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Charles Darwin quotation

Ignorance more frequently begets confidence than does knowledge: it is those who know little, and not those who know much, who so positively assert that this or that problem will never be solved by science

Jean-Baptiste Colbert quotation

L'art de l'imposition consiste à plumer l'oie pour obtenir le plus possible de plumes avec le moins possible de cris

Somebody quotation

El miedo es la via perfecta hacia el lado oscuro. El miedo lleva a Windows, Windows a la desesperacion, esta al odio hacia Bill Gates y ese odio lleva a LINUX

Vares Velles

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Al Tall

Això és Espanya (vara seguidilla) per Al Tall

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dilluns, 22 de juny del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CCLXXXII)

Es reinicien les hostilitats entre Frederic de Mallorca i Robert d'Anjou.

Corre l'any 1325


CCLXXXII


Y luego, con la ayuda del diablo que trabaja en hacer siempre el mal, volvió a iniciarse la guerra entre estos dos señores. ¿De quién fue la culpa? No me toca a mí señalar a nadie, porque de tales señores, nadie debiera hablar sino de las cosas buenas que se les conoce; de modo que no es mi intención declarar de cual de ambas partes fue la culpa. Pero volvió la guerra, y las galeras del rey Robert destrozaron almadrabas de Sicília, y capturaron leños y barcas de mercancías sicilianas; y tras esto, los de Sicília hicieron lo mismo con las propiedades del rey Robert. Y el señor rey de Sicília envió a Calàbria a En Blasco d'Alagó, y a En Bernat Senesterra y a otros ricoshombre y caballeros, quienes corrieron gran parte de Calàbria, y tomaron por la fuerza Terranova (1089) y la saquearon, y otros lugares, y luego regresaron a Sicília alegres y satisfechos, con gran botín.

Y cuando esto sucedió, el rey Robert preparó un gran ejército para pasar a Sicília; y el señor rey de Sicília, que lo supo, se preparó para defenderse, y fortificó bien la ciudad de Messina, y Palerm, y Tràpena y todos los lugares de la costa; y lo mismo hizo con todos los caseríos de la isla de tierra adentro, y puso en las villas y los castillos guarnición suficiente, de forma que estuviesen pertrechados y bien defendidos; y así dejó la isla de Sicília bien preparada para la defensa. Y el señor rey dispuso que la caballería de catalanes y de aragoneses y de sicilianos no se separase de los ricoshombre y caballeros sabios; y asimismo ordenó que no se separasen del señor infante En Pere, su hijo, y que todos ellos estuviesen listos para correr a ayudar allá donde se necesitase. Y asimismo ordenó a misser Simon de Vallgornera, un caballero de Peralada que le había servido largo tiempo, que con cien hombres de a caballo, catalanes y aragoneses, y con doscientos almogávares, recorriese toda la isla y que acudiese a cada lugar a donde el ejército del rey Robert llegase.

Y una vez dispuesto ésto, no transcurrió mucho tiempo que el rey Robert envió a su hijo, el duque, con todo su ejército, como jefe y mayor a Sicília; y tomaron tierra frente a la ciudad de Palerm, en el puente del Almirall. Y eran ciento veinticuatro galeras armadas, y seis naves grandes, y muchas taridas, y muchos leños y barcas; y transportaban tres mil caballeros armados, y un sin fin de gentes de a pie. Y una vez desembarcados, y tras pasar cuatro días haciendo daño, se aproximaron a la ciudad; y esto fue en el mes de junio del año mil trescientos veinticinco. Y se encontraba dentro de ella el conde de Clarmunt, y don Blasco d'Alagó, y otros ricoshombre y caballeros y En Simon de Vallguarnera, que en cuanto observó que la flota tomaba tierra en Palerm, acudió con sus cien hombres de a caballo y los doscientos almogávares que con él iban. Y si nunca se viera ciudad bien dispuesta para la defensa, esa era Palerm; que los de dentro dispusieron que nadie se asomara a las murallas cuando alzaran las escalas y las gruas y los otros artefactos que habían construido para combatir, pero que en cuanto las escalas estuviesen colocadas, y los otros artificios, y los hombres estuviesen en ellas, que todas a una tocasen las trompas y nácaras por las murallas, y que todo el mundo, con pedruscos y con ballestas de poleas de palanca, y con brea y con alquitrán fundido, y con fuego, los atacasen. Y así se hizo, de forma que al cuarto día que ellos habían desembarcado, se acercaron a las murallas y levantaron sus escalas y sus aparatos, y una vez los hombres subidos en los mismos, tal como antes habéis oído que se había dispuesto, cayeron sobre ellos los de la ciudad, de forma que aquel día murió el almirante de las veinticinco galeras armadas genovesas, y con él murieron más de mil genoveses; y del mismo modo, murieron más de dos mil personas de las otras gentes. Y sufrieron tal castigo que siempre lo recordarán.

Y tras haber sufrido esta mala jornada, tres días estuvieron sin acercarse a los muros de la ciudad. Y al cuarto día vinieron listos para dar la batalla; aunque si en la primera jornada sufrieron un mal día, mucho peor fue este, en el que del mismo modo perdieron mucha gente. Y cuando el duque vio que nada podían conseguir en Palerm, se marchó de allí descontento y partió, por mar y por tierra, hacia Marsara (1090). Y antes de que pudiera arribar, ya misser Simon de Valgornera había entrado en ella con su compañía, y enseguida les salió al encuentro. ¿Qué os diré? Que intentaron combatir en Marsara del mismo modo, e igual que antes grandes bajas sufrieron. Y alzaron el campamento y fueron a Matzara (1091), y similarmente ya misser Simon de Vallguarnera había entrado antes de que ellos llegaran, y también sufrieron grandes daños. Y luego, abandonando Matzara, fueron a Xaca (1092), y misser Simon con su compañía, como antes, había llegado antes que ellos y también sufrieron gran daño. ¿Qué os diré? Que, partiendo de Xaca, fueron a Calatabel·lot (1093), y a la Crestina (1094), y luego a Gergent (1095), y luego a la Licata, y a Naro, y a Terranova, y al Carseliat, y a Xicle (1096), y a Mòdica, y a Saragossa (1097), y a Not (1098), y a Barsi, y a la Ferla, y a Palasol (1099), y a Baixoma, y a Avola y a Agosta (1100), a Lentí (1101), a Catània. Y en cada uno de estos lugares misser Simon de Vallgornera con su compañía se les adelantó, y causó grandes bajas a su ejército, y luego ayudaba a defender los lugares, y tanto les acosaba que nadie de la hueste se podía alejar, ni para recoger hierba ni para cualquier otra cosa, sin que él inmediatamente no lo capturara o lo matara. Y en cada uno de estos lugares sufrieron grandes bajas, de forma que tuvo que abandonar Catània y llevar su flota a la tierra de Màscara (1102); y saliendo de aquí, tomó tierra en Cobogròs (1103), que esta a quince millas de Messina; y de allí fuese a un monasterio llamado Rocamador (1104), a una legua de Messina. Y allí permaneció algunos días, sin acercarse a la ciudad de Messina; y pasó revista a su compañía, y encontró que, había perdido la mitad de su gente, unos en batalla y otros por enfermedad. Y llegó a sus oídos que el señor rey de Sicília, su tío, se encontraba en la llanura de Millàs (1105), preparándose para acudir a combatir con él; y comprendió que el señor rey llegaría con gente de refresco además de sana, y que encima estaban unidos en un solo corazón y una sola voluntad; y sin embargo él se encontraba con gente cansada y que habían sufrido muchas desgracias, y que eran de diversas naciones y regiones, y de distintas voluntades, por lo que la batalla no se les presentaba favorable; de modo que embarcó y regresó a Calàbria, a la ciudad de Rèjol, muy apenado. Y motivo tenía, puesto que, en toda Sicília, no había podido tomar ni una torre, ni un caserío, ni castillo ni villa; y recordó el gran desastre que había sufrido.

Y así, señores que este libro escucháis, imaginad el tesoro y las gentes que se consumieron en esta expedición, y qué amarga fruta ha sido para los cristianos. Por lo que si pluguiese a Dios, y a los gobernantes, mucho más hubiera valido que este empeño hubiese sido invertido en honor de la santa Fe católica contra Granada, y que allí se hubiese gastado y consumido. Y creed que el mismo fin tendrán todos aquellos que de aquí en adelante decidan arrebatarle la isla al señor rey de Sicília y a los suyos, los cuales sirven a la santa Iglesia romana en todo cuanto deben servirla.

Ahora dejaré de hablaros de estos asuntos de Sicília, y volveré a hablar del gran engaño y gran maldad que hay en las repúblicas. Ya anteriormente os he contado algunas cosas; pero, si alguien quisiese poner por escrito sus maldades, no bastaría para su libro todo el papel que se fabrica en la villa de Xàtiva. Mas a pesar de todo, con el fin de que las maldades de las repúblicas sean conocidas en todo el mundo, os quiero contar lo que los genoveses y la república de Pisa le han hecho al señor rey de Sicília, y también la que le han hecho al señor rey de Aragón. Y por esto obrarán muy sabiamente todos los reyes del mundo si se guardan y no se fían de los hombres de las repúblicas; ya que si lo hacen, siempre acabaran engañados.


NOTAS


1089. Hay un Terranova entre Cirò i Cirò Marina.

1090. Marsala

1091. Mazara del Vallo

1092. Sciacca

1093. Caltabellota

1094. La Crestina. Topónimo no localizado. A medio camino entre Caltabellotta y Agrigento se encuentra Ribera.

1095. Agrigento

1096. Scicli

1097. Siracusa

1098. Noto

1099. Palazzolo Acreide

1100. Augusta

1101. Lentini

1102. Probablemente los alrededores de Mascali

1103. Cobogròs o Cabogròs.Topónimo no localizado. Podría tratarse del cabo en el que se encuentra Torre Achirafi, en el municipio de Riposto.

1104. Rocamador. Podría tratarse de Rocalufera que se encuentar a medio camino entre Mascali y Messina

1105. Milazzo

diumenge, 21 de juny del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CCLXXXI)

Muntaner que, como hem vist, del 1305-1306 havia passat al 1322-1324, sense fer cap més menció sobre els succesos d'aquells anys, torna una mica enrere per explicar-nos l'origen de les noves hostilitats entre Frederic de Sicília i Robert de Nàpols.


CCLXXXI


Cierto es que el señor rey poseía en Calàbria la ciudad de Rèjol, y el castillo de Santa Àgata, y el castillo de Calana (1088), y el castillo de la Mota, y la Gatuna y otros lugares. Y en las paces que se firmaron entre el señor rey de Aragón y el señor rey de Sicília y el rey Robert, se acordó que en lo que atañía a aquellos castillos y ciudad se hiciese lo que el señor rey de Aragón tuviese a bien; de modo que los mencionados castillos y la ciudad de Rèjol quedaron bajo custodia del señor rey de Aragó, quien envió caballeros suyos para que lo gobernaran en su nombre. Y al cabo de poco tiempo dictó sentencia y decidió que la ciudad de Rèjol y aquellos castillos y lugares que el señor rey de Sicília poseía en Calàbria, fuesen entregados al santo padre, para que éste los conservase en condición de pignorados, de forma que si alguna vez el rey Robert iba contra el rey de Sicília, el santo padre estaría obligado a retornar dichos castillos y ciudad al señor rey de Sicília, para que éste se pudiese defender. Y había otras muchas cláusulas además que huelga mencionar.

Una vez concluido esto, no transcurrió mucho tiempo sin que, encontrándose los castillos en poder del papa, el santo padre, tal como santo y bienintencionado señor, creyendo que no acarrearía desgracias a ninguna de ambas partes, le entregó al rey Robert la ciudad de Rèjol y el resto de las plazas. Y en cuanto el rey Robert estuvo en poder de dichos lugares, se alegró mucho; a diferencia del señor rey de Sicília, que al saberlo, quedó muy entristecido, aunque decidió admitirlo, fundamentalmente para que no se rompiera la paz entre ellos. De tal modo que todavía duró esta paz, desde que dichos lugares pasaron a poder del rey Robert, unos diez años o más.


NOTAS


1088. Calanna. Al norte de Reggio di Calabria.

dimecres, 25 de març del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CXCIII)

Els anys van passant amb una guerra estancada de la qual ningú no troba la forma de sortir-se'n. Frederic, autocoronat rei de Sicília, malgrat les pressions del seu germà Jaume, s'ha fet fort a l'illa, no només contra l'església que és a qui li correspondria el domini d'acord amb la pau d'Anagni, sinó contra Carles el Coix que domina Nàpols i bona part de Calàbria.

El papa Bonifaci intenta la mediació de la casa de França, cosa que es tradueix en la intervenció a la guerra de Carles de Valois, el germà del rei de França que, si ho recordeu, havia estat proclamat infructuosament rei d'Aragó pel papa anterior.


CXCIII


Cuando el duque (818) se enteró de la prisión de su hermano, y de la derrota que había sufrido, y del gran daño que le había alcanzado, podéis imaginar cuan apenado se sintió; y el rey Carles más todavía. Y todos los gentiles linajes de Nàpols quedaron huérfanos de señores. Y lo mismo el papa, cuando se enteró, le supo muy mal; y si antes se dolió cuando supo el fin de los caballeros de la muerte, el doble lo sintió ahora; y dijo que pensaba que el tesoro de Sent Pere se agotaría pronto si no alcanzaba la paz con este rey Frederic. Así que envió un cardenal a França con mensajeros del rey Carles, que asimismo fueron a rogar al rey de França que enviase a su hermano, misser Carles (819), a Sicília en ayuda del duque; y que si no lo hacía, tuviese por seguro que el duque se vería obligado a hacer una de estas dos cosas: o desamparar todo lo que poseía en Sicília, o morir o ser capturado; y que el papa prometía dar a misser Carles, del tesoro de la Iglesia, el sueldo que él pidiera para todos los caballeros que trajese; y le rogaba que, si podía, trajese consigo cinco mil caballeros, que él les pagaría.

Y así los mensajeros del rey Carles y del cardenal fueron a França y expusieron este mensaje ante el rey de França y los doce pares. Y al final se acordó que la casa de França por nada del mundo desampararía al rey Carles, ni a sus hijos, ya que la vergüenza y el daño del rey Carles afectaba más a la casa de França que a ninguna otra. Y os digo que tuvieron buen consejo; porque si lo mismo hicieran los otros reyes del mundo, esto es, ayudar a los de su linaje, mejor les iría y estarían mejor considerados que si los abandonan. De modo que se acordó que misser Carles, en persona, viniese, y que se le dotase de ricoshombre y caballeros, los que él eligiera, que todo lo pagaría la iglesia. Y misser Carles emprendió el camino de buen grado; lo que bien podría haber evitado, ya que bastante tenía con haber aceptado la donación del reino de Aragó contra el señor rey En Pere, su tío; y ahora encima emprende viaje contra el rey de Sicília, que es su primo hermano, y esto se le imputará como una maldad. Y por esta insensatez podéis todos entender como suceden las cosas, que cien años ha que la casa de França no hace nada que redunde en su honor, sino que les alcanza todo el deshonor; y así ocurrirá con todos aquellos que no obran con verdad y justicia.

Ahora dejaré de hablaros de misser Carles de França, que anda eligiendo la gente que con él debe viajar a Sicília, y volveré a hablaros de un hombre valiente de pobre linaje, que por su valentía ascendió, en poco tiempo, más que ningún hombre que antes naciera. Y por eso quiero hablaros de él, en este caso, porque sus hazañas, que más adelante se narrarán, fueron muy maravillosas y de gran prestigio, y todas son y han de ser imputadas al linaje de Aragón; y en buena parte, el motivo que me ha movido a hacer este libro, es narrar las grandes maravillas que gracias a él han sucedido, y las grandes victorias que catalanes y aragoneses han tenido en Romanía (820), y aquí fue donde empezó todo. De cuyas maravillas nadie podría contar la verdad como yo, que fui en Sicília, en su prosperidad, su procurador general, e intervine en todas las mayores hazañas que él hizo, por mar y por tierra, por lo que debéis creerme sin la menor duda.


NOTAS


818. Supongo que se trata de Juan I de Anjou, duque de Durazzo, hermano de Felipe I de Tárento e hijo de Carlos II el Cojo.

819. Carlos de Valois, hermano de Felipe IV de Francia, el Hermoso. Este es el que había sido nombrado rey de Aragón y había fracasado en su intento de destronar a Pere III de Aragón, el Grande, como se ha narrado en capítulos anteriores.

820. Cuando Muntaner habla de Romanía se refiere a los territorios cristianos del este de Europa, o sea al Imperio Latino de Oriente, desangrado en luchas internas y ya amenazado por los turcos.

diumenge, 22 de març del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CXC)

A Sicília, l'estratègia de Jaume II de desemparar els castells en compliment del tractat d'Anagni, ha afavorit el seu germà Frederic, però ha deixat tota una sèrie de places, com Catània, o Capo d'Orlando, en mans franceses.

La guerra, doncs, continua no només a la península, sinó a la pròpia illa.


CXC


Cuando el señor rey de Aragón hubo regresado de la segunda visita que hizo al papa, y de su viaje Nàpols y a Sicília, sin poder alcanzar la paz entre su hermano el rey de Sicília y su suegro el rey Carles, el duque Robert, hijo mayor del rey Carles, se quedó en Sicília, en la ciudad de Catània; ya que ser Virgili y En Napoleon, dos caballeros de Catània le habían rendido la ciudad, y más tarde se le había rendido Paternò , y Adernò , y otros lugares. Y la guerra era muy dura en Sicília, ya que el duque tenía un gran ejército de caballería, que tenía al menos tres mil caballos armados; y el rey de Sicília no tenía más de mil caballos armados, entre catalanes y aragoneses, y todos los días los del señor rey de Sicília ganaban contra ellos.

NOTAS


795. Paternó. Sicilia.

796. Adrano. Sicilia

dimarts, 17 de març del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CLXXXV)

Un cop desemparats els castells i les viles, i amb la renúncia de sa mare la reina Constança i del seu germà major Jaume, l'infant Frederic és coronat rei de Sicília en clar incompliment dels pactes d'Anagni que durà conseqüències i prolongarà la inestabilitat a la zona.


CLXXXV


Cuando el señor infante En Frederic, y el almirante, que no se separaba de él, y misser Joan de Pròixeda, y los otros barones, y caballeros y ciudadanos y villanos de Sicília y de Calabria supieron como el señor rey de Aragón los había desamparado, dijeron al señor infante En Frederic que se decidiese a recuperar la tierra, ya que la isla de Sicília y todo el reino estaba vinculado a él de acuerdo con el testamento del señor rey En Pere, su padre.

- Y si el señor rey En Jacme lo ha desamparado, su propio derecho ha desamparado, pero él no tiene potestad de abandonar el derecho que vos tenéis, señor, ni creemos que le sepa mal que vos hagáis uso de él; que basta con que él haya cumplido con lo que prometió en los acuerdos de paz.

¿Qué os diré? Todos estuvieron de acuerdo, y encontraron doctores y otros sabios que razonaron que él podía recuperar en justicia lo que el señor rey su padre le había legado como herencia vinculada. Y tras esto envió inmediatamente por toda Sicília y Calabria y los otros lugares de los reinos, y recuperó los castillos, y ciudades, y villas y lugares; y mientras tanto fijó fecha para que todos, caporales, caballeros y síndicos de ciudades y villas, acudiesen a Palerm, ya que él quería coronarse rey y deseaba que todos lo jurasen.

Y todos acudieron el día señalado, y había mucha gente entre catalanes y aragoneses, y latinos, y calabreses y de los otros lugares del reino. Y tan pronto como estuvieron todos reunidos en el palacio real, a saber, en la Sala Verde de la ciudad de Palerm, el almirante les predicó, y les dijo muy buenas palabras que hacían al caso que se traían entre manos. Y entre otras cosas que les predicó, les demostró por tres razones que este señor era aquel tercer Frederic que los profetas decían que llegaría a ser rey del Imperio y de la mayor parte del mundo. Y las razones eran estas: que era cierto que era el tercer hijo que el señor rey En Pere había tenido; y por otra parte, que era el tercer Frederic que había señoreado Sicília; por otra parte sería el tercer Frederic que hubiese sido emperador de Alemanya. Por lo que rectamente se le podría llamar Frederic tercero, rey de Sicília y de todo el reino. Y tras esto todos se levantaron y gritaron a una voz:

- Dios dé larga vida a nuestro señor el rey Frederic tercero, señor de Sicília y de todo el reino!

Y enseguida se levantaron todos los barones, y le prestaron juramento y homenaje, y tras ellos todos los caballeros y ciudadanos y villanos.

Y una vez hecho esto, inmediatamente, con gran solemnidad, tal como se acostumbra, fue a la catedral de la ciudad, y con gran bendición recibió la corona (783). Y así, con la corona en la cabeza, y con el orbe en la mano izquierda, y el cetro en la mano derecha, con vestiduras reales, fue cabalgando desde la iglesia mayor de Palerm al palacio, con los mayores juegos y diversiones que nunca se hiciesen en la coronación de ningún rey que en el mundo hubiese. Y cuando llegaron al palacio, estaba preparada la comida y todo el mundo comió. ¿Qué os diré? Que la fiesta duró quince días, en los que nadie hizo nada en Palerm salvo divertirse y danzar y cantar, y celebrar diversos juegos. Y siempre había mesas dispuestas en palacio, para que pudiese comer todo el que quisiese. Y cuando acabó todo esto y cada cual hubo regresado a su tierra, el señor rey Frederic tercero fue por toda Sicília visitando sus tierras, y luego por Calabria y por todos los otros lugares.

Y madona la reina, y todos los que estaban en su compañía, fueron absueltos por el papa; así que cada día oía misa, ya que de esta forma había sido acordado en las paces firmadas por el señor rey de Aragón con el papa. Por lo que madona la reina partió de Sicília con diez galeras, y fue a Roma en peregrinación, y se despidió del señor rey de Sicília, y lo persignó y lo bendijo, y le dio su bendición, tal como una madre la puede dar a su hijo. Y cuando llegó a Roma, el papa le hizo mucho honor y le concedió todo lo que ella le pidió. Y estuvo allí, y cada día iba a conseguir indulgencias, tal como dama que era la mejor cristiana que en aquel tiempo se conociese en el mundo. Y misser Joan de Pròixeda no se separaba de ella. Y permaneció en Roma, y ganó las indulgencias, hasta que el señor rey de Aragó vino a ver al papa para tratar la paz entre el rey Carles y el rey de Sicília, su hermano, tal como más adelante escucharéis. Y ella regresó a Catalunya, y cuando llegó a Catalunya, madona la reina hizo muchas buenas obras por el alma del señor rey En Pere, y por la suya, e hizo construir muchos monasterios y muchos otras buenas obras. Y murió en Barcelona (784), y fue enterrada en la casa de los frailes menores, junto a su hijo el rey N'Anfòs; y murió vestida de hábito menor, y ciertamente todos debéis estar convencidos que se encuentra con Dios en la gloria.

Ahora dejaré de hablar del señor rey de Sicília y de madona la reina, y volveré a hablar del señor rey de Aragón.


NOTAS


783. La coronación de Federico II de Sicilia, tal como se le conoce, aunque Muntaner para dar mayor énfasis lo nombra III, considerando a Federico I Barbarroja, como primer Federico de Sicilia, se produce en 1296

784. Constança Hohefstausen morirá el 1302, a los cincuenta y cinco años.

dimecres, 7 de gener del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CXVI)

L'infant Jaume de Sicília consolida la seua posició, tant en Calàbria (llevat del castell de Stilo) com a l'altra banda de l'adriàtic en terres de la Grècia actual, (el Peloponès, Corfú) o pujant cap a Nàpols on domina les illes d'Ischia (qui no recorda l'extraordinària pel·lícula Avanti de Billy Wilder?), Procida i Capri, o siga l'entrada al port de Nàpols.

Aquest capítol és un breu resum de la campanya de l'infant.


CXVI


Cuando el príncipe hubo sido embarcado, el señor infante ordenó al almirante que hiciese armar cuarenta galeras; que quería pasar a Calabria, y que quería llevar la guerra de tal forma que el señor rey su padre no tuviese nada que decir. Y el almirante sintió gran alegría, cuando vio al señor infante con tan buen ánimo, y tan valiente y esforzado; y no le quiso poner ninguna traba, sino facilitarle sus intenciones. Y dijo:

- Señor, bien decís. Haced preparar vuestra caballería y vuestra infantería; que podéis considerar que las galeras están listas.

Y así el señor infante llamó a las huestes de todos los catalanes y aragoneses que había en Sicília, salvo los que ostentaban cargos y guardaban los castillos. Y en pocos días todo el mundo se encontró alistado en Messina; y el señor infante pasó a Calabria, con mil caballos armados y cien ligeros (567), y gran cantidad de almogávares y de peones de mesnada. Y el almirante se preparó con las cuarenta galeras, de las cuales veinte estaban abiertas de popa, y en ellas iban cuatrocientos hombres a caballo y muchos almogávares.

Y así, con la gracia de Dios, el señor infante por tierra y el almirante por mar iban tomando ciudades, villas, castillos y aldeas. ¿Qué os diré? Que si os lo quisiera contar todo por su orden y detalladamente, como ya anteriormente os he explicado, no tendría suficiente papel. Que tantas caballerías y hazañas se hacían en los lugares que capturaban, que no podréis oír mayores maravillas en ningún libro de historia del mundo que las que realizaba la gente que iba con el señor infante y el almirante; que entre catalanes y aragoneses, había cien ricoshombre y caballeros en aquella corte, y de cada uno de ellos, con sus proezas y caballerías, se podría hacer un romance mejor que el de Jaufré (568); y además de estos cien, os podría citar otros mil similares en la infantería. En cuanto al almirante no hay ni que hablar, que todas sus hazañas eran asombrosas; ya que se tendría por muerto si en cualquier batalla él no adelantase en valor a todo el mundo.

¿Qué os diré? Tanta fue la bondad y el valor y la buena caballería del señor infante, que desde que salió de Sicília hasta que regresó a Catalunya, conquistó toda Calabria, tan sólo fracasó en el castillo de Estil (569), que se encuentra en una gran montaña cerca del mar. Y además de Calabria, capturó en Principat hasta Castellabat, que se encuentra cerca de Salern (570), a treinta millas, e Iscle, como ya habéis oído, y Pròixida y Capri; y además, de la parte de levante, la ciudad de Tàranto y todo el Principat hasta el cabo de les Leuques, y la ciudad de Otrento, y la Lix (571), que se encuentra a veinticuatro millas de Brandis.

Y si os contara las hazañas que en Otrento hizo el mencionado Berenguer d'Entença, cuñado del almirante, y otros que lo apoyaban, sería asombroso. Que toda Polla corrían, y la isla del Curfó, y Arta (572), y la Valona y toda Esclovònia (573). Y del mismo modo que las naves que entraban o salían de Nàpols tributaban a las galeras de Iscla (574) en nombre del señor rey de Aragón, del mismo modo, toda nave o leño que entrase a los golfos de Venecia tributaban al señor rey a los recaudadores que, en nombre del señor rey de Aragón y en nombre del señor infante, se encontraban apostados en la ciudad de Otrento, excepto aquellas naves que salían o entraban a la ciudad de Venecia, ya que dicha ciudad y su común tenían firmado un tratado de paz con el señor rey de Aragón.

Y no os asombréis si de esta forma resumida y sin detalle os hablo de estas grandes conquistas: lo hago así puesto que hay libros que hablan específicamente de cada uno de estos temas y asuntos, y cómo se capturaban los lugares; y si yo os lo contara con todo detalle me extendería demasiado.

Cuando el señor infante hubo conquistado toda Calabria, y el resto de lugares, otorgó parte de los mismos a ricoshombre y a caballeros suyos, y a honrados ciudadanos, y adalides , y almogávares, y a jefes de los peones de mesnada. Y dejó fortificadas y defendidas todas las fronteras, y luego regresó a Sicília, donde madona la reina, y la infanta su tía, y todas las gentes de Sicília, sintieron gran gozo y gran alegría, ya que desde aquel momento no tuvieron que escuchar más noticias de la guerra en Sicília, puesto que los guardias fronterizos que había en Calabria, y en Principat y en Polla llevaban la guerra, y la ganaban, y acudían a Messina a gastar su botín.


NOTAS


567. La expresión utilizada es mil caballos armados y cien "alforrats a la geneta", o sea libres para montar a la jineta. Lo que significa que estos caballos no iban protegidos con armadura, por lo que he preferido traducir por caballería ligera, o caballos ligeros.

568. Parece que se refiere a un romance provenzal titulado Jaufré i Brunisenda, que estaba dedicado a Pere de Aragó.

569. Stilo en Calabria, dominando el torrente Stilaro

570. Salerno.

571. Lecce.

572. Actual Épiro en Grecia, cuya capital era la ciudad del mismo nombre.

573. Región del Adriático Oriental, con centro en la actual Vlore, antiguamente Avlona. Albania.

574. Iscle. Isla de Ischia frente a Nápoles. Ver cap. CXIII.

dilluns, 29 de desembre del 2008

Crònica de Ramon Muntaner (CIX)

Seguint l'encàrrec que l'infant Jaume li ha fet, Berenguer de Vilaragut es dirigeix cap a Brindisi.

I com és costum, va fen parades en el camí, parades bastant rendibles a tenor del que Muntaner ens narra sobre saquejos i altres "actes de guerra".

Ah, al port de Brindisi no s'atreveix a entrar, però tampoc els d'allí s'atreveixen a sortir. Així que, per no perdre el temps, saquejarà unes quantes poblacions més o menys propres, no fos cas de tornar amb les mans buides.

CIX

Cuando En Berenguer de Vilaragut se hubo separado del almirante, puso rumbo al cabo de les Colones; y al amanecer fue a Cetró (542), donde encontró tres naves y muchas taridas del rey Carles, cargadas con provisiones que enviaba a la caballería, ya que creía que todavía estaba en Sicília. Y enseguida las abordó y las capturó a todas; y las hizo tripular por su gente y las envió a Messina. Y luego puso rumbo a Tàranto, donde igualmente encontró gran flota, la cual capturó y envió a Messina; y luego puso rumbo al cabo de les Leuques (543), y en el camino tomó Gal.lípol (544) y lo saqueó. Y en cada lugar conseguía nuevas noticias de las galeras, que probablemente ya se encontraban en Brandis desde hacía al menos ocho días, puesto que no se habían detenido en ningún lugar. Y él iba recorriendo la costa, buscándolas en balde; y por esto entraba en cada uno de estos lugares, pensando encontrarlas allí. Y luego de Gal.lípol fue a Otrento (545), que es una buena y graciosa ciudad, y en el puerto de Otrento, también encontró gran flota, que capturó y remitió a Messina. Y por fin llegó al puerto de Brandis, y entró hasta la cadena, y no pudo entrar más adelante. Y envió a decir al capitán de las galeras que si quería salir a combatir, él lo esperaría tres días. Y así hizo; que lo esperó durante tres días dentro del puerto, y nadie quiso salir. Y cuando vio que nadie quería salir, una noche partió de Brandis y fue a saquear Vilanova (546), y después Pollina (547), y después todo el burgo de Manòpol (548). Y cuando hubo saqueado todo esto y capturado muchos barcos en cada lugar, todos los cuales envió a Messina, fue a correr (549) la isla de Curfó (550); donde también apresó naves, y leños y taridas.

Y cuando hubo hecho todo esto, y ganado lo indecible, regresó a Messina alegre y satisfecho, e igualmente contentos todos los que con él iban; y buena razón les asistía, que las ganancias habían sido innumerables, tanto las suyas propias, como las de los que con él iban. Y cuando llegó a Messina, fue bien recibido por madona la reina y por los señores infantes, y por el almirante y por todo el mundo, y se le hizo gran fiesta. Y cuando esto finalizó, el señor infante ordenó al almirante que hiciera reparar todas las galeras y que hiciese una flota con cuarenta galeras, ya que él quería armar cuarenta galeras; puesto que había oído que en Nàpols armaban cincuenta. Y tal como dispuso así se hizo.

Ahora dejaré de hablar de madona la reina y de los infantes, y del almirante, que prepara las cuarenta galeras, y volveré a hablar del señor rey de Aragón.

NOTAS

542. Crotone. Ciudad de Calabria al norte del cabo Colonna.

543. Capo Santa María di Leuca.

544. Gallipoli.

545. Otranto.

546. Villanova.

547. Posiblemente Polignano a Mare, al nord de Monopoli.

548. Monopoli.

549. Correr. Recorrer en son de guerra territorio enemigo.

550. Corfú. Isla griega en el mar Jónico, en griego Kérkira.

diumenge, 28 de desembre del 2008

Crònica de Ramon Muntaner (CVIII)

Repoblament d'Augusta amb catalans.

L'infant Jaume, amb el seu exèrcit, continua atacant llocs de Sicília, encara en mans franceses.


CVIII


Cuando el almirante y En Vilaragut hubieron dejado al infante con aquella gente, el señor infante restauró bien el castillo y lo dotó y lo arregló; e incluso hizo construir un muro en la villa, que la uniese por los dos lados al castillo, ya que la villa era larga; por lo que no era bastante fuerte para defenderse, y por eso se perdió. Y cuando hubo ordenado construir este muro, hizo pregonar entre el ejército, y dispuso que por toda Sicília se hiciese el mismo pregón: que cualquiera de Agosta que hubiera quedado vivo, podía regresar; pero, por desgracia pocos habían quedado. Igualmente hizo pregonar por toda la hueste, y luego por toda Sicília, que todo catalán que quisiera repoblar Agosta, que viniese, y se les concederían buenas posesiones, y franquicias, y quitas. Y acudieron muchos que todavía residen allí, ellos o sus descendientes.

Y cuando esto hubo hecho, fue a visitar Saragossa, y Not (540) y todo el valle de Not; y luego fue a Sotera (541), cuyo castillo todavía obedecía al rey Carles; y ordenó tal asedio, que en breves días se rindió. Y tras esto fue visitando gran parte de la isla; luego fue a Xifal.ló, y dispuso el asedio de su castillo, que también era del rey Carles; y de igual forma, no pasó mucho tiempo hasta que se rindió. Y así expulsó de Sicília a todos sus enemigos; y luego regresó a Messina, donde se le hizo gran fiesta, por parte de la reina, y del infante En Frederic, y de todo el mundo.

Ahora dejaré de hablar del infante, y volveré a hablar de En Berenguer de Vilaragut.


NOTAS


540. Noto. Ciudad de Sicilia en el golfo del mismo nombre.

541. Sotera. Topónimo no localizado. Podría tratarse de Sortino.

divendres, 26 de desembre del 2008

Crònica de Ramon Muntaner (CVI)

I ara, un lleuger flash-back.

Un cavaller francès, Misser Arnau d'Avella, intenta fer mèrits, confiant en la flota que Carles està armant a Nàpols, i de la qual ja hem vist al capítol anterior la desfeta a mans d'en Roger de Llòria.

De manera que ho prepara tot i desembarca a Augusta, amb tan mala sort que quan hi arriba no sap res de la batalla del Capo Palinuro, i l'arribada victoriosa d'en Roger a Messina.

Vull fer notar la retranca amb la que parla Muntaner dels francesos i el seu desconeixement sobre la mar.


CVI


Verdad es que, mientras que esta flota de los condes se armaba en Nàpols, un ricohombre de França, llamado misser Arnau de Avella, que era barón, y tenía un gran ejército, decidió que él, por su cuenta, podría emprender alguna hazaña señalada que revirtiese en honor de él y de los suyos, y que fuese grata al rey Carles, puesto que había salido de França en su apoyo. Y acudió al príncipe, y le dijo:

- Príncipe, sé que tenéis veinte galeras de carga en Brandis (531). Plázcaos hacerlas armar, y que estén listas; y haced correr la voz que me queréis enviar a la Morea (532) con caballería; y que enseguida embarquen todos, voluntariamente o a la fuerza. Y yo, con trescientos hombres a caballo, todos naturales míos y de mis parientes, embarcaré con los caballos en las galeras, y desembarcaré en Sicília, en Agosta (533), donde hay un buen puerto y un castillo bueno y hermoso, que yo ya he señoreado en nombre de vuestro padre; y en este momento el rey de Aragón, no se preocupa de vigilarlo, y la villa no se encuentra bien amurallada, y con la chusma de mis galeras entraremos fácilmente. Y de este modo atacaremos con el conde de Brenda y el conde de Montfort por una parte, y los condes que han ido a Xifal.ló (534) atacarán por la otra. De este modo quemaremos y arrasaremos toda la isla, y reconfortaremos a los castillos que todavía nos son leales. Y mientras que En Roger de Lòria se encuentra fuera de Sicilia, nosotros podremos hacer lo que he planeado.

¿Qué os diré? El príncipe tenía a misser Arnau de Avella por tan buen caballero, y por tan sabio, que confió en lo que le dijo, y se lo permitió. Y tal como lo había planeado así se hizo; que mientras el almirante se encontraba en Líper, se prepararon y partieron de Brandis, y arribaron a la villa de Agosta, y la combatieron y la tomaron y la saquearon. Y cuando esto hicieron y hubieron desembarcado, el capitán de las galeras preguntó por la situación en la isla (dicho capitán era de Brandis y se preocupó de ello, porque los franceses venían con tanto orgullo, que no se preocupaban de preguntar nada, sino de quemar y saquear la villa; sin embargo el capitán tenía el ay en el corazón a causa de Roger de Lòria y preguntó por él), y algunos hombres de los que habían capturado en Agosta le respondieron y dijeron:

- Sèñer, tened por cierto que hoy hace tres días que el almirante arribó a Messina.

Y le contaron todo lo ocurrido. Y enseguida el capitán de las galeras fue a misser Arnau de Avella y le dijo:

- Misser Arnau, si lo permitís, esta noche me acercaré con las galeras a Calabria, y recogeré a la compañía que el príncipe nos habrá enviado y que estará en la playa. Y así estaréis mejor acompañado; puesto que yo aquí, con las galeras, no os hago ningún servicio.

Y los franceses son una gente tal, que de los asuntos del mar creen todo lo que se les dice, ya que ellos no saben nada; y así le dijo que fuese con buena ventura, y volviese enseguida. Y de la ida no hay nada que contar, que si lo dijo al sordo no lo dijo al perezoso; sin embargo tuvo la ventaja de que misser Arnau le diera licencia, aunque si no se la hubiera dado igualmente esa noche hubiera zarpado, que bien sabía e imaginaba que en mala hora habían venido. Y por tanto desembarcó las provisiones, y todo lo que llevaba propiedad de los caballeros, y a la noche zarpó. Pero no creáis que se preocupó de la playa de Estil (535), sino que viró en redondo y puso rumbo a las Colones (536), y no paró hasta que llegó a Brandis; y cuando llegó a Brandis, atracó las galeras frente a las atarazanas (537), y cada cual se marchó a donde quiso, y todavía, si queda alguien vivo, seguirá huyendo.

Ahora lo dejaré estar, que ya ha dejado a salvo las galeras y en buen lugar, y volveré a hablar del infante y del almirante.


NOTAS


531. Brindisi. Calabria, en el Adriàtico

532. Península del Peloponeso. Grecia

533. Augusta. Sicilia

534. Cefalú. Sicilia

535. Punta Stilo. Calabria.

536. Capo Colonna. Calabria.

537. Atarazana. Astillero y arsenal de embarcaciones

dimecres, 24 de desembre del 2008

Crònica de Ramon Muntaner (CV)

Roger de Llòria, per fi, rep notícies de que la flota francesa, armada a Nàpols, avança en cabotatge cap a Calàbria. Ràpidament, avança amb la seua des de Lípari cap a Palinuro, amb el mateix sistema de cabotatge. Allà es produeix la trobada de les dues flotes i esdevé la batalla.

Triomf absolut de l'estol català que retorna a Sicília amb totes les naus enemigues capturades, i un gran botí en homes (l'altre Roger ha ordenat que se'l repartesquen, sencer, el mariners de la seua tripulació).


CV


Una vez el almirante hubo tomado Líper y hubo enviado los dos leños armados y las dos barcas armadas de Líper a espiar, al cabo de pocos días regresaron cada una por su cuenta, con noticias de que habían salido de Nàpols treinta y seis galeras con muchos condes y barones, y con ellas iban tantas barcas, que llevaban al menos trescientos caballos; y que, al mismo tiempo, llegaba por tierra gran caballería hasta el Amantea (518), y que esta caballería venía a socorrer a Xifal.ló (519), ya que el castillo de Xifal.ló que es de los mejor fortificados de Sicília, todavía era partidario del rey Carles (aunque no así la ciudad, que se encuentra al pie de la montaña); y así, que venían para socorrer el castillo y tomar la ciudad de Xifal.ló, y cuando hubieran desembarcado la caballería, volverían al Amantea, y harían los viajes necesarios hasta que todos hubieran pasado. Y seguramente así hubiera ocurrido, si Dios no hubiese concedido su ayuda; y en verdad, que estuvieron en un tris de ocasionar un gran desastre a la isla de Sicília.

Y cuando el almirante oyó esta nueva, inmediatamente hizo sonar la trompeta, e hizo reunir a la gente a popa de la galera, y les contó todo lo que había oído; y luego les exhortó, y les dijo muy buenas palabras; y finalmente, entre otras, les dijo:

- Señores: habéis oído como madona la reina de Aragón ha venido a Sicília y ha traído con ella al señor infante En Jacme y al señor infante En Frederic, por lo que todos debemos sentir gran gozo y alegría. Y de este modo, es necesario que nos comportemos de tal guisa que, con la ayuda de Dios, capturemos estas galeras y esta gente que vienen contra nosotros con tan gran orgullo. Que cada uno puede imaginar que donde acuden ocho condes y seis señores de bandera, gran orgullo y poder hay. Por lo que ahora será preciso que cada cual doble su coraje; que en buena fe, todos alcanzaremos gran honor si combatimos contra tan buena gente.

Y todos gritaron:

- Almirante! Vayamos, que cada día nos parece un año hasta que estemos frente a ellos.

Y enseguida sonó la trompeta; y todos embarcaron, y marcharon en buena hora. E hicieron la ruta de Estràngol (520), y de Estràngol pasaron a Calabria. Y luego que llegaron a Calabria, costearon la Calabria, y vinieron directamente al Amantea, y del Amantea a Xomofred (521); y después a Santo Noixent (522), y después al Citrar (523); y luego llegaron a Castragut (524) y a Maratia (525). Y cuando llegaron a la playa de la ciudad de Nicastre (526), divisaron la flota de los condes sobre el cabo de la Pel·lunuda (527); y en cuanto los vieron, todos gritaron: - Aür! Aür!-; y preparándose muy bien para la batalla, cargaron contra sus enemigos.

Y cuando los condes vieron llegar la flota del almirante con las señeras al viento, ciertamente sintieron gran placer. Pero si ellos se alegraban, no así la chusma de las galeras; aunque tuvieron que actuar como forzados, sin osar oponerse, los débiles, a lo que los condes y los otros barones querían. Y así, listos para la batalla, se embistieron. Y si nunca se vio atacar con gran vigor, allí se vio; y cuando se hubieron mezclado, pudierais ver dar golpes, y a los ballesteros catalanes, disparar en formación, sin errar disparo. ¿Qué os diré? Dura cosa es querer combatir contra el poder de Dios; y Dios estaba con el almirante y con los catalanes y latinos que con él luchaban. Así que de nada sirvió el linaje y la riqueza, sino que los catalanes atacaron con tal brío, que las galeras de los condes se rindieron. Y las que tuvieron la ocasión de zafarse de la batalla, huyeron; y fueron once las galeras bien preparadas que en lugar de cantar laudes, huyeron. Y el almirante cuando las vio alejarse, separó a seis galeras suyas para que las siguieran; y estas las persiguieron hasta el castillo de Pixota (528), y allá atacaron en tierra; y había tanta caballería en tierra, que no pudieron apresar ninguna. Pero daba lo mismo, ya que la caballería que había, y que tenían a sus señores en las galeras, dijeron:

- Oh traidores! ¿Cómo habéis desamparado tan buena gente como había en las galeras?

Y los degollaron a todos.

Y el almirante y sus galeras se animaban cada vez más y gritaban: - Aragó! Aragó! Vía sus! Vía sus!-. Y abordaron las galeras, y murieron todos los que encontraron sobre cubierta, salvo los condes y barones, y escaparon vivos quienes se rindieron al almirante. Y así, el almirante apresó a los condes y a los barones y a toda la otra gente, muertos o presos, de las veinticinco galeras, y capturó las galeras y todo lo que en ellas había. Y después envió a por las barcas que transportaban los caballos; y todas las tomó, que no escaparon ni diez; que escaparon cuando la batalla era más dura, y pusieron rumbo al citado castillo de Pixota. Y así, el almirante, con gran gozo y gran alegría, tomó las veinticinco galeras que habían quedado, y todas las barcas y leños, y todos los condes y barones, salvo el conde de Montfort, y un hermano suyo, y dos primos hermanos, que se dejaron despedazar antes que rendirse. Y cierto es que obraron correctamente, puesto que sabían que no hubieran podido salvar la cabeza, si hubieran quedado con vida. Pero el resto de condes y barones se rindieron al almirante.

Y cuando todo esto acabó, el almirante puso rumbo a Messina. Y envió un leño armado a Catalunya al señor rey de Aragó, y otro a Sicília a madona la reina y los infantes. Y si hubo gran alegría en cada una de estas regiones, ni me lo preguntéis, que ya os lo podéis imaginar; y así mismo podéis suponer cuánto ganaron la gente de la flota del señor rey de Aragó, que ganó tanto cada uno, del menor al mayor, que sería imposible describirlo; ya que el almirante concedió a todo el mundo la plena posesión de cuanto habían cogido. Y con estas franquicias que el almirante les concedía, les hacía redoblar los ánimos, y esto lo había aprendido de lo que el señor rey había hecho con las diez galeras de los sarracenos que En Corral Llança capturara, tal como habéis escuchado antes. Por lo que todo almirante y jefe mayor de gentes de armas, debe esforzarse en mantener alegres y ricos a los que con él van; que si les quita el botín que consiguen, les quita el coraje, cosa que más tarde, necesariamente, le pesará. Por lo que muchos jefes se han perdido y se perderán, por no ser espléndidos y generosos con aquellos con los que tienen que ganar honor y victoria.

Y satisfechos de esta forma, tal como podéis suponer, llegaron a Messina. Y si nunca se vio fiesta, aquella fue la mayor que nunca en tierra se hiciera. Y el señor infante En Jacme y el infante En Frederic salieron a caballo, con gran séquito, a la Font D'or; donde toda Messina acudió. Y cuando el almirante vio a los infantes, subió en una barca, y saltó a tierra, y se acercó al señor infante En Jacme y le besó la mano, y el señor infante lo besó en la boca; e inmediatamente después, repitió lo mismo con el señor infante En Frederic. Y el almirante dijo al señor infante En Jacme:

- Señor, qué ordenáis que haga?

Dijo el señor infante:

- Subid inmediatamente a las galeras y celebrad vuestra fiesta; y luego id a saludar a palacio, y bajad a reverenciar a madona la reina. Y una vez hecho todo esto celebraremos consejo con vos, y con nuestros consejeros, sobre lo que debéis hacer.

Y así el almirante volvió a sus galeras, y fue haciendo fiesta, y toando (529) las galeras y las barcas y los leños que había apresado con la popa por delante y sus banderas arrastradas por cubierta. Y cuando llegó ante la Duquena, cantó laudes, y toda Messina le respondía; y había tal algazara que parecía que el cielo se estrellara contra la tierra.

Y cuando todo esto acabó, el almirante desembarcó en la Duquena, y entró en palacio y fue a cumplimentar a madona la reina; y besó la tierra ante ella tres veces antes de acercarse, y luego le besó la mano. Y madona la reina le recibió con buen y alegre semblante. Y una vez hubo cumplimentado a madona la reina, fue a besar la mano de dona Bella, su madre; y su madre lo besó más de diez veces, llorando de alegría y tan apretado lo tenía, que no lo podían separar, hasta que madona la reina se levantó y los separó. Y así, cuando los hubo separado, el almirante, con la gracia de madona la reina y de su madre dona Bella, fuese a su posada, donde se celebró gran fiesta en su honor.

Y el almirante hizo encerrar a los condes y barones en el castillo de Matagrifó y los hizo aherrojar, con buenos grilletes, y dispuso buenas guardias; y encerró a los caballeros en otros lugares conocidos, asimismo bien aherrojados y vigilados; y al resto de la gente los hizo encerrar en prisiones comunes, también con buenas guardias; y envió los caballos que eran al menos trescientos, al infante En Jacme, para que con ellos hiciese lo que le pluguiese. Y el señor infante, antes de que los metiese en el establo, dio treinta al almirante; y los regaló todos a condes, barones y caballeros y ciudadanos honrados; sin retener ni uno para su servicio, salvo cuatro bellos palafrenes que había, que regaló al infante En Frederic.

Y cuando todo esto acabó, el señor infante En Jacme reunió su consejo en el palacio; en el cual participaron el almirante y los demás que él había convocado. Y cuando estuvieron todos reunidos, madona la reina envió a decir al señor infante En Jacme que él, acompañado de su consejo, acudiese a su presencia, y ellos inmediatamente fueron. Y cuando estuvieron ante ella, dijo:

- Hijo, os ruego en nuestro honor y por amor de Dios, que antes de nada dispongáis de los prisioneros, y que liberéis a todos cuantos prisioneros haya de la tierra de Principat, y de Calabria, y de Polla y de Bruç, y que los enviéis a cada uno a su tierra, tal como el rey vuestro padre hizo con aquellos que habían sido hechos prisioneros en la Gatuna y en la derrota de las galeras de Nicòtena (530). Puesto que, hijo, vuestro padre, y nos, y vos, podemos estar seguros de que, ninguno de ellos, vienen contra nosotros voluntariamente, sino que lo hacen forzados; ya que bien saben ellos que son nuestros naturales, y si se les abriera en canal, encontraríamos escrito el nombre de nuestro abuelo, el emperador Frederic; y el de nuestro padre el rey Manfrè, y el nuestro y el de todos vosotros; y sería gran pecado que esta gente muriese a nuestras manos.

Y tras esto, el señor infante dijo a madona la reina:

- Sea hecho tal como vos ordenáis.

Y enseguida, ante madona la reina, el señor infante ordenó al almirante que así lo cumpliese; y el almirante respondió que sería ejecutado tal como ellos ordenaban, y así se cumplió; por lo que no necesito decir más, que realmente se siguió la misma disposición que el señor rey había hecho con los otros, y así se esparció el gran nombre y la gran fama de santidad de madona la reina por todo el país, y luego por todo el mundo. Y una vez se hubo concedido esto, el señor infante y su consejo regresaron a celebrar el parlamento allá donde solían, y a tratar sobre todo lo ocurrido, y se decidió no hacer nada con los condes, corregidores, caballeros ni barones, sin el conocimiento del señor rey de Aragó; y que se armase enseguida una galera con mensajeros que fuesen a Catalunya, llevando el nombre de todos, y que el señor rey ordenase lo que le pluguiese. Y tal como se decidió, tal se cumplió; que la galera se armó y partió de Messina.

Y así, dejaré de hablaros de la galera, y volveré a hablar de otro hecho que no debemos olvidar.


NOTAS


518. Municipio de la costa italiana, entre Cosenza y Nicastro, en Calabria.

519. Cefalú. Sicilia.

520. Stromboli. Isla italiana frente a Calabria, aproximadamente a la altura de Nicastro.

521. Fiumefreddo Bruzzio. Italia.

522. Topónimo no localizado.

523. Cetraro. Italia.

524. Topónimo no localizado.

525. Maratea. Italia.

526. Aunque el nombre parecería indicar que se trata de Nicastro, ciudad de la Calabria, por la ruta que sigue la flota catalana, desde Amantea van en sentido inverso habiendo llegado al golfo de Policastro, por lo que seguramente se trata de Policastro.

527. Cabo Palinuro al lado del golfo de Policastro.

528. Pisciotta.

529. Toar. Llevar a remolque una nave.

530 Ver capítulo 74

divendres, 19 de desembre del 2008

Crònica de Ramon Muntaner (C)

Constança, amb els infants i tota la seua cort, es trasllada a Messina, on continuen les festes de benvinguda.


C


Y madona la reina y los infantes, con su compañía, marcharon por tierra, y llegaron en pocas jornadas a Messina; y en cada lugar se les hacía tan gran fiesta que era maravilloso. Así que llegaron a Messina, y con ellos venían los quinientos ballesteros y los quinientos almogávares, por tierra, con sus armas; y todos los caballeros con sus armas y los caballos de la brida; y toda la gente tenía gran alegría y contento y se alegraban mucho de verlos. Y si en Palerm fue grande la fiesta, mucho más grande fue la de Messina, sin comparación posible; ya que más de quince jornadas duró, en las cuales nadie trabajó. Y en aquellos días llegaron nuevas de que el noble En Manfrè Llança había tomado el castillo de Malta, que se había rendido a él sin condiciones; y la fiesta todavía mejoró, y madona la reina y los infantes sintieron gran placer, y bien lo merecía, que es un muy real castillo y bueno, y aquel castillo queda tan bien en la isla como una gema en el anillo.

Y cuando la fiesta terminó, madona la reina convocó parlamento en la ciudad de Messina, con las gentes de la ciudad, y de la llanura de Millàs (506), y de la ribera hasta Tauarnina (507). Y cuando estuvieron todos reunidos, en nombre de madona la reina y de los infantes, misser Joan de Pròixida les dijo muy buenas palabras, y mucho los confortó, y les dio gran alegría; así que todos marcharon satisfechos, incluso madona la reina y los infantes.

Ahora dejaré de hablar de ellos, y volveré a hablar del señor rey de Aragó.


NOTAS

506. Milazzo. Sicilia

507. Taormina.

dijous, 18 de desembre del 2008

Crònica de Ramon Muntaner (XCIX)

Corts a Palerm amb el nomenament de Jaume II com a regent, en representació tant de son pare Pere III, com de sa mare Constança de Hohenstauffen.


XCIX


Cuando la fiesta hubo durado en Palerm ocho días completos, y madona la reina y los infantes estuvieron recuperados del viaje por mar, madona la reina celebró consejo con misser Joan de Pròixida (504) (que era de los más sabios hombres del mundo, y había venido con ella), y con otros ricoshombre y caballeros venidos con ella, y con En Corral Llança, que también había llegado con ella, y con el señor infante En Jacme; y ella celebró consejo con todos ellos, y les pidió su consejo. Y misser Joan y los otros le aconsejaron que enviase cartas a todas las ciudades y villas de la isla, para que enviasen síndicos y procuradores a Palerm.

- Y que en diez días desde la recepción de vuestra carta, acudan a Palerm, a la corte que vos queréis convocar; y asimismo los ricoshombre y caballeros de Sicília. Y así, cuando estén reunidos les diréis lo que haya que decirles.

Y madona la reina y el señor infante En Jacme dieron por bueno este consejo; y así se cumplió.

Y cuando llegó el día fijado, todos acudieron a Palerm; y se reunieron, aquel día, todos en corte general, en la Sala Verde de Palerm. Y allí se levantó el trono de madona la reina y de los infantes, y luego los asientos de los ricoshombre y de los caballeros; y luego todo el común se sentó en tierra, en la que habían esparcido alfombras. Y la noche antes madona la reina y el señor infante llamaron a misser Joan de Pròixida, y le dijeron lo que había de decir, y que hablase en su nombre, esto es en nombre de madona la reina y de los señores infantes; y que presentase las cartas que el señor rey de Aragón enviaba a toda la comunidad de Sicília en general, y asimismo las que enviaba específicamente a cada uno de los lugares y a los ricoshombre.

Y así cuando todos estuvieron reunidos, madona la reina se levantó y les dijo:

- Barones, misser Joan de Pròixida, en nuestro nombre, os hablará. Y así, escuchad lo que os diga, que será como si nos os lo dijéramos personalmente.

Y volvió a sentarse. Y misser Joan se levantó; y como era uno de los más sabios hombres del mundo, dijo:

- Barones, mi señor el rey de Aragón os saluda efusivamente y os envía esta carta, a toda la comunidad de Sicília en general.

Y ahora os leerán la carta; y cuando la lean, podréis saber lo que se os envía a decir.

Y yo luego, en nombre de madona la reina y de los infantes, os diré lo que deba deciros:

Y enseguida dio la carta a misser Mateu de Tèrmens, y se la puso en la cabeza, y luego, con gran reverencia, besó el sello y la abrió en presencia de todos; y cuando la hubo abierto, la leyó, de modo que todos lo pudiesen escuchar.

Y la substancia de la carta era esta, que él les daba su gracia, y les hacía saber que les enviaba a la reina Constança, esposa suya y señora natural de ellos; y que les ordenaba y les decía que la tuviesen por señora y reina, y que la obedeciesen en todo, y que la amasen. Y todavía más, que les enviaba al infante En Jacme, su hijo, y al infante En Frederic, también hijo suyo; y que les encomendaba y ordenaba que, después de la reina y de él, que cuidasen y tuviesen al infante En Jacme, hijo suyo, por jefe y por mayor y por señor, en su lugar y en el de la reina su madre. Y dado que no le era posible a la reina estar cada día y a todas hora en consejo, que en lugar de con ella, determinasen y dispusiesen y librasen consejo sobre cualquier tema con el infante En Jacme; y que, salvo por él mismo, no hiciesen nada si la reina, o el infante en nombre de la reina, no les autorizaba; y que estuviesen seguros que encontrarían tanta gracia en el señor infante, que bien contentos estarían.

Y cuando la carta fue leída, se levantó misser Alaime en nombre de todos, y dijo:

- Señora reina; bienvenida seáis; y bendita la hora en que vos llegasteis entre nosotros, y los infantes; y bendito sea nuestro señor rey de Aragón, que en nuestra custodia y defensa os ha enviado. Por lo que rogamos todos a nuestro señor verdadero Dios Jesucristo, y a su bendita madre, y a todos sus benditos santos, que dé vida al señor rey y a vos, señora, y a todos vuestros hijos; y que nos acorte los días a nosotros y los alargue en buena vida a vosotros, y que Dios os proteja a vos, a nosotros y a todos vuestros pueblos. Y nosotros, señora, os recibimos todos en este momento, en nuestro nombre y en el de todos los que no están, de parte de nuestro señor el rey, a vos como nuestra señora y reina, dispuestos a acatar y cumplir todo lo que digáis; y recibimos a los señores infantes como a los que serán nuestros señores; y después del señor rey y de vos, fundamentalmente recibimos al señor infante En Jacme como jefe y mayor, y como señor, en lugar del rey y de vos. Y para mayor firmeza, juro por Dios y por los santos Evangelios, por mí y en nombre de toda la comunidad de Sicília, que atenderé y cumpliré con todo lo que he dicho.

Y así lo juraron todos los que asistían a la corte, por ellos y en nombre de los lugares de los que eran síndicos. Y tan pronto como hubo jurado, se levantó y fue a besar la mano a madona la reina y a los infantes; y cada uno de los síndicos, y de los ricoshombre, caballeros y honrados ciudadanos hicieron otro tanto.

Y cuando esto fue firmado y aceptado por madona la reina, se levantó el mencionado misser Joan de Pròixida, y les dijo:

- Barones: madona la reina acepta y da gracias a Dios y a vosotros de la buena disposición que le habéis mostrado, y os promete que siempre, tanto en general como en especial, os amará, y os honrará y os ayudará con el señor rey y con sus hijos en todo lo que pueda y sea bueno y honesto; y os ruega y os ordena que de aquí en adelante cuidéis al señor infante En Jacme como a señor vuestro (505), en lugar del señor rey su padre, y de ella misma, ya que no es conveniente que vaya por las tierras, y él deberá visitar todos los lugares como señor, y tendrá que ir a las guerra y manejar los asuntos, tanto en hechos de armas como en otros peligros. Que estos infantes nuestros son de tal linaje, que no se precian nunca de nada tanto como de ser buenos en armas; y así lo han sido todos sus antecesores, y así lo serán ellos y todos los que de ellos saldrán. Por lo que es menester que los sigáis y los cuidéis, y mayormente al infante En Jacme, que desde este momento entra en los asuntos y en las guerras; que el infante En Frederic es tan pequeño y de tan pocos días, que no queremos que se aleje de nos hasta que se haga mayor.

Y se levantó misser Alaime, y respondió en nombre de todos, a madona la reina y a los infantes, que todo se cumpliría, si a Dios pluguiese, tal como madona la reina lo ordenaba.

- De forma que Dios y nuestro señor el rey, y vos, madona, y los infantes, y todos vuestros amigos y súbditos, quedarán satisfechos.

Y luego de esto madona la reina los persignó y los bendijo a todos, y les dio su gracia y su bendición.

Y todos se levantaron, y cada cual regresó a su tierra, con gran alegría y contento. Y misser Joan dio a cada uno las cartas que en particular para cada lugar habían sido hechas, y para cada ricohombre.


NOTAS


504. Giovanni da Procida. Salerno, (Sicilia hacia 1210 - Roma 1299) Alto funcionario real. Médico del emperador Federico II, fue señor de la isla de Prócida. Sirvió al rey Manfredo, conspiró contra Carlos de Anjou. Fue canciller de Pedro II, quien le concedió diversas baronías en Valencia, donde se ha conservado su linaje.

505. Nos encontramos a finales de 1284 o principios de 1285, por lo que el infante Jaume tiene unos 27 años mientras que el infante Frederic tiene sólo unos doce años

diumenge, 14 de desembre del 2008

Crònica de Ramon Muntaner (XCV)

Despedida familiar. La reina i els fills de Pere el Gran, llevat del major Alfons i el petit Pere embarquen al Bonaventura rumb a Sicília.


XCV


Y cuando el señor rey hubo despedido a los mensajeros, llamó a En Ramon Marquet y a En Berenguer Maiol, y les dijo que armasen la nave de En Pere des Vilar, llamada la "Bonaventura", y otra nave de las mayores que hubiese en Barcelona después de aquella; y que las acorazasen, y que en cada una dispusiesen doscientos hombres de combate, los mejores que hubiese en Barcelona; y que montasen arietes (492), y anclas con cabrestantes (493) y castillos (494) levadizos; y que acorazaran y armaran las jaulas, y todo lo que fuera necesario para las naves acorazadas; y que armase cuatro galeras, y dos leños, y dos barcas blindadas; y que las tuviese a punto. Ya que él quería enviar a la reina y al infante En Jacme y al infante En Frederic con ella, a Sicília; y quería enviar cien caballeros con ellos, "aparte de los que ya se encuentran a su servicio"; y por otra parte, además de los marineros, que embarcasen quinientos ballesteros bien preparados, y quinientos peones, para que las naves y las galeras estuviesen bien preparadas y además sirviesen de refresco para la isla de Sicília. Y tal como lo ordenó lo cumplieron En Ramon Marquet y En Berenguer Maiol, e incluso más de lo dispuesto, fundamentalmente porque el señor rey les había dado el mando a ellos, que iban como capitanes. Y cuando todo estuvo armado y preparado tal como el señor rey había dispuesto, madona la reina y los infantes acudieron, y se les hizo gran fiesta; y el señor rey ordenó que embarcasen con la gracia de Dios, e inmediatamente embarcó todo el mundo.

Y cuando todos habían embarcado, madona la reina se despidió del señor rey en la cámara; y podéis imaginar la despedida, que nunca hubo un amor tan grande entre marido y esposa, como el que entre ellos había y hubo siempre. Y cuando madona la reina se hubo despedido del señor rey, los dos infantes entraron en la cámara, y se echaron a los pies del señor rey; y el señor rey los alzó y los persignó y los bendijo muchas veces y les dio su gracia y su bendición, y les besó en la boca, y les dijo muy buenas palabras, y principalmente al señor infante En Jacme que era el primogénito (495), y que tenía, y tiene todavía, seis años más que el infante En Frederic; así que ya era de buen entendimiento y muy sabio y entendido en todas las cosas de bien, y se le puede aplicar el refrán que se dice en Catalunya, que "la espina puesto que debe pinchar, ya nace aguda"; y ya demostraba en su juventud que sabio era y sabio debía ser. Y si entonces lo parecía, bien lo ha demostrado y lo demuestra cada día; que nunca nació más sabio príncipe, ni mejor criado, ni más cortés, ni mejor en armas ni en cualquier hazaña, como él lo ha sido, y todavía lo es, y lo será por muchos años si a Dios place, que Dios le concederá larga vida. Y así el señor infante En Jacme escuchó atentamente y puso en obra todos los buenos consejos que el señor rey su padre le dio; y, de igual forma, el infante En Frederic, con aquel entendimiento que tenía, retuvo lo que el señor rey les dijo. Y se puede decir, asimismo, lo que del infante En Jacme he dicho; que ambos son tan buenos respecto a Dios, y respecto al mundo y respecto a los pueblos y sus súbditos, que en el mundo no se puede citar ni encontrar otros mejores.

Y así cuando el señor rey los hubo agraciado y bendecido, los besó nuevamente en la boca, y ellos le besaron los pies y las manos y salieron de la cámara. Y el señor rey se quedó en la cámara, solo, más de cuatro horas, que no quiso que nadie entrara. Y lo mismo hizo madona la reina en otra cámara, con el señor infante N'Anfòs y el señor infante En Pere; y los persignó y los bendijo muchas veces, y les dio su gracia y su bendición, y los besó en la boca más de cien veces; y ellos se arrodillaron y le besaron los pies y las manos, y escucharon atentamente los muy buenos consejos que ella les dio y les sermoneó.

Y cuando esto acabó, el señor rey de Mallorca, y los condes, barones y prelados, caballeros y ciudadanos, salieron de palacio. Y madona la reina dijo que entrasen en la catedral, que ella quería dar las gracias a santa Eulalia y a sant Auleguer (496). Y así entraron en la catedral; y ante santa Eulalia y sant Auleguer, el arzobispo de Tarragona y ocho obispos con él, dijeron muy buenas oraciones sobre las cabezas de la reina y de los infantes.

Y cuando todo esto acabó, y madona la reina hubo cumplido con sus oraciones, y los caballos hubieron sido enjaezados, acudieron a la orilla del mar. Y el señor rey de Mallorca, a caballo, condujo por la brida a la reina; y a pie, la condujeron el conde de Empuries, y el vizconde de Rocabertí, y En Ramon Folc vizconde de Cardona (497), y otros ricoshombre de Catalunya y de Aragón, más de cincuenta, (que iban acompañándoles) y los consejeros de Barcelona, y muchos otros ciudadanos, y detrás todo el pueblo de Barcelona, tanto hombres como mujeres, y doncellas y niños; y todo el mundo lloraba y rezaba a Dios por madona la reina y por los infantes, que los librase de cualquier peligro y los condujese sanos y salvos a Sicília. ¿Qué os diré? Que muy duro había de tener el corazón quien en aquel momento no llorase.

Y así cuando llegaron a la orilla del mar, el señor rey de Mallorca descabalgó, y ayudó a apearse a madona la reina, y luego la introdujo en una bella barca auxiliar de la nave, que habían adornado con un palio; y con ella, a los dos infantes que iban y los dos que se quedaban. Y aquí vierais piedad; que no se les podía separar por nada del mundo, hasta que el señor rey de Mallorca bajó de la barca, y llorando los separó, y puso en la barca al señor infante En Jacme y al señor infante En Frederic con madona la reina. Y tan pronto como los embarcó, subió en la barca, y el conde de Empuries, y En Dalmau de Rocabertí, y En Ramon Folc vizconde de Cardona. Y ordenaron bogar; y en cuanto comenzaron a bogar, madona la reina se volvió, y persignó y bendijo a sus hijos, y luego a todo el pueblo, y a todo el país. Y los marineros remaron, y se dirigieron a la nave mayor, llamada la "Bonaventura".

Y cuando madona la reina y los infantes se hubieron alejado de tierra, hicieron embarcar a las mujeres y a las doncellas en otras barcas que tenían preparadas, y también a ricoshombre, y caballeros con ellas, para honrarla y acompañarla; y con la gracia de Dios se dirigieron todos a la nave. Y madona la reina y los infantes subieron en la nave, y el señor rey de Mallorca, y el conde de Empuries, y el vizconde de Rocabertí con ellos; y después subieron las mujeres y las doncellas que iban con madona la reina; y el resto de la gente. Y en Ramon Marquet partió para la otra nave y las galeras.

Y cuando todos hubieron embarcado, En Ramon Marquet y En Berenguer Maiol acudieron ante el señor rey de Mallorca y le besaron la mano y le dijeron:

- Señor, persígnanos y bendícenos, y bajad a tierra; y dejadnos partir con la gracia de Dios.

Y luego de esto el señor rey de Mallorca se despidió llorando de madona la reina; y luego de los infantes; y los persignó y los bendijo, y les dio su bendición muy encarecidamente, llorando; y el conde y el vizconde otro tanto, y En Ramon Folc. Y cuando se hubieron despedido abandonaron la nave. Y la nave estaba desamarrada, y los infantes junto a la entena (498); y el piloto empezó a saludar. Y una vez hubo saludado, mandó izar la vela; y enseguida la nave cogió vela. Y hubierais oído los gritos en la playa, que todos gritaban: - Bona (499), allá vas! Bona!-, que parecía que todo el mundo resonase.

Y cuando hubieron hecho vela, el señor rey de Mallorca y los barones y los ricoshombre volvieron a tierra; y cabalgaron, y acudieron a palacio, donde se encontraron con que el señor rey todavía permanecía retirado en la cámara con los dos infantes que se habían quedado con él, esto es, el infante N'Anfòs y el infante En Pere (500). Y cuando el señor rey supo que el señor rey de Mallorca acompañado de los condes y barones había llegado, salió de la cámara. Y tocaron las trompas; y fueron a comer. Y cada cual se esforzó en entretener al señor rey y a los infantes para alegrarlos; y cuando hubieron comido, se levantaron de la mesa, y fueron a otra sala, a donde acudieron juglares de diversos tipos, que los alegraban. ¿Qué os diré? Todo el día pasaron de este modo.

Y dejaré de hablaros de ellos, y volveré a hablaros de madona la reina y de los infantes, y de su flota.


NOTAS


492. Ariete. Buque blindado y con un espolón muy reforzado y saliente, que se usaba para embestir con empuje a otras naves y echarlas a pique.

493. Cabrestante. Torno de eje vertical que se emplea para mover grandes pesos por medio de una maroma o cable que se va arrollando en él a medida que gira movido por la potencia aplicada en unas barras o palancas que se introducen en las cajas abiertas en el canto exterior del cilindro o en la parte alta de la máquina.

494. Castillo. Parte de la cubierta alta o principal del buque, comprendida entre el palo trinquete y la proa. Cubierta parcial que, en la misma sección, tienen algunos buques a la altura de la borda.

495. Supongo que se refiere a que era el mayor de los infantes que viajaban con su madre a Sicilia, puesto que el primógenito realmente era Alfonso que es el infante que se queda con él en la península.

496. San Olegario.

497. Cardona. Municipio del Bages. Barcelona.

498. Entena. Vara o palo encorvado y muy largo al cual está asegurada la vela latina en las embarcaciones de esta clase.

499. Recordemos que la nave se llamaba la Bonaventura, esto es la Buenaventura, la gente grita abreviando el nombre Bona (buena) por Bonaventura.

500. Es curioso que el infante Pere, con ocho años, se quede con su padre, en lugar de ir con su madre a Sicilia.

dijous, 27 de novembre del 2008

Crònica de Ramon Muntaner (LXXVIII)

Contestació del papa Martí a Carles d'Anjou: "Tens tota la raó fillet, t'ajudarem", així que, amb l'església al seu costat, Carles es prepara per anar a veure el seu nebot rei de França.


LXXVIII


E inmediatamente el papa respondió:

- Ahijado de la santa Iglesia: hemos comprendido perfectamente todo lo que habéis dicho, y respondemos a las cuatro razones que nos habéis expuesto para que nos veamos obligados a ayudaros. Y a la primera os respondemos que ciertamente estamos de acuerdo con vos en que os debemos ayudar, y en todo cuanto podamos ayudaros, contra cualquier persona que contra vos vaya; y esto haremos con mucho gusto. La otra, que nos decís que es culpa nuestra que el rey de Sicília haya ido contra Sicília, os lo otorgamos; que en aquel momento en que le dijimos que no, y en aquel punto, sabemos que más nos empujó el corazón que la razón; por lo que reconocemos nuestra culpa, y que por tanto estamos obligados a ayudaros en cualquier cosa. La tercera, de la cruzada y del veto, os prometemos que antes que vos os marchéis de aquí, así se hará y se proveerá. Y la cuarta, del tesoro que nos pedís, y que consideremos al rey de França como portaestandarte de la Iglesia, muy a gusto lo haremos, y estamos preparados para abasteceros a vos y al rey de França de dinero. Y así, alegraos y reconfortaos que de todo lo que vos pedís, la santa Iglesia dará cumplimiento.

Y después de esto hablaron los cardenales, y cada uno ratificó lo que el santo padre había dicho. Y así el rey Carles quedó muy reconfortado y contento; y les dio muchas gracias por la buena respuesta, y les rogó que inmediatamente le proporcionasen todo lo solicitado, ya que él había de ir a donde su sobrino el rey de França, y pedir socorro y ayuda, y que con él acudiese a Bordeu. Y así el papa proveyó de tal manera contra el señor rey de Aragón, que en pocos días dio la sentencia y cruzada contra el rey de Aragón y su tierra y contra todos los que le proporcionasen ayuda o socorro, y absolvió de pecado y de culpa a todos los que contra él viniesen. Y esta sentencia dio papa Martí (437), que era francés. Y dícese que jamás salió de la corte de Roma sentencia que no fuera justa; y así lo debemos todos creer, que dicen los clérigos, que son administradores de la santa Iglesia, que "sentencia pastoris, justa vel injusta tenenda est" y así deben creerlo todos los fieles cristianos, y así lo creo yo. Por lo que esta ayuda fue muy grande y la mayor que la santa Iglesia pudo hacer a ningún señor, y la que más temida debe ser por todo fiel cristiano.


NOTAS


437. Martín IV, nacido Simon de Brie en Touraine (Francia) y elegido papa en 1281 tras seis meses de conclave gracias a que Carlos de Anjou encarceló convenientemente a dos cardenales italianos lo que decantó los votos a su favor. Fue entronizado en Orvieto ya que en Roma hubiera resultado imposible por tener a todo el pueblo romano en contra. Nunca llegó a pisar Roma. Murió en 1285 en Perugia. Como veremos excomulgó a Pere el Gran, y le desposeyó (sin éxito, todo hay que decirlo) de sus reinos, lo que provocó una invasión francesa fracasada que será relatada en esta crónica.

dimecres, 26 de novembre del 2008

Crònica de Ramon Muntaner (LXXVII)

Carles d'Anjou es reuneix amb el papa Martí IV. Si el llenguatge emprat per Carles amb el papa, mentre l'acusa de ser la causa de tots els seus mals, us sembla fort, recordeu que Simon de Brie ha arribat a papa gràcies a la intervenció de Carles d'Anjou.


LXXVII


Cuando el rey Carles estuvo con el papa, le rogó que hiciese reunir a todo su consistorio, puesto que debía hablar con él y con todos los cardenales. Y tal como lo solicitó, así se cumplió. Y esto hacía el rey Carles porque fue de este modo como se le otorgó la posesión de Sicília, en presencia de todos; y entonces le prometieron socorro y ayuda. Y cuando el papa y su colegio estuvieron reunidos, el rey Carles dijo así:

- Santo Padre: vos y todo el consistorio sabéis que yo asumí la conquista de la tierra del rey Manfré en honor de la santa Iglesia, tal como entonces solicité; y vos en aquel momento, y todo vuestro colegio, prometisteis ayudarme contra cualquier persona que me la quisiera quitar, e incluso, que me proveeríais de dinero y de todo lo que necesitara. Y vos, santo padre, y todos los señores que aquí estáis, sabéis que yo he cumplido bien lo que os prometí, y no he ahorrado peligros a mi persona, ni a mis amigos, parientes o vasallos. Es cierto que el rey de Aragón, por vuestra gran culpa, ha venido contra nos en Sicília, y nos ha robado la isla de Sicília y gran parte de Calabria, y seguirá robando cada día, si Dios y vos no nos prestáis ayuda. Y ciertamente, santo padre, vos y estos otros señores, debéis apoyarme por cuatro razones señaladas. La primera razón es porque estáis de acuerdo conmigo. La segunda: porque lo que el rey de Aragón ha hecho, lo ha hecho por vuestra culpa; que debido a la cruel respuesta que disteis al noble En Guillem de Castellnou, se ha movido, tal como el que, en ausencia de la ayuda que vos le negasteis, tuvo que buscar ayuda en sus asuntos; lo que no hubiera hecho si vos le hubieseis prestado ayuda en lo que os pedía, que era justo motivo, y tan bueno, que no os diré que vos, sino todos los reyes de cristianos lo debieran haber ayudado, ya que jamás hubo rey que tan alta hazaña emprendiese, como él emprendió; y mantuvo tanto tiempo su conquista, que los cinco mejores reyes de cristianos que haya en el mundo no hubieran podido resistir. Y así, con gran culpa vuestra se ha movido y venido a Sicília; donde los sicilianos, con gran humildad, lo pidieron como señor, y vos sabéis que él tenía motivo, por razón de la reina, su esposa, y por sus hijos, para no desatenderlos. Pero si vos le hubieseis otorgado la ayuda que os pedía, nos estamos convencido que el no hubiera abandonado lo que tan bien había iniciado. Y así, santo padre, vos sois ocasión de nuestro mal, lo cual nos pesa mucho; que aunque solamente hubiésemos perdido al conde de Alençó, sobrino nuestro, fuera tan gran pérdida que no pudiera ser solucionada con nada del mundo; y aparte de su muerte, hemos perdido tantos buenos parientes, y vasallos nuestros y de nuestro sobrino el rey de França, que nunca podrán ser vengados. Y la tercera razón: que tengáis por seguro que, si inmediatamente no vais contra él y todos los que en su ayuda acudan, tanto hará, que hasta Roma llegará. Y que de castigo y de culpa absolváis a los que contra él estén y nos ayuden, y que condenéis a todos los que en su apoyo vayan, a perder todo lo que tienen; y cuando esta sentencia hayáis dado, seguramente el rey de Castilla, y el rey de Mallorques, y el rey de Anglaterra, y los otros señores cristianos del mundo, que tienen intención de apoyar al rey de Aragón, se abstendrán, que en nada se significarán, incluso, por ventura, algunos habrá que querrán ganar indulgencias; pero si no las quieren ganar, al menos no nos molestarán para nada. La cuarta razón es que del tesoro de Sent Pere nos abastezcáis para toda esta guerra a nos e incluso al rey de França, y que los amonestéis inmediatamente, con la cruzada que declararéis contra el rey de Aragó, que pienso ir contra su tierra. Y así, si estas cuatro cosas hacéis, nos iremos contra el rey de Aragón, y le quitaremos toda su tierra, y además, no podrá dar ayuda a Sicília.

dimarts, 25 de novembre del 2008

Crònica de Ramon Muntaner (LXXVI)

Corre l'any 1283. Pere nomena Roger de Llòria, un italià a qui coneix des de la infància, i que ja ha batallat a les ordres de son pare Jaume I, almirall de la flota catalana.

Un cop fet aquest nomenament, comença un viatge per vàries ciutats del nord de Sicília (Messina, Palermo, Trapani), on s'acomiadarà dels seus súbdits abans de tornar a Barcelona.

Fixem-nos-hi bé que hi ha un itinerari oficial i públic directe, i un altre d'amagat que només coneix Roger de Llòria.

Com d'habitual, Pere sempre guarda algun as a la màniga.


LXXVI


Y entonces el señor rey llamó al noble En Roger de Lòria (434), con el que se había criado, y lo hizo arrodillarse ante él, y le dijo:

- En Roger: dona Bella, vuestra madre, ha servido muy bien a nuestra esposa la reina, y vos os habéis criado conmigo, y nos habéis servido bien hasta el presente; de modo que os entregamos, con la gracia de Dios, la vara del almirantazgo, para que de aquí en adelante seáis nuestro almirante, y el de Catalunya, y del reino de València, y de Sicília, y de todas las tierras que poseemos y de aquellas que Dios nos ayudará a conquistar.

Y el noble En Roger de Lòria se prosternó y besó los pies al señor rey, y luego las manos, y luego la vara del almirantazgo, con tan buena ventura que quiera Dios nuestro señor que todos los oficiales a los que el señor rey encomiende sus cargos, se los administren tan bien como hizo dicho noble; que bien se puede decir que nunca jamás hubo vasallo en ningún cargo que honrara mejor a su señor de lo que él lo honró, y esto desde el mismo día en que tomó la vara del almirantazgo.

Vierais alegres juegos y danzas en Messina, y festejos tan grandes, que relatarlos sería asombroso. Y cuando todo esto acabó, el señor rey hizo reunir consejo general en la iglesia de Santa María la Nova; y predicó tan bien y tan ordenadamente, y emplazó y sermoneó a todas las gentes, tanto catalanes como aragoneses y latinos, y les rogó que todos se amasen y honrasen unos a otros, y que no hubiese ningún distanciamiento entre ellos, y que se amasen como hermanos. Y cuando les hubo dicho todo esto y muchas otras buenas palabras, les dijo:

- Todos sabéis que nos tenemos escaso tiempo para ir a la batalla que hemos emprendido, a la batalla del rey Carles, a la cual por ningún motivo en el mundo renunciaríamos a estar aquel día en el campo. Por lo que os pedimos que permanezcáis con coraje y muy esforzados, que nos os dejamos tan buena gente, que sólo con que os dejáramos estos, combatirían con éxito contra el ejército del rey Carles. Y por tanto podéis estar, con la ayuda de Dios, totalmente seguros. Y nos os prometemos que tan pronto como lleguemos a Catalunya, os enviaremos a la reina y a dos hijos nuestros, para que comprendáis que este reino y vosotros tan nos sois queridos, como Catalunya y Aragón. Y mientras dure este mundo, podéis estar seguros que nos y nuestros hijos no os fallaremos, sino que siempre os consideraremos como vasallos naturales. Y más todavía, os prometemos que si nos salimos vivos de la batalla, regresaremos inmediatamente, salvo que otros asuntos a los que no pudiéramos escapar nos lo impidiesen; y aunque nos sobreviniesen otros asuntos de tal laña, siempre tendremos la cara vuelta hacia vosotros.

Y con esto, persignó y bendijo a toda la gente y se despidió de todos.

Y si alguien vio nunca llantos y sollozos, aquí los viera; y gritaban:

- Santo Señor, Dios te dé buena vida y victoria, y a nosotros nos dé Dios gracia que siempre tengamos buenas nuevas de vos!

Y el señor rey se apeó de la tribuna desde donde había predicado; y allí hubierais visto la prisa por besarle pies y manos, que parecía necesario que todos le besasen pies o manos. Y lo acompañaron caminando hasta el real, que no pudo cabalgar siquiera; y no lo quiso hacer, por motivo de las mujeres y doncellas que salían por las calles a besar la tierra ante él, puesto que no le podían besar ni los pies ni las manos. ¿Qué os diré? Era por la mañana cuando comenzó a predicar, y fue noche oscura antes que pudiese llegar al palacio; que ni él, ni nadie que de los que allí había, pasó ansia de comer ni de beber, tanto se saciaban de su vista.

Y cuando llegó al palacio, sonaron las trompas y las nácaras, y todo el que allí quiso comer, comió; que en ningún momento mientras el señor rey permaneció en Sicília, prohibió puerta ni mesa a nadie que quisiese comer. Y el señor rey y todos se sentaron a comer, y fueron espléndidamente servidos. Y cuando llegó el día siguiente, el señor rey llamó al almirante, y le dijo:

- Almirante, fletad inmediatamente veinticinco galeras, y armadlas de este modo: que en cada una haya un cómitre (435) catalán y otro latino, y tres pilotos catalanes y tres latinos, y así mismo de proeles (436), y los remeros que sean todos latinos, y los ballesteros todos catalanes. Y así, de aquí en adelante, todas las flotas que tengáis que estén dispuestas del mismo modo; y no lo cambiéis por nada del mundo. Y así, disponed que vaya inmediatamente el estandarte a la mesa de contratación, y pagad estas veinticinco galeras y dos leños, por cuatro meses; que nos queremos embarcar en dichas galeras, y pasar a Catalunya.

Y esto lo dijo delante de todo el mundo. E inmediatamente el almirante hizo lo que el señor le mandaba.

Y por la noche hizo acudir al almirante, y le dijo:

- Almirante, vos guardaréis en secreto lo que nos os diremos; y os lo ordenamos tan encarecidamente como caro es nuestro amor por vos. Vos habéis de armar cuatro galeras entre estas, todas con buena tripulación catalana, y que no haya un solo latino, ni ningún hombre de otra lengua. Y haréis como si las enviarais a Tunis; pero irán a Tràpena, y nos estaremos en Tràpena de hoy en veinticuatro días -. Y le contó las etapas que pensaba hacer. - Y así, las encontraremos allí; y en aquellas cuatro galeras nos embarcaremos, e iremos con la protección de Dios y de madona santa María. Y que esto sea secreto, que nadie sepa nada. Y vos permaneceréis con las otras galeras para proteger la isla y la gente nuestra que se encuentra en Calabria.

Y el almirante le dijo:

- Ah, señor! Por la merced de Dios! ¿qué es esto, que vos con tan pocas galeras queréis pasar?

Dijo el rey:

- No digas más, que así se hará.

- Pues, señor, por amor de Dios, vaya yo en esas cuatro galeras.

Dijo el rey:

- No lo haréis. Y no nos discutáis lo que nos mandamos.

- Señor - dijo el almirante -, sea lo que vos ordenáis.

Y que os diría? Que como el señor ordenó así se hizo.

Y cuando todo esto fue dispuesto, el señor rey se despidió de Messina, y fue visitando todas las tierras de Sicília. Y arribó a Palerm, donde hicieron la mayor fiesta que nunca fuese hecha por ningún señor; y así mismo convocó parlamento general, como había hecho en Messina; y allí les predicó, con los mismos temas; y de igual modo vierais llantos, y sollozos, y gritos. Y lo siguieron desde la iglesia mayor, donde se celebró el parlamento, hasta el palacio; y también salían por las plazas las mujeres y las doncellas, besando la tierra ante su presencia, y gritando bendiciones y muchos parabienes.

Y cuando esto acabó, el señor rey partió de Palerm, y fue a Tràpena. Y si me preguntáis cuanta gente lo seguía, sería muy largo de contar; que tan pronto como estuvo fuera de Messina, iba tanta gente de cada lugar con él, que eran innumerables. Y en cada lugar lo invitaban, y satisfacían las necesidades de todos los que iban con él, de cualesquiera condición que fuesen. ¿Qué os diré? Cuando llegó a Tràpena, también hizo otro parlamento; y acudió más gente todavía que en ninguno de los parlamentos anteriores; y les dijo todo lo que les había dicho a los otros en las otras plazas.

Y en aquel mismo día, mientras el rey se encontraba en la tribuna, predicando, las cuatro galeras y un leño armado que el almirante había incluido, arribaron a Tràpena; y fueron capitanes de dichas galeras En Ramon Marquet y en Berenguer Maiol, en quienes el señor rey confiaba totalmente. Y tan pronto como las galeras hubieron llegado, los prohombres de Tràpena, les dieron gran refresco. Y aquél día el señor rey, con grandes llantos que hubo en Tràpena, embarcó a la buena ventura, e hizo subir únicamente a aquellos que había dispuesto, y ninguno más. Y estos eran pocos, para que las galeras navegaran ligeras. Y así el señor rey, con la gracia de Dios, se embarcó y zarpó. Dios, por su bondad y merced, lo tenga a salvo.

Ahora dejaré de hablar del señor rey, que ya sabré volver; puesto que él zarpa a la buena ventura, y la isla de Sicília, permanece bien ordenada, por mar y por tierra, y todo lo que poseía en Calabria, bien ordenado y establecido queda. Y así, hablaré ahora del rey Carles.


NOTAS


434. Roger de Lauria, nacido en 1250 en Scalea, Calabria. Fue nombrado gran almirante de la flota catalana en 1283 por Pere el Gran. Se mantuvo al servicio de la corona hasta 1302 cuando, una vez firmada la paz de Caltabellota, se retiró a Concentaina (El Comtat) en València, donde murió en 1305

435. Cómitre. 1) Persona que en las galeras vigilaba y dirigía la boga y otras maniobras y a cuyo cargo estaba el castigo de remeros y forzados. 2) Capitán de mar bajo las órdenes del almirante y a cuyo mandato estaba la gente de su navío.

436. Proel. Cada uno de los hombres de confianza que ocupaban la proa de una embarcación para dirigir las maniobras de aquella parte, y especialmente para defenderla.

dilluns, 24 de novembre del 2008

Crònica de Ramon Muntaner (LXXV)

Pere d'Aragó i les seues tropes passen l'estret de Messina i entren al sud de Calàbria. Carles d'Anjou retrocedeix i puja cap a Nàpols.

Voldria reclamar la vostra atenció quant al repartiment del poder a l'exèrcit de Pere a Itàlia: un català, un aragonès, un italià. Junts però no barrejats.


LXXV


E hizo llamamiento para que todos estuvieran listos para embarcarse, tanto la gente de a caballo como la de a pie, y que acopiaran pan para un mes; ya que todos debían saber que él pretendía, el lunes, pasar a Calabria para combatir con el rey Carles (y esto sucedía en jueves, cuando se hizo el pregón) y que si a Dios placía que le quisiese salir a batalla, no necesitarían ir a Bordeu, y quedaría muy complacido. Y cuando las gentes oyeron este llamamiento, todo el mundo con gran alegría, se preparó para pasar.

Y cuando el rey Carlos se entero de esta nueva, no le pareció un juego, sino que inmediatamente (en razón de que había perdido el dominio del mar, tal como antes os he dicho, y no podía abastecerse de provisiones) decidió marcharse, tal como antes os he dicho, y no quiso esperar al rey de Aragó. Y el señor rey de Aragó bien le había pedido que de todas todas lo esperase. ¿Qué os diré? El lunes por la mañana, el señor rey de Aragón pasó a Calabria, y tomó tierra en la Gatuna, e intentó encontrar al rey Carles, pero le comunicaron que se había marchado. Y se apenó mucho de esto, y dijo:

- Puesto que aquí estamos, que esta expedición no sea en balde.

Así que marcharon sobre la ciudad de Rèjol y la sitiaron. Y no habían pasado dos días que muy fuertemente atacados, se rindieron a su merced, y le entregaron a todos los franceses que allí había. Y el señor los liberó tal como había hecho con los otros.

Y una vez tomada la ciudad de Rèjol, tomó Alana (423), y la Mota (424), y el castillo de Santo Noixent (425), y el castillo de Santa Ágata (426), y el castillo de Pen de Dátil (427), y la Amandolea (428) y Giraix (429). ¿Qué os diré? Que tanto como cabalgaban, tanto tomaban. Y los hombres armados de a caballo y los almogávares, hacían incursiones, que se adentraban hasta tres y cuatro jornadas y celebraban encuentros con la caballería que el rey Carles había dejado en algunos lugares. Pero, ¿qué os diré? Que aunque los del señor rey de Aragón solo fuesen cien jinetes y quinientos peones y se encontrasen con quinientos jinetes y otros tres mil o cuatro mil peones, a todos los capturarían o matarían; que de tal modo los habían desmoralizado, que en cuanto oían gritar "Aragó!", inmediatamente se tenían por muertos y se rendían. Y quien quisiera narrar todas las hazañas y lances de armas que las gentes del señor rey de Aragón hacían cada día en Calabria, no podría alcanzar a escribirlo. Y si alguna vez se vio señor alegre, ese era el señor rey de Aragón. Y permaneció quince días en Calabria, y en aquellos quince días conquistó toda la costa de Turpia (430) hasta Giraix; y se complacía de ello, pero cuando se acordaba del tiempo que todavía quedaba para la batalla, toda la faz se le mudaba.

Y transcurridos quince días en Calabria durante los que había ido con la señera enarbolada por todo aquel país, nombró su vicario general en Calabria y estableció a sus gentes en los castillos y lugares conquistados, y dejó allí a todos los hombres de armas, tanto almogávares como peones de mesnada; y dejó quinientos hombres a caballo, todos catalanes y aragoneses, y regresó a Messina con el resto de la caballería.

Y cuando llegó a Messina, ordenó toda Sicília, y en cada lugar puso estrategas, y en Messina y en los otros lugares, capitanes y justicias, y maestros justicias. Y nombro a misser Aleinep (431) capitán del valle de Matzara (432). Y a cada uno de los ricoshombre y caballeros latinos (433) de Sicilia concedió y repartió cargos, juntamente con los catalanes y aragoneses, de modo que, para cada cargo nombraba a un catalán, y a un aragonés y a un latino. Y esto hacía para que se acostumbrasen los unos a los otros, y que creciese el amor y la amistad entre ellos.

Y cuando hubo ordenado así toda la isla, y Calabria, quiso ordenar el mar. Y llamó al noble En Jacme Pere, hijo suyo, y le dijo:

- En Jacme Pere, vos sabéis que nos debemos combatirnos a fecha fija con el rey Carles, y el tiempo que tenemos es breve. Y nos confiamos mucho en vos y en vuestra caballería, y queremos que vengáis con nos, y que seáis uno de los que deben entrar con nos en el campo. Por lo que queremos que renunciéis al almirantazgo, que a nos no nos parece que de aquí en adelante nos diese honor a nos ni a vos el que continuéis de almirante. Que nuestro almirante tendrá que relacionarse de aquí en adelante con gentes diversas, y por tanto no ha lugar, según quien sois, que sois nuestro hijo muy amado, que hayáis de relacionaros con dichas gentes.

Y el noble En Jacme Pere respondió:

- Padre y señor, os doy gracias y merced de que me hagáis el honor de elegirme para que yo sea uno de los que con vos entre al campo; y lo aprecio más, señor, que si me hubierais dado el mejor condado que hubiera en vuestra tierra. Por lo que, señor, el almirantazgo, y la persona, y todo lo que tengo, tomad a vuestro placer; que nunca estuve tan contento como lo estoy por la gracia que me habéis otorgado.

Y así tomó la vara del almirantazgo y la puso en la mano del señor rey.


NOTAS


423. Calanna. Calabria.

424. Motta San Giovanni. Calabria.

425. Topónimo no localizado.

426. Sant Agata del Bianco. Calabria.

427. Pentidattilo. Calabria

428. Amendolea. Calabria.

429. Gerace. Calabria.

430. Tropea. Calabria.

431. Alaime de Lentini o de Leontini

432. Mazara del Vallo. Sicilia.

433. Latinos. Italianos.

diumenge, 23 de novembre del 2008

Crònica de Ramon Muntaner (LXXIV)

Les accions propagandístiques (alliberament de presoners cristians, per què cristians? n'hi havia d'altres presoners no cristians?) segurament eren obligades per manca de diners. Menys boques que alimentar, i un clar missatge: catalans bons, francesos dolents.


LXXIV


Y cuando el señor rey de Aragó hubo ratificado las letras de batalla, hizo acudir al almirante, y le ordenó que diese una barca a los presos cristianos que había, a razón de una cada cincuenta, de aquellas barcas grandes, de cruces, que las galeras habían traído de la batalla de Nicòtena. Y del mismo modo, ordenó al mayordomo que a cada preso le hiciese dar una gonela (422), y camisa, y calzones, y un gorro catalán, y cinto y cuchillo catalán, y un florín de oro, y que inmediatamente fuesen conducidos sacados de la cárcel y regresasen cada cual a su tierra.

Y de acuerdo con lo ordenado, inmediatamente el almirante, en persona, cabalgó y escogió las mejores barcas, en honor de Dios, y en cada una puso pan y agua, y quesos, y cebollas y ajos para quince días, y cincuenta personas. Y así, cuando todo estuvo dispuesto y los prisioneros conducidos al puerto, fuera de la Puerta de Sent Joan, había más de doce mil personas. Y el señor rey cabalgó y fue hasta ellos, y los hizo vestir y arreglar a todos de acuerdo con lo ordenado anteriormente; y les dijo así:

- Barones, es cierto que vosotros no tenéis culpa en lo que el rey Carles ha hecho, ni tenéis culpa por haber venido con él, por lo que en el nombre de Dios, os absolvemos, y os dejamos regresar a cada uno a vuestra tierra. Pero os ruego y aconsejo que no vengáis otra vez contra nos, de no ser a la fuerza.

Y todos empezaron a gritar:

- Santo señor! ¡Dios te dé vida y a nosotros nos dé la gracia de veros emperador!

Y se arrodillaron, y cantaron Salve Regina. Y cuando lo hubieron hecho, el almirante les hizo embarcar a todos, tal como el señor rey había dispuesto; y así regresó cada uno a su tierra. Y Dios nos dé tanto gozo como el que tuvieron todos ellos, y sus amigos cuando los vieron. Y la fama de este hecho se extendió por todas partes, y todo el mundo, amigos y enemigos, rogaron a Dios por el señor rey de Aragón.


NOTAS

422. Gonela. Túnica de piel o de seda, generalmente sin mangas, usada por hombres y mujeres, y que a veces vestía el caballero sobre la armadura.

dissabte, 22 de novembre del 2008

Crònica de Ramon Muntaner (LXXIII)

Continuen els preparatius pel duel entre els dos reis. Apadrinarà Eduard I d'Anglaterra i se cel·lebrarà a Bordeus, propietat encara en poder d'Anglaterra, encara que ja realment dominada per França, como la Provença, o com Navarra, sense anar més lluny. Un lloc galdosament neutral.


LXXIII


Y cuando se firmó todo esto, y ninguno de los dos reyes se pudo retractar de esta batalla, el rey Carles envió a decir al rey de Aragón que había pensado y decidido que, ya que ambos eran del más alto linaje del mundo, que no debían combatir solos, ni diez a diez, ni cincuenta contra cincuenta, sino que debían combatir en el máximo número, esto es, que fuesen cien a cien, y que así podría decirse que en aquel campo, cuando ambos hubiesen entrado, cada uno con cien compañeros, habría los mejores doscientos caballeros del mundo. Y esto fue firmado por cada parte.

Y después el rey Carles le envió a decir que él había pensado que el rey N'Enduard de Anglaterra era el pariente más cercano a ambos que en el mundo hubiese, y que era de los más rectos reyes del mundo, y buen cristiano; y que tenía la ciudad de Bordeu (420), cerca de las tierras de cada uno de ellos, y que, bajo su protección, en la ciudad de Bordeu se combatiesen; y que a día cierto, bajo pena de traición, estuviese en el campo (421). Y así, esto le parecía lo más conveniente que ningún otro príncipe ni lugar que él pudiese pensar; sin embargo si el rey de Aragó encontraba algo mejor y más seguro para ambas partes, y que en más breve tiempo se pudiese conseguir, que lo dijese; y si esto le parecía adecuado, que lo firmase al amparo del juramento que anteriormente había prestado, en presencia de sus embajadores. Y si le placía, que él haría otro tanto ante los suyos.

Y después de esto los mensajeros acudieron al señor rey de Aragón, y le dijeron todo lo que el rey Carles les había ordenado que dijesen. Y cuando el señor rey de Aragón hubo oído todo lo que le hubieron dicho, tal como antes habéis escuchado, lo dio por bueno, y dijo que le parecía que el rey Carles había elegido correctamente, tanto en cuanto al número de combatientes, como en cuanto al apadrinamiento del rey de Anglaterra así como en la elección de la ciudad de Bordeu. Y no quiso discutir nada, sino que ratificó todo esto tal como antes se ha dicho, salvando que pidió que se añadiera al juramento (y que el rey Carles hiciese lo mismo) que bajo la pena que entre ellos se había pactado, que nadie podía llevar más caballeros ni más ejército que los cien caballeros que en el campo debían entrar. Y al rey Carles le plugo, y así lo juró y lo firmó cada uno de ellos; y así fueron firmadas las letras de batalla entre ambos reyes, con la especificación del número de combatientes, y bajo qué amparo se celebraría la justa, y del lugar donde debía hacerse, y la fecha en que debía celebrarse.

Ahora dejaré estar esto, y hablaré de la fama que recorría todo el país, de estas batallas, y que luego se extendió por todo el mundo; de forma que todos estaban a la expectativa del resultado de la justa, y todos callaban que en nada querían favorecer a ninguno ambos reyes. Y así el rey Carles envió a decir al rey de Aragón que si lo quería, sería conveniente establecer treguas entre ellos hasta que la batalla acabara. Y el señor rey de Aragón le envió a decir que, mientras siguiera vivo, no admitiría tener paz ni treguas con él, y le hacía saber que le haría y le intentaría hacer todo el mal que pudiese, y que estaba seguro que en caso contrario lo mismo le haría él; y que debía saber que pronto lo vería en Calabria, y que si quería, no necesitaría ir a Bordeu, para combatir.

Y cuando el rey Carles escuchó esta respuesta, pensó que no era buen lugar Rèjol para estacionar sus tropas, por tres razones: la primera, que, puesto que había perdido el dominio del mar, no tendría alimentos; la otra que sabía que el rey de Aragón quería pasar, según había entendido, a Rèjol, y la última que tenía que prepararse para el día en que había decidido estar en Bordeu. Y por ello partió de Rèjol y fue por tierra a Nàpols, y dejó a su hijo, el príncipe en su lugar. Y de Nàpols fue a Roma, a entrevistarse con el papa.

Ahora dejaré de hablaros de él, que se encuentra con el papa, y volveré a hablar del señor rey de Aragó.


NOTAS


420. Burdeos. En francés, Bordeaux Ciudad de la Gascuña.

421. Se trata de una propuesta envenenada, porque, si bien es cierto que en aquella época la Gascuña, y otras tierras del oeste de la actual Francia se encontraban bajo soberanía inglesa, la influencia y el poder efectivo de Francia impedían que el rey de Inglaterra fuera capaz de asegurar la protección del rey de Aragón, contra Carlos de Anjou que era tío del rey de Francia.