Les ordres del rei en Pere arriben a Sicília. L'almirall Roger de Llòria surt directament via Cabrera cap a Barcelona amb quaranta sis galeres.
Un cop a Catalunya rep instruccions de posar rumb a les illes Formigues on el 3 de Setembre de 1285 es trobarà amb la flota francesa a la que derrotarà.
Els francesos amb aquest cop de mà, han perdut la seua via de subministrament. A partir d'aquest moment tenen la guerra perduda.
Un cop a Catalunya rep instruccions de posar rumb a les illes Formigues on el 3 de Setembre de 1285 es trobarà amb la flota francesa a la que derrotarà.
Els francesos amb aquest cop de mà, han perdut la seua via de subministrament. A partir d'aquest moment tenen la guerra perduda.
CXXXV
En cuanto la galera y los dos leños que el señor rey enviaba a Sicília hubieron zarpado de Barcelona, cada cual siguió el rumbo que se le había dado. Y tanto navegaron que llegaron a Messina, donde encontraron a madona la reina, y los señores infantes, y el almirante; y le entregaron las cartas que el señor rey y En Ramon Marquet y En Berenguer Maiol les enviaban. De modo que inmediatamente el señor infante ordenó al almirante que hiciese armar las cuarenta galeras que tenía, sin tardanza, y el almirante hizo sonar la trompeta seguidamente para que todo el mundo acudiese a alistarse con paga de cuatro meses; y todos, con gran alegría recibieron la paga.
¿Qué os diré? En quince días había cuarenta y seis galeras armadas y listas que ya habían sido reparadas, y no quiso esperar a reparar más; y embarcó las tripulaciones, y se despidió de madona la reina y de los infantes. Y se apresuró tanto para que no hubiera tiempo de que se pudieran esparcir las noticias, y durante aquellos quince días no dejó salir ninguna vela con dirección a poniente. Y tomó el rumbo de Cabrera, y tuvo buen tiempo, de modo que en pocos días alcanzó Cabrera. Y cuando llegó a Cabrera, envió uno de los dos leños que el señor rey le había enviado desde Barcelona; y allá localizó a En Ramon Marquet y a En Berenguer Maiol, y ellos le dieron la orden de que tomase el rumbo del cabo de Aiguafreda, y que en aquel mar encontrarían ochenta y cinco galeras que hacían la ruta de Sent Feliu a Roses con las provisiones, y que con ellas iba el almirante del rey de França, en persona. Y le hicieron saber que esto era así a raíz de que ellos hubieran capturado las veinticinco galeras en Roses; y le instaban a que se apresurara antes de que se enteraran, y ellos sabían que los tenían que encontrar en ese mar, según sus espías, y que ellos con todas las galeras que tenían en Barcelona, una vez reparadas, acudirían junto a él. Y así el leño armado partió con esta respuesta, y En Ramon Marquet, y En Berenguer Maiol dieron a conocer estas nuevas al rey, quien se encontraba en Hostalric.
Y cuando el leño armado hubo zarpado de Barcelona, En Ramon Marquet y En Berenguer Maiol hicieron embarcar a todo el mundo, y armaron dieciséis galeras que habían reparado. Y el leño armado encontró al almirante en el mar; y cuando el almirante hubo leído la carta de En Ramon Marquet y de En Berenguer Maiol, puso rumbo al cabo de Aiguafreda; y de noche anclaron en les Formigues (668), y se echaron a dormir. Y había ordenado a todas sus galeras que cada una tuviera encendidas tres farolas; una a popa, otra en medio, y otra a proa, para que, si las galeras del rey de França llegaban de noche, se encontrasen las farolas encendidas, y cuando avistasen a sus galeras, pensaran que por cada farola había una galera. Y con este truco del almirante, se ganó la batalla, ya que ocurrió tal como imaginaba.
Y poco antes del amanecer, la flota del rey de França pasaba con la linterna delante, y en cuanto el almirante los vio venir, hizo armar a la gente; e inmediatamente envió dos leños armados para vigilar, y regresaron enseguida y le dijeron al almirante que era la flota entera del rey de França. Y el almirante puso proa a ellos, interponiéndose entre ellos y la tierra; y cuando se encontró con ellos, encendieron de golpe todas las farolas y atacaron. Y aquí vierais volar lanzas y dardos y disparar a los ballesteros profesionales. ¿Qué os diré? Que antes de que se hiciese de día, el almirante los había derrotado, y apresado cincuenta y cuatro galeras, y quince más, de pisanos, que embarrancaron y hubo otras dieciséis, de genoveses, que huyeron mar adentro, por miedo a embarrancar; y no esperaron nada ni a nadie, sino que pusieron proa a mar abierta y se largaron a su tierra. Y en cuanto amaneció, el almirante revisó las galeras y vio que en tierra estaban embarrancadas las quince de los pisanos, y las abordaron; y los galeotes del almirante sacaron toda la ropa que había en ellos y les prendieron fuego.
NOTAS
¿Qué os diré? En quince días había cuarenta y seis galeras armadas y listas que ya habían sido reparadas, y no quiso esperar a reparar más; y embarcó las tripulaciones, y se despidió de madona la reina y de los infantes. Y se apresuró tanto para que no hubiera tiempo de que se pudieran esparcir las noticias, y durante aquellos quince días no dejó salir ninguna vela con dirección a poniente. Y tomó el rumbo de Cabrera, y tuvo buen tiempo, de modo que en pocos días alcanzó Cabrera. Y cuando llegó a Cabrera, envió uno de los dos leños que el señor rey le había enviado desde Barcelona; y allá localizó a En Ramon Marquet y a En Berenguer Maiol, y ellos le dieron la orden de que tomase el rumbo del cabo de Aiguafreda, y que en aquel mar encontrarían ochenta y cinco galeras que hacían la ruta de Sent Feliu a Roses con las provisiones, y que con ellas iba el almirante del rey de França, en persona. Y le hicieron saber que esto era así a raíz de que ellos hubieran capturado las veinticinco galeras en Roses; y le instaban a que se apresurara antes de que se enteraran, y ellos sabían que los tenían que encontrar en ese mar, según sus espías, y que ellos con todas las galeras que tenían en Barcelona, una vez reparadas, acudirían junto a él. Y así el leño armado partió con esta respuesta, y En Ramon Marquet, y En Berenguer Maiol dieron a conocer estas nuevas al rey, quien se encontraba en Hostalric.
Y cuando el leño armado hubo zarpado de Barcelona, En Ramon Marquet y En Berenguer Maiol hicieron embarcar a todo el mundo, y armaron dieciséis galeras que habían reparado. Y el leño armado encontró al almirante en el mar; y cuando el almirante hubo leído la carta de En Ramon Marquet y de En Berenguer Maiol, puso rumbo al cabo de Aiguafreda; y de noche anclaron en les Formigues (668), y se echaron a dormir. Y había ordenado a todas sus galeras que cada una tuviera encendidas tres farolas; una a popa, otra en medio, y otra a proa, para que, si las galeras del rey de França llegaban de noche, se encontrasen las farolas encendidas, y cuando avistasen a sus galeras, pensaran que por cada farola había una galera. Y con este truco del almirante, se ganó la batalla, ya que ocurrió tal como imaginaba.
Y poco antes del amanecer, la flota del rey de França pasaba con la linterna delante, y en cuanto el almirante los vio venir, hizo armar a la gente; e inmediatamente envió dos leños armados para vigilar, y regresaron enseguida y le dijeron al almirante que era la flota entera del rey de França. Y el almirante puso proa a ellos, interponiéndose entre ellos y la tierra; y cuando se encontró con ellos, encendieron de golpe todas las farolas y atacaron. Y aquí vierais volar lanzas y dardos y disparar a los ballesteros profesionales. ¿Qué os diré? Que antes de que se hiciese de día, el almirante los había derrotado, y apresado cincuenta y cuatro galeras, y quince más, de pisanos, que embarrancaron y hubo otras dieciséis, de genoveses, que huyeron mar adentro, por miedo a embarrancar; y no esperaron nada ni a nadie, sino que pusieron proa a mar abierta y se largaron a su tierra. Y en cuanto amaneció, el almirante revisó las galeras y vio que en tierra estaban embarrancadas las quince de los pisanos, y las abordaron; y los galeotes del almirante sacaron toda la ropa que había en ellos y les prendieron fuego.
NOTAS
668. Illes Formigues. Archipiélago de cuatro islotes a tres millas de Palamós.