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1 Libro = 1 Euro ~ Save The Children

traductor

Charles Darwin quotation

Ignorance more frequently begets confidence than does knowledge: it is those who know little, and not those who know much, who so positively assert that this or that problem will never be solved by science

Jean-Baptiste Colbert quotation

L'art de l'imposition consiste à plumer l'oie pour obtenir le plus possible de plumes avec le moins possible de cris

Somebody quotation

El miedo es la via perfecta hacia el lado oscuro. El miedo lleva a Windows, Windows a la desesperacion, esta al odio hacia Bill Gates y ese odio lleva a LINUX

Vares Velles

Vares Velles
Al Tall

Això és Espanya (vara seguidilla) per Al Tall

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dilluns, 22 de juny del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CCLXXXII)

Es reinicien les hostilitats entre Frederic de Mallorca i Robert d'Anjou.

Corre l'any 1325


CCLXXXII


Y luego, con la ayuda del diablo que trabaja en hacer siempre el mal, volvió a iniciarse la guerra entre estos dos señores. ¿De quién fue la culpa? No me toca a mí señalar a nadie, porque de tales señores, nadie debiera hablar sino de las cosas buenas que se les conoce; de modo que no es mi intención declarar de cual de ambas partes fue la culpa. Pero volvió la guerra, y las galeras del rey Robert destrozaron almadrabas de Sicília, y capturaron leños y barcas de mercancías sicilianas; y tras esto, los de Sicília hicieron lo mismo con las propiedades del rey Robert. Y el señor rey de Sicília envió a Calàbria a En Blasco d'Alagó, y a En Bernat Senesterra y a otros ricoshombre y caballeros, quienes corrieron gran parte de Calàbria, y tomaron por la fuerza Terranova (1089) y la saquearon, y otros lugares, y luego regresaron a Sicília alegres y satisfechos, con gran botín.

Y cuando esto sucedió, el rey Robert preparó un gran ejército para pasar a Sicília; y el señor rey de Sicília, que lo supo, se preparó para defenderse, y fortificó bien la ciudad de Messina, y Palerm, y Tràpena y todos los lugares de la costa; y lo mismo hizo con todos los caseríos de la isla de tierra adentro, y puso en las villas y los castillos guarnición suficiente, de forma que estuviesen pertrechados y bien defendidos; y así dejó la isla de Sicília bien preparada para la defensa. Y el señor rey dispuso que la caballería de catalanes y de aragoneses y de sicilianos no se separase de los ricoshombre y caballeros sabios; y asimismo ordenó que no se separasen del señor infante En Pere, su hijo, y que todos ellos estuviesen listos para correr a ayudar allá donde se necesitase. Y asimismo ordenó a misser Simon de Vallgornera, un caballero de Peralada que le había servido largo tiempo, que con cien hombres de a caballo, catalanes y aragoneses, y con doscientos almogávares, recorriese toda la isla y que acudiese a cada lugar a donde el ejército del rey Robert llegase.

Y una vez dispuesto ésto, no transcurrió mucho tiempo que el rey Robert envió a su hijo, el duque, con todo su ejército, como jefe y mayor a Sicília; y tomaron tierra frente a la ciudad de Palerm, en el puente del Almirall. Y eran ciento veinticuatro galeras armadas, y seis naves grandes, y muchas taridas, y muchos leños y barcas; y transportaban tres mil caballeros armados, y un sin fin de gentes de a pie. Y una vez desembarcados, y tras pasar cuatro días haciendo daño, se aproximaron a la ciudad; y esto fue en el mes de junio del año mil trescientos veinticinco. Y se encontraba dentro de ella el conde de Clarmunt, y don Blasco d'Alagó, y otros ricoshombre y caballeros y En Simon de Vallguarnera, que en cuanto observó que la flota tomaba tierra en Palerm, acudió con sus cien hombres de a caballo y los doscientos almogávares que con él iban. Y si nunca se viera ciudad bien dispuesta para la defensa, esa era Palerm; que los de dentro dispusieron que nadie se asomara a las murallas cuando alzaran las escalas y las gruas y los otros artefactos que habían construido para combatir, pero que en cuanto las escalas estuviesen colocadas, y los otros artificios, y los hombres estuviesen en ellas, que todas a una tocasen las trompas y nácaras por las murallas, y que todo el mundo, con pedruscos y con ballestas de poleas de palanca, y con brea y con alquitrán fundido, y con fuego, los atacasen. Y así se hizo, de forma que al cuarto día que ellos habían desembarcado, se acercaron a las murallas y levantaron sus escalas y sus aparatos, y una vez los hombres subidos en los mismos, tal como antes habéis oído que se había dispuesto, cayeron sobre ellos los de la ciudad, de forma que aquel día murió el almirante de las veinticinco galeras armadas genovesas, y con él murieron más de mil genoveses; y del mismo modo, murieron más de dos mil personas de las otras gentes. Y sufrieron tal castigo que siempre lo recordarán.

Y tras haber sufrido esta mala jornada, tres días estuvieron sin acercarse a los muros de la ciudad. Y al cuarto día vinieron listos para dar la batalla; aunque si en la primera jornada sufrieron un mal día, mucho peor fue este, en el que del mismo modo perdieron mucha gente. Y cuando el duque vio que nada podían conseguir en Palerm, se marchó de allí descontento y partió, por mar y por tierra, hacia Marsara (1090). Y antes de que pudiera arribar, ya misser Simon de Valgornera había entrado en ella con su compañía, y enseguida les salió al encuentro. ¿Qué os diré? Que intentaron combatir en Marsara del mismo modo, e igual que antes grandes bajas sufrieron. Y alzaron el campamento y fueron a Matzara (1091), y similarmente ya misser Simon de Vallguarnera había entrado antes de que ellos llegaran, y también sufrieron grandes daños. Y luego, abandonando Matzara, fueron a Xaca (1092), y misser Simon con su compañía, como antes, había llegado antes que ellos y también sufrieron gran daño. ¿Qué os diré? Que, partiendo de Xaca, fueron a Calatabel·lot (1093), y a la Crestina (1094), y luego a Gergent (1095), y luego a la Licata, y a Naro, y a Terranova, y al Carseliat, y a Xicle (1096), y a Mòdica, y a Saragossa (1097), y a Not (1098), y a Barsi, y a la Ferla, y a Palasol (1099), y a Baixoma, y a Avola y a Agosta (1100), a Lentí (1101), a Catània. Y en cada uno de estos lugares misser Simon de Vallgornera con su compañía se les adelantó, y causó grandes bajas a su ejército, y luego ayudaba a defender los lugares, y tanto les acosaba que nadie de la hueste se podía alejar, ni para recoger hierba ni para cualquier otra cosa, sin que él inmediatamente no lo capturara o lo matara. Y en cada uno de estos lugares sufrieron grandes bajas, de forma que tuvo que abandonar Catània y llevar su flota a la tierra de Màscara (1102); y saliendo de aquí, tomó tierra en Cobogròs (1103), que esta a quince millas de Messina; y de allí fuese a un monasterio llamado Rocamador (1104), a una legua de Messina. Y allí permaneció algunos días, sin acercarse a la ciudad de Messina; y pasó revista a su compañía, y encontró que, había perdido la mitad de su gente, unos en batalla y otros por enfermedad. Y llegó a sus oídos que el señor rey de Sicília, su tío, se encontraba en la llanura de Millàs (1105), preparándose para acudir a combatir con él; y comprendió que el señor rey llegaría con gente de refresco además de sana, y que encima estaban unidos en un solo corazón y una sola voluntad; y sin embargo él se encontraba con gente cansada y que habían sufrido muchas desgracias, y que eran de diversas naciones y regiones, y de distintas voluntades, por lo que la batalla no se les presentaba favorable; de modo que embarcó y regresó a Calàbria, a la ciudad de Rèjol, muy apenado. Y motivo tenía, puesto que, en toda Sicília, no había podido tomar ni una torre, ni un caserío, ni castillo ni villa; y recordó el gran desastre que había sufrido.

Y así, señores que este libro escucháis, imaginad el tesoro y las gentes que se consumieron en esta expedición, y qué amarga fruta ha sido para los cristianos. Por lo que si pluguiese a Dios, y a los gobernantes, mucho más hubiera valido que este empeño hubiese sido invertido en honor de la santa Fe católica contra Granada, y que allí se hubiese gastado y consumido. Y creed que el mismo fin tendrán todos aquellos que de aquí en adelante decidan arrebatarle la isla al señor rey de Sicília y a los suyos, los cuales sirven a la santa Iglesia romana en todo cuanto deben servirla.

Ahora dejaré de hablaros de estos asuntos de Sicília, y volveré a hablar del gran engaño y gran maldad que hay en las repúblicas. Ya anteriormente os he contado algunas cosas; pero, si alguien quisiese poner por escrito sus maldades, no bastaría para su libro todo el papel que se fabrica en la villa de Xàtiva. Mas a pesar de todo, con el fin de que las maldades de las repúblicas sean conocidas en todo el mundo, os quiero contar lo que los genoveses y la república de Pisa le han hecho al señor rey de Sicília, y también la que le han hecho al señor rey de Aragón. Y por esto obrarán muy sabiamente todos los reyes del mundo si se guardan y no se fían de los hombres de las repúblicas; ya que si lo hacen, siempre acabaran engañados.


NOTAS


1089. Hay un Terranova entre Cirò i Cirò Marina.

1090. Marsala

1091. Mazara del Vallo

1092. Sciacca

1093. Caltabellota

1094. La Crestina. Topónimo no localizado. A medio camino entre Caltabellotta y Agrigento se encuentra Ribera.

1095. Agrigento

1096. Scicli

1097. Siracusa

1098. Noto

1099. Palazzolo Acreide

1100. Augusta

1101. Lentini

1102. Probablemente los alrededores de Mascali

1103. Cobogròs o Cabogròs.Topónimo no localizado. Podría tratarse del cabo en el que se encuentra Torre Achirafi, en el municipio de Riposto.

1104. Rocamador. Podría tratarse de Rocalufera que se encuentar a medio camino entre Mascali y Messina

1105. Milazzo

diumenge, 21 de juny del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CCLXXXI)

Muntaner que, como hem vist, del 1305-1306 havia passat al 1322-1324, sense fer cap més menció sobre els succesos d'aquells anys, torna una mica enrere per explicar-nos l'origen de les noves hostilitats entre Frederic de Sicília i Robert de Nàpols.


CCLXXXI


Cierto es que el señor rey poseía en Calàbria la ciudad de Rèjol, y el castillo de Santa Àgata, y el castillo de Calana (1088), y el castillo de la Mota, y la Gatuna y otros lugares. Y en las paces que se firmaron entre el señor rey de Aragón y el señor rey de Sicília y el rey Robert, se acordó que en lo que atañía a aquellos castillos y ciudad se hiciese lo que el señor rey de Aragón tuviese a bien; de modo que los mencionados castillos y la ciudad de Rèjol quedaron bajo custodia del señor rey de Aragó, quien envió caballeros suyos para que lo gobernaran en su nombre. Y al cabo de poco tiempo dictó sentencia y decidió que la ciudad de Rèjol y aquellos castillos y lugares que el señor rey de Sicília poseía en Calàbria, fuesen entregados al santo padre, para que éste los conservase en condición de pignorados, de forma que si alguna vez el rey Robert iba contra el rey de Sicília, el santo padre estaría obligado a retornar dichos castillos y ciudad al señor rey de Sicília, para que éste se pudiese defender. Y había otras muchas cláusulas además que huelga mencionar.

Una vez concluido esto, no transcurrió mucho tiempo sin que, encontrándose los castillos en poder del papa, el santo padre, tal como santo y bienintencionado señor, creyendo que no acarrearía desgracias a ninguna de ambas partes, le entregó al rey Robert la ciudad de Rèjol y el resto de las plazas. Y en cuanto el rey Robert estuvo en poder de dichos lugares, se alegró mucho; a diferencia del señor rey de Sicília, que al saberlo, quedó muy entristecido, aunque decidió admitirlo, fundamentalmente para que no se rompiera la paz entre ellos. De tal modo que todavía duró esta paz, desde que dichos lugares pasaron a poder del rey Robert, unos diez años o más.


NOTAS


1088. Calanna. Al norte de Reggio di Calabria.

dilluns, 8 de juny del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CCLXVIII)

Sicília, primer d'agost de 1315. Muntaner, amb tota la solemnitat deguda, embarca amb l'infant Jaume cap a Catalunya. Haurà d'esquivar l'estol enviat pel rei Robert amb l'ànim de capturar el fill de Ferran de Mallorca i obtenir així avantatge en la guerra del Peloponès.

Haurà també de suportar aquestes tronades i mals oratges que fan del Mediterrani un lloc imprevisible i perillós, contades vegades, és cert, però quan es produeixen, Déu n'hi dó.

Per fi, el dia de Tots Sants, primer de novembre, arriben a Salou, sans i estalvis.


CCLXVIII


Y habéis de saber que en cuanto el señor infante partió de Messina, fleté una nave de Barcelona que se encontraba fondeada en el puerto de Palerm, y que era propiedad de En Pere Desmont, para que acudiese a Messina, y de Messina a Catània. Y asimismo envié una mujer de linaje, muy buena dama, que era de Empordà, y se llamaba madona Agnès d'Adrí, y era viuda, y había llegado a Sicília acompañando a la noble madona Isabel de Cabrera, esposa del noble En Bernat de Sarrià; y había tenido veintidós hijos, y era muy devota y buena. Y acordé con la noble madona Isabel y con el mencionado noble que me la dejasen, para que yo le encomendase al señor infante En Jacme, hijo del señor infante En Ferrando. Y muy cortésmente me la dejaron, y yo le encomendé al señor infante, ya que me parecía que ella debería saber mucho de niños, ya que tantos había tenido, y además por su bondad y porque era de buen y honrado linaje. Y por otra parte, era una buena señora que también había servido en la casa del señor infante En Ferrando, ya que madona la reina de Mallorca se la envió tan pronto como supo que había tomado esposa. Y tras ella elegí a otras mujeres. Y el infante tenía buena nodriza muy bien dotada, que era de Catània, y que lo alimentaba muy graciosamente; pero aparte de ella, elegí otras dos, a las que embarqué en la nave con sus hijos, para que si una fallaba, las otras estuvieran listas; y por eso las embarqué con sus hijos, por si fueran necesarias.

Y así dispuse mi tripulación, y armé la nave muy bien; y dispuse ciento veinte hombres de armas, de linaje y otros; y embarqué todo cuanto nos era necesario, tanto de provisiones como de armamento. Y cuando tuve lista la nave en Messina, arribó una barca armada de Clarença, enviada por el señor infante al señor rey Frederic, en la que le hacía saber la gracia que Dios le había concedido; y también me lo enviaba a decir a mí, extensamente, para que yo se lo pudiese contar todo al señor rey de Mallorca y a madona la reina y a todos sus amigos; y me envió cartas para entregar a madona la reina su madre y al señor rey de Mallorca; y me hizo saber que deseaba que zarpase cuanto antes de Sicília. Y yo que ya estaba listo para zarpar, con mayor alegría zarpé todavía al enterarme de estas buenas nuevas. De modo que me dirigí por tierra hacia Catània, y ordené izar las velas, y que zarpara a la nave desde Messina, y le ordené que pusiese rumbo a Catània; y una vez llegado a Catània, a los pocos días arribó la nave, y yo hice embarcar a todo el mundo.

Y cuando llegó el momento de embarcar al señor infante, En Not de Novelles que había hecho reunir a todos cuantos caballeros catalanes y aragoneses y latinos había en Catània, y a todos los honrados ciudadanos; ante todos ellos dijo:

- Señores ¿reconocéis que éste es el infante En Jacme, hijo del infante En Ferrando e hijo de madona Isabel, su esposa?

Y todos dijeron que sí, que todos habían estado en el bautizo, y luego lo habían visto y conocido a menudo.

- Y estamos seguros de que es él.

Y una vez hecho esto el mencionado En Not levantó acta pública; y luego volvió a repetir las mismas palabras, y lo mismo le respondieron, e hizo levantar nueva carta. Y por fin lo entregó a mis manos y en mis brazos; y quiso recibir de mí otra carta en la que yo le liberara del juramento y homenaje que me había hecho, y en la que yo le otorgase haberlo recibido.

Y hecho todo esto lo llevé, en mis propios brazos, por toda la ciudad seguido de más de dos mil personas, y lo deposité en la nave. Y todos hicieron la señal de la cruz y lo bendijeron. Y aquel día llegó un ministro del señor rey a Catània, que portaba dos pares de vestiduras de damasco, con plumas multicolores que el señor rey enviaba al señor infante. Y así, zarpamos de Catània el primer día de agosto del año mil trescientos quince. Y al llegar a Tràpena recibí cartas para que me guardase de cuatro galeras que el rey Robert había armado contra mí, con intención de capturar a este infante, ya que pensaban que si lo capturaban, recuperarían la ciudad de Clarença. Y yo que lo supe, preparé mejor todavía la nave, e introduje mucho más armamento, y gentes y otras cosas.

Y partimos de Tràpena, y tuvimos tal tormenta, que hasta el día de Todos los Santos no pudimos tomar tierra en Catalunya. Y os prometo que fueron noventa y un días en los que en ningún momento, ni el infante, ni yo, ni mujer alguna, bajó a tierra. Y así estuvimos veintidós días en la isla de Sent Pere ; y nos reunimos veinticuatro naves, entre catalanes y genoveses, y todos juntos zarpamos de la isla de Sent Pere, ya que todos llevábamos rumbo a poniente. Y sufrimos tan gran tempestad, que siete naves se perdieron, y nosotros y los otros estuvimos en gran aprieto. Sin embargo plugo a Dios que el día de Todos los Santos tomásemos tierra en el puerto de Salou; y en ningún momento el mar nos hizo daño ni al infante ni a mí, ni se me cayó de los brazos mientras duró la tempestad, ni de día ni de noche, aunque yo había de sostenerlo mientras mamaba, ya que la nodriza no podía sentarse de tanto mareo como le causaba el temporal, a ella y al resto de mujeres.


NOTAS


1056. Isola di San Pietro al sudoeste de Cerdeña

diumenge, 31 de maig del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CCLX)

Any 1314. El rei Robert ha estat acorralat pel rei Frederic a Castellammare. La intercessió davant del rei Frederic de la mare de Robert i la seua dona, sogra i cosina germana respectivament de Frederic, aconsegueix una treva d'un any que acabarà resolguent-se amb una nova pau el 1315


CCLX


Y es cierto que el señor rey de Sicilia supo que en la hueste del rey Robert habían muerto la mayor parte de los mejores hombres, tanto de a caballo como de a pie, y la mayor parte de los caballos, y que la flota estaba casi toda desarbolada, por muertes, y por enfermedades; de modo que hizo armar sesenta galeras, entre Messina y Palerm, y Saragossa (1034) y los otros lugares de Sicilia. Y en cuanto hubieron llegado a Palerm, el noble En Bernat de Sarrià, y En Dalmau de Castellnou, y En Ponç des Castllar y otros ricoshombre, caballeros, y hubo llegado con todo su ejército el señor rey Frederic al monte Sant Julià; ordenó que las galeras atacasen a la flota, y el señor rey y el señor En Ferrando con todo su poder atacasen a los sitiadores; y así todos los del rey Robert morirían o serían capturados en un solo día. Y esto era más fácil de realizar que un león devorar tres o cuatro corderos perdidos.

Y cuando madona la reina, madre del rey Robert y suegra del señor rey de Sicilia (1035) y del señor rey de Aragón, que se encontraba en el asedio con el rey Robert su hijo, y el príncipe, y también estaba madona la reina esposa del rey Robert (1036), hermana del señor infante En Ferrando y prima hermana del señor rey de Aragón y del señor rey de Sicilia, supieron todo lo que se avecinaba, inmediatamente enviaron sus embajadores al señor rey Frederic y al señor infante En Ferrando, que no se encontraban a más de dos millas de distancia, y le suplicaron que por nada del mundo se celebrase aquella batalla, y que por el honor de Dios y por su amor, aceptasen treguas entre ellos, y que no hiciesen tan gran daño; que ellas solicitarían lo mismo al rey Robert: que hubiese treguas entre ellos por un año, y que durante aquel año, se obligasen a lo que el señor rey En Jacme d'Aragón dictase para conseguir la paz entre ellos; y que conseguirían que el rey Robert y el príncipe, firmasen esto, de modo que no se pudiesen desdecir.

Cuando el señor rey Frederic y el señor infante En Ferrando hubieron oído esta embajada, el señor rey convocó a consejo al señor infante y a todos los ricoshombre que allí había, y envió mensajeros a En Bernat de Sarrià y a En Dalmau de Castellnou, que ya se encontraban con las galeras al pie del monte, para que acudiesen a él. Y así lo hicieron; y cuando todos estuvieron en el consejo, el señor rey les explicó la embajada recibida de ambas reinas. Y cuando todos lo hubieron escuchado, todos aconsejaron que no aceptase las treguas, sino que atacasen, que la batalla estaba ganada de antemano, y con esto acabaría la guerra, y que los tenía en su mano a todos, y que ahora podría poseer todo el Principat, y Calàbria y todo el reino; por lo qué, puesto que Dios los había conducido a esta situación, había llegado el momento de acabar con las penalidades. Y finalmente todo el consejo fue de esta opinión.

Y el señor rey Frederic, cuando hubo oído su voluntad, tomó de la mano al señor infante En Ferrando, y lo introdujo en una cámara, y le dijo:

- Infante, esta situación nos atañe a vos y a mí, más que a nadie en el mundo; por lo que digo que por cuatro motivos debemos aceptar que se haga esta tregua. La primera razón es ésta: que la debemos hacer por honor de Dios, que tantas gracias nos ha concedido y nos concede (y que podamos seguir agradeciéndolas), que su cristiano pueblo no muera por nosotros. Y la segunda razón es que allí hay dos reinas a quienes vos y yo mucho debemos, madona la reina mi suegra, madre del rey Robert y suegra de nuestro hermano el rey de Aragón, a la cual yo debo honrar como a madre, y también la reina esposa del rey Robert, hermana vuestra, que nos debemos amar y honrar como a hermana; por lo que es preciso que por su amor y por su honor, hagamos esto. Y la tercera razón es que, aunque el rey Robert y el príncipe no hagan con nosotros lo que hacer deberían, hemos de pensar que son tíos de los hijos del señor rey de Aragón, hermano mayor nuestro, y son nuestros sobrinos, a los que amamos tan encarecidamente como a nuestros hijos, y hermanos de la reina nuestra esposa; y más todavía, que el rey Robert, es nuestro cuñado por partida triple, y su hijo es nuestro sobrino, y es cuñado vuestro, por lo que me parece que nos no debemos pretender que muera o sea capturado aquí, y que sufra tal deshonor, ya que su deshonra vendría a ser nuestra deshonra al cabo, tan gran deuda tenemos con ellos. Y la cuarta razón es que si ellos son los que debieran ser, ya siempre deberán guardarse de hacer nada que enojo o daño nos pudiera acarrear. Así que por todas estas razones, que son cuatro, tengo a bien, si vos me apoyáis que aceptemos la tregua.

Y el señor infante En Ferrando se plegó a lo que el señor rey Frederic pretendía.

Y enseguida el señor rey Frederic envió a sus embajadores a las reinas y les concedió la tregua, con estas condiciones, sin embargo: que él no abandonaría nada de lo que poseyese en Calàbria, salvo que el señor rey En Jacme d'Aragón se lo dijese. Y así se otorgó. ¿Qué os diré? Que la tregua se firmó tal como las reinas pretendían; de lo que quedaron muy insatisfechos todos los del lado del señor rey de Sicilia, y muy alegres los de las filas del rey Robert, ya que tenían claro que en aquella batalla no hubiesen podido escapar sin ser muertos o presos. Y así el rey Robert y las reinas embarcaron, y fueron a Nàpols; y otros fueron por tierra hasta Messina y luego pasaron a Calàbria. Y el señor rey Frederic envió al noble En Bernat de Sarrià a Castellamar, donde se había establecido el rey Robert, y recobró el castillo.

Y así el rey Robert trabajó y gastó en balde, como ocurrirá siempre mientras Dios le conceda vida al señor rey de Sicilia y a sus hijos. Que los sicilianos están de tal forma integrados en el amor de la casa de Aragón y del señor rey de Sicilia y de sus hijos, que todos se dejarían despedazar antes que mudar de señoría. Y nunca ha ocurrido que un rey pudiera quitar un reino a otro si sus propias gentes no se lo entregaban. Por lo que en balde trabajó el rey Robert, y siempre lo hará; y sería de mejor entendimiento si empujara a su hijo a la concordia y buen amor con sus tíos y sus primos hermanos, que si lo empuja a la discordia; que si por ventura, de la parte de Alemanya llegara un emperador (1037) que lo quisiera desheredar, de seguir manteniendo la alianza con la casa de Aragó y de Sicilia, aquel no lo podría conseguir.


NOTAS


1034. Siracusa

1035. María de Hungría, madre de la esposa de Frederic de Sicilia, Elionor de Anjou,

1036. Sancha de Mallorca, hermana del infante Ferrando de Mallorca y prima hermana, por tanto de ambos hermanos los reyes de Aragó y de Sicília.

1037. Aquí Muntaner suelta un puyazo, ya que en 1312-1313, Roberto el Prudente había estado batallando por el control de la Italia del norte contra el emperador del Sacro Imperio Romano Germánico Enrique VII quien sería inmortalizado por Dante en su Divina Comedia bajo el nombre de Alto Arrigo.

divendres, 29 de maig del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CCLVIII)

Desembarcament de Robert rei de Nàpols a Sicília, prop de Palerm. Comença la guerra a l'illa.


CCLVIII


Y así el rey Robert (1028), cuando llegó a Sicilia, desembarcó en Palerm, y pensó tener Palerm; pero En Bernat de Sarrià estaba dentro con su compañía, y defendió la ciudad de tal guisa, que supo inmediatamente que nada podría hacer. Y partiendo de Palerm, por mar y por tierra fue a un castillo que se encuentra entre Palerm y Tràpena, en la costa, que se llama Castellamar (1029), en el que había veinte hombres que se rindieron. Y cuando tomó aquel castillo, creyó dominar toda Sicilia, y lo fortificó bien; y luego, por mar y por tierra fue a sitiar Tràpena. Y en su interior se encontraba En Simón de Vallgornera, un caballero de Peralada muy experto y bueno en armas, y gran trabajador, y caballero muy sabio en la guerra; y además estaba el noble En Berenguer de Vilaragut, y con ellos mil caballeros expertos en armas, tanto de a caballo como de a pie, quienes defendieron la ciudad muy bravamente. Así que el rey Robert estableció allí el asedio; y el señor rey de Sicilia envió al monte Sant Julià que se encontraba cerca del asedio, aproximadamente a una milla, al señor infante En Ferrando con muy buena caballería y almogavería, y de otra parte envió a En Bernat de Sarrià que acudió con toda su compañía. Y desde aquel lugar daban muy malos días a la hueste, ya que todos los días atacaban, y la ponían en estado de alerta, diez o doce veces al día, y les quitaban las acémilas y las gentes que iban a por leña y verduras; así que en estas penalidades se encontraban, y los de dentro igualmente les daban malos días y peores noches, y unos a otros se disparaban con trabucos.

NOTAS


1028. Roberto I de Anjou-Sicilia, el prudente. Esta nueva invasión angevina de Sicilia se produciría en 1313

1029. Castellammare del Golfo

dijous, 28 de maig del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CCLVII)

Amb l'expectativa d'una nova guerra (a l'olor de la pòlvora diríem ara) comencen a acudir a Sicília els partidaris de Frederic. Entre els quals, com no?, el germà de Sanç I de Mallorca el Pacífic, l'infant Ferran.

I, com qui ataca duu avantatge, comencen la invasió de Calàbria.


CCLVII


Y el señor infante En Ferrando, hijo del señor rey de Mallorca, cuando supo que su cuñado (1027), el rey Robert, estaba listo para pasar a Sicilia, se preparó, y con una buena compañía fue a Sicilia, de lo que el señor rey Frederic sintió gran placer cuando lo vio, ya que no lo había visto todavía desde que pasara a Romanía en su nombre. Y le hizo un recibimiento como el de un padre a su hijo; y le concedió la ciudad de Catània, y le dio dos mil onzas de renta anuales, a cargo de sus arcas. Y así vivieron juntos con gran alegría y satisfacción hasta que el rey Robert pasó a Sicilia; y pasó con gran ejército, puesto que llevaba más de cuatro mil hombres de a caballo, buena gente, y de a pie un sin número, y venía con ciento veinte galeras, y muchas naves, y un sin fin de leños.

Y es verdad que en aquellos días había llegado a Sicilia desde Catalunya, el noble En Bernat de Sarrià, con trescientos hombres de a caballo y mil hombres de a pie, todos catalanes; y el noble En Dalmau de Castellnou, con cien hombres de a caballo y doscientos de a pie, y otros caballeros. Y bien puede decir el señor rey de Sicilia que nadie hizo más por su señor de lo que el mencionado En Bernat de Sarrià hizo por él, ya que abandonó el almirantazgo del señor rey de Aragó, y empeñó toda su tierra, solo para pasar a Sicilia. Y cuando estos dos ricoshombre llegaron a Sicilia, el señor rey dispuso que En Bernat de Sarrià acudiese con su compañía a Palerm, y En Dalmau de Castellnou fuese capitán de Calàbria. Y que fuese a Rèjol, y empezase a guerrear en Calàbria, ya que era uno de los mejores caballeros del mundo.


NOTAS


1027. Recordemos que Roberto I de Anjou-Sicilia estaba casado en segundas nupcias con la infanta Sança de Mallorca, hermana del infante Ferran

dimecres, 27 de maig del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CCLVI)

Corre l'any 1313. Mentre el nostre cronista, feliçment casat hem de creure, senyoreja l'illa de Djerba ja pacificada, torna a moure la guerra entre els reis de Nàpols (Robert I d'Anjou el Prudent, nominalment de Sicília) i de Sicília (Frederic II de Sicília, nominalment de Trinàcria)

Els angevins intentaran, una vegada més, conquistar l'illa de Sicília.


CCLVI


Y cuando todo esto acabó, no pasó mucho tiempo sin que las paces y treguas que había entre el rey Frederic de Sicilia y el rey Robert se rompieran, con gran culpa del rey Robert. Así que el rey Robert se preparó para pasar a Sicilia, y el señor rey de Sicilia, que supo esto y vio que las galeras del rey Robert le habían roto las almadrabas, y habían capturado leños de Sicilia, pasó a Calàbria, y tomó por la fuerza la ciudad de Rèjol, y el castillo de Santa Ágata, y el castillo de Calana, y la Mota, y Silo, y la Bonaire y otros lugares. De modo que el rey Robert empezó a hacer sus preparativos para pasar a Sicilia.