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1 Libro = 1 Euro ~ Save The Children

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Charles Darwin quotation

Ignorance more frequently begets confidence than does knowledge: it is those who know little, and not those who know much, who so positively assert that this or that problem will never be solved by science

Jean-Baptiste Colbert quotation

L'art de l'imposition consiste à plumer l'oie pour obtenir le plus possible de plumes avec le moins possible de cris

Somebody quotation

El miedo es la via perfecta hacia el lado oscuro. El miedo lleva a Windows, Windows a la desesperacion, esta al odio hacia Bill Gates y ese odio lleva a LINUX

Vares Velles

Vares Velles
Al Tall

Això és Espanya (vara seguidilla) per Al Tall

divendres, 24 d’abril de 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CCXXIII)

La reincorporació de Ferran Xemenis ajuda que la Companyia estenga el seu domini per tota la riba de ponent dels Dardanels.

La conquesta de Maidos per en Ferran ens alerta que no resulta aconsellable dormir la migdiada quan hom es troba sitiat per tropes enemigues.


CCXXIII


Y cuando él estuvo listo, tomó un día ciento cincuenta hombres a caballo y trescientos de a pie, e inició una incursión hasta las proximidades de la ciudad de Contastinoble. Y a su regreso, con el botín que traía, de ganado y de gente, el emperador había enviado ochocientos hombres a caballo y dos mil de a pie a un lugar por el que obligatoriamente tenía que pasar. Y En Ferran Xemenis, que los vio, predicó a su gente y les conminó a actuar como correspondía, y todos juntos atacaron. ¿Qué os diré? Que hubo, entre muertos y cautivos, más de seiscientos hombres de a caballo, y mil quinientos de a pie; y fue una buena y honesta hazaña. Y de este modo ganó tanto botín, él y su compañía, en aquella cabalgada, que con aquel botín fue a asediar un castillo que se encuentra a la entrada de Boca d'Aver, llamado el Màdito (936). Y sabed que él acudió al cerco con solo ochenta hombres a caballo y doscientos de a pie, y dentro había, de los griegos, más de setecientos hombres de armas. Y en verdad que el ricohombre se encontraba más sitiado él que los de dentro; puesto que todo el pan que comían se lo enviaba yo desde Gal·lípol; de modo que yo les suministraba todo el tema del avituallamiento. Y así mantuvo el sitio ocho meses, y disparaba de noche con un trabuco, y yo le había enviado diez escaleras de cuerda con garfios; y muchas veces, de noche, intentaban escalarlo, pero no lo podían conseguir.

Y os contaré la más hermosa aventura que le ocurrió, una cosa nunca vista. Un día de julio, que hacía mucho calor a mediodía, todos los del castillo estaban quién a la sombre, quién durmiendo, quién conversando. Y así cuando más calina hacía, que todo el mundo hervía de calor, En Ferran Xemenis, aunque otros durmiesen, él velaba, tal como el que tiene gran responsabilidad sobre sus espaldas, y miró hacia el muro, y no escuchó hablar a nadie, y nadie hablaba ni aparecía; y se acercó al muro, e hizo amago de acercar las escalas, y nadie apareció. Y entonces él regresó a las tiendas, e hizo prepararse a todo el mundo, en completo silencio; y eligió a cien hombres jóvenes y osados, y se acercó con las escalas al muro. Y desplegaron las escalas, de modo que con los garfios consiguieron colgar cuatro escalas de la muralla; y luego subieron cinco hombres por cada escala, uno detrás de otro, y muy sigilosamente escalaron la muralla, sin que nadie les oyera; y luego subieron otros veinte, y así fueron cuarenta, y se apoderaron de dos torres. Y En Ferran Xemenis acudió a la puerta del castillo con el resto de las tropas, con hachas para romper las puertas. De modo que en cuanto sus hombres mataran a los que había en la muralla, y se declarara dentro la alerta, todos correrían contra ellos, y los de fuera romperían las puertas. Y así ocurrió, que cuando los cuarenta estuvieron arriba, empezaron a atacar a los que estaban en la muralla, que dormían; y toda la gente corrió contra ellos. Y En Ferran Xemenis llegó hasta la puerta, y empezó a derribar el portal, sin encontrar a nadie que se lo impidiese; y cuando hubieron derribado las puertas, empezaron a entrar, y a matar y a destruir todo lo que encontraban por delante. Así que tomaron el castillo y toda la gente, y se ganó tanto dinero, que de entonces en adelante En Ferran Xemenis y su compañía no pasaron necesidades, sino que todos fueron ricos. Y de este modo habéis escuchado la más bella aventura que nunca oyeseis contar: que se apoderaran del castillo a mediodía, siendo así que no habían podido conseguirlo en los ocho meses que lo tuvieron sitiado.

Y cuando todo esto acabó, la compañía quedo dividida en tres grupos, unos tras otros, a saber: En Ferran Xemenis en el Màdito; y yo, Ramon Muntaner, en Gal·lípol con todos los marinos y otros de tierra (ya que Gal·lípol era la capital de todo, y aquí venían todos los que necesitaban algo, tanto de vestimenta y de armaduras como del resto de cosas; ya que Gal·lípol era la ciudad en que todo el mundo encontraba cuanto necesitaba, y aquí residían y venían todos los mercaderes de cualquier condición y bando); y en el Rodistó y en el Panido se encontraba En Rocafort, con la otra compañía. Y todos estaban ricos y bien abastecidos, y ni sembraban, ni labraban, ni cavaban la viña, ni podaban; y sin embargo recogían cada uno al año tanto como querían de vino y de trigo y de avena, de forma que vivimos durante cinco años de renta, de lo que la tierra por ella misma daba. Y se hacían las más hermosas cabalgadas que nunca nadie pensara, que sí todas las contara, no habría papel suficiente. Pero sin embargo os contaré una hermosa aventura que nos ocurrió a nosotros, que estábamos en Gal·lípol.


NOTAS


936. Mádito. Supongo que se refiere a la actual Eceabat, antiguamente Maydos. El castillo actual data de mediados del siglo XV.