1libro1euro

1 Libro = 1 Euro ~ Save The Children

traductor

Charles Darwin quotation

Ignorance more frequently begets confidence than does knowledge: it is those who know little, and not those who know much, who so positively assert that this or that problem will never be solved by science

Jean-Baptiste Colbert quotation

L'art de l'imposition consiste à plumer l'oie pour obtenir le plus possible de plumes avec le moins possible de cris

Somebody quotation

El miedo es la via perfecta hacia el lado oscuro. El miedo lleva a Windows, Windows a la desesperacion, esta al odio hacia Bill Gates y ese odio lleva a LINUX

Vares Velles

Vares Velles
Al Tall

Això és Espanya (vara seguidilla) per Al Tall

dimarts, 9 de desembre de 2008

Borbons. Un article de Vicent Partal, resum d'història dels darrers tres-cents anys

La frase del dirigent d'ERC, Joan Tardà, ha revolucionat els ànims de la dreta espanyola que intenta, com toca, aprofitar el malestar creat entre aquesta pseudo esquerra anomenada Psoe, per arrimar l'aigua al seu molí, i intentar desfer el govern tripartit a Catalunya.

Vicent Partal, a VilaWeb, ens recorda que la història està ahí, per qui vulga llegir-la, i ens en fa un petit resum, sobre qui ha estat qui, en aquesta dinastia borbònica, i tot allò que els hi hem d'agrair.

Podem ser una altra cosa, més que republicans?





VilaWeb 09.12.08

Vicent Partal

Del primer dels borbons, en van dir Felip V. En mala hora va nàixer aquell qui cremà Xàtiva i li volgué canviar el nom per San Felipe, el lladre roder que ens va robar les institucions, la llengua i la llibertat.

Al segon, volien que es diguera Lluís I, però es va morir de seguida. Si més no, va ser discret. Però, mort ell, va tornar son pare, ple de sang.

Del tercer en van dir Ferran VI. Va morir boig. Acabat.

Del quart, en van dir Carles III. Va exigir als gitanos que deixaren de parlar romaní i que deixaren de vestir com tenien costum de fer. Va expulsar els jesuïtes i els va confiscar els béns. Tota una peça.

Del cinquè, també en van dir Carles, però IV. El molt cregut va envair França amb la pretensió d'aturar una revolució que havia de canviar el món per sempre i va acabar havent d'abdicar en el seu fill mentre els carrers li cridaven contra. Covards, els borbons van cedir el tron a Napoleó.

Després arribà el borbó sisè, 'el Desitjat' que deien, veges tu. Com a resposta al desig va suprimir la constitució i governà com un monarca absolut. Dissolgué totes les institucions anteriors, tret d'una: la inquisició. En això de reprimir els borbons s'han equivocat poques voltes.

Continuem la llista. De la borbó que feia set, en van dir Isabel II i la gloriosa la va engegar al carrer, tot proclamant la república. Au.

I del borbó que feia vuit, en van dir Alfons XII, un fill bord de la d'abans. Els cubans li van alçar l'estelada i li van fer pam-i-pipa.

Després vingué el borbó que fa nou, aquell Alfons XIII que va portar la dictadura de Primo de Rivera i que la república va enviar al carrer. I darrere seu, cridat pel generalot Franco, vingué el desè. Li diuen Juan Carlos I. Va legitimar la dictadura fins que va ser impossible fer-ho i quan arribà la democràcia encara va jugar amb un altre cop d'estat.

Deu són, doncs, els borbons que hem hagut d'aguantar en tres-cents anys i, de cap, no en tenim una memòria agradable. La llibertat no ha estat mai la divisa d'aquell casal i cap no ha respectat els drets del nostre poble, els que el primer dels seus va arrabassar per la força de les armes. Hi ha qui vol esperar a veure si l'onzè és millor, però per mi que no siga. Amb deu ja n'he tingut prou i massa per a entendre què volen dir quan criden 'Mori el Borbó'.


Vicent Partal director@vilaweb.cat


* * * * * * * * * *

BORBONES


VilaWeb 09.12.08

Vicent Partal

El primero de los borbones se llamó Felipe V. En mala hora nació aquel que quemó Xàtiva y le quiso cambiar el nombre por San Felipe, el ladrón salteador que nos robó las instituciones, la lengua y la libertad.

El segundo tenía que haberse llamado Luís I, pero se murió enseguida. Otra cosa no, al menos fue discreto. Pero, una vez muerto, volvió su padre, lleno de sangre.

El tercero, se llamó Fernando VI. Murió loco. Acabado.

El cuarto se llamó Carlos III. Exigió a los gitanos que dejaran de hablar romaní y que dejaran de vestir como solían. Expulsó a los jesuitas y les confiscó sus bienes. Todo un elemento.

El quinto también se llamaba Carlos, pero IV. El muy presumido invadió Francia con la pretensión de detener una revolución que había de cambiar el mundo para siempre y acabó teniendo que abdicar a favor de su hijo mientras las calles le abucheaban. Cobardes, los borbones cedieron el trono a Napoleón.

Luego llegó el sexto borbón, “el Deseado” le llamaban, fíjate. En respuesta a ese deseo suprimió la constitución y gobernó como un monarca absoluto. Disolvió todas las instituciones anteriores, menos una: la inquisición. En lo de reprimir pocas veces se han equivocado los borbones.

Continuemos con la lista. La borbón que hacía siete, se llamó Isabel II, y La Gloriosa la puso de patitas en la calle, cuando proclamó la república. Vale.

Y al borbón que hacía el número ocho, le llamaron Alfonso XII, un bastardo de la anterior. Los cubanos levantaron su estrellada y lo enviaron a tomar viento.

Luego llegó el borbón noveno, aquel Alfonso XIII que trajo la dictadura de Primo de Rivera y al que la república envió a la calle. Y tras él, llamado por el generalote Franco, vino el décimo. Se llama Juan Carlos I. Legitimó la dictadura hasta que resultó imposible hacerlo, y cuando llegó la democracia todavía jugó con otro golpe de estado.

Diez son, pues, los borbones que hemos tenido que soportar en trescientos años y, de ninguno de ellos, conservamos grata memoria. La libertad no ha sido nunca la divisa de la casa y ninguno de ellos ha respetado los derechos de nuestro pueblo, que el primero de ellos destruyó por la fuerza de las armas. Hay quien quiere esperar a ver si el undécimo es mejor, pero para mí que no lo sea. Con diez ya he tenido de sobra para entender qué quieren decir cuando gritan “Mori el Borbó”.

3 comentaris:

armando alonso ha dit...

Respeto mucho la opinión del Sr. Partal, aunque el breve resumen que hace de los Borbones, me parece, además de simple, históricamente incompleto y sesgado. No obstante, a mí tampoco me parece que la historia de los Borbones sea maravillosa.
Dicho esto, añadiré que no soy monárquico, sino republicano, y que no voto a la derecha. Pero creo que la profesión de político (y el Sr. Tardá lo es, o al menos come de ello), debe de implicar unos mínimos exigibles que nos obligan a todos, políticos o no políticos. Y si se le calienta la boca, que hable menos.
Si al que suscribe, ciudadano de a pié, se le ocurriera de repente decir "muerte al Borbón", "el Tribunal Constitucional es corrupto" o eso de los "tontos los cojones que votan a la derecha", o esas otras perlas que sueltan los políticos de derechas sobre sus oponentes, ¿alguien cree que se iba a ir de rositas?. ¿Dónde estan esos principios tan republicanos (que yo suscribo a pies juntillas) de libertad, igualdad y fraternidad?.
Mientras tengamos en nómina políticos de este pelaje (y hay un huevo), no creo que nuestra libertad, nuestra igualdad y nuestra fraternidad progresen.
Un abrazo

lola ha dit...

Mi opinión coincide con la anterior de que se trata de un artículo sesgado,..simplista...

Y desde luego, no son de mi gusto ni los borbones ni ningún regimen monárquico ..Anhelo la REPÚBLICA..
pero creo que el camino no es mediante la descalificación y la violencia..

Es más, creo que con esas actitudes , como la de quemar fotos..etc..flaco favor le estamos haciendo al conocimiento por parte de los ciudadanos de los auténticos valores republicanos...UNA PENA.

un beso

XARBET ha dit...

El resumen puede ser mas o menos incompleto, pero lo cierto es que ningún Borbón ha traído nada bueno a nuestro país. No suscribo las palabrad de Tardá, ni siquiera en un ambiente mitinero. Lo peor es la utilizacion que hacen los populares de una palabras que no merecen mas que la indiferencia. Algún dia quizá esta oposicion cainita aprenderá a no querer sacar partido de estas cosas.