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1 Libro = 1 Euro ~ Save The Children

traductor

Charles Darwin quotation

Ignorance more frequently begets confidence than does knowledge: it is those who know little, and not those who know much, who so positively assert that this or that problem will never be solved by science

Jean-Baptiste Colbert quotation

L'art de l'imposition consiste à plumer l'oie pour obtenir le plus possible de plumes avec le moins possible de cris

Somebody quotation

El miedo es la via perfecta hacia el lado oscuro. El miedo lleva a Windows, Windows a la desesperacion, esta al odio hacia Bill Gates y ese odio lleva a LINUX

Vares Velles

Vares Velles
Al Tall

Això és Espanya (vara seguidilla) per Al Tall

dimarts, 30 de juny de 2009

Ha mort Wila, cartellista de la República.

Un altre testimoni de la incivil guerra que ens abandona.

El valencià Vicente Vila Gimeno, Willa, cartellista de la república, ha mort a Madrid, als 101 anys.

Descanse en pau.

Crònica de Ramon Muntaner (CCXC)

La rendició de Cagliari ha dut a l'expulsió dels pisans i la pacificació final (de moment) de Sardenya, i Muntaner aprofita per tornar a condemnar la República de Pisa i per establir novament un inici d'arbre genealògic partint de Jaume II d'Aragó, el Just.

Aquesta crònica, iniciada en 1325 per Ramon Muntaner, ja està arribant al seu final.


CCXC


Y así podéis comprender como por sus maldades han sido consumidos; que si no hubieran roto la primera paz que firmaron con el señor rey, todavía mantendrían el castillo de Càller y las otras plazas; pero ellos mismos, tal como antes os he dicho, fabricaron los azotes con los que han sido flagelados. Y tened por cierto que quien rompe la paz, peca contra los mandamientos de nuestro señor Dios Jesucristo, que dejó paz, y paz quería. Y así, cuídese todo aquel que prometa y firme la paz, que ciertamente queda obligado a ella, ya que así lo ha jurado y prometido; y por nada del mundo debe actuar en contra de ello ya que si así lo hace, perderá su beneficio, y Dios lo castigará.

¿Qué os diré? Que los embajadores de Pisa y el noble En Berenguer Carròs, hijo del almirante, y los otros caballeros que el señor rey les había dado como escolta, se apresuraron y llegaron al castillo de Càller, y entregaron el mensaje al juez de Arborea, que era el procurador general de Sardenya en representación del señor rey de Aragón. Y acudió al castillo de Bonaire inmediatamente; y lo mismo hizo En Felip de Boïl, que era capitán de las tropas en nombre del señor rey, y En Boixadors, que tenía el cargo de almirante. Y los embajadores de Pisa hablaron con los del castillo de Càller, y el lunes, a nueve de junio del año de la encarnación de nuestro Señor mil trescientos veintiséis, rindieron el castillo de Càller al señor rey de Aragón, y en su nombre al citado juez de Arborea, y al noble En Berenguer Carròs, y a los otros que con ellos habían entrado en el castillo de Càller, con cuatrocientos caballos armados, y con doce mil peones, todos ellos catalanes. Y entraron por la Porta de Sant Brancaç, y los pisanos salieron por la Porta de la Mar, y embarcaron en cuatro taridas y una nave que dichos oficiales les habían preparado, y que les conducirían a Pisa.

Y cuando dichos oficiales, y el noble En Berenguer Carròs y la compañía del señor rey entraron en Càller, izaron en la torre de Sant Brancaç un gran estandarte real del señor rey, y luego en cada una de las otras torres otro estandarte y muchos pendones reales menores. Y por la gracia de Dios, antes de que dichas señeras y pendones fueran izadas, no hacía nada de viento, pero en cuanto fueron izadas, se levantó un lebeche (1126), el más hermoso del mundo, que desplegó todas las señeras y los pendones. Y fue la más hermosa visión que nunca hubo para los que bien quieren a la casa de Aragón; mientras que para sus contrarios, fue motivo de mucho dolor y rencor. Y se alzó el canto del laudes, y había tantos catalanes dentro y fuera, y tantos sardos, y los de Bonaire que respondían todos juntos al laudes, que parecía que el cielo y la tierra se juntaran. Y los oficiales del señor rey y el noble En Berenguer Carròs establecieron bien la guarnición del castillo, con mucha gente buena y honorable y de buen linaje y de a pie, de tal modo que de aquí en adelante, Dios será servido para siempre; y allí se encontraran las mejores gentes en verdad y justicia, de forma que la casa de Aragón y toda Catalunya, recibirán gran honor y gloria.

Y de aquí en adelante, con la ayuda de Dios, los catalanes pueden estar seguros que serán los señores del mar; con una sola condición, sin embargo: que reconozcan, tal como el señor rey y los señores infantes sus hijos, y todos sus súbditos, que esto les llega por la gracia de Dios, y que no se enorgullezcan ni piensen que este honor y muchos más que Dios les ha concedido y les concederá, les haya venido por su valentía ni por su poder, sino tan solo por el poder y la gracia de Dios. Y si esto lo custodian en su corazón tanto señores como súbditos, tened por seguro que sus asuntos irán de bien en mejor, ya que no hay nada en el mundo por encima del poder de Dios. ¡Bendito sea él y su bendita madre, madona santa Maria, que les han concedido esta gracia!

Y mientras los catalanes celebraban esta gran fiesta en Càller y en Bonaire, los pisanos, dolidos y entristecidos, embarcaron, y zarparon hacia Pisa, una vez rendido el castillo de Càller, y el resto de plazas que poseían en Sardenya. Y Dios, por su merced, nos conceda mayor alegría que la que tuvieron en Pisa cuando vieron entrar a su gente en la ciudad; pero se reconfortaron pensando que habían conseguido la paz con el señor rey de Aragón, ya que todos se daban por muertos, de no haber podido conseguir dicha paz con el señor rey de Aragó. Y de aquí en adelante más les vale ser sabios, ellos y las otras gentes y repúblicas, de forma que no emprendan guerra contra el señor rey. Y de este modo Pisa recuperó todos los prisioneros que se encontraban en Bonaire, y los genoveses de Saona lo mismo.

Y ya podéis ver cómo acabó la alianza que habían hecho los pisanos y los de Saona, por sus pecados y por sus negocios. Y que tal renta esperen obtener de Dios todos los que no obren con verdad y justicia; que igual que Dios los ha confundido y abatido por sus malas acciones, del mismo modo nuestro señor verdadero Dios, a causa de la lealtad y la justicia que ha encontrado en la casa de Aragón, le ha concedido y le concederá tantas gracias como le concede.

Que entre otras mercedes que Dios ha concedido al señor rey En Jacme d'Aragó, le ha hecho la gracia de tener de madona la reina Blanca, hija del rey Carles tal como antes os he contado, la cual fue muy buena y santa mujer, cinco hijos y cinco hijas, a todos los cuales vio crecer y ser heredados en vida. Y os contaré cómo y de qué manera.

El primer hijo, llamado En Jacme: este señor fue procurador general de todos los reinos en nombre del señor rey su padre, y mientras administró dicha procuradoría, hizo muy firmemente justicia, tanto al mayor como al menor. Y al poco de ostentar esta señoría, renunció a ella, y a todos los reinos del mundo, y en honor de nuestro señor verdadero Dios, tomó el hábito de la orden de caballería de Montesa, y vive y vivirá, si a Dios place, mientras tenga vida, en el servicio de Dios y en dicha orden. Por lo que de aquí en adelante no volveremos a hablar de él, que ha renunciado a la señoría que podría tener en este mundo, con el fin de poseer el reino de Dios. Dios, por su merced, le conceda esta gracia.

Y luego, otro hijo llamado señor infante N'Anfòs, que es el que antes os he relatado, y que cuando el señor infante En Jacme renunció a la herencia de su padre, asumió el título de primogénito, y fue jurado, después del señor rey su padre, como señor y rey de todos los reinos del señor rey su padre. Y tuvo y asumió inmediatamente la señoría de todos los territorios, en nombre del señor rey En Jacme su padre; y realizó la conquista de Sardenya, tal como antes habéis oído; y la ha mantenido, y la mantiene, y la mantendrá para siempre, en el camino de verdad y justicia, tal como quien es, el más gracioso y mejor señor, y el mejor caballero en su persona, que nunca hubiera en el reino de Aragón, aunque muy buenos caballeros ha habido; pero así es esta bendita casa, que, por la merced de Dios, siempre va de bien en mejor, y así continuará en adelante, si a Dios place.


NOTAS


1126. Lebeche. En el litoral del mediterráneo, viento sudoeste.

dilluns, 29 de juny de 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CCLXXXIX)

Any 1326. Capitulació de Cagliari. Nou tractat amb la República de Pisa, que rendeix el castell de Cagliari i adquireix el dret a comerciar per tota Sardenya.


CCLXXXIX


Cierto es que cuando el señor rey de Aragó y el señor infante N'Anfòs vieron que los pisanos se confabulaban malvada e inicuamente, tanto como podían, con el fin de obtener ayuda de muchas partes con la que poder romper el asedio del castillo de Càller, el señor rey y el señor infante empezaron a arbolar (1125) galeras y taridas, y ordenaron que todos los días saliesen caballeros y peones hacia Sardenya, y además, el señor rey de Mallorca, en cuanto el matrimonio fue firmado, hizo armar seis galeras en Mallorca y dos naves, que envió al castillo de Bonaire con gran tripulación en ayuda del señor rey de Aragón. Y asimismo acudieron muchas naves y leños de Catalunya, todos ellos repletos de buena gente de armas; de modo que en pocos días el señor rey y el señor infante habían enviado tanta caballería y tanta gente y tantas galeras, que los de dentro del castillo de Càller se tuvieron por muertos, y enviaron a decir a la república de Pisa que los socorriesen, ya que si no lo hacían, no podrían resistir más.

Y los pisanos, conociendo el gran ejército que el señor rey de Aragón había enviado, dieron su batalla por perdida, y pensaron que ya no podrían socorrer de allí en adelante al castillo de Càller, e incluso que ya se conformarían con que el señor rey de Aragó los dejase vivir tranquilos en su ciudad de Pisa. Y así, enviaron embajadores con poderes suficientes al señor rey de Aragó, los cuales acudieron a Barcelona, donde encontraron al señor rey; y muy humildemente suplicaron al señor rey y al señor infante que tuviese a bien perdonarles de todo lo que habían hecho contra ellos, y que le rendirían el castillo de Càller y todo lo que poseían en la isla de Sardenya. Y el señor rey y el señor infante, movidos a piedad, tal como ellos y sus antepasados siempre han estado y están llenos de caridad y misericordia, los perdonaron y firmaron la paz con ellos, para que le rindiesen inmediata e incondicionalmente el castillo de Càller y todo lo que poseían en Sardenya. Y el señor rey les concedió la gracia de que pudiesen mercadear a salvo y con seguridad por toda Sardenya, y por el resto de sus tierras, aunque pagando ellos, a su propia costa, los peajes y los impuestos y los derechos que hubiere en vigor, y hayan sido dispuestos o lo fueren en el futuro, por el señor rey; y además que puedan tener cónsules y lonjas en las ciudades del señor rey, tal como los catalanes los tienen y las tendrán en la ciudad de Pisa. Y así, se firmó esta paz, con gran alegría de los pisanos, ya que habían encontrado merced en el señor rey y en el señor infante; y regresaron para rendir al señor rey, y en su nombre a los caballeros que el señor rey dispuso el castillo de Càller; y además a entregar el resto de plazas que todavía mantenían en Sardenya.


NOTAS


1125. Arbolar. Poner los árboles (palos) a una embarcación. Por extensión construir embarcaciones.

diumenge, 28 de juny de 2009

La Pobla. Les bodes de gais en horari laboral.

Ahir en la portada del Levante, diari que compre físicament quan sóc a València, vaig llegir una notícia que deia exactament:

EL ALCALDE DE LA POBLA ACEPTA CASAR A LOS GAYS, PERO ENTRE SEMANA POR SER MÁS BARATO.

Però avui, al consultar la notícia per internet, l'única cosa que trobe és la següent:

Soler casará gays entre semana para que salga más barato on el text només parla de la decisió de l'ajuntament de La Pobla Llarga d'efectuar, a partir d'ara, totes les bodes civils en horari laboral per reduir despeses.

Rescate el diari de la bossa de fems on ja hi havia anat a parar, per intentar esbrinar si el problema és de titular, o hi ha alguna cosa més a la notícia que no ens diuen.

I bé, sembla que no hi ha hagut cap problema de pressupostos i despeses en tots aquests darrers anys, per a l'alcalde Soler, casualment del Pp, fins que els contraients han estat una parella (Salva i Tomàs) d'idèntic sexe.

I sembla també que hi ha una sèrie de gent malpensada, com ara jo mateix, que creuen que aquesta decisió de l'ajuntament poblatà s'ha precipitat per la qualitat homosexual dels contraients. I que, feta la llei feta la trampa, la resta de parelles, sobretot si són "normals" i amigues de l'alcalde i demés forces vives, podran casar-se el dia que millor els rote.

Com toca.

O no?

Crònica de Ramon Muntaner (CCLXXXVIII)

Año 1325, Felip de Mallorca, regent i tutor de Jaume III, concerta el casament del seu pupil d'onze anys amb Constança d'Aragó de cinc anys, filla del rei d'Aragó, Alfons IV.


CCLXXXVIII


Y cierto es que, tal como antes os he contado, cuando el señor rey En Sanxo de Mallorca abandonó esta vida (1122), y el señor infante En Jacme, hijo del señor infante En Ferrando, sobrino suyo, fue coronado rey, y desde aquel momento se le llamó, y se le llama y se le llamará, rey de Mallorca, fue dispuesto por los ricoshombre, caballeros, prelados y ciudadanos y villanos, que al citado señor rey En Jacme de Mallorca se le diese como tutor al muy santo y devoto señor monsèñer En Felip (1123) de Mallorca, tío suyo; y así se cumplió. Y luego que monsèñer En Felip fuese nombrado tutor, negoció y llevó a buen fin que el señor rey de Mallorca, sobrino suyo, desposase a la hija del señor infante N'Anfòs (1124), hijo primogénito del muy alto señor rey de Aragó; y para este matrimonio se necesitó la dispensa del santo padre apostólico. Y este matrimonio se formalizó con gran concordia y confirmación del amor y parentesco existente entre la casa de Aragó y la de Mallorca; por cuya causa todos sus súbditos han tenido y tienen en todo momento, gran gozo y placer y provecho. Dios, por su merced, les dé vida y salud (que el citado señor rey de Mallorca, cuando se firmó este matrimonio, no tenía más que once años y pico, y la señora infanta, que se llama madona Constança, no tenía más que cinco años y pico), de modo que este matrimonio llegue a celebrarse y tengan hijos e hijas en honor de Dios y en el de ellos mismos y para provecho de sus pueblos. Y este matrimonio fue firmado por cada una de las partes en el año de la encarnación de nuestro señor verdadero Dios Jesucristo mil trescientos veinticinco.

Ahora dejaré de hablaros del señor rey de Mallorca y de monsèñer En Felip, quien gobierna la tierra en nombre del señor rey sobrino suyo; y volveré a hablar del señor rey de Aragó, y del señor infante N'Anfòs.


NOTAS


1122. El rey Sanç I de Mallorca, murió en 1324

1123. Felip de Mallorca, hermano de Sanç I de Mallorca, era abad en Narbona.

1124. Constança d’Aragó i d’Entença, biznieta de Jaume I como su esposo Jaume III de Mallorca. De ahí la dispensa papal concedida por Juan XXII, segundo papa residente en Avignon.

dissabte, 27 de juny de 2009

Avui comencen els XIII Jocs de les Illes. Amunt Menorca.

Per casualitat -avui no em tocava entrar a Internet, però el mal funcionament dels posts programats que acaben no publicant-se automàticament, m'ha impel·lit a entrar un moment-, m'arriba la notícia de que avui comencen els Jocs de les Illes.

D'acord que no seran els Jocs Olímpics, però hi participa, junt amb altres 24 illes, Menorca, pàtria dels amics Xarbet i Rauxa

I és que qualsevol motiu és bo per reunir-se i competir una mica, jocs paralímpics, jocs de les petites nacions, jocs de les illes...

Enguany l'illa seu dels jocs, Åland, és una illa finesa encara que de parla sueca, situada al Bàltic, al nordest d'Estocolm, amb una autonomia molt forta i una superfície equivalent a unes vint vegades la superfície de Menorca, però amb una població de només vint-i-set mil habitants.

Li desitge molta sort als atletes menorquins, encara que una de les illes, Ynys Mon (nom galès de l'illa coneguda com a Anglesey), segons diu el darrer llibre que vaig llegir, "La Conspiración de la Virgen" de Graham Phillips, és l'illa d'Avalon, la del rei Artur, i allà on va morir i és soterrada, Maria, la mare de Jesucrist. I això és molt fort, i dóna molt d'avantatge.

Malgrat tot, amunt Menorca, porteu les medalles que porteu.

Crònica de Ramon Muntaner (CCLXXXVII)

Cagliari i el seu raval Estampace s'han convertit en un gra al cul pels catalans que viuen a Bonaria. Destrucció de Estampace i enduriment del setge sobre Cagliari.


CCLXXXVII


Y tal como lo habían dispuesto así lo hicieron; que al amanecer todos se encontraban alrededor de las murallas, pegados al muro de tal modo que no había peligro de que nada malo les sucediera; y los marineros llegaron a la Llapola, y la batalla fue muy dura, ya que los de dentro se defendían muy fuertemente, y lo tenían todo bien preparado, que no carecían de nada de lo necesario para la defensa. ¿Queréis más detalles? Los marineros derribaron el muro por la fuerza de las armas y empezaron a entrar. Y cuando los de Estampatx se vieron invadidos, acudieron todos allí, y los hombres de a caballo se acercaron a las murallas y empezaron a invadirles. ¿Qué os diré? Que las señeras del noble En Carròs y del noble En Ramon de Peralta empezaron a entrar en Estampatx, y en ese momento se vio la batalla más cruel y felona. Y aunque los de Estampatx, una gran parte de los cuales eran del castillo que habían bajado allí, hicieron un gran esfuerzo por el dolor que tenían de ver morir a sus mujeres y a sus hijos, y se esforzaron sobremanera; nuestro señor verdadero Dios que les quería castigar por sus maldades, les envió la derrota, y ni uno solo quedó con vida, ni sus mujeres, ni sus hijos; y allí mismo murió el capitán y el castellano del castillo con gran parte de sus soldados. Y los catalanes podrían haber entrado en el castillo en aquel momento, pero los que se encontraban dentro viendo la gran mortaldad de su gente y su destrucción empezaron a cerrar las puertas, y a emparedarlas a cal y canto. Y una vez los catalanes hubieron matado a toda aquella gente, empezaron a saquear la ropa que había en la villa, de la que había muchísima, de forma que consiguieron tanto botín, que los que participaron en aquella batalla siempre serán ricos.

Y una vez hecho esto, al día siguiente regresaron todos, y derribaron todos los muros y las casas, y lo asolaron todo. Y dispusieron los nobles que todo el mundo cogiera piedra y madera a voluntad, y que lo llevasen a Bonaire; y todo el mundo empezó a acarrear lo que podía, quién con barcas, quién en carros, y lo llevaron todo a Bonaire, donde edificaron y erigieron buenos albergues. Y decidieron derribar la iglesia de los frailes menores, que era muy rica, y trasladarla a Bonaire, en honor de sant Francesc, y allí construyeron el convento de los frailes; y decidieron que de entonces en adelante no hubiese en dicho convento más que frailes catalanes, y que fuesen una provincia independiente, y que, asimismo, fuesen catalanes todos los de las órdenes establecidas en Sardenya y Còrsega.

Y así, señores que este libro oiréis, temed siempre en vuestro corazón el poder de Dios, que ya podéis ver sin ninguna duda como nuestro señor verdadero Dios tomó venganza en el plazo de un año sobre aquellas malvadas gentes que con falsedad y deslealtad habían retomado la guerra contra el señor rey de Aragón, el cual, benigna y piadosamente había firmado la paz con ellos; y también como ha tomado venganza de esta plaza de Estampatx, que estaba poblada de las más malvadas gentes del mundo y de las más pecadoras, que no hay pecado que imaginarse pueda, que allí no se cometiese, de modo que su hedor ascendía ante la presencia de Dios. Y si me preguntáis: "En Muntaner, ¿qué pecados son los que allí se perpetraban?", yo os contestaré que el orgullo y la soberbia, y el pecado de lujuria en todas su formas, de modo que Dios ha consentido tal destrucción como la que realizó en Sodoma y en Gomorra, que todo lo quemó con su fuego, y lo abatió. Y por otra parte siempre estaba presente la usura. Y en cuanto al pecado de la gula, más que en ningún otro lugar del mundo. Y además, aquel lugar abastecía de hierro, y de acero, y de madera, y de toda clase de provisiones a la Barbaría; de lo que provenía gran daño para la cristiandad. Y por otra parte, todo corsario y ladrón era bienvenido, sin considerar a quien había robado y dañado. Y aquel lugar era el centro de todos los tahúres de juego; y tantas maldades se cometían, que uno no podría escribirlas todas. Por lo que podéis ver como nuestro señor verdadero Dios (¡bendito sea!) tomó venganza en pocas horas. Y está loco quien no siente miedo ni temor de Dios; que nuestro señor verdadero Dios soporta muchas cosas, pero de cuando en cuando conviene que la justicia de Dios actúe sobre los malvados, ya que de no ser así, los buenos no podrían sobrevivir en este mundo.

Y de aquí en adelante dejaré de hablaros del castillo de Càller, que se encuentra asediado, y de los de dentro que se han emparedado; y dejaré de hablaros de Estampatx (1121), que ha sido completamente quemado, saqueado y asolado; y volveré a hablaros del señor rey de Aragó, y del señor infante N'Anfòs y del señor rey de Mallorca.


NOTAS


1121. Actualmente el barrio de Estampace en Cagliari.

divendres, 26 de juny de 2009

Divendres cançó. Ikusten Duzu Goizean. Pedro Guerra

I avui, seguint amb el projecte Etxea, al tall número 7, una cançó de Jean Baptiste Elinzanburu, un basc francès de Lapurdi del segle XIX. Cantada per un dels meus cantautors preferits, el canari Pedro Guerra.

I dos dibuixos més








IKUSTEN DUZU GOIZEAN
(Jean Baptiste Elizanburu)

Ikusten duzu goizean argia hasten denean
menditto baten gainean etxe ttipitto aintzin xuri bat
lau haitzondoren erdian xakur xuri bat atean
iturriño bat aldean han bizi naiz ni bakean.

Nahiz ez den gaztelua maite dut nik sorlekua
aiten aitek hautatua. Etxetik kanpo zait iduritzen
nonbeit naizela galdua nola han bainaiz sortua
han utziko dut mundua galtzen ez badut zentzua.

Etxean ditut nereak akilo, haitzur, goldeak
uztarri eta hedeak. Iazko bihiez ditut oraino
zoko guziak beteak. Nola igaro urteak
emaiten badu bertzeak ez gaitu hilen goseak.

Landako hirur behiak esnez hanpatu ditiak
ahatxe eta ergiak. Bi idi handi kopeta-zuri
bizkar-beltz, adar-handiak zikiro, bildots guriak
ahuntzak eta ardiak nereak dire guziak.

Ez da munduan gizonik erregerik ez printzerik
ni bezein urusa denik. Badut andrea, badut semea
badut alaba ere nik osasun ona batetik
ontasun aski bertzetik zer behar dut gehiago nik?

Goizean hasiz lanean arratsa heldu denean
nagusi naiz mahainean. Giristino bat ona dut hartu
nik emaztea hartzean ez du mehe egunean
sartuko uste gabean xingar hezurrik eltzean.

Piarres ene semea nahiz oraino gaztea
da mutiko bat ernea. Goizean goizik bazken erdira
badarama artaldea segituz nere bidea
nola baitu egitea ez du galduko etxea.

Ene alaba Kattalin bere hameka urtekin
ongi doa amarekin. Begiak ditu amak bezala
zeru-zola bezin urdin uste dut denborarekin
oraiko itxurarekin andre on bat dion egin.

Ez dugu behar lurrean ongi bizirik etxean
utzi laguna gosean. Ez du beharrak sekulan jotzen
gure etxeko atean non ez duen mahainean
oturuntza ordu denean leku bat gure aldean.

Ene andrea, Maria ez da andre bat handia
bainan emazte garbia. Irri batentzat badut etxean
nik behar dudan guzia galdegiten dut grazia
dudan bezala hasia akabatzeko bizia.

IKUSTEN DUZU GOIZEAN
(Jean Baptiste Elizanburu)

¿La ves por la mañana, con las primeras luces, en una colina, una casita de fachada
reluciente, entre cuatro robles, con un perrito blanco en el portal y una fuentecilla al lado?
Allí vivo yo, tranquilamente.

Aunque no sea un palacio, amo mi casa natal, elegida por mis antepasados.
Fuera de casa me encuentro como si estuviese perdido.
Como allí soy nacido, allí dejaré este mundo si no pierdo el sentido.

Tengo en casa mis propias aguijadas, azadas, arados, yugos y correas.
Por el momento me sobra, por todas partes, grano del año pasado.
No moriremos de hambre, si éste produce igual.

Tres vacas pastan en el pradorepletas de leche las ubrescon sus terneras y novillos.
Hay dos bueyes de cara blancay lomo negro, con grandes cuernos,carneros, tiernos corderos,
cabras y ovejas; todos ellos son míos.

No hay en el mundo hombre alguno, ni príncipe ni rey, más feliz que yo.
Tengo una mujer, un hijo, una hija, por otra parte buena salud,
y además suficientes bienes. ¿Qué más puedo pedir?

Comienzo mi tarea por la mañanapero cuando llega la noche soy dueño de la mesa.
Cuando me casé con mi mujer me hice con una buena cristiana.
En días de abstinencia, no introducirá en el puchero hueso alguno de tocino, ni tan siquiera por descuido.

Piarres es mi hijo, muy espabilado para lo joven que es.
Muy temprano lleva ya el rebaño a los pastos. Si sigue mis pasos,
como parece que hará, no perderá la hacienda.

Mi hija Kattalin, a sus once años, se parece a su madre.
Tiene sus mismos ojos, parecen el fondo del cielo azul.
Creo que con el tiempo, por lo que veo, se convertirá en una buena mujer.

Al vivir sobradamente, no debemos en la tierra dejar hambriento al compañero.
La necesidad nunca llama a la puerta de nuestra casa, salvo en el caso
de que dispongamos un buen banquete y haya un sitio a nuestro lado.

Mi esposa María, es una hacendosa mujer, no demasiado corpulenta.
Con una sonrisa consigo en casa cuanto quiero.
Pido la gracia de acabar mi vida como la empecé.

IKUSTEN DUZU GOIZEAN
(Jean Baptiste Elizanburu)

La veus al matí, amb les primeres clarors, en un pujol, una caseta de façana
lluent, entre quatre roures, amb un gosset blanc al portal
i una petita font al costat? Allà visc jo, tranquil·lament.

Tot i que no sigui un palau, estimo la meva casa natal, escollida pels meus avantpassats.
Fora de casa em trobo com si estigués perdut.
Com que allà sóc nascut allà deixaré aquest món si no perdo el seny.

Tinc a casa les meves pròpies agullades, aixades, arades, jous i corretges.
De moment em sobra, per totes bandes, gra de l'any passat.
No ens morirem de gana, si aquest any és igual de bo.

Tres vaques pasturen al prat ple de llet el braguer amb les seves vedelles i vedells.
Hi ha dos bous de cara blanca i llom negre, amb grans banyes, marrans, tendres xais,
cabres i ovelles; tots ells són meus.

No hi ha al món cap home, ni príncep ni rei, més feliç que jo. Tinc una dona,
un fill, una filla, per altra banda bona salut, i a més a més
suficients béns. Què més puc demanar?

Començo la meva tasca al matí però quan arriba la nit sóc amo de la taula.
Quan em vaig casar amb la meva dona vaig aconseguir una bona cristiana.
En dies d'abstinència, no posarà a l'olla cap os de porc, ni tan sols per descuit.

En Pere és el meu fill, molt espavilat per la seva joventut.
Molt d'hora porta el ramat a les seves pastures. Si segueix els
meus passos, com sembla que farà, no perdrà la hisenda.

La meva filla Caterina, que té onze anys, s'assembla a sa mare.
Té els mateixos ulls, semblen el fons del cel blau. Crec que amb el
temps, pel que veig, es convertirà en una bona dona.

En viure sobradament, no devem a la terra deixar afamat al company.
La necessitat mai truca a la porta de casa nostra, excepte en el cas que disposem
un bon banquet i hi hagi un lloc al nostre costat.

La meva esposa Maria, és una dona treballadora, no gaire corpulenta.
Amb un somriure aconsegueixo a casa tot el que vull.
Demano la gràcia d'acabar la meva vida tal com la vaig començar.

El Club de la Cançó. Tango. La Trinca

Avui, primer dia del club, Àgueda ens ha proposat com a tema el sexe.

I cercant entre els meus vinils, he trobat aquesta cançó de la Trinca, on tracten amb humor, -com si no, tractaríem de sexe?- l'educació sentimental que patírem els espanyolets de la meua generació, amb les escapades de cap de setmana a Perpinyà, i les llargues cues davant el cine, a veure les pel·lícules "S" prohibides aquí per obra i gràcia del general Franquíssim i la putrefacta església que l'acollia sota pal·li.

I encara que he estat dubtant entre aquest "Últim Tango a Manresa" i "La Cançó dels Amants" versió recitada del poema del mateix títol de Vicent Andrés Estellés, finalment m'he decidit pel tango. Quan torne a sortir el tema, ja posaré l'Ovidi.

Quant a la meua educación sexual, jo, confesse que vaig tindre la sort de que l'empresa on comencí la meva vida laboral m'envià, allà a mitjan dècada del 70, a Eivissa, on hi vaig passar quatre anys.




TANGO

El meu amic Armando,
sentint el gran escàndol,
d'un film d'en Bertolucci
que fan a Perpinyà,
se'n va de contrabando
a veure en Marlon Brando
i torna a casa seva
amb ganes d'endrapar.

M'agafa la costella,
me li endinya mantega
i mentre s'arrossega
per la moqueta del pis
en mig d'un esbufec,
diu Pepeta jo crec,
que això és més pistonut
que el tango de París.

Amor meu, vine aquí,
ballem l'últim tango a Manresa,
i abans de que quedis estesa,
garrella meva, has de fruir.
Si el trobes estantís,
aquest últim tango a Manresa,
jo et cantaré la Marsellesa
i et semblarà que ets a París.

La cosa no canvia,
i a l'home cada dia
el pot de la mantega
li fa més il·lusió,
però ara els comestibles
no són gaire asequibles
cada cop surt més cara
l'alimentació.

I abans que la mantega
no el porti a la ruïna,
ho prova amb margarina,
del Montseny per fer país.
I diu a la muller: ha, ha, ha:
- Calla que això va bé
i surt millor de preu
que el tango de París.

Amor meu vine aquí,
fes-me una truita a la francesa,
ara que tens la cuina encesa.
carinyo meu has de fregir.
Si ho trobes estantís,
lo de la truita a la francesa,
jo et cantaré la Marsellesa
i et semblarà feta a París.

TANGO

Mi amigo Armando,
oyendo el gran escándalo
de un film de Bertolucci
que echan en Perpinyà
se va de contrabando
a ver a Marlon Brando
y regresa a casa
con ganas de atracarse.

Me agarra a la parienta
me la mete manteca
y mientras se revuelca
por la moqueta del piso
en mitad de un resoplido
dice Pepeta yo creo
que esto es más pistonudo
que el tango de París.

Amor mío, ven p'acá
bailemos el último tango en Manresa
que antes que te quedes tiesa
ternera mía has de gozar
Si lo encuentras rancio
este último tango en Manresa
te cantaré la Marsellesa
y creerás que estamos en París.

La cosa no cambia
y al tío, cada día,
el tarro de manteca
le hace más ilusión,
pero ahora los comestibles
no están muy asequibles
cada día es más cara
la alimentación.

Y antes que la manteca
lo lleve a la ruína
lo prueba con margarina
del Montseny, para hacer país.
Y dice a la mujer, ja, ja, ja
calla que esto va bien
y sale más barato
que el tango de París.

Amor mío, ven p'acá
hazme una tortilla a la francesa
ahora que tienes la cocina encendida
cariño mío has de freir.
Si encuentras rancio
lo de la tortilla a la francesa
te cantaré la Marsellesa
y creerás que estamos en París.


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Crònica de Ramon Muntaner (CCLXXXVI)

Any 1826, l'infant Alfons, el futur Alfons IV, ha donat per finalitzada la guerra a Sardenya, amb el pacte que ja ens havia explicat al capítol 279, i que ara ens torna a recordar per fer-nos avinent la responsabilitat dels republicans en la continuació de la guerra a Sardenya.


CCLXXXVI


Y al cabo de cuatro días de esto, las galeras de los genoveses y de los pisanos regresaron con gran dolor, y encontraron una nave de catalanes en la que iba el noble En Ramon de Peralta, con sesenta caballeros que el señor rey de Aragón enviaba a Sardenya; y otra nave, en la que viajaban cuarenta y ocho caballeros a las órdenes asimismo de En Ramon de Peralta, iba unas diez millas más adelante. Y así tuvieron su oportunidad al topar con el noble En Ramon de Peralta, y le atacaron dieciséis veces, aunque no pudieron conseguir nada, sino que encima perdieron trescientos genoveses, que murieron, y tuvieron muchos heridos. De tal modo se separaron de la nave, tan dolidos, que nunca oiréis hablar de ello, si no es con tristeza.

Y podéis entender qué milagro ha obrado Dios, puesto que el almirante En Carròs no perdió sino tres hombres en todas estas batallas, y En Ramon de Peralta no perdió de su nave más que un caballero salvaje (1117). Por lo que todos debe esforzarse en ir con lealtad; que quien con lealtad vaya, Dios estará con él; y quien vaya con deslealtad, Dios lo confundirá y lo guiará a su destrucción. Que todos los días se puede observar, y es un milagro evidente de cada día, que en este mundo Dios es el señor de la venganza; y lo podéis conocer ahora con el asunto de los pisanos. Que el señor infante N'Anfòs (1118) hizo la paz con ellos en el modo que antes habéis oído; y de ningún modo el señor infante N'Anfòs, ni los suyos, hubiera ido contra lo que les había prometido, y con aquella intención hizo la paz con ellos, y partió de Sardenya, y regresó a Catalunya, pensando que de entonces en adelante, no debía temer a los pisanos, ya que se encontraba en paz con ellos. Y los malvados pisanos, toda la paz que firmaron, fue un gran engaño, para que el señor infante regresase a Catalunya, y en cuanto estuviese lejos, imaginaban que podrían derrotar enseguida a los catalanes que habían quedado.

Y que esto es la verdad, comenzaron enseguida a manifestarlo, ya que inmediatamente empezaron a dotar con muchas provisiones el castillo de Càller, e hicieron grandes obras, para fortificar las murallas con contramurallas, e hicieron acudir muchos soldados de a caballo y de a pie, y fortificaron bien el castillo de Càller. Y una vez hecho todo esto, empezaron a romper todos los pactos que con el señor infante tenían, y todas las paces. ¿Qué os podría contar? Que si encontraban un catalán solitario, lo degollaban inmediatamente; así que en poco tiempo, antes de que los catalanes se hubiesen apercibido, a setenta de ellos habían asesinado y echado a un pozo. E igualmente empezaron a armar barcas, y con ellas, si una barca salía del castillo de Bonaire, iban contra ella, y la capturaban, o la hundían. Y así podéis ver cuanto se puede uno fiar de ellos, y que nunca se puede encontrar en ellos fe ni verdad; por lo que nuestro señor verdadero Dios los va destruyendo por sus malas acciones. De modo que ellos han ido fabricando los azotes con los que a sí mismos se flagelarán, y han conseguido que la guerra les vaya de mal en peor, y ya veis lo que hasta ahora les ha sucedido, y a tiempo estáis de ver lo que todavía les sucederá.

Que cuando hubieron combatido a este ricohombre, En Ramon de Peralta, se marcharon apenados, mientras que el mencionado ricohombre, alegre y satisfecho, tomó tierra con ambas naves en el castillo de Bonaire, y desembarcó la caballería que traía, y la peonada; y fueron bien recibidos por el almirante y por todos los de Bonaire, y se les hizo gran fiesta. Y al cabo de pocos días el almirante y el noble En Ramon de Peralta llegaron al acuerdo de que la caballería por tierra, y la peonada y la armada por mar, con los hombres de mar, irían a invadir Estampatx, que es la villa de Càller, la cual ella sola (1119) se encuentra bien amurallada y defendida; que todos los pollinos (1120) se encontraban en Estampatx con sus mujeres y sus hijos, ya que en el castillo de Càller no quedaban más que soldados.


NOTAS


1117. En la época relatada por esta crónica, los caballeros salvajes eran una especie de juglares al servicio de los reyes.

1118. El infante Alfons, futuro rey Alfons IV el Benigne


1119. Cuando habla de Cáller se refiere al castillo de Cagliari, mientras que Estampatx es el pueblo extramuros del Castillo.

1120. Recordemos que pollino tiene aquí el sentido de hijo de pisano y sarda

dijous, 25 de juny de 2009

Robert Lafont ha mort. In memoriam

Avui m'hi arriba una mala notícia, Robért Lafont, l'escriptor, editor i activista occità que em féu estimar la història, morí ahir als vuitanta-sis anys.

A finals dels seixanta, caigué a les meves mans un llibre seu: "Per una teoria de la nació", on donava una visió nova per mi, si més no, de com l'actual França havia anat esdevenint allò que en diem "L'Hexàgon" a partir d'una nació molt més petitona que ell anomena "la Francie"

Com aquesta havia anat absorbint i anorreant nacions històriques, amb o sense estats constituïts, (Armòrica, Bretanya, Navarra, Còrsega...) i havia fet gala d'un centralisme excloent i xenòfob, tot reeixint a convèncer els habitants de les nacions conquerides, de que no era compatible en cap dels casos la pertenença a dues cultures.

Com va dur a l'extrem més extrem la dita llatina "Cuius regio eius religio", ampliant-la també a l'idioma, als costums, a totes les facetes de la vida.

Però no vull avui parlar del jacobinisme sinó del meu dol per la mort de Robért Lafont. I aconsellar la lectura tant d'aquest assaig "Sur la France", traduït aquí, com ja he dit, amb el títol de "Per una teoria de la nació". I també d'un altre assaig que el complementa, més àrid, però molt clarificador: "La revolució regionalista".

I per acabar, i en homenatge a aquest gran home, la notícia, tal com m'ha arribat, en el seu idioma occità que tant s'estimava:

Robèrt Lafont, lo grand intellectual e occitanista es mòrt

Es estat un dels pensadors e activistas mais fondamentals del nacionalisme occitan modèrn

Robèrt Lafont, un dels mai grands pensadors occitanistas modèrns, moriguèt ièr a ochanta-sièis anys. Intellectual de longa trajectòria, son influéncia es venguda decisiva en la renovacion del pensament occitanista, e quitament catalanista, sustot dins lo nòrd. Escrivan (dramaturg, ensagista, poèta...), istorian, linguista e sociolinguista, fondèt tanplan lo Comitat Occitan d'Estudis e d'Accion e foguèt president de l'Institut d'Estudis Occitans (IEO).

Per tant que Lafont acabèt divergint de l'IEO, e mai lo quitèt, laissèt pas mai, çaquelà, de pensar e trabalhar per aprigondir e consolidar lo nacionalisme occitan dins una vision europeista conciliable amb l'identitat de las nacions. En 1974 se presentèt candidat a la presidéncia de la republica francesa, mas sa candidatura foguèt pas autorizada.

Mantunas de sas òbras, plan influentas dins Occitània e França, son estadas reviradas al catalan.


Que el camí que vas seguir incansablement, tingui continuïtat, i no es perdi.

Descansa en pau.

Crònica de Ramon Muntaner (CCLXXXV)

Nadal de 1325, batalla naval al golf de Cagliari entre els catalans de Bonaire que setgen Cagliari i els genovesos i pisans que volen introduir queviures a la plaça sitiada.


CCLXXXV


Tras partir la flota de Pisa, perdieron una galera en las inmediaciones de Busnaire (1112), la cual embarrancó y de cuyo naufragio escaparon vivos ochenta hombres. Y el juez de Arborea, al saberlo, envió las tropas allá donde la galera había quedado varada, y capturaron a los ochenta hombres, y con una cuerda al cuello los envió a Bonaire, al almirante, quien inmediatamente les hizo poner buenos grilletes, y los empleó también en la construcción de la muralla y el foso de Bonaire. Y del mismo modo, en aquellos días, otra galera de genoveses de Saona, que retornaba de Flandes, debido a una tormenta embarrancó en la isla de Sant Pere (1113) y se hundió, y sobrevivieron ciento cincuenta personas; y el almirante que lo supo capturó a los ciento cincuenta, e hizo con ellos lo mismo que había hecho con los otros.

¿Qué os diré? Que el día de Navidad del año mil trescientos veinticinco, las veintidós galeras genovesas y las cinco pisanas, y seis naves entre leños armados y saetías, llegaron frente a Càller, y el resto de la flota lo habían dejado en Bonifaci (1114). Y habían llegado de forma apresurada, con el intento de atravesar la empalizada de Càller, y pasar las provisiones que traían; pero el almirante había protegido de tal modo la entrada, que nada podía entrar sin su consentimiento. Y así, aquel día de Navidad se encontraban las naves y los leños frente al puerto y toda la flota de los catalanes, y hubo combates todo el día; y el día de sant Esteve (1115), intentaron atacar la flota por el ala, pero sufrieron gran daño, y no pudieron conseguir nada; y al día siguiente, día de sant Joan, lo intentaron por el ala contraria de la flota, pero nada consiguieron tampoco, sino que del mismo modo sufrieron grandes pérdidas; y el día de los Inocentes fueron a Caboterra, y achicaron agua, y regresaron para combatir por un ala de la flota. Y todos estos intentos los realizaban con diez galeras ligeras para que el almirante saliera en su persecución con sus galeras, de modo que cuando abandonara la formación para perseguir las diez galeras (que no lo temían ya que podían escapar a remo) el resto de su flota podría atravesar la empalizada; y de este modo pensaban introducir el socorro en Càller. Pero el almirante bien sabía lo que pretendían, por lo que no se movió de la formación. Y así, el día de Navidad, que era miércoles, y el jueves, y el viernes, y el sábado se mantuvieron en estos ataques; y al domingo siguiente, el almirante hizo que su compañía almorzara temprano, y ordenó que todo el mundo que había en las galeras, que eran dieciocho si descontamos las de doble castillo, se armase y se preparase; e hizo pregonar por todas sus galeras que de entrar en combate, la batalla sería real, y el botín que se obtendría sería de cada uno, salvo los prisioneros y las galeras que serían del señor rey; y que él estaba decidido, si se presentaba la oportunidad, a salirles a batalla. Y así estuvo listo para el combate.

Y una vez todo esto hecho y dispuesto, las galeras de los genoveses y las de los pisanos arribaron dispuestas a la batalla, y al frente de las mismas iban cinco galeras genovesas y dos pisanas, e iban unidas todas ellas, al mando del almirante En Gaspar Dòria; y el resto de las galeras iban a popa. Y las siete galeras se acercaron tanto a las del almirante En Carròs, que sus proas quedaron a tiro de flecha. Y cundo el almirante vio que las siete galeras se encontraban tan cerca, ordenó a sus galeras corriendo la voz boca a boca, que, sin hacer el más mínimo ruído y sigilosamente, soltasen las maromas de las anclas al mar para que si levaban anclas, pudieran zarpar inmediatamente, de modo que con veinte remos navegaran más que las otra con ciento cincuenta. Y así, cada cual, silenciosamente, dejó caer la gúmena (1116) al mar, tan silenciosamente que ni los genoveses ni los pisanos se dieron cuenta; y acto seguido bogaron, de modo que antes de que las siete galeras pudiesen haber rolado en redondo, el almirante les cayó encima, y las abordó, y así mataron a más de mil cien personas; muriendo todo aquel que se encontraba sobre cubierta, y bajo cubierta consiguieron esconderse cuatrocientos genoveses y doscientos pisanos. Y de este modo el almirante capturó las siete galeras, y toda su tripulación fue muerta o capturada. Y el resto de las galeras dio la vuelta en redondo y empezaron a huir. Y En Gaspar Dòria demostrando su valentía, en medio de la batalla, con una barquita que tenía a popa, huyó, y subió a una galera que tenía a popa, que era de un hermano suyo. Y cuando las siete galeras hubieron sido capturadas, el almirante fue tras las otras, pero no era cosa fácil, y no las pudo alcanzar; y así, de todos modos, regresó alegre y satisfecho con los suyos. Y todo el mundo ganó tanto botín, que todos se enriquecieron, y nunca se le quitó a nadie nada de lo que había ganado.

Y cuando los genoveses se encontraban lejos, enviaron una galera al almirante, con un mensajero, y le rogaron que le pluguiese que su embajador pudiese visitar a los prisioneros, para saber cuantos habían muerto y cuantos habían escapado. Y el almirante se lo otorgó, y los pudieron ver a todos. Y habían escapado vivos cuatrocientos trece genoveses y doscientos pisanos, que se habían escondido bajo cubierta, como antes os he dicho. Y cuando los hubieron anotado a todos, quisieron entregar como rescate de los genoveses capturados, todas las provisiones y armas y todo lo que llevaban en las galeras que habían escapado; y el almirante les dijo que no les entregaría ni al más débil, puesto que tenían que ayudar a construir el foso y la muralla de Bonaire. Y así se marcharon con gran dolor. Y ved qué fruto obtuvieron, con sus maldades, de la alianza que habían hecho con los pisanos, que uno pensaba engañar al otro, y llegó el almirante del señor rey de Aragón, y los devoró y los separó.


NOTAS


1112. Seguramente Bonaire

1113. Isola de San Pietro

1114. Bonifacio. Al sur de Córcega

1115. San Esteban. Veintiséis de Diciembre

1116. Gúmena. Maroma gruesa que sirve en las embarcaciones para atar las áncoras y para otros usos.

dimecres, 24 de juny de 2009

Dimecres, relats d'altri. La lluna, la pruna (i II). Jesús Moncada

Havíem deixat la setmana passada Aristides l'esmolet, junt amb el sereno Gòdia al Cafè Central de Llosa, ple de gom a gom, a l'espera de la sortida dels astronautes Armstrong i companyia del mòdul lunar.


LA LLUNA, LA PRUNA (i II)


-Aristides!

Es despertà esverat. La suor li amarava la roba.

-Renoi! -li va dir Gòdia-. Dormíeu com un sac. Us he despertat perquè ja fan allò de la lluna. Mireu.

Havien apagat els llums del cafè i la resplendor de l'aparell de televisió il·luminava vagament els escassos parroquians que quedaven al Cafè Central. Mentre l'esmolet dormia, la gent, avorrida d'esperar, havia anat a gitar-se. A la taula de les forces vives, el secretari feia cabotades.

-Fixa't, fixa't! -deia Ibars-. Aquest que surt és l'Armstrong, oi?

-A veure si encara baixarà de cap.

-La por no és tota a França.

-Ja m'explicaràs com estaries, tu!

-No es veu una animeta.

-Deuen ser al llit.

-Guaita quin munt de clots! El dia que hi anem, trobarem la feina feta si volem plantar ametllers.

-Pagès havies de ser!

El bon humor de la colla feria l'esmolet i li feia mala sang. En aquell moment, Aristides hauria volgut sentir-se compadit, ser el centre de la sol·licitud dels veïns de taula, fer escoltar el seu plany i veure compartida la pena que l'afligia.
“Mira-te'ls -pensava-. Com han de preocupar-se per mi? A ells, la feina no els falta. Demà, un anirà a l'horta, l'altre a la mina... i tu ja t'apanyaràs. Com si et vols morir. No comptes més que un gos.”

Desitjà amb tota la seva ànima que s'enfonsés la mina, que una pedregada fes malbé la collita i que es cremés el poble sencer, per veure'ls a tots -Sàssola, Ibars, fins i tot Gòdia- patir com ell patia ara. Els imaginà destruïts, desesperats, i aquell pensament li produí un plaer maligne.

-Què us sembla tot això? -li preguntà Gòdia assenyalant-li la pantalla.

-Deixeu-me estar -va contestar Aristides, amb odi. El sereno el fità una estona; després, sense dir paraula, es va girar de nou cap al televisor.

“Mare meva! -es va dir l'esmolet, de sobte esgarrifat dels seus pensaments-. Què has fet? Ets una mala bèstia, un porc! Com els has pogut desitjar coses tan terribles? Un malvat, és el que sóc! Mai no havia caigut tan baix. Què és el que m'ha passat? Ells no tenen culpa de res. Sóc jo mateix que de camí em faig il·lusions. Anar a Roma... ! Tanoca, cap dur! Quan n'aprendràs? Ells no tenen per què aguantar les meves ximpleries. Prou en deuen tenir amb els seus maldecaps. I això que li he fet a Gòdia no té nom!”

-Gòdia...

El sereno es va girar de cara a ell.

-Dispenseu el que... -va començar Aristídes: amb el cap cot.

-I ara! -el va atallar Gòdia, rialler, donant-li un copet a l'espatlla-. Tothom té, en un moment o altre, una mala arrencada. A més, us sobren motius, a vós. El que no puc entendre és com us ho preneu tan bé.

-Xerreu més que fetge amb brasa! -protestà Ibars-. No deixeu sentir res!

“Gòdia té raó -va pensar Aristides, assossegat-. Qualsevol altre, al meu lloc, potser ja n'hauria fet una de grossa... Hi ha tipus als quals de camí els cau el cel al damunt. Els falta fibra, és clar. Cal saber passar els moments durs i esperar que les coses vagin millor. Perquè hi aniran. Qui sap! Potser el govern, a hores d'ara, ha decidit prohibir les màquines d'esmolar, cosa que no m'estranyaria gens. Sempre he dit que aquestes màquines faran alguna malesa...”

Tranquil, confiat, Aristides es recolzà a la taula i es quedà amb la boca oberta mirant la televisió.

Va acabar la transmissió. Els capitostos s'aixecaren per anar a dormir.

-Un esdeveniment que passarà a la història -salmejava el rector amb veu de baix.

-I a nosaltres ens ha tocat l'honor de presenciar-lo -afegí l'alcalde en to de transcendència.

-Sublim, sublim! Em sento emocionat - deixà anar el secretari, entre dos badalls.

-Ens en podem sentir orgullosos. El mèrit no és tan dels americans. És una empresa de tota la humanitat.

-Molt ben dit, senyor rector. I els russos que es fotin! -solfejà l'alcalde.

-Senyor alcalde, senyor alcalde! -renyà, paternalment, el capellà-. Es pot dir el mateix amb paraules que sonin millor a l'orella.

-Dispenseu-me. És que...

-Ja, ja, estimat. Us comprenc. Sou una d'aquelles ànimes generoses i apassionades, entre les quals -i això no us ho hauria de dir perquè no caigueu en la vanitat- l'església sempre ha trobat els més fidels col·laboradors.

-Exagereu, senyor rector...

-Guaiteu, quina modèstia! I ara que parlem de l'església: us heu fixat en l'escala de la trona? Hi ha quatre graons baldats...

-No en parlem més. Demà mateix us faré enviar el fuster -concedí, afalagat, l'alcalde.

-Cal deixar ben endreçat aquest món, abans d'estrenar el nou.

-Estrenar un món! Quina frase sublim, senyor rector -badallà el secretari mentre el grup sortia del Central. Fora, a la plaça, els va bordar el gos de sota els porxos.

-Ho heu sentit, Gòdia? Ho heu sentit? -preguntava Aristides, excitadíssim.

-El què?

-Aíxò que ha dit el senyor rector! Un món per estrenar, novet de trinca!

-Sí, sí, però no us entenc... Ei, Aristides! On aneu tan de pressa? Aristides! Aristides!

-Deixa'l anar -va remugar Sàssola-. A aquest tipus, sembla que li falta un bull.

-Em permets que et digui una cosa, molt seriosament, Sàssola?

-Avant.

-Ets un cretí.


* * *


Des de la porta de la pallera es veia el cel i, al cel, la lluna. Arístides, ajagut a terra, se la mirava.

-Ja t'ho deia abans, Aristides: això de no tenir feina no podia durar gaire. Un món per estrenar, nou de trinca! La d'eines que deu haver-hi per esmolar! No te les acabaràs. Renoi, quins tips de treballar et podràs fer, fins i tot els diumenges! És clar que ho hauràs de dir als companys, cal no ser avariciós. Pobres! Quina alegria els donaràs! Vols dir que no enyoraràs tot això d'aquí? Bé hauràs de venir de vacances alguna vegada, dic jo, encara que només sigui per veure els amics... Un món per estrenar!

Se sentien els grills. El cel era com de fum i, per la banda del poble, semblava que volia clarejar el dia. Aristides, somniós, es mirava el carretó arrambat a la paret de la pallera.

-Hauràs de fer un pensament i canviar les moles. Estan molt gastades. I pintar el carretó. No et pots presentar a la lluna fet un safarós.

...FI

LA LLUNA, LA PRUNA (y II)


-¡Aristides!

Se despertó asustado. El sudor le empapaba la ropa.

-¡Coño! –le dijo Gòdia-. Dormías como un tronco. Te he despertado porque ya echan lo de la luna. Mira.

Habían apagado las luces del café y el resplandor del aparato de televisión iluminaba vagamente a los escasos parroquianos que todavía quedaban en el Café Central.

Mientras el afilador dormía, la gente, aburrida de esperar, había ido a acostarse. En la mesa de las fuerzas vivas, el secretario daba cabezadas.

-Fíjate, fíjate –decía Ibars-. ¿Ese que sale es Armstrong, no?

-No, si todavía bajará de cabeza.

-El miedo no está todo en Francia.

-Ya me explicarás como estarías tú.

-No se ve ni un alma.

-Estarán acostados.

-Mira que cantidad de agujeros. El día que vayamos, tendremos el trabajo hecho si queremos plantar almendros.

-Payés tenías que ser.

El buen humor de la gente lastimaba al afilador y le hacía mala sangre. En aquel momento, Aristides habría querido sentirse compadecido, ser el centro de las atenciones de los vecinos de mesa, hacer escuchar su queja y ver compartida la pena que le afligía.

“Míralos –pensaba- ¿Por qué tendrían que preocuparse de mi? A ellos el trabajo no les falta. Mañana uno irá al huerto, el otro a la mina... y tú ya te las arreglarás. Como si te mueres. Les importas menos que un perro.”

Deseó con toda su alma que se hundiese la mina, que un pedrisco malbaratase toda la cosecha y que se quemara el pueblo entero, para verlos a todos, Sàssola, Ibars, e incluso Gòdia- sufrir como él sufría ahora. Los imaginó destruídos, desesperados, y el pensamiento le produjo un maligno placer.

-¿Qué te parece todo esto? –le preguntó Gòdia, señalándole la pantalla.

-¡Dejadme estar –contestó Aristides, con odio. El sereno lo contempló un rato; después, sin decir nada, se volvió de nuevo hacia la tele.

“Madre mía! –pensó para sus adentros el afilador, horrorizado de repente de sus pensamientos-. ¿Qué has hecho? ¡Eres un mala bestia, un cerdo! ¿Cómo les has podido desear cosas tan terribles? ¡Un malvado, eso es lo que soy! Nunca había caído tan bajo. ¿Qué es lo que me ha pasado? Ellos no tienen la culpa de nada. Soy yo sólo el que se hace ilusiones sin parar. Ir a Roma... Estúpido, cabezota! ¿Cuándo aprenderás? Ellos no tienen por qué aguantar mis simplezas. Bastante tienen ya con sus preocupaciones. Y lo que le he hecho a Gòdia, no tiene nombre!”

-Gòdia...

El sereno se volvió hacia él

-Disculpa lo que... –empezó Aristides, con la cabeza gacha.

-¡Y ahora! –le cortó Gòdia, risueño, dándole una palmadita en la espalda-. Todos tenemos, en un momento o en otro, una mala arrancada. Además, te sobran motivos, a tí. Lo que no puedo entender es cómo te lo tomas tan bien.

-Habláis más que higado y brasa –protestó ibars.- No dejáis oír nada.

“Gòdia tiene razón –pensó Aristides, ya más calmado-. Cualquier otro, en mi lugar, quizá ya hubiera armado una gorda... Hay tipos a los que por nada se les cae el cielo encima. Les falta fibra, claro. Hay que saber pasar los momentos duros y esperar a que las cosas vayan mejor. Porque irán mejor seguro. ¡Quién sabe! Quizá el gobierno, en este momento, ha decidido prohibir las máquinas de afilar, cosa que no me extrañaría nada. Siempre he dicho que estas máquinas harán alguna maldad...”

Tranquilo, confiado, Aristides se apoyó sobre la mesa y se quedó con la boca abierta viendo la tele.

Acabó la transmisión. Las fuerzas vivas se levantaron para ir a dormir.

-Un acontecimiento que pasará a la historia –salmodiaba el cura con su voz de bajo.

-Y a nosotros nos ha tocado el honor de presenciarlo –añadió el alcalde en tono transcendente.

-Sublime, sublime. Estoy emocionado –dejó ir el secretario, entre dos bostezos.

-Nos podemos sentir orgullosos. El mérito no es tan de los americanos. Es una empresa de toda la humanidad.

-Muy bien dicho, señor rector. Y los rusos que se jodan –solfeó el alcalde.

-Señor alcalde, señor alcalde –le riñó paternalmente el cura-. Se puede decir lo mismo con palabras que no suenen tan mal.

-Discúlpeme. Es que...

-Ya, ya, querido. Le comprendo. Usted es una de esas almas generosas y apasionadas entre las que –y eso no se lo tendría que decir para que no caiga en la vanidad- la iglesia siempre ha encontrado a sus mejores colaboradores.

-Exagera usted, señor rector...

-Mira, qué modestia! Y hablando de la iglesia: ¿se ha fijado en la escalera del púlpito? Hay cuatro escalones rotos...

-No se hable más. Mañana mismo le enviaré al carpintero –concedió, halagado, el alcalde.

-Hay que dejar bien arreglado este mundo, antes de estrenar el nuevo.

-Estrenar un mundo! Qué sublime frase, señor rector –bostezó el secretario mientras el grupo salía del Central. Afuera, en la plaza, ladró el perro desde abajo de los pórticos.

-¿Lo ha escuchado, Gòdia? ¿lo ha escuchado? –preguntaba Aristides, excitadísimo.

-¿El qué?

-Lo que ha dicho el señor rector. Un mundo por estrenar, nuevo de trinca.

-Sí, sí, pero no te comprendo... Eh, Aristides, ¿dónde vas tan rápido? Aristides, Aristides!

-Deja que se marche –rezongó Sàssola- A este tío, parece que le falta un tornillo.

-¿Me permites que te diga una cosa, muy en serio, Sàssola?

-Adelante

-Eres un perfecto cretino.


* * *


Desde la puerta del pajar se veía el cielo y, en el cielo, la luna. Aristides acostado en tierra, la contemplaba.

-Ya te lo decía antes, Aristides: esto de no tener trabajo no podía durar demasiado. Un mundo por estrenar, nuevo de trinca. La de herramientas que tiene que haber allí para afilar. No te las acabarás. Hostia, que atracones de trabajar te podràs dar, hasta incluso domingos y todo. Claro que se lo tendrás que decir a los compañeros, no hay que ser avaricioso. ¡Pobres! ¡Qué alegría les vas a dar! ¿Seguro que no añorarás todo esto de por aquí? Bien tendrás que volver de vacaciones alguna vez, digo yo, aunque sólo sea para ver a los amigos... Un mundo por estrenar!

Se oían los grillos. El cielo era como de humo y, por el lado del pueblo, parecía que quería empezar a clarear el día. Aristides, soñador, contemplaba el carrito arrimado a la pared del pajar.

-Tendrás que pensarlo y cambiar las amoladoras. Están muy gastadas. Y pintar el carro. ¡No te puedes presentar en la luna hecho un desastre!

...FIN

Crònica de Ramon Muntaner (CCLXXXIV)

Continua relatant-nos el cronista l'aliança entre pisans i genovesos, i com acabarà devenint contrària als seus interessos.


CCLXXXIV


Cierto es que la alianza que hubo entre ellos fue como la de la rata y la rana (1108), que pensaban engañarse una a la otra, tal como encontraréis en las fábulas de Isop (1109); que, como cada una iba con mala intención, llegó el milano, se las llevó a las dos y se las comió, tal como ha sucedido con los que hicieron la alianza, ambos con engaño y maldad, y con intención de abandonar y de engañar el uno al otro; y el ejército de la casa de Aragón, que es el águila, les atacó inesperadamente, y los ha devorado y destruido del todo, y siempre lo hará, si a Dios place.

Debéis saber que cuando la armada estuvo lista en Pisa para venir a socorrer el castillo de Càller, había veintitrés galeras de genoveses y cinco de pisanos, y seis con doble castillo a popa y a proa, y seis saetías (1110), y una nave, y muchas embarcaciones de pisanos, de forma que fueron al menos sesenta velas las que partieron de Pisa. Y cuando el noble En Francesc Carròs, almirante del señor rey de Aragon, supo que esta flota venía contra él, con intención de socorrer el castillo de Càller, castillo que dicho almirante tenía sitiado, decidió que de ninguna forma dicha ayuda de provisiones y gente podía entrar en el castillo, y se dispuso a impedirlo, como el buen y sabio caballero que era; y por los hechos pasados predijo los futuros, tal como aquí oiréis.

Cierto es que no hacía todavía dos meses, que dos galeras de Pisa, ligeras, llegaron de noche a la empalizada de Càller, y sin que el almirante En Carròs se enterara, entraron dentro de la empalizada, y eran galeras ligeras de remos, y llevaban provisiones que introdujeron en el castillo de Càller. Y cuando el almirante divisó, a la mañana siguiente, las dos galeras dentro de la empalizada, se disgustó mucho; sin embargo, con la ayuda de Dios y su buen sentido, todo se resolvió para bien y con gran alegría y provecho. Ya que él asedió dichas galeras inmediatamente, de modo que no podían salir de la empalizada sin pasar por sus manos; y así las tuvo tan sitiadas, que la chusma de dichas galeras acabó comiendose más de lo que habían traído. Y cuando los vio en aquella situación, una noche, por mar y por tierra, cayó sobre ellos, sorprendiéndoles de tal manera que tomó las dos galeras con toda su tripulación y todo cuanto tenían, y no escaparon vivos más de treinta que habían logrado esconderse bajo el puente. Y a aquellos treinta, cuando se hizo de día, y los encontraron vivos, no los mataron, ya que cuando uno es apresado, no es correcto que se le mate; pero les pusieron grilletes de hierro inmediatamente, y se les puso a trabajar en la construcción de la muralla y del foso que el almirante estaba construyendo en el lugar de Bonaire, el cual en poco tiempo se convirtió en uno de los más hermosos lugares que nunca se pudiera ver acabado en tan escaso tiempo. Que quiero que sepáis que en aquellos días había más de seis mil hombres de armas buenos, todos catalanes, con sus mujeres, y no hacía todavía dos años que el almirante lo empezó a edificar, mientras tenía sitiado el castillo de Càller, y el señor infante N'Anfòs tenía sitiada Viladesgleies; por lo que los pisanos tienen claro que solamente con el fortín de Bonaire se podría tener asediado a perpetuidad el castillo de Càller. Y para que entendáis que la plaza de Bonaire es un buen mercado, quiero que sepáis que cuando el almirante supo que la flota había partido de Pisa, y que eran sesenta velas, tal como antes habéis oído, pasó revista al ejército que había en la plaza de Bonaire, y contó que había catorce naves grandes, de las que doce eran de catalanes, una del rey de França (1111) que había llegado de Xipre, y una de genoveses y güelfos de la ciudad de Gènova que el almirante había capturado; y por otra parte había treinta y seis leños de una cubierta, que eran de mercaderes catalanes, y había veintidós galeras, entre galeras y galeras con dos castillos, y ocho entre leños y taridas que servían para navegar por el lago. Y el almirante situó toda esta flota en fila frente a la empalizada de Càller, ya que recordaba lo que habían hecho las dos galeras, y así se aseguró de que nadie pudiese entrar al puerto.

Ahora dejaré de hablar de la plaza de Bonaire, y del almirante, y volveré a hablar de los genoveses y de los pisanos.


NOTAS


1108. El ratón y la rana (Esopo).

Un ratón de tierra se hizo amigo de una rana, para desgracia suya. La rana, obedeciendo a desviadas intenciones de burla, ató la pata del ratón a su propia pata.
Marcharon entonces primero por tierra para comer trigo, luego se acercaron a la orilla del pantano. La rana, dando un salto arrastró hasta el fondo al ratón, mientras que retozaba en el agua lanzando sus conocidos gritos. El desdichado ratón, hinchado de agua, se ahogó, quedando a flote atado a la pata de la rana. Los vio un milano que por ahí volaba y apresó al ratón con sus garras, arrastrando con él a la rana encadenada, quien también sirvió de cena al milano.

Moraleja. Toda acción que se hace con intenciones de maldad, siempre termina en contra del mismo que la comete.

1109. Esopo, fabulista griego

1110. Saetía. Embarcación latina de tres palos, y una sola cubierta, menor que el jabeque y mayor que la galeota que servía para corso y para mercancía

1111. Por los años de que hablamos tiene que ser Carlos IV de Francia y I de Navarra, el Hermoso. Último de la dinastía de los Capetos al no haber tenido descendencia masculina, por lo que su sucesor será un Valois, Felipe VI de Valois.

dimarts, 23 de juny de 2009

Neda Soltani. La veu que no podran callar

Entre a VilaWeb i trobe un editorial d'en Vicent Partal parlant-me d'ella, i de la seua mort a l'Iran fa tres dies, en el transcurs d'una manifestació.

Transcric les paraules de Partal

Els ulls de Neda

Hi ha imatges que, en veient-les per primera vegada, ja saps que no t'abandonaran mai més. Ho saps en veient-les, com saps que esdevindran una icona amb la fúria i la velocitat que únicament els temps d'internet són capaços de crear. La mort de Neda Soltani, enregistrada amb càmeres de mòbil als carrers de Teheran, en serà una. Dura, difícil de mirar serenament. Torbadora. I poderosa. Els aiatol·làs no saben quin enemic tan gran acaben de fer-se assassinant aquesta dona d'aparença fràgil i jove!

Hay imágenes que, viéndolas por primera vez, sabes que no te abandonarán nunca más. Lo sabes nada más verlas, igual que sabes que se transformaran en un icono con la furia y la velocidad que únicamente el tiempo de internet es capaz de crear. La muerte de Neda Soltani, registrada con cámaras de móvil en las calles de Teheran, será una de ellas. Dura, difícil de mirar con serenidad. Turbadora. Y poderosa. Los ayatolás no saben qué enemigo más grande acaban de crearse al asesinar esta mujer de apariencia tan frágil y joven!

No en sabem gran cosa, d'ella. Sinó allò que ens n'ensenyen els dos vídeos de la seua mort i que circulen muntats com un de sol a la xarxa. Sabem que se sent un tret, que ella cau i que ens mira... per morir tot d'una, dessagnada a una velocitat desesperant. Els ulls, els seus ulls, són per un instant ulls de confusió, de terror, de desconcert. I ens miren a dins. Miren un mòbil que portava un amic seu, però, reproduïda la imatge milions de vegades, ara ens miren a tots. Com una interpel·lació.

No sabemos gran cosa de ella. Sólo lo que nos muestran los dos vídeos de su muerte y que circulan montados como uno sólo en la red. Sabemos que se oye un disparo, que ella cae y que nos mira... para morir inmediatamente, desangrada a una velocidad desesperante. Los ojos, sus ojos, son por un instante ojos de confusión, de terror, de desconcierto. Y nos miran adentro. Miran a un móvil que llevaba un amigo suyo, pero, reproducida la imagen millones de veces, ahora nos miran a todos. Como una interpelación.

Diuen que estudiava a la universitat. Conten que es va trobar la manifestació i s'hi va afegir, però que no hi anava. En un altre vídeo se sent que clama Allahu Akhbar!, un crit que és una crida a la unitat més que no pas un eco religiós. I hi ha una veu que plora i li suplica que es quede amb ell, mentre agonitza ràpidament en terra.

Dicen que estudiaba a la universidad. Cuentan que se topó con la manifestación y se sumó, pero que no había ido a propósito. En otro video se escucha que grita Allahu Akhbar!, un grito que es una llamada a la unidad más que un eco religioso. Y hay una voz que llora y le suplica que se quede con él, mientras agoniza rápidamente en el suelo.

No sé si mai sabrem amb certesa qui és aquesta dona que en poques hores ha esdevingut el símbol de la rebel·lió contra el poder teocràtic, però això poc que sabem ja és molt i basta. Sabem que era dona a l'Iran. Sabem que no li plaïa de viure com vivia. Sabem que creia que canviar el seu país era possible. I sabem que l'han matada per això.

No sé si nunca sabremos con certeza quien es esta mujer que en pocas horas se ha convertido en el símbolo de la rebelión contra el poder teocrático, pero lo poco que sabemos ya es mucho y basta. Sabemos que era mujer en Irán. Sabemos que no le gustaba vivir como vivía. Sabemos que creía que cambiar su país era posible. Y sabemos que la han asesinado precisamente por eso.

Ja fa molts anys, però encara recorde com els funerals multitudinaris pels primers morts de la revolució islàmica, celebrats cinquanta dies després de l'òbit, com estipula el ritu, van crear l'atmosfera tensa, el momentum, que portà Khomeini al poder. Espere que d'ací a cinquanta dies la situació a Teheran ja haja canviat i que haja canviat a fi de bé. Però, si no és així, espere encara amb més intensitat que la força de la mirada de Neda siga un motiu prou poderós perquè el carrer desafie el poder dels clergues i la llibertat aparega on ella trobà la mort.

Hace ya muchos años, pero todavía recuerdo como los funerales multitudinarios por los primeros muertos de la revolución islámica, celebrados cincuenta días después de la muerte, como estipula el ritual, crearon la atmósfera tensa, el momentum, que llevó a Jomeini al poder. Espero que de aquí a cincuenta días la situación en Teherán ya haya cambiado y que haya cambiado a mejor. Pero, de no ser así, espero con más intensidad aún que la fuerza de la mirada de neda sea un motivo bastante poderoso para que la calle desafíe el poder de los clérigos y la libertad aparezca donde ella encontró la muerte.

Vicent Partal

director@vilaweb.cat


Crònica de Ramon Muntaner (CCLXXXIII)

Muntaner, fervent monàrquic, i absolut partidari del Casal d'Aragó, ens parla en aquest capítol de l'engany, de la traïció soferta, per part dels republicans gibel·lins de Gènova, a qui Frederic de Sicília havia ajudat.


CCLXXXIII


Podéis creer que el señor rey de Sicília, siendo como es partidario de la causa gibelina (1106), ha ayudado a la casa Dòria y la de Espíndola, y a las otras grandes casas que abandonaron Gènova y fueron a Saona (1107), con dinero y caballería, y galeras y provisiones; de modo que Dios y él los han apoyado en la ciudad de Saona contra los güelfos que habían permanecido en la ciudad de Gènova; y es bien cierto que Dios y la ayuda del señor rey de Sicília han permitido que se mantuvieran. Y cuando el duque, hijo del rey Robert, pasó a Sicília, los anteriormente mencionados gibelinos de Saona prometieron ayuda de galeras al señor rey de Sicília, y el señor rey confiaba en ellas; y si hubiera recordado cuantos renuncios le habían hecho al señor rey En Jacme, su hermano, mientras fuera rey de Sicília, y cuantas veces le habían fallado a él mismo, no hubiera confiado lo más mínimo en ellos. Pero con los señores ocurre esto: que cuando Dios les concede su gracia viven largo tiempo, y cambian a menudo de consejeros, por muerte de los mismos, o por otras razones; y los consejeros jóvenes son muy peligrosos para cualquier señor, que por muy sabios que sean no pueden entender tan bien de todos los asuntos como los ancianos, que han visto y participado en muchos asuntos; y es que, con la mitad de ciencia, pueden dar mejores consejos los ancianos que los jóvenes en cualquier asunto de guerra, porque muchas más cosas habrá visto y oído el anciano que el joven; y así, por los hechos pasados se pueden predecir mejor los presentes y los futuros. Por lo que os aseguro que si el buen conde En Guillem Galceran estuviera vivo, o don Blasco d'Alagon, o N'Huguet d'Empúries, conde de Esquilaix, u otros catalanes y aragoneses que ya han muerto, o incluso misser Mateu de Tèrmens, o misser Vinxiguerra d'Apolois u otros hubieran estado vivos, el señor rey de Sicília no hubiera perdido tanto como ha perdido en ayuda de los genoveses, puesto que le hubiesen recordado los tiempos pasados. Y de igual modo que ahora ha sido engañado, lo volverán a ser cada vez, él y cualquier rey que confíe en las repúblicas. Y es bueno que yo os relate el engaño que los genoveses han infligido al señor rey de Sicília, recordando lo que hicieron en esta expedición del duque a Sicília.

Habéis de saber que el señor rey de Sicília envió requerimiento de ayuda de galeras a Saona, y les envió dinero; prometiéndole ellos que lo apoyarían con veinticinco galeras, y él estaba en la confianza de que así sería. Y los genoveses actuaron de tal forma que pasó todo el verano, y el duque abandonó Sicília y pasó desde Messina a Calàbria, tal como antes habéis oído, y cuando se enteraron de que el duque estaba fuera de Sicília, y había pasado a Calàbria, zarparon de Saona con rumbo a Tràpena, que se encuentra a doscientas millas de donde estaba el duque. Y así podéis entender cuánto ansiaban combatir y pelear, y cual fue la ayuda que el señor rey de Sicília recibió de los genoveses, y para qué le sirvió el dinero que les había enviado para que armaran la flota.

Y no bastó este escarnio y este renuncio, sino que incluso pensaron que podían utilizar dichas galeras en contra del rey de Sicília, en vez de en su ayuda; y se confabularon con la república de Pisa para que ésta pudiera ir contra el señor rey de Aragó, con veintidós galeras que habían armado en Saona. Y la república de Pisa les dio mil florines de oro al mes, para que con la armada de Pisa acudiesen a llevar provisiones y ayuda al castillo de Càller; y todavía más: pactaron que En Gaspar Dòria, almirante de dichas galeras de Saona, sería almirante de Pisa; e incluso más, que habría una tripulación de cuatrocientos genoveses, y que todos ellos serían premiados con tierras en Sardenya. Y así se formalizó el pacto entre ellos y la república de Pisa. Ved qué ayuda prestaron al señor rey de Sicília, que pactaron con los pisanos guerrear contra el señor rey de Aragó, hermano mayor suyo.

Y tales hechos, tan desagradables ante Dios y ante el mundo, no me parece que deban dar buen fruto; y nuestro señor verdadero Dios, que es verdad y justicia, juzgará a cada uno según las intenciones que lleve. Por lo que la casa de Aragón, y los descendientes de la misma, siempre han ido, y van e irán con la verdad por delante, y de buena fe; por lo que Dios los exalta, y los acrece, y les concede la victoria en todas sus batallas, mientras que a los que van con falsedad y engaños, confunde y abate.

Ahora os quiero contar el final de esta desleal confabulación entre la república de Pisa y los genoveses de Saona, en qué terminó, y cómo se cumplió la justicia de nuestro señor verdadero Dios sobre ellos, y así sucederá siempre con todos aquellos que van con maldad y falsedad.


NOTAS


1106. Los gibelinos eran una facción política partidaria de los emperadores germánicos, enfrentada a los güelfos que eran partidarios del poder de los papas

1107. Savona. Ciudad italiana en el golfo de Génova.

dilluns, 22 de juny de 2009

Joan Fuster. Aniversari

Ahir 21 de Juny, feia disset anys que Joan Fuster, Juanito, ens va deixar.

Sempre el recordaré des de la seua alçada (enorme per a mi que sóc tirant a baixet), inclinat, amb el seu inconfusible nas, i un got de whisky a la mà. I si tenies sort, i jo la vaig tindre, xerrant pels descosits.

Però sobretot el recordaré en els seus llibres que tan bones estones m'han fet passar.

Com a homenatge, transcriuré algunes de les entrades del seu "Diccionari per a ociosos":

CONVICCIÓ

Tota convicció —convicció seriosa— se us convertirà en prejudici per a les conviccions ulteriors. Penseu-hi. Cada convicció que adquiriu és un prejudici més que acumuleu. I ja sabeu què vol dir un prejudici: un vici d’origen. Si sou zelosos de la vostra llibertat intel·lectual, si aspireu a conservar la «disponibilitat permanent» que n’és el pressupòsit, heu d’esforçar-vos per ser homes d’escasses conviccions. El fanàtic es un convençut: un individu que està convençut de tot, que té moltes conviccions. No crec que el fanatisme siga una perspectiva gaire amable. La prudència, virtut cardinal, aconsella evitar aquestes exasperacions mentals i morals. I al capdavall, per a circular per la vida, no calen massa conviccions. N’hi basten tres o quatre. Només.

CONVICCIÓN

Toda convicción -convicción firme- se os convertirá en prejucio visto desde las convicciones posteriores. Pensad en ello. Cada convicción que adquirís es un prejuicio más que acumuláis. Y ya sabéis lo que significa prejuicio: un vicio de origen. Si consideráis importante vuestra libertad intelectual, si aspiráis a conservar la "disponibilidad permanente" condición indispensable para ella, habréis de esforzaros en ser hombres de escasas convicciones. El fanático es un convencido: un individuo que está convencido de todo, que tiene muchas convicciones. Dudo que el fanatismo sea una perspectiva demasiado amable. La prudencia, virtud cardinal, aconseja evitar estas exasperaciones mentales y morales. Y a fin de cuentas, para circular por la vida, no son necesarias demasiadas convicciones. Basta con tres o cuatro. Sólo.

COVARDIA

Si volem —i ho hauríem de voler—, sempre trobarem una raó per a excusar les accions del covard: la seua covardia. Perquè, ¿qui és el que no ha tingut mai por? És clar que la por pot ser superada: diuen que el valent no és sinó un que té por i se l’aguanta. Potser sí. El que sí que sé és que no hi ha manera humana de fixar un límit moral en aquest terreny. Cadascú s’administra la pròpia por com pot i com Déu li ho dóna a entendre. I tampoc no ens hem pas d’enganyar: tothom és covard per comparació a algú altre. Ja podeu ser tan temeraris com vulgueu: mai no serà impossible que un qualsevol veí vostre considere que la vostra valentia és inferior a la seua, i que, per tant, sou un covard. Una bona regla de conducta, en això com en tantes altres esferes i coses, serà aquesta: no censureu, no condemneu ningú perquè siga allò que vosaltres podreu ser en alguna ocasió. Per exemple: covards.

COBARDÍA

Si queremos -y deberíamos querer-, siempre encontraremos un motivo para excusar las acciones del cobarde: su cobardía. Porque, ¿quién es el que nunca ha tenido miedo? Cierto que el miedo puede ser superado: dicen que el valiente no es más que alguien que tiene miedo y se lo aguanta. Quizá sí. Lo que sí que sé es que no hay forma humana de fijar un límite moral en este terreno. Cada cual se administra el propio miedo como puede y como Dios le da a entender. Y no nos dejemos engañar: todo el mundo es cobarde en comparación con alguna otra persona. Ya podéis ser tan temerarios como queráis: nunca faltará un vecino cualquiera que considere que vuestra valentía es inferior a la suya, y que, por tanto, eres un cobarde. Una buena regla de conducta, en esto como en tantas otras esferas y cosas, será esta: no censuréis, no condenéis a nadie por ser lo que vosotros podéis ser en cualquier ocasión. Por ejemplo: cobardes.

GENT

Quan diem «la gent», mai —o quasi mai—, en general, no volem al·ludir-nos a nosaltres mateixos. Jo dic «la gent» i designe els altres. I sí: la gent són els altres. Per definició, la gent són els altres, i no jo. Ens resistim a veure’ns sumits, o submisos, en la indeterminació d’un grup, d’un magma humà confús i ofuscat. Ni tan sols si ens hi trobem, ni tan sols en el cas d’haver-nos trobat materialment immersos en aquella multitud, no acceptem de reconéixer-nos-hi. D’altres paraules, com ara «poble», o «colla» o «societat», o «partit», o «equip», quan ens inclouen, ens semblen justes en la nostra inclusió: fins i tot admeten un possessiu —«el meu poble», «la meva colla», «la meva societat», «el meu partit», «el meu equip»— que subratlla la nostra adhesió.

No diem, però, «la nostra gent», si no és emprant el terme «gent» amb un sentit de precisa sinonímia amb qualsevol d’aquests altres vocables. «La gent» és tota una altra cosa. El mot, així retallat, intercala una distància distintiva entre el qui el pronuncie i el conglomerat a què es refereix.

«La gent feia això o allò», «la gent cridava», «la gent que sortia del futbol o del cinema», «la gent que assistia a la manifestació»: aquesta mena d’expressions solen ser dites de vegades pels mateixos que hi eren i que, això no obstant, en dir-les, se’n desentenen. Les podrien dir tots i cada un dels que hi eren. I tothom tindria raó. El concepte de «gent» només se’ns fa evident quan, ni que siga mentalment, ens n’hem separat. Més encara: en la mesura que arribem al concepte de gent, ja hem deixat de formar part de la gent, deixem de ser gent, malgrat que la nostra presència física seguesca inserida en l’aglomeració. En pensar-hi, ens n’hem desglossat d’una manera automàtica. Potser perquè la reflexió aïlla. En qualsevol cas, pot afirmar-se que la gent existeix únicament en tant que els congregats no hi pensen: no pensen que són individus congregats. En «poble», «colla», «societat», «partit», «equip», etcètera, hi ha consciència d’estar reunits en comunitat: en «la gent», no. Les acumulacions humanes, circumstancials i amorfes, muntades sobre la inèrcia o l’apassionament, la gernació que brama a l’estadi, passeja o s’entafora al cinema, les turbes exaltades i el plàcid seguici d’un enterrament, són, per a nosaltres, «la gent». I nosaltres hi som, ben sovint, gairebé sempre, en una o altra ocasió. Es clar que, com que només podem parlar de la gent quan hem deixat de ser gent, de vegades ens fem la il·lusió que en restem al marge, constitutivament al marge. Però això és un miratge. No hi ha dubte que la gent són els altres —i cadascú de nosaltres.

LA GENTE

Cuando decimos "la gente", nunca -o casi nunca-, generalmente, aludimos a nosotros mismos. Yo digo "la gente" y designo a los otros. Y sí, la gente son los otros. Por definición, la gente son los otros, y no yo. Nos resistimos a vernos sumidos, o sumisos, en la indeterminación de un grupo, de un magma humano confuso y ofuscado. Ni siquiera si nos encontramos, ni siquiera en el caso de habernos encontrado materialmente inmersos en aquella multitud, aceptaremos reconocernos en el término. Hay otras palabras, como "pueblo", o "pandilla", o "sociedad", o "partido", que, cuando nos incluyen, encontramos justa nuestra inclusión: incluso admiten un posesivo -"mi pueblo", "mi pandilla", "mi sociedad", "mi partido", "mi equipo"- que subraya nuestra adhesión.

No decimos, sin embargo, "nuestra gente", a no ser que utilicemos el término "gente" en un sentido de perfecta sinonimia con cualquiera de aquellos vocablos. "La gente" es una cosa muy distinta. La palabra, así separada, intercala una distancia distintiva entre quien la pronuncia y el conglomerado al que se refiere.

"La gente hacía esto o aquello", "la gente gritaba", "la gente que salía del fútbol o del cine", "la gente que asistía a la manifestación": este tipo de expresiones suelen ser proferidas a veces por los mismos que estaban y que, no obstante, al decirlas, se desentienden. Las podrían decir todos y cada uno de los que estaban. Y todo el mundo tendría razón. El concepto de "gente" únicamente se nos hace evidente cuando, aunque sólo sea mentalmente, nos hemos separado. Más aún: en la medida en que llegamos al concepto de gente, ya hemos dejado de formar parte de la gente, dejamos de ser gente, a pesar de que nuestra presencia física siga inserta en la aglomeración. Al pensar en ello nos hemos separado de forma automática. Quizá porque la reflexión aísla. En cualquier caso, podemos afirmar que la gente existe únicamente en tanto en cuanto los congregados no piensen en ello: no piensen en que son individuos congregados. En "pueblo", "pandilla", "sociedad", "partido", "equipo", etcétera, hay conciencia de estar reunidos en comunidad: en "la gente", no. Las acumulaciones humanas, circunstanciales y amorfas, montadas sobre la inercia o el apasionamiento, la multitud que ruge en el estadio, pasea o se mete en cine, las turbas exaltadas y el plácido acompañamiento en un entierro, son, para nosotros, "la gente". Y nosotros estamos, muy a menudo, casi siempre, en una u otra ocasión. Claro que, como sólo podemos hablar de la gente cuando hemos dejado de ser gente, a veces nos hacemos la ilusión de permanecer al margen, constitutivamente al margen. Pero no es más que un espejismo. No hay duda de que la gente son los otros - y cada uno de nosotros.


MENTIR

Mentir bé és un art molt difícil, que poques persones arriben a practicar amb solvència i dignitat. Abunden els mentiders; però, en general, són mals mentiders: se’ls coneix que menteixen. Un infundi no hauria de ser honorablement qualificat de mentida sinó quan és perfecte: quan presenta una aparença justa de veritat. Per això sempre resulta preferible de dir la veritat, la pròpia i exacta ventat, en el cas que siguem incapaços d’inventar mentides invulnerables. Les mentides poc convincents, de més a més, tenen el desavantatge de desacreditar aquell qui les propala. En l’ordre de les relacions normals d’home a home, el principi de «credibilitat» és essencial: hem de «creure» el nostre interlocutor perquè siga possible d’entendre’ns-hi. El mentider, el bon mentider, es fa creure: el seu falsejament de fets i d’idees s’ofereix amb uns aires de versemblança tan nets, que no dubtem a acceptar-lo com a veracitat. Amb un bon mentider ens podem entendre —o malentendre—, i, encara que en sortim perdent, el tràmit serà còmode i simpàtic. El mal mentider, per contra, ens deixa en una situació inquietant. Sabem que està mentint-nos, i no podem «creure’l»: li retirem la nostra confiança. Amb ell no hi ha res a fer: la relació resulta penosa, queda viciada des de l’origen, s’estableix —si s’estableix— sobre bases fictícies per ambdues parts. Una bona mentida val per una veritat. I, repetesc, «mentir bé» exigeix tants i tan rigorosos dots d’imaginació i de malícia, que les persones no proveïdes d’una tal genialitat hauríem de desistir-ne i procurar per ser verídics sempre i per principi. Encara que dir la ventat siga o ens siga desagradable. En aquest punt, com en molts d’altres, la «utilitat» dóna la raó als moralistes més repatanis.

MENTIR

Mentir bien es un arte muy difícil, que pocos llegan a practicar con solvencia y dignidad. Abundan los mentirosos; pero en general son malos mentirosos: se ve a la legua que mienten. Un infundio no debería ser honorablemente calificado de mentira sino cuando es perfecto: cuando presenta una apariencia cabal de verdad. Por eso siempre resulta preferible decir la verdad, la propia y exacta verdad, en el caso de que seamos incapaces de inventar mentiras invulnerables. Las mentiras poco convincentes, además, tienen la desventaja de desacreditar a quien las propala. En el orden de las relaciones normales interpersonales, el principio de "credibilidad" es esencial: hemos de "creer" a nuestro interlocutor para que entendernos sea posible. El mentiroso, el buen mentiroso, es perfectamente creíble: su falseamiento de hechos y de ideas se ofrece con tal verosimilitud, que no dudamos en aceptarlo como verídico. Con un buen mentiroso nos podemos entender -o malentender- y, aunque salgamos perdiendo, el trámite será cómodo y simpático. El mal mentiroso, al contrario, nos deja en una situación incómoda. Sabemos que nos está mintiendo, y no podemos "creerle": le retiramos nuestra confianza. Con él no hay nada que hacer: la relación resulta penosa, queda viciada en origen, se establece -si se establece- sobre bases ficticias por ambas partes. Una buena mentira vale por una verdad. Y, repito, "mentir bien" exige tantas y tan rigurosas dotes de imaginación y de malicia, que las personas desprovistas de tal genialidad deberíamos desistir y procurar ser verídicos siempre y por principio. Aunque decir la verdad resulte o nos resulte desagradable. En este punto, como en muchos otros, la "utilidad" da la razón a los moralistas más pedestres.


ORGULL

L’únic orgull que trobem comprensible és el nostre. Vull dir orgull en el sentit pejoratiu de la paraula. No crec que hi haja ningú que siga orgullós d’una manera ingènua o inconscient. La sobrevaloració dels propis mèrits, l’excés d’estima de si mateix, que segons els diccionaris normals és l’orgull, rarament no són sentits com a sobrevaloració i com a excés. Sabem el que valem i el que som, i no vacil·lem a creure que valem més, que som més. I això, que en altri ens resulta d’una obscenitat intolerable, ens sembla correcte en el nostre cas particular. ¿Per què? Potser perquè davant l’orgull dels altres ens reconeixem desdenyats. La «sobrevaloració dels propis mèrits», l’«excés d’estima de si mateix», ningú no se’ls fa en el buit, en la soledat: ens el fem en funció del pròxim. Com tots els vicis i totes les virtuts, l’orgull no pot practicar-se en l’aïllament, sinó que exigeix la presència d’algú o d’alguns sobre els quals recau. L’orgullós és orgullós en tant que autoafirma la seua superioritat de cara els qui l’envolten. La superioritat aliena —real o fictícia— ens mortifica o ens empipa. Per contra, necessitem proclamar-nos superiors als nostres veïns: sovint, si més no. Amb una mena o altra de superioritat, no importa quina. No se’ns amaga que és una superioritat probablement falsa, o almenys deliberadament exagerada. Però la necessitem. Ens ajuda a anar fent.

ORGULLO

El único orgullo que encontramos razonable es el propio. Me refiero al "orgullo" en el sentido peyorativo del término. No creo que exista nadie que se sienta orgulloso de un modo ingenuo o inconsciente. La sobrevaloración de los propios méritos, el exceso de amor propio, que según los diccionarios normales es el orgullo, raramente son sentidos como sobrevaloración o como exceso. Sabemos lo que valemos y lo que somos, y no vacilamos en creer que valemos más, que somos más. Y eso, que en la otra gente nos resulta de una obscenidad intolerable, lo encontramos correcto en nuestro caso particular. ¿Por qué? Quizá porque frente al orgullo de los otros nos vemos desdeñados. La "sobrevaloración de los propios méritos", "el exceso de amor propio" nadie lo construye en el vacío, en la soledad. Lo hacemos en función del prójimo. Como todos los vicios y todas las virtudes, el orgullo no puede practicarse en el aislamiento, sino que exige la presencia de alguien o de algunos sobre los que recae. El orgulloso es orgullos en tanto en cuanto autoafirma su superioridad frente a los que le rodean. La superioridad ajena -real o ficticia- nos mortifica y nos molesta. A la inversa, necesitamos proclamarnos superiores a nuestros vecinos: algunas veces, por lo menos. Con una u otra clase de superioridad, no importa cual. No se nos oculta que es una superioridad probablemente falsa, o al menos, deliberadamente exagerada. Pero la necesitamos. Nos ayuda a ir viviendo.