume II i el seu amic i fill d'aquest, l'infant Ferran, València on celebrarà la boda i tornada a Mallorca via Maó, on trobarà que el rei Jaume acaba de morir i on es trobarà amb el nou rei Sanç I de Mallorca, el Pacífic. Sicília novament i finalment Djerba on passarà a ser senyor del castell i de l'illa, amb una concessió per tres anys.


CCLV


Y así la víspera de la Ascensión (1021) salimos del castillo, y aquel mismo día acampamos a media legua de ellos. Y a la mañana siguiente marchamos contra ellos y los encontramos en orden de batalla, y eran diez mil soldados de a pie, todos buenos, y no más de veintidós hombres de a caballo; y habían dejado a los ancianos y a las mujeres y a los niños en un bonito caserío antiguo que había en aquel lugar. Y así estaban los hombres de armas, en línea de batalla, todos rodilla en tierra, todos con su adarga. Y nosotros no habíamos querido que a nuestro lado hubiera ningún moro; de modo que éramos ciento veinte caballos armados y treinta ligeros, y mil hombres de a pie, todos catalanes, ya que el resto de nuestra gente se encontraba en las galeras guardando el estrecho. Y habíamos dispuesto que en cuanto nos encontráramos ante ellos, y tocara la primera trompeta, cada cual tomase sus armas; y que al segundo toque de trompeta todo el mundo estuviera listo para atacar, y en cuanto sonasen las trompas y las nácaras, que empezásemos todos a atacar, los de a caballo y los de a pie. Y habíamos dispuesto nuestra infantería a mano derecha, y la caballería a mano izquierda.

¿Qué os diré? Que en cuanto hubieron sonado las dos primeras señales, los moros comprendieron que a la tercera íbamos a atacar; de modo que se alzaron todos a una y atacaron a nuestra infantería, con tal ímpetu que la hicieron retroceder. Y nosotros, que nos encontrábamos en la vanguardia, atacamos de tal forma que pronto nos situamos en medio de ellos; y tras esto, atacaron misser Corral y los suyos, antes de que sonara la tercera señal. Y todos se entremezclaron, y nunca se vio gente más mortífera que ellos. Y ¿qué os diría? Que de verdad no se podría encontrar entre ellos a nadie que no quisiese morir, que arremetían contra nosotros como lo hace un jabalí contra los cazadores, al verse acorralado. ¿Qué os diré? Que la batalla duró desde hora de tercia hasta hora de nona. Y al final todos ellos murieron, que no escapó ni uno que en el campo estuviese, nadie escapó a la muerte. Y nos mataron cuarenta caballos, y quedaron heridos de muerte sesenta; y de otra parte hubo más de trescientos heridos entre los cristianos, aunque, por la gracia de Dios, no murieron más de dieciséis.

Y cuando todos los moros hubieron muerto, fuimos al alcázar, y lo combatimos, y finalmente lo tomamos; y murió todo el mundo de doce años en adelante; y cautivamos, entre mujeres y niños, doce mil personas. Y levantamos el campo, y todo el mundo ganó un buen botín, e hizo su provecho, y luego regresamos al castillo con gran alegría y gozo. Y misser Corral, con toda la gente que con él había venido, e incluso todos los caballeros e hijos de caballero que había en Gerba, y que se habían salvado de la batalla de misser Pelegrí, regresaron a Sicilia, sanos y alegres; y se llevaron con ellos a los cautivos.

Y yo me quedé de capitán de la isla, igual que antes, sólo con los defensores del castillo. Y empecé a repoblar la isla con la ayuda de los de Moàbia, de forma que en sólo un año quedó tan bien poblada como antes, y todos estaban en paz; y el señor rey consiguió, y consigue, cada año, tan buena renta como nunca jamás salió de aquí. Y así, ved el honor que Dios concedió al señor rey, ya que tomó venganza de lo que le habían hecho, y los cristianos siempre serán muy temidos y amados en aquella zona, y muy respetados. Que esto conseguí yo en Gerba, y todavía es así: que un cristiano sólo, podría conducir a treinta o cuarenta presos al castillo atados con una sola cuerda, y no encontraría a nadie que le dijese "mal haces". Por lo que el señor rey, por su merced, cuando supo esto, y hubo escuchado de misser Corral y de los otros, lo que yo había conseguido en Gerba, como gracia especial me entregó la isla de Gerba y de los Querquenes por tres años, con todos los derechos y usufructo, para que, durante aquellos tres años, actuase como si fuera de mi propiedad; pero que yo, de mi bolsillo, defendiese los castillos y la isla, y me ordenó que fuese a desposarme, puesto que bien recordaba como buen señor la promesa que me había hecho.

Y con esto dejé Gerba a mi primo hermano En Joan Muntaner, y los Querquenes (1022) a otro primo hermano mío, llamado En Guillem Ses-Fabregues, y acudí a Sicilia, y armé una galera, y de Sicilia, con la gracia de Dios y del señor rey, con el buen privilegio que me había otorgado, me dirigí al reino de València. Y tomé tierra en la ciudad de Mallorca, donde encontré al señor rey En Jacme de Mallorca y al señor infante En Ferrando (1023); y si nunca nadie recibió gran honor de sus señores, ése fui yo; y me dieron de lo suyo, a su merced. Y sobre todos hizo gran fiesta el señor infante En Ferrando, que no sabía qué hacer conmigo de tan gran alegría como sintió al verme. Y dijo repetidas veces a su padre que yo era la persona a la que más debía amar después de él, de modo que el señor rey su padre me concedió muchas gracias y regalos. Y así llegué a València, y me casé con mi esposa, y no permanecí allí más que veintitrés días. Y la embarqué en la galera, y volví a Mallorques, y me encontré con que el señor rey de Mallorca había muerto (1024); que al día siguiente a mi partida, cayó enfermo, y de dicha enfermedad murió. Dios, por su merced, acoja su alma, ya que tan buen y recto señor era.

Y asimismo, a mi regreso, cuando fui a la ciudad de Mallorca, encontré allí al señor En Sanxo (1025), rey, a quien había dejado el reino su padre, vinculado al señor En Ferrando si el señor Sanxo moría sin descendencia. Y asimismo encontré al señor infante En Ferrando; y si antes fui honrado por el señor rey su padre, más honor recibimos todavía mi esposa y yo. Y el señor rey de Mallorca me envió a la galera cuarenta quintales de pan, y mucho vino, y quesos, y tres bueyes, y veinte corderos y muchas gallinas. De forma que nunca hombre tan humilde como yo pudo nunca alardear de tan altos señores como yo. Y asimismo el señor infante En Ferrando me envió a la galera todo su armamento personal, y muchas otras cosas. Y así nos despedimos de ellos con su venia. Y el señor infante En Ferrando me entregó dos halcones de montería cazadores de grullas, que habían sido del señor rey su padre, y que enviaba por mi mediación al señor rey de Sicilia. Y fui a Menorca, y todavía no había desembarcado en Maó, que ya tenía mensaje del señor rey de Mallorca para que de su parte, si lo necesitaba, se me diera gran refresco de todo; y tal como lo ordenó, así lo cumplieron sus oficiales.

Y así, saliendo de Maó, puse rumbo a Sicilia, y tomé tierra en Tràpena; y en Tràpena dejé a mi esposa, y con la galera fui a Messina. Y supe que el señor rey estaba en Montalbà, en un lugar en que pasaba agradablemente el verano (esto era en julio); y allí le entregué al señor rey los dos halcones que el señor En Ferrando le enviaba, y le conté las nuevas que sabía de los señores de poniente. Y luego me despedí de él, y su merced, me dio de lo suyo, y me hizo mucho honor; y con su venia regresé a la galera, a Tràpena, con dos barcas armadas que había comprado y armado en Messina. Y recogí allí a mi esposa, y puse rumbo a Gerba, donde se nos hizo gran fiesta a mí y a mi esposa. Y enseguida me dieron mil besantes en joyas, los de la isla, y otros tantos a mi esposa; y los de los Querquenes también me enviaron sus regalos. Y así, con la gracia de Dios gozamos de buena paz y alegría, y satisfacción en el castillo de Gerba, durante los tres años por los que el señor rey me la había concedido. Pero después volveré a hablaros sobre qué afanes y trabajos volvieron a recaer sobre la isla de Sicilia y sobre todos aquellos que eran súbditos del señor rey.

Ahora dejaré de hablaros de la isla de Gerba, y volveré a hablaros de los asuntos que ocurrieron al señor rey de Sicilia; que no quiero contaros nada sobre las cosas que me sucedieron en Barbaría (1026), ya que nadie debe hablar de sí mismo, salvo en el caso de que se trate de asuntos que afecten a señores. Por lo que yo no os hablaré de los asuntos que me afectaron, excepto en el caso de que éstos fuesen hechos que atañan a señores.


NOTAS


1021. La ascensión se celebra 40 días después del domingo de pascua. Según mis cálculos se trataba del 19 de mayo de 1311

1022. En este caso sí está claro que se refiere a un pequeño archipiélago, Kerkennah, frente a la costa tunecina, en el mismo golfo de Gabés.

1023. Se trata del mismo infante, hijo menor del rey de Mallorca Jaume II, que había acudido a Grecia para hacerse cargo de la Compañía en nombre de Frederic II y que, ante la oposición encontrada había decidido regresar junto con nuestro cronista. Capturado y encerrado en Nápoles, había acabado siendo liberado y había podido participar en la expedición a Almería, junto con su tío el rey de Aragó.

1024. Jaime II de Mallorca, muerto el 1311

1025. Sancho I de Mallorca, el Pacífico

1026. Barbaría, uno de los nombres dados en esta crónica al norte de África: tierra de berebers.

dilluns, 25 de maig de 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CCLIV)

Ramon Muntaner, amb l'excusa de que necessita l'autorització del seu rei, no accepta la rendició d'Alef el cap dels Mistoua. I és que la seua intenció és acabar amb ell d'una vegada.


CCLIV


Y cuando esto acabó, me despedí de ellos con gran paz y amor, y dejé bien guardado el paso; y regresé al castillo, considerando que ya tenía el asunto ganado, como así fue. Y cuando llegué al castillo, recibí mensaje de los de Mistoua y de N'Alef, que se rendían a mí; y yo sin la autorización del rey no les quise perdonar, y envié una barca armada al señor rey, pidiendo instrucciones, y prometiéndole que todos serían muertos y perdidos si así lo quería, y que éste era el momento si quería tomar venganza. ¿Qué os diré? El señor rey celebró consejo y me ordenó que por nada del mundo les concediera merced, y que sería un gran deshonor que no tomase venganza del daño que le habían producido. Y así armó veinte galeras, y envió a misser Corral Llança desde Castellemenart, con doscientos caballos armados y buena gente, a Gerba, y dos mil hombres de a pie, aparte de la chusma de las galeras; y me envió a decir, a través de la barca que yo le había enviado, que no los perdonase por nada del mundo, y que si pasaban hambre, como quien no se entera, hiciese que los sarracenos que conmigo estaban les proporcionasen alimentos. Y esto ordenaba para que no se escapasen de noche, a nado, con la excusa del hambre. Y se cumplió tal como el señor rey ordenaba.

Y nosotros, desde el castillo, cuando nos enteramos de que el señor rey nos enviaba a misser Corral con toda aquella gente, enviamos a un mensajero en una barca armada, para rogar al señor rey que nos permitiera estar al frente de la batalla, ya que éramos quienes habíamos sufrido las penalidades durante año y medio, y además conocíamos bien a los moros. Y el señor rey, graciosamente, nos lo otorgó. Y cuando supe que misser Corral estaba listo, con toda su gente, para venir a Gerba, pagué a los doscientos hombres de a caballo, alarbes, que conmigo habían luchado en la guerra (y que muy lealmente me habían servido, que nunca, en ninguna época, hubo caballeros que con tanta lealtad sirvieran a su señor), todo cuanto les debía; y a cada cual le di provisiones bastantes para quince días, y avena para sus caballos; y a cada cual le di una aljuba (1019) de tela de lana, y otra de lino; y a todos los jefes, a cada uno una aljuba de tela roja y otra de chalón (1020); e hice que los trasladaran a tierra firme. Y así se marcharon tan satisfechos conmigo que me prometieron ayuda frente a cualquier persona en el mundo. Y yo despedí a los alarbes para que los de Mistoua se confiaran, y había ordenado que nadie les hiciese el más mínimo daño.

Y a los pocos días misser Corral, con toda su excelente compañía, arribó a Gerba, y desembarcó en el castillo, donde bajaron todos los caballos y la gente. Y los caballos tenían tanto miedo de los camellos, que se encabritaban en cuanto los veían; así que tomamos la decisión de que por cada dos caballos metieran en medio un camello, y que comiera a su lado; y esto fue lo más costoso del mundo, sin embargo así se acostumbraron unos a otros, de forma que empezaron a comer todos juntos. ¿Qué os diré? Que durante trece días hicimos reposar a la gente y a los caballos, y en estos trece días, el traidor de Alef se puso en las manos de misser Corral que le prometió que no lo mataría, y que le daría una honrada prisión; y el mencionado Alef era falso y artero, por lo que, cuando se supo irremediablemente perdido, prefirió entregarse prisionero al señor rey que caer en nuestras manos y en las del castillo, ya que bien sabía que con nosotros no podría salvar su vida.


NOTAS


1019. Aljuba. Vestidura morisca usada también por los cristianos, consistente en un cuerpo ceñido en la cintura, abotonado, con mangas y falda que solía llegar hasta la rodilla.

1020. Tejido de lana que fabricaban en Châlons, Francia.

diumenge, 24 de maig de 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CCLIII)

Últims intents dels Mistoua de recuperar Djerba. Malgrat una escaramussa en contra l'estratègia de Muntaner aconseguirà la victòria i l'allunyament a terra ferma (previ alliberament) dels partidaris del clan Mistoua. La pau retorna a l'illa, però el perill continua amb les tropes enemigues estacionades a terra ferma.


CCLIII


Y un día el citado Alef dio a entender a las gentes de Mistoua que iba a conseguir ayuda, y salió de la isla y fue ante Salim Bemargam, y ante Jacob ben Àcia, y ante otros alarbes, y les explicó que si venían a la isla de Gerba, nos podrían capturar a todos; de forma que acudieron ante la isla ocho mil hombres de a caballo. Y yo tenía dos leños armados y cuatro barcas, de las que eran capitanes En Ramón Godà y En Berenguer Despuig, cómites, a los que yo les había encargado la custodia del paso (1018). Y cuando los alarbes llegaron al estrecho, dijeron:

- Alefs, cuando podremos entrar en la isla?

Y él les respondió que en cuanto nos hubiera vencido, podrían entrar. ¿Qué os diré? Que tenía catorce barcas, y aquella noche, al amanecer, atacó entre las filas cristianas, y los cristianos quedaron tan sorprendidos que empezaron a huir: y así los cristianos desguarnecieron el estrecho. Y entonces dijo a Selim Bemargam y a los otros que empezasen a entrar en la isla; y ellos dijeron que antes querían ver qué hacía yo, cuando me enterara, ya que si pasaban el estrecho y yo les cortaba el paso, estarían perdidos, por las pocas provisiones que tenían; de forma que no quisieron entrar en la isla aquel día.

Y enseguida llegaron los nuestros al castillo, derrotados; y yo acudí, y tanto me irritó, que a punto estuve de colgar a aquellos cómites. Y enseguida encomendé el castillo a misser Simón de Vallguarnera, y lo puse en mi lugar; y embarqué en uno de los leños, que era de ochenta remos, y conduje el resto de los leños conmigo, y dos barcas armadas; y aquel mismo día me presenté en el estrecho. Y al día siguiente Selim Bemargam y los otros dijeron a Alef:

-¿Qué nos hubiera ocurrido si llegamos a pasar? Nos hubieras conducido al cautiverio.

Y dijo Alef:

- Y si yo os alejo otra vez a esta gente del estrecho, ¿entraríais?

Y ellos le respondieron que sí, que seguro. Así que armó veintiuna barcas, y vino contra nosotros. Y yo dispuse todas las barcas detrás de mi leño; y así cuando llegaron y estuvieron cerca, ataqué entre ellos de tal forma que eché a pique a siete de sus barcas, y me arrojé sobre ellas; y empezamos a atacar contra ellas, acá y acullá, con los otros leños, que enseguida se pusieron también a atacar. ¿Qué os diré? Que de veintiuna barca que eran, no escaparon más de cuatro, en las que huyó el mencionado Alef, a la isla; y allí se encontraba su compañía, contemplándonos, y los alarbes en la tierra firme. Y no se atrevió a huir entre los alarbes, ya que éstos lo hubieran despedazado. Y aquel día matamos a más de doscientos moros, y capturamos diecisiete barcas.

Y desde aquel momento en adelante tuvimos ganada la guerra, ya que todos se tuvieron por muertos; y habíamos ganado el paso del estrecho, y desde aquel momento ya nadie podía entrar ni salir sin mi consentimiento. Y Selim Bemargam, y Jacob ben Àcia y los otros en cuanto hubieron visto esto, dieron gracias a Dios de no haber pasado a la isla. Y me enviaron a un hombre a nado para que, si me placía, fuese a parlamentar con ellos a tierra firme, a salvo y seguro, y si no, que ellos embarcarían en un leño y acudirían a mi presencia. Y yo fui a donde ellos, y desembarqué, y me rindieron muchos honores, y me entregaron muchas joyas suyas, y luego me rogaron que dejase libres a cien hombres de a caballo que habían ido con N'Alef a la isla, y que eran parientes y vasallos de Selim Bemargam, y a otros tantos de Jacob ben Àcia. Y yo me hice mucho de rogar, aunque sabe Dios que hubiera dado cinco mil onzas para que ya se encontrasen lejos. De modo que, al final, se lo otorgué, con semblante apenado; y lo hice valer como si hubiera sido un gran regalo, de forma que les dije que los trasladaría con mis barcas, y que quería protegerlos personalmente; y que me diesen dos caballeros, y Jacob ben Àcia otros dos, que los conociesen, y que se guardasen de no sacar más que a los suyos. Y ellos me dieron muchas gracias por todo. Y más tarde, en cuanto fue concedido esto, acudieron otros jefes de entre ellos, y me solicitaban, quién veinte, quién diez; y yo no quería conceder nada, y todos caían a mis pies, con más ansias de besarme la mano, que si fuese su mismo rey que regresase a su tierra de nuevo. Y como antes, finalmente a todos se lo otorgué. ¿Qué os diré? Que todos los capitanes me prometieron que nunca, bajo ningún motivo, vendrían contra mí, ni ellos ni sus gentes. Y así me lo prometieron, y me entregaron cartas; y me prometieron y me juraron ayudarme con todo su poder contra cualquier ejército del mundo. Y sobre estos asuntos, tanto Selim Bemargam, como Jacob ben Àcia, y Abdal·là ben Debeb, y Ben Bàrquet y los otros jefes, me prestaron juramento y homenaje. ¿Qué os diré? Que cuando esto acabó y fue firmado, todos los cuatrocientos hombres de a caballo que estaban de parte de Mistoua, con N'Alef, salieron de la isla ante mi presencia.


NOTAS


1018. Se trata de la población de El Kantara (El puente), en la isla de Jerba, frente a tierra firme.

dissabte, 23 de maig de 2009

Crònica de Muntaner (CCLII)

Muntaner arriba a Djerba i a poc a poc, catorze mesos diu que dura la guerra, va fent-se amb el control de l'illa. I no només per força d'armes, sinó pel repartiment de menjar entre els aliats.


CCLII


Y cuando estuve listo, partí de Messina, junto con En Simón de Montoliu, al gobierno de un leño armado de su propiedad; y al cabo de poco tiempo arribamos a la isla de Gerba. Y cuando llegamos al castillo, nos encontramos, frente al castillo, a cuatrocientos hombres de a caballo, moros, del rey de Tunis, y a todos los moros de la isla. Y observamos que la puerta del castillo se encontraba cerrada, y enseguida desembarcamos en el castillo, y penetramos en él. Y os prometo que tan grandes batallas encontramos dentro como fuera, y éstas se producían entre los caballeros y escuderos que habían escapado de la muerte y los hombres del castillo. Y antes de intervenir en nada, recibí el castillo, y el homenaje de todos los que allí estaban, y luego entregué la carta del señor rey a misser Pelegrí de Pati y a los otros caballeros y escuderos, en la que el señor rey les ordenaba que me rindiesen todos homenaje inmediatamente, de boca y de manos, y que defendiesen mi persona tal como harían con la suya. Y así todos ellos cumplieron enseguida la orden del señor rey.

Y cuando esto se hubo realizado, yo impuse la paz, a unos de grado, y a otros por la fuerza, y me cuidé de que de aquí en adelante nadie se atreviese a ofender a otro, ni por causa de mujeres ni por cualesquiera otras causas; y cuando esto hube hecho, a todos y cada uno les di su paga y provisiones. Y mientras tanto, el señor rey me había enviado las tres naves fletadas, tal como habíamos convenido. Y en cuanto las naves llegaron a mi poder, envié mi leño armado a Capis (1015), donde se encontraban todos los ancianos de la casa de Ben Simomem, en un castillo de un alarbe amigo suyo, que es un gran señor en aquel país, llamado Jacob ben Àcia; y en cuanto ellos hubieron recibido las cartas que el señor rey les enviaba, y mi propia carta, embarcaron en el leño y vinieron a mi encuentro. Y mientras que el leño navegó hacia ellos, hice plantar palos ante el castillo hasta la distancia de un tiro de ballesta, y dispuse que, bajo pena de traición, nadie se alejara más allá del último palo, por ningún motivo, salvo que yo personalmente lo ordenara. Y dispuse que los de dentro, emparejados, un escudero y un ballestero, saliesen cada día dos veces a torneo.

Y nosotros, en el castillo, éramos treinta caballos armados, y quince ligeros; y así empezamos a defenderlo bien y con orden, de forma que siempre había alguien fuera. Y cité a todos los ancianos de la isla, en nombre del señor rey, para que acudiesen a mí, y envié a cada uno de ellos cartas que el señor rey les enviaba, para que me obedeciesen a mí, tal como si de su propia persona se tratara; y todos los ancianos de Moàbia acudieron a mí, tanto los que se encontraban en la isla, como los que estaban fuera. Y a todos perdoné, y a sus cabilas (1016), de todo cuanto habían hecho. Y enseguida hice construir una trinchera, con muros de piedra y tierra, fuera del castillo, y en dicha trinchera, dentro de sus murallas hice construir muchas casas con ladrillos, y alfombras y ramas. Y todos los de Moàbia, por la noche, con sus mujeres y sus hijos, acudieron a mí, y yo a todos les entregaba ración de harina, y de legumbres, y de trigo, y de quesos; y era una ración grande, por lo que vivían con mucha abundancia.

Y asimismo envié a decir al traidor Alef, que era el jefe de Mistoua, que se rindiese a mi mando, y no lo quiso hacer. Pero vinieron dos ancianos de Mistoua, aunque sus gentes no se quisieron separar de los otros; y de estos dos uno era Amer ben Busait, y el otro Bàrquet. ¿Qué os diré? Que no había pasado un mes desde mi llegada a Gerba, y yo ya tenía a mi lado a más de tres mil hombres de Moàbia, con sus mujeres y sus hijos. Y cuando todo esto acabó, cité tres veces al mencionado Alefs y a los de Mistoua, antes de hacerles ningún daño; y ellos no quisieron acogerse a mi merced, y los desafié, e introduje en la isla a doscientos hombres a caballo, alarbes (1017), todos ellos buenos caballeros, amigos de la casa de Ben Simomem y estaban de parte de Moàbia, y a cada uno de ellos yo le daba como sueldo un besante al día, cuyo valor es de tres sueldos y cuatro denarios, y avena, y ración de legumbres y de quesos.

Y cuando esto acabó y tuve en la isla a los doscientos caballeros con los de Moàbia, empecé a hacer cabalgadas contra ellos, de forma que cada noche los asaltábamos en un lugar distinto. ¿Qué os diré? Que esta guerra duró catorce meses, y todos los días nos batíamos al menos una vez al día; y por la merced de Dios, en aquellos catorce meses matamos y capturamos a más de setecientas personas de los suyos; y los derrotamos dos o tres veces; y eso que ellos eran unos cuatrocientos hombres a caballo y unos ocho mil de a pie. ¿Qué os diré? Que los arrinconamos en una esquina de la isla, y hubo una gran hambruna en sus filas, de modo que de las virutas de las palmas, tenían que hacer pan.


NOTAS


1015. Seguramente Gabès en el golfo del mismo nombre frente a Jerba

1016. Cabila. Tribu de beduinos o beréberes.

1017. Alarbes. Árabes beduinos.

divendres, 22 de maig de 2009

Divendres cançó. Joan Isaac. Una presentació i dos bonus track

I acabem ja aquesta revisió del disc Joies Robades.

I l'acabarem en pla senyors, com toca. Amb la presentació situada al tall 13 d'un disc de 12 cançons, segons ens diu Joan Isaac, i dues cançons més, una de Serrat i una altra de Sacchi.

Començarem per la presentació que és tota una declaració de principis




Com podeu imaginar no ha estat gens fàcil escollir dotze cançons per aquest espectacle, en tot cas aquesta és una tria molt personal i que obeeix a tot un univers íntim que forma part de la meva memòria musical.

Como podéis imaginar no ha sido nada fácil escoger doce canciones para este espectáculo, en todo caso esta es una selección muy personal y que obedece a todo un universo íntimo que forma parte de mi memoria musical.

Però més enllà de tot això voldria aquesta nit retre un homenatge, un modest homenatge des de l'admiració i el respecte més profund a tots aquells homes i dones que des de la paraula, la poesia i la música han cregut i creuen que encara és possible defensar l'emoció i la sensibilitat davant de la mediocritat i de la banalitat.

Pero más allá de todo esto querría esta noche rendir un homenaje, un modesto homenaje desde la admiración y el respeto más profundo a todos aquellos hombres y mujeres que desde la palabra, la poesía y la música han creído y creen que todavía es posible defender la emoción y la sensibilidad frente a la mediocridad y la banalidad.

A tots aquells que ja no hi són:
Brel, Ferré, Brassens, Víctor Jara, Yupanqui, Carlos Cano, Ovidi, Amílcare Rambaldi.

A todos lo que ya no están:
Brel, Ferré, Brassens, Víctor Jara, Yupanqui, Carlos Cano, Ovidi, Amílcare Rambaldi.


A tots aquells que encara hi són:
Serrat, Raimon, Maria del Mar, Llac, Pi de la Serra, Silvio, Pablo, Aute, Paco, Sisa, Conte, Caetano.

A todos los que todavía siguen:
Serrat, Raimon, Maria del Mar, Llac, Pi de la Serra, Silvio, Pablo, Aute, Paco, Sisa, Conte, Caetano.


A tots.

A todos.

Els grans i els petits, els coneguts i els desconeguts, i també com no a tots vosaltres que amb la vostra complicitat heu fet que malgrat totes les dificultats encara creiem en aquest ofici meravellós de fer cançons, si més no, diferents.

Los grandes y los pequeños, los conocidos y los desconocidos, y también, como no, a todos vosotros que, con vuestra complicidad habéis hecho que a pesar de todas las dificultades todavía creemos en este maravilloso oficio de hacer canciones, si otra cosa no, diferentes.

A tots, gràcies per existir.

A todos, gracias por existir.

David Simó a la bateria
Jordi Camp al baix
el quartet de cordes invisibles: Pere Bardagí, Josep Enric Tarrassó, Qim Albau i Xavier Blanc
piano, teclats, arreglos i direcció: Xevi Ibañez
i a les guitarres, també als arreglos i a la direcció: en Joan Garrové
al so: el Toni Puig
i a baix,: amagat gravant Enric Casamitjana
i també, me n'oblidava, a tota la gent de l'Espai

Moltes gràcies i bona nit


I seguim amb els dos regals, els dos bonus tracks del disc.

El primer, la versió en català de "Aquellas pequeñas cosas", cantada per Serrat a qui acompanya Isaac al piano, fent un duo al final. Com que la cançó és molt coneguda i la traducció és gairebé literal, pense que no cal traduir-la.




Aquelles petites coses
(Joan Manuel Serrat)

Un sempre es creu
que les marceix
el temps i l'absència.
Però el seu tren
ara se'n va,
ara retorna...
Són aquelles petites coses
que ens va deixar un temps de roses
en un racó, en un paper o en un calaix.

Pacients, t'assetgen
com aquell lladre
darrere una porta.
Et tenen pres
sota els seus peus
com fulles mortes
que el vent aixeca aquí o allà.
S'enlairen tristes per arreu
i ens fan plorar sense avisar
quan ningú no ens veu…


I ja per acabar el tall 15 una cançó de Sergio Secondiano Sacchi, directament en italià, on és acompanyat per Mauro Pagani




IL MOMENTO PER LEI
LA TEVA HORA
TU MOMENTO


(Sergio Secondiano Sacchi - Joan Isaac)

Il pianista se ne è andato
insieme all'ultimo autobus
e ogni stella suona un blues nella sua scia
mentre la tua fantasia
non si spoglia mai di lei
e sveglia quelle danze che non sai.
Si sono spenti gli orizzonti
nella tua rosa dei venti
ti accontenti del risveglio di un aprile
ma i cancelli del cortile
si spalancano per voi
e la luna sta guardando dove vai.

El pianista se n'ha anat
amb l'últim autobús
i cada estrella canta un blues al seu pas
mentre la teua fantasia
no t'abandona mai
i desvetlla balls desconeguts.
Més enllà dels horitzons
en la teua rosa dels vents
t'acontentes amb el despertar d'un abril
però les portes del pati
resten obertes per tu
i la lluna està contemplant cap on vas.

El pianista se ha marchado
con el último autobús
y cada estrella canta un blus a su paso
mientras tu fantasía
nunca te abandona
y te muestra bailes que desconocías.
Más allá del horizonte
en tu rosa de los vientos
te contentas con el despertar de un abril
pero las puertas del patio
están abiertas para tí
y la luna contempla tu camino.

E tu vai, vai, se lo vuoi
è arrivato il momento per lei
è arrivato il momento di amarla
e tu vai, é il momento per lei.

I tu vaja, vaja, si ho vols
ha arribat el teu moment
ha arribat el moment d'estimar-la
i tu vaja, és la teva hora.

Y tú, vaya, vaya, si lo deseas
ha llegado tu momento
ha llegado el momento de amarla
y tú, vaya, és tu momento.

Troverai cento stagioni
tra canzoni a buon mercato
e tu mi chiedi quanto dura primavera
forse durerá una sera
durerà una sera e basta
però che sia una sera come questa.
C'è silenzio e come vedi
non ha fedi né certezze
se bastasse potrei darti una risposta
ma ti dico solo resta
ancora un poco qui con me
e prendi questa musica che va.

Trobaràs cent estacions
entre les cançons barates
i em preguntes quant dura la primavera
potser durarà una tarda
durarà una tarda i prou
però que sigui una tarda com aquesta.
Hi ha silenci i com veus
no hi ha fe ni certesa
que pugui donar-te una resposta
però et dic només queda't
encara un poc aquí amb mi
i escolta aquesta música que sona. 

Encontrarás cien estaciones
entre las canciones baratas
y me preguntas cuanto durará la primavera
quizás durará una tarde
durará una tarde y basta
pero que sea una tarde como esta.
Hay silencio y puedes ver
que no hay creencia ni certeza
que te pueda dar una respuesta
y sólo te digo quédate
todavía un poco aquí conmigo
y escucha esta música que suena.

E le strade sono piene
di finestre e di bugie
vorrei darti un passaporto per l'inferno
ma il tepore dell'inverno
ti accarezza e vuole te
e la luna sta guardando cosa fai
ma tu resti e il fuoco tace
tace il buio e questa voce
si alza il giorno sui tuoi sogni e sul mio sguardo
e il domani è già un ricordo
che cammina insieme a me
e accompagna questa musica che va.

I els carrers estan plens
de finestres i mentides
voldria donar-te un passaport per l'infern
però la calor de l'hivern
t'acarona i et vol
i la lluna està contemplant què fas
però tu et quedes i el foc calla
calla la foscor i aquesta veu
s'aixeca el dia sobre el teu somni i sobre la meua mirada
i el futur és ja un record
que camina al meu costat
i acompanya aquesta música que sona.


Y las calles están llenas
de ventanas y mentiras
querría darte un pasaporte al infierno
pero el calor del invierno
te acaricia y te quiere
y la luna vigila lo que haces
pero tú te quedas y el fuego calla
calla la oscuridad y esta voz
amanece el día sobre tu sueño y sobre mi mirada
y el mañana ya es un recuerdo
que camina a mi lado
y acompaña esta música que suena.

Crònica de Ramon Muntaner (CCLI)

Juliol de 1309. Muntaner acaba d'arribar de Grècia i, amb els seus quaranta quatre anys, decideix que ja va sent hora de casar-se amb la seua promesa. Però Djerba està causant-li massa maldecaps a Frederic de Mallorca qui obligarà a en Muntaner a deixar per a més endavant la boda. Ara toca recuperar i pacificar Djerba.


CCLI


Y En Simón de Montoliu regresó a Sicilia ante el señor rey, a pedir la merced de que hiciese señor del castillo y de la torre de los Querquenes a quien le pluguiese, y que enviase la paga. Y el señor rey no encontraba a nadie que quisiese ir; y no encontraba quien quisiese embarcar en ninguna galera ni leño que fuese a Gerba. De modo que el señor rey se encontraba en muy mala situación con esto.

Y es verdad que yo, Ramon Muntaner, en aquel tiempo había llegado a Sicilia, desde Romanía, y pedí licencia al señor rey para poder ir a Catalunya a desposarme con la mujer con la que me había prometido en la ciudad de València, hacía ya diez años. Y el señor rey me dijo que le placía, de modo que hice armar una galera de cien remos de mi propiedad. Y el señor rey me ordenó que en cuanto hubiera armado la galera, que fuese con él a Montalbà (1013), un lugar de la montaña, a trece leguas de Messina, donde él veraneaba (esto era en julio); porque él quería enviar unas joyas a madona la reina de Aragón y a los infantes, y quería que yo se las llevara. Y yo le dije que estaba listo para hacer todo lo que me ordenase. Y en aquellos momentos el señor rey de Aragó y madona la reina estaban frente a Almería.

De modo que hice armar mi leño para venir a Catalunya, y compré todo lo que necesitaba para la boda; y en cuanto hube dejado listas todas mis cosas en Messina, en la galera armada, fui a Montalbà ante el señor rey, para despedirme de él. Y cuando llegué a Montalbà, el señor rey había hecho venir a En Simón de Montoliu, y al día siguiente de su llegada, el señor rey me hizo acudir al palacio, ante sí; y allí estaban el conde Manfré de Clarmunt, y misser Damià de Palisi, y misser Orrigo Rosso, y muchos otros ricoshombre de la isla, y muchos caballeros catalanes y aragoneses, y muchas otras buenas gentes, de forma que había al menos un centenar de buenos hombres de gran linaje, y mucha otra gente. Y cuando yo me presenté ante el señor rey, el señor rey me dijo delante de todos:

- En Muntaner: vos sabéis el gran daño y gran agravio y deshonor que nos ha sobrevenido en la isla de Gerba, y que estamos decididos a tomar venganza. Por lo que hemos decidido que nos no tenemos en nuestro reino a nadie que, con la ayuda de Dios, nos pueda dar tan buenos consejos como vos, por muchas razones, y principalmente porque vos habéis visto y entendido en guerras más que nadie de nuestra tierra; y por otra parte, durante mucho tiempo habéis señoreado gente de armas, y sabéis como tratarlos; por otra parte, sabéis de sarracenos y habláis sarracenesco, por lo que podríais manejar vuestros asuntos sin necesidad de traductores, tanto con espías como en cualquier otra asunto, en la isla de Gerba; y todavía hay muchas otras buenas razones en vos. Por lo que deseamos y os rogamos encarecidamente que vayáis y seáis capitán de la isla de Gerba y de los Querquenes, y toméis este hecho de buen grado y con buena voluntad. Y nos os prometemos que si Dios os concede honor en esta guerra haremos que vayáis a Catalunya a cumplir con vuestro matrimonio, mucho más honradamente que lo haríais ahora. Y así os rogamos que no nos digáis que no bajo ningún concepto.

Y yo, que oí que el señor rey tenía tan gran fe en mí en estos asuntos, me persigné, y me arrodillé ante él, y le di muchas gracias por lo bien que de mí había hablado, y por la fe que en mi tenía, que pensaba que yo era capaz de dar buena solución a tan graves asuntos. Y acepté hacer todo lo que me mandase en estos asuntos y en cualesquiera otros. Y fui a besarle la mano, y se la besaron asimismo muchos ricoshombre y caballeros en mi nombre.

Y cuando lo hube aceptado, llamó a En Simón de Montoliu, y le ordenó ante todos que rindiese el castillo de Gerba y la torre de los Querquenes, y que me lo librase a mí en su nombre, y que hiciese esto inmediatamente, con juramento y homenaje, y que viniese conmigo a Gerba y a los Querquenes, y que me rindiese el castillo de Gerba y la torre de los Querquenes. Y así lo juró y lo prometió, y me rindió homenaje. Y enseguida el señor rey hizo que me entregaran las cartas, y me dio tanto poder como a sí mismo, sin reservarse para sí ninguna apelación. Y me dio poder para que pudiese hacer donativos a perpetuidad, y contratar a sueldo a cuantas personas yo quisiese, y contratar y despedir a quien yo quisiese, y conceder exenciones y perdones a quien me pluguiese; y hacer guerras y paces con todos los que quisiese. ¿Qué os diré? Que con todo el poder me envió. Y yo le dije:

- Señor, otra cosa habríais de hacer: que vos personalmente, por escrito, ordenéis al tesorero y al maestre portulano (1014) y a todos vuestros oficiales que se encuentran en la costa, que todo cuanto yo pida oficialmente, me sea enviado, tanto dinero como vituallas y cualesquiera otras cosas que me sean necesarias. Y que, para empezar, ordenéis ahora mismo la carga de una nave de trigo y harina para que me sea entregada, y de otra nave con avena, y legumbres y quesos, y de otra nave con vino, y que zarpen enseguida.

Y el señor rey ordenó que esto se realizase inmediatamente; y yo le dije:

- Señor, he oído que en la isla de Gerba hay gran hambruna y escasez de cualquier alimento, y lo mismo en toda la región de tierra firme; por lo que con alimentos pienso solucionar nuestros asuntos, ya que con estos alimentos conseguiré que se combatan unos a otros.

Y el señor rey entendió que mi plan era bueno, y me abasteció mejor que a ningún vasallo, sin escatimar nada.

Y así me despedí, y fui a Messina, y cuando llegué a Messina, me preparé inmediatamente para zarpar. Y todos los latinos que habían de seguirme, decidieron devolver su paga, diciendo que ellos no querían ir a morir a Gerba; y sus madres y sus esposas se acercaban llorando y rogando que, por amor de Dios, aceptase su dinero, ya que temían perder padre o hermano o marido. Y yo tuve que aceptar el dinero de todos ellos y rearmar nuevamente la galera solo con catalanes.


NOTAS


1013. Aunque hay más de un Montalbano en Sicilia, me inclino por pensar que se trata de Montalbano Elicona, cerca de Novara de Sicilia, ya que la distancia a Messina coincide

1014. Oficial encargado del tráfico del puerto

dijous, 21 de maig de 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CCL)

Continua la insurrecció dels natius a l'illa de Djerba, sense que cap de les expedicions enviades per la família Llòria o pel propi rei Frederic de Sicília siga capaç de sufocar-la. Les coses pinten pitjor com més temps passa.


CCL


Y cuando el señor rey de Sicília se enteró de la muerte de En Jacme Castellar, se apenó mucho, pero se consoló pensando en que ellos habían hecho más de lo que se les había ordenado; que el señor rey no les ordenó que abandonaran las galeras y entraran tierra adentro a pelear contra ellos.

Y a los pocos días En Simón de Montoliu, viendo que la situación de la isla se ponía insostenible principalmente en el castillo, puesto que los hombres del castillo exigían su paga y él no se la podía dar, ya que no recogía nada de la isla, puso en su lugar a En Bord de Montoliu, primo hermano suyo, y se marchó a Calàbria con madona Saurina, y le explicó el estado en que se encontraban la isla y el castillo, y requirió de ella y de misser Corral Llança, que era el tutor de En Rogeró, que lo ayudasen, tanto con dinero como con gentes. Y madona Saurina en aquellos momentos se encontraba muy mal económicamente, porque estaba endeudada hasta el cuello por la flota que Carlot, su hijo, había armado cuando su expedición a Gerba; y ella ya no recogía ninguna renta de Calàbria, ya que toda la renta de los castillos se encontraba asignada a pagar las deudas y obligaciones del almirante y de En Rogeró. De modo que envió petición al papa para que la ayudase, y éste le dijo que no; y lo mismo al rey Robert, y éste también le dijo que no; y cuando todos le fallaron, fue a Sicília al señor rey de Sicília, y le pidió ayuda. Y finalmente el señor rey, por honor de Dios y para socorrer a las gentes del castillo, que todos eran catalanes, amparó la isla de Gerba en la siguiente forma: que madona Saurina, y misser Corral Llança y N'Amigutxo de Lòria, que eran tutores de En Rogeró, hicieran con el señor rey de Sicília lo siguiente: que le libraran el castillo y toda la isla, y todo el rendimiento que hubiese sobre la isla de Gerba y de los Querquenes, y que éste lo mantuviese y poseyese como cosa propia hasta que se pagase todo el montante que les prestaría; y que de todo fuese señor y comandante. Y de esto se hicieron buenas cartas, y ordenaron entregar el castillo de Gerba y la torre de los Querquenes a En Simón de Montoliu, que era quien lo tenía, y estaba presente, y el mencionado Simón hizo juramento y homenaje al señor rey, de que se lo rendiría en cuanto se lo pidiese, tanto el castillo de Gerba como la torre de los Querquenes (1012).

Y cuando esto acabó, el señor rey hizo armar dieciocho galeras, y embarcó en ellas a cien hombres a caballo, entre caballeros y buena gente, y mil quinientos hombres de a pie de nuestra gente, e iban muy bien pertrechados. Y nombró como capitán de aquella gente a misser Pelegrí de Pati, un caballero de Messina, y le entregó el dinero suficiente para que pudiesen pagar a los hombres del castillo de Gerba y de la Torre de los Querquenes todo cuanto se les adeudaba. Y así se despidieron del señor rey; y tomaron tierra en la isla de Gerba en un lugar que se llama la isla del Almirall, que está a cinco millas del castillo. Y aunque ellos tenían que ir al castillo para refrescar la gente y los caballos en dos o tres días, se pusieron, muy mal ordenados, a entrar por la isla, pensando que ni toda Barbaría se atrevería a enfrentárseles. Y seguramente si hubiesen ido bien acaudillados, ni aunque se hubieran enfrentado a cinco veces la gente que había en la isla, les hubiera vencido; pero con el desorden que llevaban, iban sin mando.

Y los sarracenos de la isla, tanto Mistoua como Moàbia, se aliaron, excepto los viejos de la casa de Ben Simomem, que se acogieron al castillo. Y así, cuando los sarracenos vieron llegar a los cristianos sin ningún orden de batalla, atacaron los primeros. ¿Qué os diré? Que inmediatamente los vencieron; y estaban a quince millas del castillo. ¿Qué os diré? Que misser Pelegrí fue capturado, y de todos los hombres a caballo no escaparon más que veintiocho, y el resto murieron todos; y de los hombres de a pie, entre latinos y catalanes, murieron más de dos mil quinientos; y así todos fueron muertos y derrotados. Y entonces los malvados de Mistoua se apoderaron de la isla, y aquel Alef se hizo señor de todo; y envió a decir a Tunis, al rey de Tunis, que le enviase trescientos sarracenos a caballo; y sitiaron el castillo, de forma que ni un gato hubiera podido abandonarlo sin ser capturado. Y misser Pelegrí fue rescatado con el dinero que traía para pagar a los hombres del castillo. Y de este modo las galeras regresaron derrotadas a Sicília, donde hubo gran duelo cuando lo supieron, sobre todo el señor rey. Y misser Pelegrí y los otros veintiocho de a caballo que habían escapado en la batalla, permanecieron en el castillo; y si nunca se vio gente que se llevase mal con los otros, ellos lo hacían con la gente del castillo, que siempre estaban a punto de pelearse; y esto ocurría a causa de las mujeres o amigas de los del castillo.


NOTAS


1012. Aunque existe cerca de allí, frente a Sfax, un pequeño archipiélago llamado Kerkennah, me inclino a pensar que la torre de los Querquenes se encontraba junto al castillo de Djerba, en la propia isla.

Molts anys i bons, Frederic-Xarbet

L'amic Frederic, el menorquí Xarbet, és quinto meu com diuen al meu poble, i tinc entès que, justament avui, fa anys, no diré quants per no resultar indiscret. Els mateixos, però, que faré jo al setembre.

I encara que reconec que no és pas la música la seua art preferida, em permetré deixar-li aquesta cançó del meu paisà Raimon, sobre un text d'un altre paisà de l'edat mitjana, Jaume Roig, extret de la seua novel·la "Espill o llibre de les dones".

I ho faré, malgrat tot, perquè conta una història que estic segur que no solament li agradarà, sinó que diria més encara, estic convençut que li hagués agradat escriure-la ell mateix.

Tranquil, Frederic, et pot servir de base i inspiració per alguna història de les teues. (Recorde ara sense anar més lluny la del club inspirada per un sopar japonès)




ESPILL


Mestre Jaume Roig va nàixer probablement a València a començament del segle XV. Se sap amb certesa que va morir un dissabte quart dia del mes d'abril, l'any mil quatre-cents setanta-vuit, en aquesta ciutat. Va estudiar "Medecina i Arts" a ciutat de Lleida a l'Estudi General i a la Sorbona, París. Fou cèlebre com a metge, examinador de metges i Conseller de València. I ha passat a la Història com autor de la novel·la que ell va titular Espill, escrita en vers tota ella.

L'Espill és obra important, d'evident misogínia, més citada que llegida, amb més de setze mil versos dels quals jo vos en diré noranta-set. Els que calen per contar-vos una història terrible i esgarrifosa, d'un restaurant de París on servien carn humana, segons l'autor, ben cuinada:

Mestre Jaume Roig nació probablemente en Valencia a principios del siglo XV. Se sabe con certeza que murió un sábado cuarto día del mes de abril, el año mil cuatrocientos setenta y ocho, en esta ciudad. Estudió "Medicina y Artes" en la ciudad de Lleida en el Estudi General y en la Sorbona, París. Fue célebre como médico, examinador de médicos y Conseller de València. Y ha pasado a la Historia como autor de la novela que él tituló Espejo, escrita toda ella en verso.

El Espill (Espejo) es obra importante, de evidente misoginia, más citada que leída, con más de dieciséis mil versos de los que os diré noventa y siete. Los necesarios para contaros una historia terrible y espeluznante, de un restaurante de París donde servían carne humana, según el autor, bien cocinada.


Mes, aquell any,/un cas estrany
Pero aquel añó,/un caso extraño
en lo món nou,/jorn de Ninou
insólito,/en enero
s'hi esdevenc./Jo tinguí el reng
sucedió./Yo había sido el director
fiu convidar/tots, a sopar
e hice invitar/a todos, a cenar
e rigolatge,/los de paratge
y pasarlo bien,/a los del torneo
qui junt havíem,/allí teniem
que habíamos justado,/allí nos sirvieron
de tots potatges;/de carns salvatges;
toda clase de potajes;/de carne de caza;
volateria;/pastisseria
y de volatería;/pastelería
molt preciosa,/la pus famosa
muy buena,/la más famosa
de tot París./En un pastís,
de todo París./En un pastel,
capolat, trit,/d'hom cap de dit
cortado, triturado,/un trozo de dedo humano
hi fon trobat./Fon molt torbat
encontramos./Quedó muy sorprendido
qui el conegué;/reconegué
quien lo identificó;/rebuscó
que hi trobaria:/més, hi havia
por si encontraba algo más:/había
un cap d'orella./Carn de vedella
un trozo de oreja./Carne de ternera
créiem menjàssem/ans que hi trobàssem
creíamos comer/antes de encontrarnos
l'ungla i el dit/tros mig partit.
la uña y el dedo/medio partido en trozos.
Tots lo miram,/e arbitram
Todos lo miramos,/y decidimos
carn d'hom cert era./La pastissera,
que ciértamente era carne de hombre./La pastelera,
ab dos aidants/filles ja grans,
con dos ayudantes/hijas ya mayores,
era fornera/e tavernera;
era tahonera/y tabernera;
dels que hi venien/allí bevien,
de los que acudían/y allí bebían,
alguns mataven;/carn capolaven,
mataban a algunos;/tritruaban su carne,
feien pastells,/e, dels budells,
haciendo pasteles,/y, de las tripas,
feien salsisses/o llonganisses,
hacían salchichas/o longanizas,
del món pus fines./Mare i fadrines,
las más finas del mundo./La madre y las mozas,
quants ne tenien/tants ne venien,
tanto cuanto tenían/tanto vendían,
e no hi bastaven;/elles mataven
y no daban abasto; mataban
alguns vedells:/ab la carn d'ells
algunos terneros:/y con su carne
tot ho cobrien,/assaborien
lo recubrían todo,/le daban sabor
ab fines salses./Les dones falses,
con finas salsas./Las falsa mujeres,
en un clot tou,/fondo com pou,
en un agujero blando,/hondo como un pozo,
descarnats ossos,/cames e tossos,
descarnados huesos, piernas y cabezas,
allí els metien;/e ja l'omplien
allí enterraban;/y ya la llenaban
les fembres braves,/cruels e praves,
las bravas hembras,/crueles y depravadas,
infels, malvades,/e escelerades,
infieles, malvadas,/y extremedamente
abominables!/Cert, los diables,
abominables!/Cierto, los diablos,
com los mataven,/crec les aidaven
a matarlos,/creo que las ayudaban
e lo dimoni./Faç testimoni
y el demonio./Doy testimonio
que en mengí prou:/mai carn ni brou,
que comí suficiente:/nunca carne ni caldo,
perdius, gallines/ni francolines
perdices, gallinas/ni francolinas
de tal sabor,/tendror, dolçor,
de tal sabor, ternura, dulzor,
mai no sentí./Per lo matí,
jamás comí./A la mañana siguiente,
de totes tres/feren quarters;
a todas tres/descuartizaron;
e llur posada/fon derrocada,
y su posada/fue derrocada,
e l'aplanaren,/sal hi sembraren;
y la asolaron,/y sembraron sal en ella;
e tots los cossos/tallats a trossos,
y a todos los cuerpos/cortados a pedazos,
(cent n'hi comptaren)/i els soterraren
(cien contaron)/los enterarron
en lloc sagrat.
en lugar sagrado.