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1 Libro = 1 Euro ~ Save The Children

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Charles Darwin quotation

Ignorance more frequently begets confidence than does knowledge: it is those who know little, and not those who know much, who so positively assert that this or that problem will never be solved by science

Jean-Baptiste Colbert quotation

L'art de l'imposition consiste à plumer l'oie pour obtenir le plus possible de plumes avec le moins possible de cris

Somebody quotation

El miedo es la via perfecta hacia el lado oscuro. El miedo lleva a Windows, Windows a la desesperacion, esta al odio hacia Bill Gates y ese odio lleva a LINUX

Vares Velles

Vares Velles
Al Tall

Això és Espanya (vara seguidilla) per Al Tall

dilluns, 27 d’octubre de 2008

El Informe de la Minoría (VIII) (The minority report) Philip K. Dick

VIII


Witwer salió a su encuentro en la azotea del edificio de la policía. Cuando se posó la pequeña nave, la escuadrilla de naves de escolta se alejó a gran velocidad. Anderton se acercó al joven rubio.

-Tienes lo que querías -le dijo-. Puedes encerrarme y mandarme al campo de detención. Pero no será suficiente.

Los ojos azules de Witwer reflejaban incertidumbre.

-Me temo que no entiendo.

-No es culpa mía. Nunca debí dejar el edificio de policía. ¿Dónde está Wally Page?

-Ya lo hemos atrapado -respondió Witwer-. No nos dará problemas.

Annderton lo miró sombríamente.

-Lo has detenido por el motivo equivocado. Dejarme entrar en el edificio de los monos no fue un delito. Pero pasarle información al Ejército, sí. Has tenido un espía del Ejército trabajando aquí. -Se corrigió de mala gana-. Es decir, yo lo he tenido.

-He anulado su orden de arresto. Ahora los equipos están buscando a Kaplan.

-¿Hubo suerte?

-Se fue de aquí en un camión del Ejército. Lo seguimos, pero el camión entró en unos barracones militares. Ahora tienen un tanque de guerra R-3 bloqueando la calle. Tratar de apartarlo equivaldría a una guerra civil.

Lisa bajó de la nave con pasos vacilantes. Todavía estaba pálida y conmocionada. Una magulladura destacaba en su garganta.

-¿Qué pasó contigo? -le preguntó Witwer. Entonces vio el cuerpo inerte de Fleming tendido dentro de la nave, y dirigiéndose a Anderton, dijo-: Ahora ya no cree que esto sea obra mía, ¿verdad?

-Así es.

Ya no cree que yo esté... conspirando para quedarme con su puesto -dijo Witwer con una mueca de disgusto.

-Claro que lo creo. Todo el mundo es culpable de esa clase de cosas. Del mismo modo que yo estoy conspirando para conservarlo. Pero esto es otro asunto, y tú no tienes culpa de ello.

-¿Por qué dice que es demasiado tarde para entregarse? -preguntó Witwer-. Por Dios, lo llevaremos al campo de detención, la semana pasará y Kaplan seguirá con vida.

-Seguirá con vida, sí -concedió Anderton-. Pero puede demostrar que estaría igualmente vivo si yo estuviera caminando por la calle. Posee información que demuestra que el informe de la mayoría es obsoleto. Él puede destruir el sistema Precrimen. Cara o cruz, él gana y nosotros perdemos. El Ejército nos desacreditará; su estrategia dio resultado.

-Pero ¿por qué arriesgan tanto? ¿Qué quieren?

-Después de la guerra anglo-china, el Ejército perdió prestigio. Ya no es lo que era en los viejos tiempos cuando llevaban la voz cantante, tanto en lo militar como en política interna y hacían su propio trabajo de policía.

-Como Fleming -dijo Lisa débilmente.

-Después de la guerra, el Bloque Occidental fue desmilitarizado. Los oficiales como Kaplan fueron retirados y ya no se contaba con ellos. A nadie le gusta eso. -Anderton hizo una mueca-. Puedo comprenderlo. El no es el único. Pero no podíamos seguir dirigiendo las cosas de ese modo; teníamos que dividir el poder.

-Usted asume que Kaplan ha ganado -dijo Witwer-. ¿No podemos hacer nada?

-No voy a matarlo. Nosotros lo sabemos y él lo sabe. Quizá se avenga a proponernos algún trato. Seguiremos en funciones, pero el Senado abolirá nuestra influencia. Eso no te gustaría, ¿verdad?

-Claro que no -respondió Witwer enfáticamente-. En cualquier momento puedo estar al mando de esta agencia. -Se sonrojó-. No de inmediato, por supuesto.

-Es una pena que hayas dado a conocer el informe de la mayoría -le reprocho Anderton-. Si lo hubieras mantenido en secreto podríamos guardarlo discretamente. Pero todo el mundo ha oído hablar de él. Ahora no podemos retractarnos.

-Supongo que no -admitió con incomodidad Witwer-. Quizá... no domine este trabajo tanto como creía.

-Lo dominarás. Con el tiempo serás un buen policía. Crees en el statu quo. Pero aprende a tomarlo con calma. -Anderton se alejó de los dos-. Ire a estudiar las cintas de datos del informe de la mayoría. Espero averiguar cómo se suponía que iba a matar a Kaplan. -Y añadió reflexivamente- Quizá me dé algunas ideas.

Las cintas de datos de los precogs Donna y Mike estaban almacenadas por separado. Anderton fue a la máquina responsable del análisis de Donna, abrió el escudo protector y extrajo el contenido. Al igual que antes, el código le informó de qué cintas eran relevantes y en un instante activó el reproductor de grabación.

Era más o menos lo que él había sospechado. Éste era el material utilizado por Jerry, la senda temporal invalidada. En ella los agentes de Inteligencia Militar de Kaplan secuestraban a Anderton mientras regresaba a casa desde el trabajo. Lo llevaban a la villa de Kaplan, cuartel general de la Liga Internacional de Veteranos. Anderton recibía el ultimátum de desmantelar voluntariamente el sistema Precrimen o enfrentarse a hostilidades abiertas con el Ejército.

En esta senda temporal descartada, Anderton, como inspector de policía acudía al Senado en busca de ayuda. No recibía ninguna. Para evitar la guerra civil, el Senado ratificaba el desmembramiento del sistema policíaco, y decretaba un retorno a la ley marcial "para hacer frente a la emergencia". Con la complicidad de un grupo de policías fieles al sistema, Anderton localizaba a Kaplan y lo tiroteaba junto a otros oficiales de la Liga de Veteranos. Solo Kaplan moría. Los demás se recuperaban. Y el golpe tenía éxito.
.
-Esta era Donna. Rebobinó la cinta y revisó el material proporcionado por Mike. Debería ser idéntico; Ambos precogs se habían combinado para presentar una imagen unificada. Mike empezaba como había empezado Donna: Anderton descubría la conspiracion de Kaplan contra la policía. Pero algo no encajaba. Desconcertado, rebobinó la cinta hasta el principio. Incomprensiblemente, no concordaba. De nuevo pasó la cinta, escuchando con atención .

El informe de Mike era muy diferente del informe de Donna.

Al cabo de una hora terminó su examen, guardó las cintas y salió del edificio de los monos. En cuanto salió, Witwer le preguntó:

-¿Qué sucede? Veo que algo anda mal.

-No -respondió Anderton con lentitud-. No exactamente mal.

Oyó un bullicio. Se dirigió hacia la ventana y miró afuera.

La calle estaba atestada de gente. Por el centro se desplazaba una fila de tropas uniformadas en cuatro columnas. Rifles, cascos..., soldados que desfilaban en uniforme de combate, enarbolando los apreciados estandartes del Ejército de la Alianza Federada del Bloque Occidental en el frío viento de la tarde.

-Una manifestación del Ejército -explicó angustiado Witwer-. Me equivoqué, no les interesa hacer un trato con nosotros. Kaplan hará una proclama pública.

Anderton no se sorprendió.

-¿Leerá el informe de la minoría?
.
-Posiblemente. Después exigirá al Senado que nos disuelva y acaparará el poder. Afirmará que hemos arrestado a hombres inocentes..., incursiones policiales nocturnas, esas cosas. El gobierno del terror.

-¿Crees que el Senado cederá?

Witwer titubeó.

-Prefiero no pensarlo. . .

-Pues yo te lo diré. Sí, el Senado cederá. Ese desfile encaja con lo que he averiguado abajo. Nos tienen arrinconados y sólo podemos ir en una dirección. Nos guste o no, tendremos que tomarla.

Sus ojos tenían un brillo acerado.

-¿Cuál es? -preguntó Witwer con aprensión.

-Una vez que te la diga, te preguntarás por qué no la pensaste tú. Obviamente, tendré que hacer lo que dice el informe que se ha dado a conocer: tendré que matar a Kaplan. Es el único modo de impedir que nos desacrediten.

-Pero el informe de la mayoría fue invalidado -dijo Witwer sorprendido.

-Puedo hacerlo -le informó Anderton-, pero tendrá un precio. ¿Estás familiarizado con los estatutos que rigen el homicidio en primer grado?

-Cadena perpetua.

-Como mínimo. Quizá puedas mover algunas influencias y lograr que lo conmuten por exilio. Me podrían enviar a una de las colonias planetarias, la vieja frontera.

-¿Prefiere eso?

-Claro que no. Pero sería el menor de dos males. Y es preciso hacerlo.

-No veo cómo puede matar a Kaplan.

Anderton desenfundó el arma militar que le había quitado a Fleming.

-Usaré esto.

-¿No lo detendrán antes?

-¿Por qué iban a hacerlo? Tienen un informe de la minoría que dice que he cambiado de parecer.

-¿Entonces el informe de la minoría es incorrecto?

-No -dijo Anderton-, es totalmente correcto. Pero mataré a Kaplan de todos modos.