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1 Libro = 1 Euro ~ Save The Children

traductor

Charles Darwin quotation

Ignorance more frequently begets confidence than does knowledge: it is those who know little, and not those who know much, who so positively assert that this or that problem will never be solved by science

Jean-Baptiste Colbert quotation

L'art de l'imposition consiste à plumer l'oie pour obtenir le plus possible de plumes avec le moins possible de cris

Somebody quotation

El miedo es la via perfecta hacia el lado oscuro. El miedo lleva a Windows, Windows a la desesperacion, esta al odio hacia Bill Gates y ese odio lleva a LINUX

Vares Velles

Vares Velles
Al Tall

Això és Espanya (vara seguidilla) per Al Tall

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dimarts, 26 de maig del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CCLV)

Primavera de 1311. Pacificació final de l'illa i el seu hinterland. El cap Mistoua Alef aconsegueix deslliurar-se d'una mort segura, rendint-se a Corral Llança, tal com Muntaner ens havia adelantat en el capítol anterior.

Acomplerta la seua missió, torna per fi a València per casar-se amb la seua promesa.

El periple: Sicília, on visita el rei Frederic II, Mallorca on trobarà el rei Jaume II i el seu amic i fill d'aquest, l'infant Ferran, València on celebrarà la boda i tornada a Mallorca via Maó, on trobarà que el rei Jaume acaba de morir i on es trobarà amb el nou rei Sanç I de Mallorca, el Pacífic. Sicília novament i finalment Djerba on passarà a ser senyor del castell i de l'illa, amb una concessió per tres anys.


CCLV


Y así la víspera de la Ascensión (1021) salimos del castillo, y aquel mismo día acampamos a media legua de ellos. Y a la mañana siguiente marchamos contra ellos y los encontramos en orden de batalla, y eran diez mil soldados de a pie, todos buenos, y no más de veintidós hombres de a caballo; y habían dejado a los ancianos y a las mujeres y a los niños en un bonito caserío antiguo que había en aquel lugar. Y así estaban los hombres de armas, en línea de batalla, todos rodilla en tierra, todos con su adarga. Y nosotros no habíamos querido que a nuestro lado hubiera ningún moro; de modo que éramos ciento veinte caballos armados y treinta ligeros, y mil hombres de a pie, todos catalanes, ya que el resto de nuestra gente se encontraba en las galeras guardando el estrecho. Y habíamos dispuesto que en cuanto nos encontráramos ante ellos, y tocara la primera trompeta, cada cual tomase sus armas; y que al segundo toque de trompeta todo el mundo estuviera listo para atacar, y en cuanto sonasen las trompas y las nácaras, que empezásemos todos a atacar, los de a caballo y los de a pie. Y habíamos dispuesto nuestra infantería a mano derecha, y la caballería a mano izquierda.

¿Qué os diré? Que en cuanto hubieron sonado las dos primeras señales, los moros comprendieron que a la tercera íbamos a atacar; de modo que se alzaron todos a una y atacaron a nuestra infantería, con tal ímpetu que la hicieron retroceder. Y nosotros, que nos encontrábamos en la vanguardia, atacamos de tal forma que pronto nos situamos en medio de ellos; y tras esto, atacaron misser Corral y los suyos, antes de que sonara la tercera señal. Y todos se entremezclaron, y nunca se vio gente más mortífera que ellos. Y ¿qué os diría? Que de verdad no se podría encontrar entre ellos a nadie que no quisiese morir, que arremetían contra nosotros como lo hace un jabalí contra los cazadores, al verse acorralado. ¿Qué os diré? Que la batalla duró desde hora de tercia hasta hora de nona. Y al final todos ellos murieron, que no escapó ni uno que en el campo estuviese, nadie escapó a la muerte. Y nos mataron cuarenta caballos, y quedaron heridos de muerte sesenta; y de otra parte hubo más de trescientos heridos entre los cristianos, aunque, por la gracia de Dios, no murieron más de dieciséis.

Y cuando todos los moros hubieron muerto, fuimos al alcázar, y lo combatimos, y finalmente lo tomamos; y murió todo el mundo de doce años en adelante; y cautivamos, entre mujeres y niños, doce mil personas. Y levantamos el campo, y todo el mundo ganó un buen botín, e hizo su provecho, y luego regresamos al castillo con gran alegría y gozo. Y misser Corral, con toda la gente que con él había venido, e incluso todos los caballeros e hijos de caballero que había en Gerba, y que se habían salvado de la batalla de misser Pelegrí, regresaron a Sicilia, sanos y alegres; y se llevaron con ellos a los cautivos.

Y yo me quedé de capitán de la isla, igual que antes, sólo con los defensores del castillo. Y empecé a repoblar la isla con la ayuda de los de Moàbia, de forma que en sólo un año quedó tan bien poblada como antes, y todos estaban en paz; y el señor rey consiguió, y consigue, cada año, tan buena renta como nunca jamás salió de aquí. Y así, ved el honor que Dios concedió al señor rey, ya que tomó venganza de lo que le habían hecho, y los cristianos siempre serán muy temidos y amados en aquella zona, y muy respetados. Que esto conseguí yo en Gerba, y todavía es así: que un cristiano sólo, podría conducir a treinta o cuarenta presos al castillo atados con una sola cuerda, y no encontraría a nadie que le dijese "mal haces". Por lo que el señor rey, por su merced, cuando supo esto, y hubo escuchado de misser Corral y de los otros, lo que yo había conseguido en Gerba, como gracia especial me entregó la isla de Gerba y de los Querquenes por tres años, con todos los derechos y usufructo, para que, durante aquellos tres años, actuase como si fuera de mi propiedad; pero que yo, de mi bolsillo, defendiese los castillos y la isla, y me ordenó que fuese a desposarme, puesto que bien recordaba como buen señor la promesa que me había hecho.

Y con esto dejé Gerba a mi primo hermano En Joan Muntaner, y los Querquenes (1022) a otro primo hermano mío, llamado En Guillem Ses-Fabregues, y acudí a Sicilia, y armé una galera, y de Sicilia, con la gracia de Dios y del señor rey, con el buen privilegio que me había otorgado, me dirigí al reino de València. Y tomé tierra en la ciudad de Mallorca, donde encontré al señor rey En Jacme de Mallorca y al señor infante En Ferrando (1023); y si nunca nadie recibió gran honor de sus señores, ése fui yo; y me dieron de lo suyo, a su merced. Y sobre todos hizo gran fiesta el señor infante En Ferrando, que no sabía qué hacer conmigo de tan gran alegría como sintió al verme. Y dijo repetidas veces a su padre que yo era la persona a la que más debía amar después de él, de modo que el señor rey su padre me concedió muchas gracias y regalos. Y así llegué a València, y me casé con mi esposa, y no permanecí allí más que veintitrés días. Y la embarqué en la galera, y volví a Mallorques, y me encontré con que el señor rey de Mallorca había muerto (1024); que al día siguiente a mi partida, cayó enfermo, y de dicha enfermedad murió. Dios, por su merced, acoja su alma, ya que tan buen y recto señor era.

Y asimismo, a mi regreso, cuando fui a la ciudad de Mallorca, encontré allí al señor En Sanxo (1025), rey, a quien había dejado el reino su padre, vinculado al señor En Ferrando si el señor Sanxo moría sin descendencia. Y asimismo encontré al señor infante En Ferrando; y si antes fui honrado por el señor rey su padre, más honor recibimos todavía mi esposa y yo. Y el señor rey de Mallorca me envió a la galera cuarenta quintales de pan, y mucho vino, y quesos, y tres bueyes, y veinte corderos y muchas gallinas. De forma que nunca hombre tan humilde como yo pudo nunca alardear de tan altos señores como yo. Y asimismo el señor infante En Ferrando me envió a la galera todo su armamento personal, y muchas otras cosas. Y así nos despedimos de ellos con su venia. Y el señor infante En Ferrando me entregó dos halcones de montería cazadores de grullas, que habían sido del señor rey su padre, y que enviaba por mi mediación al señor rey de Sicilia. Y fui a Menorca, y todavía no había desembarcado en Maó, que ya tenía mensaje del señor rey de Mallorca para que de su parte, si lo necesitaba, se me diera gran refresco de todo; y tal como lo ordenó, así lo cumplieron sus oficiales.

Y así, saliendo de Maó, puse rumbo a Sicilia, y tomé tierra en Tràpena; y en Tràpena dejé a mi esposa, y con la galera fui a Messina. Y supe que el señor rey estaba en Montalbà, en un lugar en que pasaba agradablemente el verano (esto era en julio); y allí le entregué al señor rey los dos halcones que el señor En Ferrando le enviaba, y le conté las nuevas que sabía de los señores de poniente. Y luego me despedí de él, y su merced, me dio de lo suyo, y me hizo mucho honor; y con su venia regresé a la galera, a Tràpena, con dos barcas armadas que había comprado y armado en Messina. Y recogí allí a mi esposa, y puse rumbo a Gerba, donde se nos hizo gran fiesta a mí y a mi esposa. Y enseguida me dieron mil besantes en joyas, los de la isla, y otros tantos a mi esposa; y los de los Querquenes también me enviaron sus regalos. Y así, con la gracia de Dios gozamos de buena paz y alegría, y satisfacción en el castillo de Gerba, durante los tres años por los que el señor rey me la había concedido. Pero después volveré a hablaros sobre qué afanes y trabajos volvieron a recaer sobre la isla de Sicilia y sobre todos aquellos que eran súbditos del señor rey.

Ahora dejaré de hablaros de la isla de Gerba, y volveré a hablaros de los asuntos que ocurrieron al señor rey de Sicilia; que no quiero contaros nada sobre las cosas que me sucedieron en Barbaría (1026), ya que nadie debe hablar de sí mismo, salvo en el caso de que se trate de asuntos que afecten a señores. Por lo que yo no os hablaré de los asuntos que me afectaron, excepto en el caso de que éstos fuesen hechos que atañan a señores.


NOTAS


1021. La ascensión se celebra 40 días después del domingo de pascua. Según mis cálculos se trataba del 19 de mayo de 1311

1022. En este caso sí está claro que se refiere a un pequeño archipiélago, Kerkennah, frente a la costa tunecina, en el mismo golfo de Gabés.

1023. Se trata del mismo infante, hijo menor del rey de Mallorca Jaume II, que había acudido a Grecia para hacerse cargo de la Compañía en nombre de Frederic II y que, ante la oposición encontrada había decidido regresar junto con nuestro cronista. Capturado y encerrado en Nápoles, había acabado siendo liberado y había podido participar en la expedición a Almería, junto con su tío el rey de Aragó.

1024. Jaime II de Mallorca, muerto el 1311

1025. Sancho I de Mallorca, el Pacífico

1026. Barbaría, uno de los nombres dados en esta crónica al norte de África: tierra de berebers.

dissabte, 9 de maig del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CCXXXVIII)

Acomiadat de l'infant Ferran, Muntaner torna a Sicília.


CCXXXVIII


Y cuando hube permanecido dos días con él, me despedí de él con gran dolor, que por poco el corazón no me estalló. Y le dejé una parte del poco dinero que traía; e incluso me despojé de unas vestiduras que llevaba, y se las di al cocinero que el duque le había asignado. Y hable aparte con él, para que vigilase que no le dieran en la comida nada que le pudiera hacer daño; y que si vigilaba bien, de mí y de otros obtendría grandes beneficios. Así que él puso las manos sobre los Evangelios, y juró que antes se dejaría cortar la cabeza, que permitir que le alcanzase ningún mal por la comida que él le preparaba. Y así lo dejé, y me despedí del señor infante y de su compañía, y fui a despedirme del duque; y él, por su merced, me dio muchas ricas y buenas joyas, y muy satisfecho me partí de él.

Y regresé a Negrepont, y encontré las galeras que me estaban esperando; y enseguida embarqué. Y zarpamos de Negrepont, y fuimos a refrescar a la isla de Setepose (963), y luego a la Sidra (964), y luego a Malvasía (965), y a Malea (966), y a Sant Ángel (967), y al puerto de las Guatlles (968), y luego a Corron (969). Y de Corró fuimos a la isla de Sapiència (970), y aquella noche dormimos en dicha isla.

Y en cuanto llegó la mañana, a la salida del sol, oteamos el horizonte y vimos venir cuatro galeras y un leño por donde nosotros habíamos venido. Y enseguida nos levantamos y pusimos proa a ellos. Y ellos que nos vieron empezaron a armarse. Y yo miré y vi relucir los cascos de hierro y las azconas monteras; y enseguida imaginé que eran las galeras de En Riambau des Far, del que yo había tenido noticias, y así se lo dije a nuestro capitán; y los venecianos empezaron a armarse. Y al cabo de un rato el leño armado de En Riambau des Far vino con En Pere de Ribalta, que se encontraba a popa, y enseguida lo reconocí; y al acercarse y verme, tuvo gran alegría, y subió a la galera y me dijo que eran las galeras de En Riambau des Far. Y los capitanes de los venecianos me rogaron en un aparte que les informara sobre este caballero, si era hombre malvado, o si había hecho mal a los venecianos. Y yo les aseguré que era prohombre y hombre que no haría daño a nadie que fuese amigo del señor rey de Aragó; y les rogué que lo amasen y lo honrasen al menos mientras estuviésemos juntos. Y así ellos hicieron desarmar a sus gentes, y me dijeron que yo los protegiese en su nombre, y que viniesen en buena hora. Y así subí en el leño con En Pere de Ribalta, y fui hasta En Riambau e hice desarmar a todo el mundo; y asimismo, juntos, vinimos a las galeras. Y aquí nos saludamos unos a otros, y todos juntos fuimos a la isla de Sapiència, y pusimos todas las escalas de desembarco en tierra. Y nuestros capitanes invitaron a En Riambau des Far y a todos los jefes, y aquel día estuvimos allí hasta la madrugada. Y por la mañana nos levantamos todos juntos, y fuimos a Metó (971) y allí refrescamos todas las galeras y cargamos agua. Y a la mañana siguiente fuimos a la playa de Matagrifó (972), y volvimos a cargar agua, y luego fuimos a Clarença (973). Y en Clarença las galeras de los venecianos se tenían que detener para disponer cuatro galeras que tenían que dejar de guardia; y así yo me trasladé con En Riambau des Far, que me hizo librar una galera para mi compañía. Y ser Joan Corí, el capitán de los venecianos, me dio dos toneles de vino, y bastante pan recocido, y tocino, y de todo lo que tenía en su compañía. Y yo hice comprar en Clarença todo lo que necesitaba.

Y así me despedí de ellos, y con En Riambau des Far, zarpamos hacia Curfó (974). Y luego atravesamos Curfó, y tomamos tierra en el golfo de Tàranto, a la salida del cabo de las Leuques; y luego costeamos la Calàbria y arribamos a Messina. Y en Messina En Riambau des Far desarmó, y él y yo fuimos a ver al señor rey, al que encontramos en Castronou (975). Y aquí el señor rey acogió bien a En Riambau y le dio joyas; y luego En Riambau se marchó y yo me quedé con el rey, y le entregué la carta del señor infante y le recité todo el mensaje.

Y el señor rey quedó muy apenado por la prisión del señor infante, y enseguida envió mensajeros al señor rey de Mallorca y al señor rey de Aragón. Y mientras tanto, llegó embajador de misser Carles al duque de Atenes, para que enviase al señor infante al rey Robert y enseguida él lo envió a Brandis, y de Brandis por tierra a Nàpols. Y en Nàpols el señor infante estuvo en prisión atenuada, ya que era guardado y cabalgaba con el rey Robert. Y comía con él y con madona la reina (976), esposa del rey Robert (977), que era su hermana. ¿Qué os diré? Más de un año estuvo el señor infante preso; y luego el señor rey su padre consiguió del rey de França que se lo enviasen. Y así el rey de França y misser Carles enviaron embajadores al rey Carles, que todavía vivía, y al duque Robert, para que lo librasen al rey su padre. Y enseguida con dos galeras lo enviaron al rey su padre, y tomaron tierra en Coplliure; y el rey su padre celebró una gran fiesta, y madona la reina su madre, y todos los que vivían en las tierras del señor rey de Mallorques, por que todos lo amaban más que a ningún otro hijo de rey.

Y así dejaré de hablaros del señor infante, que se encuentra con el señor rey su padre, sano y alegre, y volveré a hablaros de la compañía hasta que los haya llevado al ducado de Atenas, donde hoy se encuentran. Y luego, de aquí en adelante no me ocuparé más de ellos, que si alguna cosa dijese, podría equivocarme, ya que de sus hechos de hoy en adelante no sé nada que pueda asegurar con certeza.


NOTAS


963. Sptesai. Isla en el golfo Argólico. Grecia.

964. Hydra. Isla en el golfo Argólico. Grecia.

965. Monenvasía. Ciudad al sur del Peloponeso. Grecia.

966. Malea. ¿Quizás Elea? Peloponeso. Grecia.

967. Aunque en la costa existen numerosos Aghios, no he sido capaz de localizar ningún Aghios Aggelos.

968. Quizá se trate de Kalamata que tiene un puerto importante al fondo del golfo que están cabotando.

969. Kóroni. Ciudad al sur del Peloponeso.

970. Sapientza.

971. Methóni. Frente a la isla de Sapientza.

972. Antigua fortaleza en el golfo de Kiparissia. Peloponeso.

973. Killini. Frente a la isla de Zakinthos.

974. Corfú.

975. Castronuovo de Sicilia. En el centro de la isla.

976. Se trata de Sancha de Mallorca, hija de Jaime II de Mallorca, y por tanto, hermana del infante Frederic

977. Roberto I de Anjou-Sicilia el Prudente, hijo de Carlos II de Anjou, el Cojo, ya relacionado en esta crónica.

dimecres, 18 de març del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CLXXXVI)

Malgrat els esforços del nou rei d'Aragó, Jaume II, sembla que la pau, per unes coses o per altres, es resisteix a arribar.

I això que ell continua complint amb les clàusules del tractat d'Anagni.

Avui veiem com li torna les illes al seu oncle, Jaume II (quin embolic de noms) de Mallorca.

Però el seu sogre Carles el Coix no està gens content amb el seu germà Frederic II de Sicília que s'ha quedat amb els seus dominis italians que esperava que l'església li retornés.

I Ferran IV de Castella i Lleó, fill de Sanxo el Bravo, reinicia hostilitats contra Aragó, segurament creient que Jaume és un rei tou.


CLXXXVI


Cuando el señor rey de Aragón vio que estaba en paz con todo el mundo, pensó que sería bueno devolver las islas de Mallorca y de Menorca y de Ivissa al señor rey de Mallorca, su tío. Y como ya os he contado, el señor rey de Aragón fue a ver al papa a Roma, una vez firmadas las paces, y el papa y los cardenales le hicieron mucho honor, y todos los romanos; e incluso se le hizo mucho honor en Génova y en Pisa. Pero sin embargo no pudo conseguir establecer la paz entre el rey Carles y el rey de Sicília, su hermano, durante aquel viaje; de modo que regresó a Catalunya, tal como ya os he dicho antes.

Y luego, más adelante, el señor rey de Aragó envió mensajeros al almirante, a Sicília, para que acudiese a Catalunya y el almirante inmediatamente vino a él. Y no pasó mucho tiempo que el señor rey, con gran flota, partió de Catalunya para ir a visitar al papa, y tratar de una vez por todas de la paz del señor rey de Sicília y del rey Carles. Y cuando todo estuvo listo zarparon desde Palamós. Y envió a decir al señor rey de Mallorca, su tío, que lo esperase en Coblliure, que él se vería con él; y el señor rey de Mallorca acudió enseguida. Y el señor rey partió de Palamós con ciento cinco galeras, y en las Parades de Coblliure se entrevistó con el señor rey de Mallorca, su tío; y en aquella entrevista se hicieron grandes fiestas el uno al otro. Y el señor rey de Aragón le devolvió las islas de Mallorca y de Menorca y de Ivissa; y reafirmaron su paz y su amor como de padre e hijo; lo que alegró mucho a todos los que los querían bien. Y el señor rey dejó en su lugar al noble En Ramon Folc y al noble En Bernat de Sarrià, para que le devolviesen las islas en su nombre; y así se hizo y se cumplió. Y el señor rey fue e hizo todo lo posible en aquel viaje para que hubiera paz entre el rey Carles, su suegro y el rey de Sicília, su hermano, pero no lo pudo conseguir, de modo que regresó a Catalunya, de lo que sus gentes tuvieron gran alegría al ver que Dios lo había devuelto sano y vivo, a él y a madona la reina.

Y así dejaré de hablaros de los hechos de Sicília, y volveré a hablar del rey don Ferrando de Castilla, que mal aconsejado, desafió al rey de Aragón, poco tiempo después de que este firmara la paz con el rey Carles. Y algunos dirán: "¿Cómo es que En Muntaner relata estos hechos tan por encima?" Y si así me lo dijeran, yo contestaría que hay preguntas que no tienen respuesta (785).


NOTAS


785. Parece como si Muntaner se hubiera cansado de relatar las continuas guerras hispanas y quisiera abreviar para narrar las (sus) aventuras de La Compañía en Grecia, donde la información es absolutamente de primera mano. De todas formas, en los próximos capítulos narrará las incursiones en Castilla, y la conquista e incorporación al reino de València de la zona norte del reino de Murcia, buena parte de lo que actualmente es la provincia de Alacant.

dilluns, 2 de març del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CLXX)

Novembre de 1286, Alfons el Franc decideix iniciar la conquista de Menorca. Li demana ajuda al seu germà Frederic. Allò que no fa és demanar-li permís al seu oncle Jaume, rei de Mallorca qui continua subsistint als seus territoris continentals amb capital a Perpinyà, ja que ha estat desposseït per Pere el Gran de les illes.

Per primera vegada a la crònica escoltem el narrador Muntaner parlar en primera persona, cosa que a partir d'ara serà freqüent.


CLXX


Cuando el señor rey partió de Aleró y hubo regresado a su tierra, consideró que era una gran vergüenza para la casa de Aragón que la isla de Menorca siguiese poblada de sarracenos, y que era buena cosa expulsarlos, y conquistarla, y quitarle esta pena a su tío el rey de Mallorca; y que sería preferible que cuando le devolviese la isla de Mallorca, le devolviese al tiempo la isla de Menorca poblada de cristianos, en vez de con sarracenos. Y así envió mensajeros al almojarife de Menorca para que empezase a abandonar la isla, y que de otra forma, si no lo hacía, tuviese por cierto que le arrebataría la vida a él y a todas sus gentes. Y el almojarife de Menorca le respondió desabridamente; de modo que el señor rey respondió que, por Dios, vengaría al señor rey su padre de la traición que había cometido cuando dio a conocer a la Barbaría que el señor rey iba hacia allí, motivo por el que En Boqueró perdió la vida y se perdió Constantina, tal como antes habéis oído. Y enseguida envió su mensajero al señor rey de Sicília, su hermano, para que le enviase el almirante con cuarenta galeras armadas; y le hizo saber que las necesitaba para la expedición a Menorca. Y del mismo modo envió cartas al almirante para que se apresurase y viniese con dichas galeras a Barcelona.

Y tal como el señor rey lo envió a decir a su hermano el rey de Sicília, y al almirante, así se cumplió. De forma que el almirante armó las cuarenta galeras, y se vino a Barcelona; a donde llegó para la fiesta de Todos los Santos. Y encontró al señor rey que ya tenía preparada la caballería que debía pasar con él, y la almogavería; de modo que eran setecientos caballos armados y unos treinta mil almogávares. Y en Salou, y con la gracia de Dios, embarcaron; y llegaron a la ciudad de Mallorca, donde permanecieron quince días antes de Navidad. Y el invierno era tan duro que yo nunca había visto tan crudo invierno de nieves y lluvias ni tanto hielo. ¿Qué os diría? Que era un invierno tan crudo, que parecía que estuviéramos en el mar de la Tana (759) y hubo galeotes que llegaron a perder las puntas de los dedos a causa del frío. Y os contaré un hermoso milagro que se produjo durante aquel mal tiempo, milagro que yo mismo presencié, al igual que la mayoría de la gente; y os lo quiero contar para que cada cual se proteja de la ira de Dios.


NOTAS


759. Mar de Azov. Tana era una ciudad base en el comercio de la seda. Es la actual Rostov-na-Donu.

dissabte, 28 de febrer del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CLVIII)

Acabades les festes, cadascú torna cap a casa. Carles II d'Anjou, el Coix, es despedeix del rei d'Anglaterra, no sense abans haver-li pagat els diners que aquell li havia adelantat al rei Alfons d'Aragó pel seu rescat, i prometre-li que compliria amb la seua part del pacte, a saber, enviar-li tres dels seus fills com a penyora.


CLXVIII


En cuanto hubo acabado todo esto, el señor rey de Aragó partió de Aleró y se despidió de la reina de Anglaterra y de su prometida la infanta reina. Y en su despedida se intercambiaron gran cantidad de joyas por ambas partes. Y luego el rey de Anglaterra acompañó al rey de Aragó hasta que hubo entrado en su tierra; y se despidieron uno del otro, tan dulcemente como padre e hijo, y cada cual regresó a su tierra.

Y cuando el rey Carles se separó del rey de Mallorca, quien ya se había entrevistado con él, fue a ver al rey de Anglaterra, y le dio muchas gracias por todo lo que había hecho en su favor. Y antes de partir, se pagaron los cien mil marcos de plata que el rey de Anglaterra había entregado en su nombre al señor rey de Aragó. Y el rey de Anglaterra le rogó que enviase inmediatamente al rey de Aragó los rehenes que él había prometido en su nombre; y él le prometió que no le fallaría por nada del mundo. Y así, se despidieron uno del otro, y el rey de Anglaterra regresó a su tierra, y empezó a disponer y a tratar la paz entre la santa Iglesia y el rey de França con el señor rey de Aragó, su yerno.

Ahora dejaré de hablar de estos, y volveré a hablar del rey Carles, que parte hacia Proença.

dilluns, 2 de febrer del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CXLII)

El rei Pere continua movent fitxes.

Reanuda la diplomàcia amb el seu germà Jaume rei de Mallorca, i es prepara per alliberar els fills de l'infant de Castella Ferrando de la Cerda, i nomenar rei de Castella un d'ells, Alfonso el Desheredado, en venjança per la manca d'ajuda rebut de part del seu aliat rei de Castella, Sancho el Bravo.


CXLII


Y en cuanto el señor infante y el almirante se hubieron separado del señor rey, éste escribió, de su propia mano, una carta al señor rey de Mallorca. ¿Qué le escribió? Cada cual se lo puede imaginar, después de lo que habéis escuchado. Y cuando el señor rey de Mallorca hubo recibido las cartas del señor rey de Aragó, su hermano, envió una barca armada a Mallorca, con cartas que escribió de su propia mano, y las envió al noble En Ponç Saguàrdia, que había sido nombrado por él lugarteniente de Mallorca; y asimismo envió en secreto, otras misivas a distintos prohombres de Mallorca. ¿Qué les hizo saber?, no lo conozco, aunque os lo podéis imaginar.

Y cuando el señor rey de Aragón hubo recibido respuesta del señor rey de Mallorca, alegre y satisfecho partió de Barcelona para ir a Salou, para ayudar en sus preparativos al señor infante. Y luego pretendía ir al reino de Valencia, para liberar de Xàtiva a don Alfonso y a don Ferrando, hijos del infante En Ferrando de Castilla, sobrino suyo, y nombrar rey de Castilla a don Alfonso (674), y así vengarse de su sobrino, el rey Sanxo de Castilla (675), que de tal modo le había fallado cuando tenía necesidad, y no había cumplido nada de lo que le había prometido. Y de tal guisa se quería vengar, que pretendía que todo el mundo tomase nota.


NOTAS


674. Alfonso de la Cerda el Desheredado, hijo del infante de Castilla Fernando de la Cerda, hijo primogénito de Alfonso X el sabio

675. Sancho IV de Castilla-León. Hijo de Alfonso X el sabio.

dilluns, 12 de gener del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CXXI)

Primeres escaramusses a la frontera. Els catalans guanyen les primeres batalles. Atents a la intervenció dels almogàvers, tropes que a partir d'aquest moment, cada cop tindran més rellevancia en la crònica. Inici d'una retirada francesa que no serà tal.

Muntaner, sarcàstic, incorpora una conversació en "francès" entre el rei de França i els seus fills.


CXXI


Cuando el rey de França hubo reunido toda su gente y supo que todos se encontraban listos, y que su flota estaba preparada y lista, vino a Rosselló. Y cuando entró por Rosselló, el rey de Mallorca (605) le salió al encuentro; y el rey de França le hizo gran fiesta, y el rey de Mallorca a él y a sus sobrinos, hijos del rey de França, que venían con su padre, a saber monsènyer En Felip (606), hijo primogénito del rey de França, que gran dolor y tribulación tenía por lo que su padre hacía, y el otro, monsènyer Carles (607), rey del xapeu, que estaba muy contento, ya que imaginaba ser el rey de Aragó.

Y juntos de esta guisa, llegaron a Perpinyà. Y toda la hueste del rey de França acampó desde Perpinyà hasta es Veló (608); de forma que cada día los de la hueste del señor rey de Aragón los acosaban hasta las tiendas, y los mataban, y apresaban mucha gente, y les hacían grandes destrozos.

¿Qué os diré? El rey de França no sabía como resolver esta situación. Así que un día ordenó acercarse al desfiladero de Panissars e intentar atravesarlo; y cuando llegó a es Veló contempló el lugar por el que tenía que pasar, y divisó toda la montaña repleta de caballeros del ejército del rey de Aragón, y maldijo al que le había aconsejado entrar por allí. De todos modos un día intentó pasar, y jamás hizo nadie tan loco intento; que de repente saltaron contra ellos más de cincuenta mil almogávares y peones de mesnada, que atacaron su caballería, de tal modo que los hubierais visto rodar ladera abajo, y caer caballos y caballeros; y sufrieron tanto daño aquel día, que perdieron más de mil hombres de a caballo, e innumerable gente de a pie.

Y cuando el rey de França, que se encontraba en la llanura, vio a su gente regresar derrotados de tal guisa, y tan castigados, sin poderlos socorrer, dijo:

- Ah, Dios! ¿Qué es esto? Me han traicionado!

Y entonces monsèñer En Felip se giró a su hermano Carles y le dijo:

- Beu hermano, er regardés la gente de vuestro reino cómo honrablamaunt vos recullen.

Y Carles no respondió nada, de tan dolido que estaba. Pero el rey de França, su padre, que lo había oído todo, con gran ira respondió:

- Or taixés-vos, sire Felip! Que il faunt tal xosa dont il se reprentant.

- Ah, sire, sire! - dijo monsènyer en Felip -, je lamento más vuestra honta y deshonor y vuestro daño, de lo que lo hacen el papa y los cardenales, que este beneficio es el que os han conseguido, y a nuestro hermano han nombrado rey del viento; y ellos están alegres y divertidos, y poco sufren el peligro ni el daño que a vos os han concedido (609).

Y el rey de França calló, ya que de sobras comprendía que era verdad lo que decía, pero ya era tarde para arrepentirse.

¿Qué os diré? Que toda la hueste hubo de retirarse hasta Euna (610), para poder resguardarse a las orillas del Tec (611). Y cuando el rey de Mallorca vio que el rey de França se retiraba hacia la ciudad de Euna, envió sus mensajeros a los de la ciudad de Euna, para que con procesiones recibiesen al rey de França. Y le salió al encuentro el obispo de Euna con todos los clérigos; y los legos, y las mujeres y los niños salieron a recibir al rey de França con cruces. Y en vez de humillarse ante las cruces, les atacaron y los mataron a todos, clérigos, y legos, y hombres y mujeres, y niños, a causa de la gran ira que tenían por mor de lo acaecido. Y así podéis ver, señores, con qué devoción e indulgencias marchaban, y cómo nuestro señor verdadero Dios podía sufrir esta tan gran crueldad sin dar cumplida venganza. Y cuando supieron esto en toda Catalunya, redobló el coraje de todo el mundo, y decidieron que más les valía morir en batalla contra ellos, que rendirse.

Y cuando esto acabó, estuvieron quince días que no sabían qué hacer; y su flota se encontraba amarrada en Coblliure (612). ¿Qué os diré? Que la voluntad del rey de França era la de retirarse, pero no le plugo a nuestro señor verdadero Dios que escapasen ilesos, sino que les dio ocasión de pasar, para que así pudiesen morir a manos de sus enemigos.


NOTAS


605. Jaume II, hermano de Pere el Gran

606. Felipe IV el Hermoso, futuro rey de Navarra por su casamiento con Juana reina de Navarra, y posteriormente rey de Francia.

607. Carlos III de Valois, hermano del anterior

608. Le Boulou. Municipio cercano a Perpignan

609. En estas líneas anteriores, Muntaner se permite escribir en "francés" a su manera, desplegando toda su ironía, respecto al fracaso de la expedición francesa.

610. Elna. Municipio del Rosselló.

611. Tec. Río del litoral mediterráneo, en el Vallespir.

612. Cotlliure. Municipio del Vallespir.

diumenge, 28 de desembre del 2008

Crònica de Ramon Muntaner (CVIII)

Repoblament d'Augusta amb catalans.

L'infant Jaume, amb el seu exèrcit, continua atacant llocs de Sicília, encara en mans franceses.


CVIII


Cuando el almirante y En Vilaragut hubieron dejado al infante con aquella gente, el señor infante restauró bien el castillo y lo dotó y lo arregló; e incluso hizo construir un muro en la villa, que la uniese por los dos lados al castillo, ya que la villa era larga; por lo que no era bastante fuerte para defenderse, y por eso se perdió. Y cuando hubo ordenado construir este muro, hizo pregonar entre el ejército, y dispuso que por toda Sicília se hiciese el mismo pregón: que cualquiera de Agosta que hubiera quedado vivo, podía regresar; pero, por desgracia pocos habían quedado. Igualmente hizo pregonar por toda la hueste, y luego por toda Sicília, que todo catalán que quisiera repoblar Agosta, que viniese, y se les concederían buenas posesiones, y franquicias, y quitas. Y acudieron muchos que todavía residen allí, ellos o sus descendientes.

Y cuando esto hubo hecho, fue a visitar Saragossa, y Not (540) y todo el valle de Not; y luego fue a Sotera (541), cuyo castillo todavía obedecía al rey Carles; y ordenó tal asedio, que en breves días se rindió. Y tras esto fue visitando gran parte de la isla; luego fue a Xifal.ló, y dispuso el asedio de su castillo, que también era del rey Carles; y de igual forma, no pasó mucho tiempo hasta que se rindió. Y así expulsó de Sicília a todos sus enemigos; y luego regresó a Messina, donde se le hizo gran fiesta, por parte de la reina, y del infante En Frederic, y de todo el mundo.

Ahora dejaré de hablar del infante, y volveré a hablar de En Berenguer de Vilaragut.


NOTAS


540. Noto. Ciudad de Sicilia en el golfo del mismo nombre.

541. Sotera. Topónimo no localizado. Podría tratarse de Sortino.

dissabte, 27 de desembre del 2008

Crònica de Ramon Muntaner (CVII)

Els francesos de misser Arnau han près el castell d'Augusta, però prompte arriben Roger de Llòria per mar i l'infant Jaume per terra.

La desfeta és previsible. Jaume es mostra magnànim amb misser Arnau i li perdona la vida, ordenant que el desembarquen en terres en poder de Carles d'Anjou, no abans d'haver-li regalat deu cavalls, i haver-li retornat les armes.

Com que la flota que els havia dut en Sicília (i que havia fugit de la crema) es troba fondejada a Brindisi, allà envia a Berenguer de Vilaragut a per ella.


CVII


Cuando el señor infante En Jacme y el almirante supieron que misser Arnau de Avella había saqueado y quemado Agosta, el señor infante hizo salir inmediatamente su señera al campo, con unos setecientos hombres a caballo, y cuatro mil almogávares, y mucha gente de a pie, y marchó directamente sobre Agosta. Y el almirante hizo embarcar enseguida en las galeras a todo el mundo; y no hizo falta rogarles ni forzarles, puesto que embarcaban como si ganaran indulgencias, con gran gozo y alegría. Y una vez hubieron embarcado, pusieron rumbo al puerto de Agosta; y cuando llegaron al puerto, no penséis que esperaron al señor infante, sino que entraron enseguida en la villa; y en sus calles se pudieron contemplar los más bellos lances de armas del mundo. ¿Qué os diré? Que hubo golpe de dardo que salió de la mano de un almogávar, y traspasó caballo y caballero incluso con las corazas que llevaban. Y casi seguro que el almirante los hubiera muerto y derrotado a todos aquel día, pero era ya de noche cuando empezaron y no hubo más remedio que suspender la batalla. Y cuando llegó el alba, el señor infante, con su ejército, ya estaba frente al castillo. Y los franceses, cuando lo vieron, se consideraron muertos y perdidos, y se retiraron al castillo, con tanta prisa que no pudieron entrar carne ni cebada más que para tres días; y así se tuvieron por perdidos.

Y después de esto, el señor infante ordenó el ataque. Y si nunca se vio combatir fuerte y vigorosamente, aquella vez se combatió; pero el castillo es probablemente uno de los mas fuertes que haya en tierra llana, ya que se encuentra a gran altura, hacia el mar, a ambos lados del puerto, a la parte de gregal (538); y era muy difícil tomarlo a escudo y lanza (539). Y así el señor infante hizo arbolar a la mañana siguiente dos trabucos, que sacaron de las galeras. Y cuando misser Arnau de Avella se vio en tal situación, se tuvo por vencido, ya que había perdido más de cien caballeros y muchos hombres de a pie, y no tenía provisiones; envió dos caballeros al señor infante, a través de los que le rogaba merced y que le dejase ir, y que le permitiese desembarcar en Calabria; y él le prometía que nunca jamás batallaría en su contra. Y el señor infante movido de bondad y de misericordia, y por amor de Dios y gentileza, respondió que no lo dejaría marcharse bajo tal condición; sino que le había de prometer que siempre intentaría hacerle el máximo daño posible, y que estuviese seguro que no podrían llevarse nada, ni caballo, ni arnés, ni nada que tuvieran, salvo las vestiduras,.

Y cuando misser Arnau oyó esto, que los mensajeros le comunicaron lo que el infante les había respondido, les preguntó si tal respuesta se la había aconsejado alguien; y ellos le dijeron que no. Así que respondió fuera de sí:

- Ah, Dios! - dijo misser Arnau- ¡qué gran pecado comete quien a tal linaje de caballeros daño hace o busca dañar! Que os digo que ha respondido de forma más elevada de lo que ningún príncipe haya hecho nunca. Pero os digo que se haga lo que él quiere; así que id y firmadlo.

Y así fue firmado, con gran pesar del almirante y de todos cuantos había, que consideraban que lo mejor era matarlos; pero el señor infante, en honor de Dios, le pareció que esto era lo mejor. Y así el señor infante ordenó al almirante que los desembarcara en tierra, en cualquier lugar de la costa que se encontrara en poder del rey Carles; y así embarcaron tal como se había acordado. Y cuando hubieron embarcado, el señor infante envió diez caballos a misser Arnau, para que cabalgasen él y ocho ricoshombre de su linaje que había con él; y a todos ellos les envió las armas de su propiedad; y ordenó al almirante que cuando los depositara en tierra, les fuesen entregadas dichas armas de parte del señor infante.

Y cuando hubieron embarcado, el señor infante llamó al almirante, y le dijo:

- Almirante, tomad doce galeras bien armadas, y nombraremos capitán a En Berenguer de Vilaragut. Y una vez hayáis desembarcado a esta gente, regresaréis a Messina; y En Berenguer de Vilaragut pondrá rumbo a Brandis; y si puede localizar las veinte galeras que esta gente armaron en Agosta, que combata con ellos, que con la voluntad de Dios, bien los vencerá.

- Señor - dijo el almirante -, tal se hará como vos ordenáis. Y pláceme que los encomendéis a En Berenguer de Vilaragut, ya que es caballero muy sabio y bueno en todo cuanto hace.

Y tras esto llamaron a En Berenguer de Vilaragut, y el señor infante le dijo lo que había decidido, y que subiese a las galeras, y que actuase como debía. Y En Berenguer de Vilaragut fue a besarle la mano y le dio muchas gracias; y enseguida embarcó con una buena compañía de caballos y de hombres de a pie que tenía. Y se despidieron del infante y de los que con él estaban, y fueron hasta la playa de Estil; y el almirante depositó a misser Arnau y su compañía frente al castillo de Estil, y luego le dio, de parte del señor infante, los mencionados diez caballos para su servicio y el de los otros barones que con él estaban, parientes suyos, y las armaduras propias y las de los caballos de su propiedad. Y cuando misser Arnau y los otros vieron esta cortesía, dijeron:

- Ah, Dios! ¿Qué piensa el papa y los cardenales, que no hacen al rey de Aragón y a sus hijos señores de todo el mundo?

Y dieron muchas gracias al almirante, y le rogaron que los encomendase a la gracia del señor infante; y que tuviese por seguro que, por su bondad, no irían contra él en ningún lugar, mientras estuvieran vivos.

Y así, dejaremos estar a misser Arnau de Avella y a sus compañeros, que regresan a Nàpols, donde encontrarán al príncipe dolorido y triste por lo que les había sucedido a los condes; y todavía le redobló la tristeza cuando misser Arnau le hubo narrado como había sido apresado, y lo que el infante había hecho.

- Ah, Dios! - dijo el príncipe -, misser Arnau, más le valdría al rey Carles, nuestro padre, que esta situación se arreglase! Que si continuamos con esta guerra, lo veo todo perdido.

Ahora hablaré del almirante, que regresó a Messina. Y En Vilaragut partió con doce galeras y dos leños armados y dos barcas armadas. Y dejaré de hablar de En Vilaragut, y volveré a hablar del señor infante En Jacme.


NOTAS


538. Gregal. Viento que viene de entre levante y tramontana (viento de Grecia), según la división que de la rosa náutica se hace en el Mediterráneo.

539. Interpreto que se trata de una frase hecha que significa sólo con la infantería.

dissabte, 20 de desembre del 2008

Crònica de Ramon Muntaner (CI)

Muntaner, en la voluntat de exposició total que l'anima, torna uns dies enrere, per dir-nos què està passant a Barcelona.


CI


Una vez madona la reina y los infantes hubieron zarpado de Barcelona, el señor rey de Mallorca (508) todavía permaneció ocho días más, con el señor rey de Aragón y con los ricoshombre y barones; y transcurridos ocho días, el señor rey de Mallorca se despidió del señor rey de Aragón, y volvió a Perpinyà; y fueron con él el conde de Empuries y En Dalmau de Rocabertí, que son vecinos suyos. Y luego que hubieron marchado, también se fueron todos los ricoshombre de Catalunya y de Aragó. Y el señor rey permaneció en Barcelona, ya que había decidido no partir hasta no tener noticias de madona la reina y de los infantes. Y se cumplió tal como ya habéis escuchado antes, cuando tuvo noticias a través de los dos leños armados; de modo que escribió inmediatamente al señor rey de Mallorca, y a todos los ricoshombre de su reino y a las ciudades y a las villas, para que hiciesen procesiones y alabasen a Dios.

NOTAS


508. Recordem que es tracta del germà menut de Pere, Jaume II de Mallorca