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1 Libro = 1 Euro ~ Save The Children

traductor

Charles Darwin quotation

Ignorance more frequently begets confidence than does knowledge: it is those who know little, and not those who know much, who so positively assert that this or that problem will never be solved by science

Jean-Baptiste Colbert quotation

L'art de l'imposition consiste à plumer l'oie pour obtenir le plus possible de plumes avec le moins possible de cris

Somebody quotation

El miedo es la via perfecta hacia el lado oscuro. El miedo lleva a Windows, Windows a la desesperacion, esta al odio hacia Bill Gates y ese odio lleva a LINUX

Vares Velles

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Al Tall

Això és Espanya (vara seguidilla) per Al Tall

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dilluns, 18 de maig del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CCXLVII)

Vespra de Sant Bartomeu, 23 d'Agost de 1310. La retirada de les tropes castellanes ha deixat lliure l'exèrcit de Granada que ataca els catalans que setgen Almeria. Com sol ocórrer en aquesta crònica, el fracàs queda convertit en triomf i la treva amb Granada en aliança.


CCXLVII


Y un día, víspera de Sant Bartomeu (1001), sucedió que los moros, todos cuantos había en el reino de Granada, se reunieron contra el señor rey de Aragó, por culpa del rey de Castilla, que levantó el cerco que mantenía, sin hacérselo saber antes al señor rey de Aragó. Y cometió gran falta el rey de Castilla no haciéndole saber al señor rey de Aragón, que alzaba el sitio, y puso en gran peligro al señor rey de Aragón, quien fue sorprendido por tanta gente como se le venía encima, cosa que él no podía sospechar; y así todo el ejército de Granada vino, la víspera de Sant Bartomeu, contra la hueste del señor rey de Aragón. Y el señor rey de Aragó vio este tan gran ejército, y se asombró sobremanera, pero no desmayó ni un ápice, sino que dispuso que el señor infante En Ferrando se situase frente al esperonte (1002) de la ciudad de Almería, para que si alguien salía de la ciudad con el ánimo de atacar a los sitiadores mientras éstos se combatían con los sarracenos, el señor infante lo pudiese impedir. Y quiero que sepáis que era la parte más peligrosa que había; y por eso el señor infante aceptó defender aquel lugar, porque era la parte más difícil, ya que de otra forma no lo hubiese aceptado.

¿Qué os diré? Cuando el señor rey estuvo listo con todas sus mesnadas para enfrentarse con la hueste de los sarracenos, salió del interior de Almería, por el esperonte, con agua de mar hasta la cintura, un hijo del rey de Godix (1003), con cuatrocientos hombres de a caballo y mucha gente a pie. Y se dio la alerta en las tiendas; y el señor infante, muy bien preparado, con su compañía, salió a combate con toda su compañía y con su caballería de forma muy ordenada. Y en cuanto los moros hubieron franqueado el esperonte, el hijo del rey de Godix que era uno de los mejores caballeros del mundo y un gran hombre, llegó el primero, gritando, con la azagaya en la mano: -Ani ben i soltan-, que otra cosa no decía. Y el infante En Ferrando preguntó:

-¿Qué dice?

Y los traductores que se encontraban cerca le dijeron:

- Señor, dice que él es hijo de rey-

Respondió el señor infante:

- Y yo, hijo de rey!

Y espoleó contra él; y antes de que se le pudiera acercar, ya había matado con su lanza a más de seis caballeros, y había roto la lanza. Y luego echó mano de la espada, y espada en mano se abrió sitio hasta que llegó al que gritaba que era hijo de rey; y aquel, en cuanto lo vio llegar y conoció que era el infante, fue contra él, y con la espada, le dio tal mandoble, que le echó en tierra el primer cuartel del escudo; y fue un mandoble asombroso. Y gritó:

- ¡Ani ben e soltan!

Y el señor infante le dio tal golpe en la cabeza, que hasta los dientes le hundió, con lo que cayó muerto a tierra. Y acto seguido los sarracenos se dieron por vencidos; y aquel que pudo regresar por el esperonte salvó la vida, que el resto todos murieron. Y así fue como el señor infante se enfrentó a los de la ciudad.

Y mientras se oía aquel griterío en el esperonte, los moros de la hueste se prepararon para atacar, y el señor rey quiso espolear. Pero En Guillem d'Angleola y N'Asbert de Mediona descabalgaron, y tomaron por el freno el caballo del señor rey, y le dijeron:

- Señor ¿qué hacéis? No os mováis, que la vanguardia hará bien su trabajo.

Y el señor rey tenía tales ansias de atacar, que por poco no le estalla el corazón; y os digo que si no fuera porque él personalmente había nombrado a aquellos dos ricoshombre, junto con otros, como caudillos, no se lo hubiera permitido; pero ya no podía hacer otra cosa.

Y la vanguardia atacó a los moros, y los derrotaron. Y posiblemente hubieran podido entrar aquel día en Granada, y exterminar a toda su caballería; pero por temor de fracasar en el asedio, no fuera cosa que acudiesen de otra parte aquel día, suspendió la persecución, no sin que antes murieran un sinfín de moros de a caballo y de a pie, que fue la mayor hazaña que nunca se hiciese, y la mayor derrota. Así que desde aquel día en adelante, los moros temieron de tal forma a los cristianos que no se atrevían ni a verlos. ¿Qué os diré? El señor rey regresó con toda su gente, con gran alegría y contento, a las tiendas, donde encontró al señor infante En Ferrando que había hecho tales hazañas que ni Rotlan las hubiera hecho. Y al día siguiente celebraron la fiesta del bienaventurado sant Bartomeu apóstol.

Y cuando el rey de Granada hubo contemplado la maravilla que el señor rey de Aragó, y sus gentes, habían hecho, se tuvo por perdido, ya que nunca hubiera podido imaginar tanto esfuerzo y bondad como en ellos residía. Y escogió a sus embajadores y los mandó al señor rey de Aragó, enviándoles a pedir y rogar que le levantase el sitio, ya que se les venía encima el invierno, y bien podía ver que lo que hacía lo hacía por gentes que no lo valían (que los castellanos habían levantado el sitio, para que él perdiese la vida), y que aquella conquista no le iba a servir de nada. Y así, le rogaba que le pluguiese pactar treguas con él, y le ofrecía que siempre le apoyaría en la guerra, contra todos sus enemigos, y que en su honor, liberaría todos los cautivos cristianos que obraban en su poder, que eran gran cantidad.

Y cuando el señor rey hubo escuchado este mensaje, convocó a su consejo, y les explicó lo que el rey de Granada le había enviado a decir; y recibió el consejo de regresar a su tierra, principalmente por tres razones: la primera, por el invierno que se les echaba encima; la segunda por la gran traición de los castellanos; la tercera, por los cautivos cristianos que se le entregaban, que eran más gente que si dos ciudades como Almería hubiese capturado. Y así se acordó, y se firmó la tregua; y el señor rey hizo reunir a toda su gente con todas sus pertenencias, y regresaron quien por mar, quien por tierra, al reino de València. Y así podéis ver cuan dispuesto estaba el señor rey de Aragón para acrecentar y multiplicar la santa fe católica, que en aquella conquista, que no era suya, fue a mantener un asedio; que estad seguros que si el reino de Granada perteneciese a su conquista, mucho tiempo ha que estaría en manos de los cristianos.

Y cuando esto acabó y el señor rey hubo regresado al reino de València, el señor infante En Ferrando con sus gentes y sus galeras regresó al Rosselló, con el señor rey su padre, quien sintió gran alegría cuando lo vio, sobre todo por lo bien que se había comportado en todas las cosas.

Ahora dejaré de hablar del señor rey de Aragó, y volveré a hablar del señor rey de Sicília.


NOTAS


1001. San Bartolomé, 24 de agosto de 1310.

1002. Esperonte. Obra en ángulo saliente que se hacía en las cortinas de las murallas y a veces en las riberas de los ríos.

1003. Guadix

diumenge, 17 de maig del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CCXLVI)

Anys 1309 i 1310, aliança entre Aragó i Castella contra el regne de Granada. Mentre Fernando IV de Castilla ataca Algeciras, Jaume II d'Aragó, el Just, atacarà Almeria. Com veurem al següent capítol, l'expedició acabarà sent un fracàs. Segons Muntaner per la retirada dels castellans, als que tatxa de deslleials.


CCXLVI


En cuanto el señor rey En Jacme hubo hecho y firmado la paz, decidió que puesto que se encontraba en paz con todo el mundo, iría contra los sarracenos, a saber, contra el rey de Granada, que le había roto las treguas cuando el rey de Castilla le falló. Y quiso vengarse de todo ello; y pactó con el rey de Castilla que todos fuesen contra el rey de Granada de la siguiente forma: el rey de Castilla con su ejército sitiaría Altzehira d'Alhadre (999), y el señor rey En Jacme d'Aragon iría a sitiar la ciudad de Almería. Y así se dispuso, y se firmó por cada uno de ambos reyes, para que esto se cumpliese en un día determinado, de modo que nadie pudiese abandonar la guerra ni el cerco sin el consentimiento del otro. Y esto se dispuso de esta manera, sabiamente, para que el rey de Granada tuviese que repartir a su gente en dos frentes.

Y así se cumplió; y el rey de Castilla se dispuso a sitiar Altzehira d'Alhadre, y el señor rey de Aragón la ciudad de Almería, que es una muy buena ciudad. Y el sitio duró nueve meses, sostenido por el señor rey de Aragó, con trabucos y almajaneques, y todas las armas e ingenios que se utilizan en un asedio; puesto que el señor rey de Aragó acudió muy bien preparado, con muchos ricoshombre y barones de Catalunya y Aragón. Y entre otros, vino con él el infante En Ferrando (1000) de Mallorques, muy ricamente preparado, con cien caballos armados y muchos hombres de a pie, y con galeras y leños que transportaban los caballos, y provisiones, y compañías y trabucos; ya que el señor rey de Mallorca quiso que acudiese en ayuda del señor rey de Aragón bien pertrechado de todo lo necesario, tal como quien era personalmente, uno de los mejores caballeros del mundo; y bien lo demostró en todas las lides que a sus manos llegaron durante el asedio; que entre otras cosas, tres veces luchó con los moros, y con todo el mundo realizaba caballerías el infante En Ferrando.


NOTAS


998. Fernando IV de Castilla el Emplazado.
999. Algeciras. Su nombre árabe: Al-Yazirat al-Hadra
1000. Se trata del infante Ferran de Mallorca al que, en capítulos anteriores, hemos visto desistir del mando de la Companyia por su enfrentamiento con Bernat de Rocafort. Nos encontramos, por tanto, en el momento en que ha conseguido ser liberado de su prisión en Nápoles.

dissabte, 16 de maig del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CCXLV)

Muntaner reprén la història de les guerres peninsulars amb la pau de Torrellas, 1304, per la que els territoris de la vora dreta del Segura, inclosa Múrcia, passen a mans castellanes, mentre que la vora esquerra i el senyoriu de Villena s'incorporen al regne de València.


CCXLV


Una vez que el señor rey de Aragó (994) hubo arrebatado el reino de Murcia al rey En Ferrando de Castilla, hijo del rey don Sanxo, y había hecho que el señor infante En Pere y otros corrieran gran parte de Castilla, los de Castilla vieron que la guerra de Aragón no les era favorable (especialmente don Enric (995), que era muy viejo y sabio), y trataron la paz con el señor rey de Aragón. De forma que la paz (996) se pactó de la siguiente manera: el hijo mayor del señor rey de Aragó, llamado infante don Jacme, debía tomar por esposa a la hija del rey don Ferrando en cuanto tuviese la edad, e inmediatamente la libraron al señor rey de Aragó, quien hizo que se criara en Aragó; y el señor rey de Aragó devolvió el reino de Murcia al rey don Ferrando, salvo aquello que pertenecía a su conquista, y que el señor rey En Jacme, su abuelo, había dado en dote, con una hija suya, a don Manuel (997), hermano del rey don Alfonso de Castilla. Y al morir aquella dama sin hijos la tierra debía retornar a poder del señor rey de Aragó; y por la gran amistad que el rey En Jacme tenía con el rey don Alfonso, su yerno, y con el infante En Manuel, que también había sido su yerno, se la dejó conservar a don Manuel. Y ahora el señor rey de Aragó la quiso recobrar, y gran razón y derecho tenía para ello; de modo que con estas paces lo recobró, a saber, Alacant, Elx, Asp, Petrer, el valle d'Etla y de Noetla, y la Mola, Crivileny, Favanella, Callosa, Oriola, Guardamar.

NOTAS


994. Jaume el Just, hijo d’Alfons el Franc y nieto de Pere el Gran.

995. Se trata del infante Enrique de Castilla y León, el Senador, hijo de Fernando III el Santo y posible autor del Amadís de Gaula.

996. Sentencia arbitral de Torrellas de 1304 por la que el límite de Castilla retrocede a la margen derecha del Segura, incluyendo la ciudad de Murcia.

997. Se trata del infante don Manuel, padre del infante don Juan Manuel el autor de Lucanor. El territorio de que habla es el correspondiente al señorío de Villena.

dissabte, 21 de març del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CLXXXIX)

Agost de 1296. Mor l'infant Pere durant el setge de León. El front occidental contra Castella, per tant, ha quedat escapçat.


CLXXXIX


Y en cuanto hubo regresado al reino de València, le llegaron noticias de que el infante En Pere, su hermano y En Guillem d'Angleola, habían muerto de enfermedad durante el sitio del Lleó . Y el señor infante en su agonía hizo tal como correspondía a buen cristiano, puesto que recibió muy devotamente todos los sacramentos de la santa Iglesia, como buen cristiano y limpio y puro que era, ya que nunca conoció carnalmente a mujer, salvo a madona Guillema de Montcada, su esposa. Y cuando abandonó esta vida, tuvo tan buen fin como ningún cristiano del mundo pudiese tener; y rogó a todos que no se le hiciese luto hasta que la hueste hubiese regresado a Aragón con su cuerpo, y que enterraran al citado En Guillem d'Angleola a sus pies, ya que en vida y en muerte le había sido siempre excelente compañero. Y así la hueste levantó el sitio del Lleó, y con el cuerpo del señor infante y de En Guillem d'Angleola, regresaron a Aragón. Y cuando llegaron a Aragón y el señor rey lo supo, quedó muy apenado de su muerte, y le rindió los honores tal como un buen señor debe hacer con su querido hermano; y el señor infante fue muy llorado por todas las gentes. Dios por su merced acoja su alma, tal como la de un buen señor justo y recto.

Ahora dejaré de hablaros del señor rey de Aragón, y volveré a hablar de los hechos de Sicília.


NOTAS


794. El infante Pere muere en agosto de 1296 en Tordehumos, Valladolid. Tenía 21 años.

divendres, 20 de març del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CLXXXVIII)

Avui Muntaner ens conta la reconquista, (i en van dues?, tres?) d'Alacant per les tropes catalanes.

Fem una mica d'història.

El regne de Múrcia pertanyia, d'acord amb un repartiment fet entre els regnes cristians de la península a Castella. Però el regne cristià de València, creat per Jaume I, no podia ser estable amb Múrcia en mans musulmanes. Així que Jaume I conquista Múrcia per compte de Castella i li la dóna a Alfons X.

Però ni Alfonx X, ni Sanxo el Bravo seran capaços de mantindre-la, així que torna a caure en mans musulmanes, i el fill de Jaume, Pere el Gran, torna a conquerir-la, posant com a condició el reconeixement castellà del seu dret a la part nord (l'actual Alacant)

I ara Jaume II, fill de Pere i net de Jaume I, davant del desafiament de Ferran IV, fill de Sanxo i net d'Alfons X, torna a la càrrega per fer valer els seus drets. Aquest cop serà ja el definitiu. Però Alacant (la millor terreta del món), ja sempre conservarà la dualitat (Alacant a part) entre la seua fidelitat a València i la seua estimació per Múrcia.

Molt interessant el càstig pòstum a Nicolau Peris, alcaid del castell d'Alacant, per no haver sabut defendre'l. El motiu no és haver perdut, sinó no haver emprat correctament els diners rebuts del seu rei a la defensa del castell. Corrupció li diem ara.


CLXXXVIII


Y el primer lugar del reino de Murcia a donde llegó fue a Alacant, y combatió la villa y la tomó; y luego subió al castillo, que es uno de los más bellos castillos del mundo, y empezó a combatirlo tan duramente, que el señor rey, en persona, subió montaña arriba con muchos caballeros de a pie, hasta la puerta del castillo; y un poco alejado de la puerta había un trozo de muralla que era fácil de derruir, y por aquel lugar, a fuerza de armas, invadieron el castillo. Y estad ciertos que el señor rey, en persona, hubiera sido el primero en entrar, de no ser por un caballero de Catalunya, bueno y experto, llamado En Berenguer de Puigmoltó, que tiró del señor rey y gritó:

- Ah, señor! ¿Qué es esto? Dejadnos entrar primero.

Y el señor rey no lo quiso escuchar, sino que se puso delante; y el citado En Berenguer de Puigmoltó saltó adelante, y otro caballero. Y los de dentro se defendieron, de modo que los dos caballeros hubieran muerto de no ser por el señor rey. Que con la espada en la mano y el escudo abrazado, saltó dentro, y fue el tercero que entró.

Y cuando el señor rey estuvo dentro, y En Berenguer de Puigmoltó y el otro vieron al señor rey a su lado, empezaron a esforzarse, y el señor rey se les puso delante con el escudo; y un caballero que estaba dentro, camarada de En Nicolàs Peris (que era alcaide del castillo), que era grande y valiente, lanzó una azcona montera, que tenía en la mano, contra el señor rey, y le dio tal golpe en el primer cuartel del escudo, que más de medio palmo lo traspasó. Y el señor rey que era joven y ágil, saltó hacia delante y le dio tal mandoble en medio de la cabeza con su espada, que no le sirvió de nada la malla que vestía, ya que lo hendió hasta los dientes; y luego le sacó la espada de la cabeza, y atacó a otro, cuyo brazo, con todo el hombro, fue a parar a tierra. ¿Qué os diré? El señor rey, con su propia mano despachó a cinco en aquel lugar.

Y mientras tanto iban llegando las gentes y entraban por aquel boquete, y En Berenguer de Puigmoltó no se separaba del señor rey, e igual que él realizaba lances de armas que eran una maravilla. ¿Qué os diré? Que con la mucha caballería que había entrado en pos del señor rey, fue el señor rey a la puerta del castillo, donde se encontraba En Nicolàs Peris, el alcaide, con su espada en la mano derecha y las llaves del castillo en la mano izquierda, y allí se defendió, pero de poco le valió su defensa, que acabó despedazado. Y así se tomó el castillo, que es uno de los reales castillos del mundo.

Y cuando hubo sido tomado el castillo, el señor rey ordenó que el alcaide no fuera enterrado en cementerio, sino que lo declaró malvado y lo hizo echar a los perros. Por lo que, en verdad, señores que oís este libro, cuidaos cuando amparéis castillos en nombre de señor, que quien castillo ampara en nombre de señor, lo primero que debe conseguir es salvar el castillo para su señor, y la otra, que pueda salir siempre con honor suyo y de su linaje. Y no lo hacen así muchos de los que ahora reciben castillos, sino que lo primero que piensan es: "Tanto gano por guardar el castillo, así que encontraré un escudero que me lo mantenga, y me sobrará tanto al año". Por lo que quienes esto piensan tienen loco pensamiento; porque son muchos los caballeros, y otros buenos hombres, que han sido muertos o vencidos, y sus señores los han dado por traidores. Y este caballero, alcaide de Alacant, llamado Nicolàs Peris, murió y lo defendió mientras se mantuvo con vida, él y los que con él combatían, pero como no tenía tanta guarnición como debía, y cobraba del rey de Castilla, y no había invertido en obra todo lo que anualmente cobraba del rey de Castilla, por esto fue considerado traidor. Y así os digo que uno de los grandes peligros del mundo es tener castillo en nombre de señor, por gran paz que haya; que siempre llega un día o una noche que nadie piensa que llegará.

Y así, cuando el señor rey hubo tomado el castillo, lo encomendó a En Berenguer de Puigmoltó, e hizo muy bien, ya que le había servido muy bien. Y luego fue a la villa; y En Ramon Sacoma, y En Jacme Bernat y En Saverdum, que eran de los mejores de Alacant, con todos los otros prestaron juramento y homenaje al señor rey. Y se rindieron a él en la villa de abajo, cuando vieron que el castillo se había perdido, y comprendieron que no podían mantenerse ya dentro de la villa vieja; que ciertamente, si el castillo no hubiera sido capturado, ellos nunca se hubieran rendido al señor rey. Por lo que Dios y el rey de Castilla y todo el mundo los debe tener por excusados; y el rey de Castilla, cuando lo supo, los dio por buenos y leales, y dio por traidor a En Nicolàs Peris, tal como el señor rey de Aragó había hecho; y reconoció que el señor rey había actuado como buen señor y caballeroso, cuando lo declaró malvado y felón.

Y cuando el señor rey hubo ordenado Alacant, fue a Elx, y puso cerco a Elx, y disparó con trabucos. Y mientras mantenía el sitio, conquistó todo el Vall d'Etla y de Noetla, y Nampot (787), Asp, Petrer, la Mola (788). Y tomó Criveleny (789), cuyo arráez (790) acudió a él y se hizo su hombre y su vasallo. Y luego capturó Favanella (791), Callosa y Guardamar. ¿Qué os diré? Tanto tiempo mantuvo el cerco sobre Elx, que la tomó, y se le rindió. Y luego tomó Oriola y su castillo, que le rindió Pero Roís de Sant Cebrià que era su alcaide, el cual se lo rindió cuando vio que había sido tomada la villa de Oriola; y tuvo sobradas razones para rendirle el castillo antes de ser atacado, ya que éste es uno de los más reales de Espanya; y podéis comprender que aquel caballero hizo gran bondad y cortesía, rindiendo dicho castillo al señor rey. Y luego tomó el castillo de Muntagut (792), y la ciudad de Murcia, y Cartagénia, y Llorca, y Molina y muchos otros lugares, los cuales es cierto que en su mayor parte pertenecían al señor rey y debían ser del señor rey por justo título, según ya antes habéis tenido ocasión de oír, cuando se ha hablado de la conquista del reino de Murcia.

Y una vez el señor rey hubo tomado la ciudad de Murcia y la mayor parte de su reino, fortificó estas tierras, y les dejó como procurador al noble En Jacme Pere (793), su hermano, con muy buena caballería que dejó con él, y regresó al reino de Valencia.


NOTAS


787. Montfort. Vinalopó Mitjà. Alicante.

788. Antiguo castillo en el municipio de Novelda. Vinalopó Mitjà, Alicante.

789. Crevillent. Baix Vinalopó. Alicante.

790. Arráez. Caudillo o jefe árabe o morisco.

791. Abanilla. Murcia.

792. Monteagudo. Murcia.

793. Jaume Pere (o Jaime Pérez) hijo natural de Pere el Gran con Maria Nicolau. Fue señor de Sogorb.

dijous, 19 de març del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CLXXXVII)

Com era d'esperar arran del desafiament de Ferran IV el Emplazado, torna la guerra amb Castella. Jaume II encomana el seu germà menut, l'infant Pere el front occidental, mentre que ell assumeix el front meridional.


CLXXXVII


Cuando el señor rey de Aragón se enteró de los desafíos que el rey de Castilla le había enviado, le entró gran vergüenza, y dijo que era preciso que lo hiciese arrepentirse; y ordenó al señor infante En Pere que se preparase con mil caballos armados y con cincuenta mil hombres de a pie, y entrasen nueve jornadas en Castilla, por Aragó, y el señor rey entraría por el reino de Murcia asimismo con un gran ejército. ¿Qué más nuevas os podría dar? Que tal como el señor rey lo dictó, así se cumplió; que el señor infante En Pere entró con mil hombres armados a caballo, entre catalanes y aragoneses, en Castilla, y con cincuenta mil almogávares; y entró hasta nueve jornadas en Castilla, y sitió la ciudad del Lleón (786), a la que disparó con sus trabucos.

Ahora dejaré de hablar del señor infante, que tiene sitiada la ciudad del Lleón, que está en el interior de Castilla a ocho jornadas largas de Aragó, y volveré a hablar del señor rey de Aragó, que entra por el reino de Murcia, con gran cantidad de gente, por mar y por tierra.


NOTAS


786. León.

dimecres, 18 de març del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CLXXXVI)

Malgrat els esforços del nou rei d'Aragó, Jaume II, sembla que la pau, per unes coses o per altres, es resisteix a arribar.

I això que ell continua complint amb les clàusules del tractat d'Anagni.

Avui veiem com li torna les illes al seu oncle, Jaume II (quin embolic de noms) de Mallorca.

Però el seu sogre Carles el Coix no està gens content amb el seu germà Frederic II de Sicília que s'ha quedat amb els seus dominis italians que esperava que l'església li retornés.

I Ferran IV de Castella i Lleó, fill de Sanxo el Bravo, reinicia hostilitats contra Aragó, segurament creient que Jaume és un rei tou.


CLXXXVI


Cuando el señor rey de Aragón vio que estaba en paz con todo el mundo, pensó que sería bueno devolver las islas de Mallorca y de Menorca y de Ivissa al señor rey de Mallorca, su tío. Y como ya os he contado, el señor rey de Aragón fue a ver al papa a Roma, una vez firmadas las paces, y el papa y los cardenales le hicieron mucho honor, y todos los romanos; e incluso se le hizo mucho honor en Génova y en Pisa. Pero sin embargo no pudo conseguir establecer la paz entre el rey Carles y el rey de Sicília, su hermano, durante aquel viaje; de modo que regresó a Catalunya, tal como ya os he dicho antes.

Y luego, más adelante, el señor rey de Aragó envió mensajeros al almirante, a Sicília, para que acudiese a Catalunya y el almirante inmediatamente vino a él. Y no pasó mucho tiempo que el señor rey, con gran flota, partió de Catalunya para ir a visitar al papa, y tratar de una vez por todas de la paz del señor rey de Sicília y del rey Carles. Y cuando todo estuvo listo zarparon desde Palamós. Y envió a decir al señor rey de Mallorca, su tío, que lo esperase en Coblliure, que él se vería con él; y el señor rey de Mallorca acudió enseguida. Y el señor rey partió de Palamós con ciento cinco galeras, y en las Parades de Coblliure se entrevistó con el señor rey de Mallorca, su tío; y en aquella entrevista se hicieron grandes fiestas el uno al otro. Y el señor rey de Aragón le devolvió las islas de Mallorca y de Menorca y de Ivissa; y reafirmaron su paz y su amor como de padre e hijo; lo que alegró mucho a todos los que los querían bien. Y el señor rey dejó en su lugar al noble En Ramon Folc y al noble En Bernat de Sarrià, para que le devolviesen las islas en su nombre; y así se hizo y se cumplió. Y el señor rey fue e hizo todo lo posible en aquel viaje para que hubiera paz entre el rey Carles, su suegro y el rey de Sicília, su hermano, pero no lo pudo conseguir, de modo que regresó a Catalunya, de lo que sus gentes tuvieron gran alegría al ver que Dios lo había devuelto sano y vivo, a él y a madona la reina.

Y así dejaré de hablaros de los hechos de Sicília, y volveré a hablar del rey don Ferrando de Castilla, que mal aconsejado, desafió al rey de Aragón, poco tiempo después de que este firmara la paz con el rey Carles. Y algunos dirán: "¿Cómo es que En Muntaner relata estos hechos tan por encima?" Y si así me lo dijeran, yo contestaría que hay preguntas que no tienen respuesta (785).


NOTAS


785. Parece como si Muntaner se hubiera cansado de relatar las continuas guerras hispanas y quisiera abreviar para narrar las (sus) aventuras de La Compañía en Grecia, donde la información es absolutamente de primera mano. De todas formas, en los próximos capítulos narrará las incursiones en Castilla, y la conquista e incorporación al reino de València de la zona norte del reino de Murcia, buena parte de lo que actualmente es la provincia de Alacant.

dilluns, 16 de març del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CLXXXIV)

I aquí Muntaner ens conta com, feta la llei, feta la trampa. Ell complirà estrictament el tractat d'Anagni, desemparant totes les places i castells que posseïa. Això sí, sense avisar l'església de les seues intencions, ni cedir-les a ningú.

Així que, en bona llei (però molt em tem que no dreta llei), una plaça desemparada pot passar al poder del senyor que l'empare, sobretot si és amb l'acord dels ciutadans.


CLXXXIV


Y el señor rey de Aragón envió mensajeros a Sicília, a En Ramon Alemany, que era el maestro justiciero de todo el reino, y a En Vilaragut, que era maestro portulano (782), y luego a todos los otros, que desamparasen cuantos castillos y ciudades y villas tuviesen en Sicília, y en Calabria, y en las otras partes del reino, pero que se guardasen de librar a nadie ningún castillo, y en cuanto hubieran desamparado el castillo, que pregonasen a la puerta del castillo, con las llaves en la mano:

-¿Hay alguien en nombre del santo padre apostólico que quiera recibir este castillo en su nombre y en el de la santa iglesia?

Y habían de gritar esto tres veces, y si no aparecía nadie que lo quisiera amparar ni recibir, que dejasen las puertas abiertas, y las llaves en el cerrojo, y se marchasen. Y así se cumplió y se hizo, sin que en ningún momento compareciese ningún hombre del santo padre ni de la santa romana Iglesia. Y así se marcharon, y en cuanto se marchaban, las gentes del lugar se apropiaban del castillo o del lugar, en nombre del infante En Frederic. Y así desampararon, En Ramon Alemany, y En Vilaragut, y todos los otros representantes del señor rey de Aragón, toda Sicília; y embarcaron en sus naves y galeras, y regresaron a Catalunya ante el señor rey quien los acogió muy bien compensando a cada uno de ellos por lo que habían abandonado en Sicília, y le plugo lo que habían hecho. Y de este modo el señor rey de Aragó cumplió todos sus acuerdos de paz, sin fallar en nada; cosa de la que la santa Iglesia y el papa se tuvieron por muy contentos y satisfechos.

Y así, dejaré de hablaros del señor rey de Aragón, y volveré a hablaros del señor infante En Frederic, su hermano.


NOTAS


782. Portulano. Oficial de la administración de los puertos.

diumenge, 15 de març del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CLXXXIII)

Jaume II d'Aragó casa el seu germà Pere. Més festes.


CLXXXIII


Y mientras el señor rey se iba solazando con madona la reina por sus reinos, el señor infante En Pere no se separaba de madona la reina; por lo que madona la reina rogó al señor rey que le buscase honor a su hermano el infante En Pere, y que le diese con qué poder mantener honrada casa, y así mismo que le buscase mujer, la que por su condición le tocase. Y el señor rey, obedeciendo sus ruegos, lo heredó muy honradamente, y le dio por esposa una de las más honradas doncellas, aunque no fuese hija de rey, que había en Espanya, a saber, madona Guillema de Montcada, hija de En Gastó de Biern, persona de gran riqueza; ya que poseía, sólo en Catalunya, entre buenos castillos y villas y otros lugares, trescientas caballerías. De forma que se celebraron muy honrados y buenos esponsales a los que asistieron el señor rey y madona la reina. Y el señor infante En Pere con madona Na Guillema de Montcada fueron solazándose por los reinos.

dissabte, 14 de març del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CLXXXII)

El tractat d'Anagni, tan laboriosament preparat, és signat per totes les parts. Boda de Jaume i Blanca.


CLXXXII


Y cuando la corte fue reunida, el señor rey celebró consejo con sus barones, prelados y caballeros, ciudadanos y villanos; y al fin fue otorgada la paz con las condiciones que antes habéis escuchado. Y los mensajeros regresaron al rey Carles y al cardenal a los que encontraron en Montpestller, y firmaron todas las paces. E inmediatamente, todos juntos, con la infanta madona Blanca, a la que condujeron muy honradamente, y bien acompañada, acudieron a Perpinyà; y en cuanto llegaron a Perpinyà, el señor rey de Aragó acompañado del infante En Pere y de muchos honrados caporales de Catalunya y de Aragón, se dirigieron a Gerona. Y el señor rey envió al noble En Bernat de Sarrià, tesorero suyo y consejero, a Perpinyà, con todo los poderes para que firmara todas las paces y el matrimonio, y para que viese a la doncella. Y cuando dicho noble llegó a Perpinyà, fue muy bien acogido por el rey Carles, y por el señor rey de Mallorca, y por todos; y cuando contempló a la doncella, quedó muy satisfecho, de modo que inmediatamente firmó en nombre del señor rey de Aragón todos los acuerdos, tanto los de las paces como los del matrimonio.

Y una vez hecho esto, el señor rey de Aragón dio órdenes a Siurana, y le trajeron a los hijos del rey Carles y a los otros rehenes; y cuando llegaron a Gerona, el señor rey, junto con ellos y con toda su caballería, y acompañado de cuantas damas y doncellas honradas había en Catalunya, se dirigió a Figueres. Y por otra parte, el rey Carles, y el cardenal y la doncella y toda la otra gente que con él venía, acudieron a Peralada; y se alojaron, él y su compañía, entre Peralada y Cabanes, y en el monasterio de Sent Feliu. Y el señor rey envió al rey Carles a sus hijos y al resto de los rehenes; y el señor infante En Pere los acompañó hasta que llegaron ante su padre. Y si nunca se vieron grandes fiestas, allí las hubo entre el rey Carles y sus hijos; y cada uno de los barones de Proença y de França hicieron otro tanto con sus hijos que habían sido rehenes y a los que habían recobrado; pero sobre todo fue grande el gozo que madona Blanca tuvo al ver a sus hermanos, y ellos a ella. ¿Qué os diré? Tanta gente había de una parte y de otra, que Peralada, y Cabanes, y Sent Feliu, y Figueres, y Vilabertran y el Far, y Vilatenim, y Vilasèquer, y Castelló d'Empúries, y Vilanova, y toda aquella región estaba llena de gente a rebosar. Y el señor rey de Aragón hacía dar ración cumplida de todo a todo el mundo, tanto a extraños como a parientes. Y el solaz y la diversión se aposentaron entre ellos, y el señor rey de Aragón fue a visitar al rey Carles y a la infanta su esposa; y el señor rey le puso la corona en la cabeza, la más rica y bella que nunca reina alguna llevara sobre su cabeza; y desde aquel momento en adelante se la llamó reina de Aragón. ¿Qué os diré? Muchas fueron las joyas que mútuamente se regalaron; y se dispuso que, con la gracia de Dios, oyesen misa en el monasterio de Vilabertran, y que celebrasen su boda; y el señor rey hizo construir una casa de madera, la más bella que nunca se hubiese hecho de madera. Y el monasterio es un lugar muy honrado y hermoso y bueno.

Y tal como lo hubieron dispuesto, así se cumplió: que todos acudieron al monasterio de Vilabertran, y hubo gran alegría y fiesta por muchas razones. Una por el matrimonio que en buena hora se celebró, que bien puede uno decir que nunca tan buena pareja de marido y mujer se formó en el mundo; que del señor rey puedo deciros que es el más gracioso señor y el más educado y el más instruido, y el más sabio y el mejor en armas que nunca hubiese, y uno de los mejores cristianos del mundo; y de madona la reina Blanca se puede decir, asimismo, que fue la más hermosa dama, y la más sabia y la más graciosa a Dios y a sus pueblos que nunca fuese reina alguna, y la más cristiana; que ella era fuente de gracia de toda bondad. Por lo que Dios les envió su gracia, que nunca hubo marido y mujer de ninguna condición que tanto se amasen; por lo que de ella se puede decir la frase que las gentes de Catalunya y de Aragó y del reino de Valencia le dijeron: que la llamaban "la santa reina dona Blanca, de santa paz"; que santa paz y buena ventura trajo ella a toda la tierra. Y como más adelante oiréis, tuvieron muchos hijos e hijas, quienes fueron todos ellos buenos a los ojos de Dios y del mundo.

Y una vez celebrado el matrimonio, la fiesta duró ocho días en los que permanecieron todos juntos. Y luego se despidieron unos de otros, y el rey Carles, con sus hijos, regresó. Y cuando llegó al paso de Panissars, el rey de Mallorca le salió al encuentro, y fueron a es Veló, y luego de es Veló a Perpinyà; y el señor rey de Mallorca los agasajó allí ocho días. Y en estos ocho días nació tanta familiaridad entre monsèñer Lluís, hijo del rey Carles, y el infante En Jacme, primogénito del señor rey de Mallorca, que se dice que entre ellos se juraron que cada uno haría lo que el otro; y así ambos acordaron renunciar a los reinos que les corresponderían, e ingresar en la orden de monsèñer sant Francesc (781). De modo que, al poco tiempo profesó monsèñer Lluís, hijo del rey Carles, y renunció al reino, y luego, a su pesar, fue nombrado obispo de Tolosa, y luego murió, y fue canonizado por el papa por los muchos milagros que Dios realizó a través de él, tanto en vida, como después de muerto, y hoy hay altares suyos por toda la cristiandad, y se celebra fiesta. Y lo mismo el infante En Jacme, hijo del señor rey de Mallorca, quien era el primogénito y al que le correspondía reinar, se hizo fraile menor y renunció al reino, y cuando pasó a mejor vida, existe la convicción de que es santo en el paraíso. Que quien más hace por Dios, mayor mérito parece que deba esperar; por lo que quien renuncia a un reino en este mundo por amor de Dios, es justo que tenga el reino celestial como recompensa, si continúa hasta el fin de sus días obrando bien.

Ahora dejaré estar a estos dos señores, frailes menores santos y benditos, y volveré a hablaros del rey Carles, quien se despidió del señor rey de Mallorca y regresó a sus tierras con sus hijos. Y así mismo el señor rey de Aragón acompañado de madona la reina, fue a Gerona, y de Gerona a Barcelona, y luego por todos sus reinos. Y la gloria y la alegría que había en cada una de sus tierras, no hay ni que mencionarla, que ya os la podéis imaginar; puesto que habían recuperado la paz y los sacramentos de la santa Iglesia, tales como misas y el resto de oficios, de lo que estas gentes estaban muy deseosas, qué gozo y qué alegría debían tener!


NOTAS


781. San Francisco de Asís.

divendres, 13 de març del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CLXXXI)

Corre l'any 1295. Després de moltes negociacions arriba la pau. Tractat d'Anagni.

En poques paraules:

El regne de Sicília i Nàpols, haurà de passar del poder de la casa d'Aragó a poder de l'església. A canvi, la casa d'Aragó rep els drets sobre Cerdenya i Còrsega, i s'aixeca l'excomunió sobre el rei d'Aragó i els seus súbdits.

Carles el Coix renuncia, per tant, a Sicília i cedeix el seu comtat d'Anjou al germà del rei de França a canvi dels drets d'aquell als territoris de la corona d'Aragó. Recordem que el papa anterior l'havia nomenat rei d'Aragó.

Carles el Coix retorna els seus drets, acabats d'adquirir, sobre la corona d'Aragó, a Jaume d'Aragó, a través del matrimoni de la seua filla Blanca amb aquest.

Jaume d'Aragó i el Felip de França restableixen la seua aliança, i sembla que hi hagen acords secrets pels quals Aragó ajudarà a França contra Anglaterra en el seu plet per fer-se amb la Gascunya.

Com podeu veure una pau ben elaborada i enrevesada que, ja ho comprovarem en els següents capítols, serà immediatament trencada, pel germà menut de Jaume, Frederic.

A tot això, i quasi simultaneament, mor Sanxo de Castella i Lleó. El succeïrà Fernando IV el Emplazado. Això permetrà un nou intent de pau entre Aragó i Castella i el desestiment final dels infants de la Cerda sobre els seus hipotètics drets dinàstics a Castella i Lleó.


CLXXXI


Cuando el rey Carles supo la muerte de su hijo, quedó muy apenado; y bien lo merecía, que era muy bueno y valiente. Y seguro que como buen cristiano, entendió que Dios le daba tales latigazos por permitir que hubiese guerra entre él y la casa de Aragón. De modo que decidió intentar a cualquier precio hacer la paz con el señor rey de Aragó y de Sicília; y fue al papa (776), y le dijo que le rogaba que de todas todas intentase y dispusiese que hubiese paz entre la santa Iglesia y la casa de França con el rey de Aragó, que en cuanto a él, haría cualquier cosa para alcanzarla. Y el papa respondió que hablaba con gran sabiduría, puesto que quien contemplaba el poder de Dios y cómo Dios había concedido tal poder al señor rey de Aragón, que todo el mundo hacía lo que él decía, aparte de que tenía toda Espanya a sus órdenes, e igualmente tendría de su parte al rey de Anglaterra, si se lo proponía, e incluso toda la Llengadoc, consideraría preciso de todo punto que se negociase la paz. Y así el papa hizo venir a misser Bonifaci de Calamandrana, y le ordenó que lo preparase; y él le respondió que lo haría con mucho gusto. Y el papa envió, junto con el rey Carles y con misser Bonifaci, a un cardenal que fuese a França, ante el rey, para que le rogase y aconsejase que hiciese las paces con la casa de Aragón, junto con el rey Carles, y que él estaba listo para hacer por parte de la santa Iglesia todo lo que les pluguiese. Y así el rey Carles, y el cardenal y misser Bonifaci partieron del papa y fueron al rey de França, y lo encontraron en París, y con él a monsèñer Carles, su hermano, aquel que se hacía llamar rey de Aragón.

Y cuando hubieron hablado con el rey de França y con su hermano monsèñer Carles, el rey de França respondió que mucho le placía la paz, y que aceptaría cualquier cosa que fuese honorable aceptar. Pero monsèñer Carles respondió lo contrario, y dijo que no renunciaría al reino de Aragón por nada del mundo; de modo que hubo gran discusión entre el rey Carles y él a cuenta de esto. Y al fin se avinieron de esta forma con el rey de França quien hizo de hombre bueno (777): el rey Carles le entregó a monsèñer Carles todo el condado de Anjou, que él poseía en França, y es un condado bueno y honrado (y podéis imaginar cuán honrado y bueno debe ser, cuando su padre, el rey Carles, hijo del rey de França, nacido en la casa de França, lo había heredado), y monsèñer Carles otorgó a su vez al rey Carles todo el derecho que tenía sobre el reino de Aragón, y que le había sido otorgado por el papa Martí, con el fin de que el rey Carles pudiese obrar libremente a su voluntad. Y así se cumplió, y así se hizo, porque esto era lo que fundamentalmente impedía la paz. Y que nadie diga que al rey Carles le costó poca cosa la paz que firmó con el señor rey de Aragó, como más adelante oiréis, ya que le costó el citado condado, que es una prenda muy honrada.

Y cuando acabó esto, el rey Carles y el cardenal y misser Bonifaci fueron a Proença con todo el ejército del rey de França y de monsèñer Carles, y desde Proença enviaron a misser Bonifaci a Catalunya, al señor rey de Aragón, con la embajada. ¿Qué os diría? Que tanto fueron y vinieron de unos a otros, que al fin llegaron a un acuerdo y la paz fue firmada por cada una de las partes. Y las condiciones de esta paz fueron éstas en resumen; que quien lo quisiese contar todo haría un libro mucho más voluminoso que éste. La paz fue pactada con las siguientes capitulaciones: el papa revocaba la sentencia que papa Martí había dictado contra el rey de Aragón, y absolvía al rey de Aragón, y a todos los que con él habían luchado, y a sus aliados, de todas las muertes habidas en las guerras y de cualquier cosa que hubiesen capturado y tomado, en cualquier forma, de sus enemigos, y esto en la forma más amplia que entenderse pueda; y por otra parte, monsèñer Carles de França, y el rey Carles en su nombre, renunciaba a aquella donación que se le había hecho del reino de Aragón; y por otra parte, que el señor rey de Aragón tendría paz y concordia con el rey de França y con sus aliados, y con la santa Iglesia romana y con el rey Carles; e incluso, que el rey Carles concedería por esposa a su hija, madona Blanca, hija mayor del rey Carles, al señor rey de Aragón; y el señor rey de Aragón renunciaba a todo el reino de Sicília en esta forma; el papa le concedía Sardenya y Còrsega en reparación, y éste no se encontraba obligado a rendir el reino de Sicília al rey Carles ni a la Iglesia, sino que lo desamparaba, y la iglesia lo ampararía cuando quisiera, y el rey de Aragó no estaba obligado a otra cosa; por otra parte, devolvería sus hijos al rey Carles, a los que mantenía en prisión, e igualmente los otros rehenes (778).

Y así los embajadores acudieron finalmente ante el señor rey de Aragón con tal pacto de paz, y las condiciones que ellos cumplirían y las que habría de cumplir el señor rey, tal como arriba queda dicho; y que éste convocase su consejo, ya que otra cosa no podían hacer. Y tras esto el rey hizo convocar cortes en Barcelona. Y estando en tal parlamento, el rey En Sanxo de Castilla murió de enfermedad (779), y dejó tres hijos, el primero, a quien nombró rey de Castilla, y se llamaba don Ferrando (780); otro, don Pedro; y otro, don Felip; y dejó una hija. Y cuando el señor rey supo la muerte del rey de Castilla, se entristeció mucho, e hizo celebrar funerales tal como le correspondía hacer.


NOTAS


776. Se trata de Bonifacio VIII. Este papa, de origen español, aunque nacido en Italia en Anagni, había sido nombrado tras la dimisión de su antecesor, Celestino V. Durante todo su papado asistiremos a un enfrentamiento constante con el rey de Francia. Sus sucesores, a partir de 1307, se establecerían en Avignon, como muestra de su total sumisión a la corona de la “católica” Francia que intenta substituir la influencia del Sacro Imperio Romano en el control del papado, tras la excomunión de los Hohenstaufen. Por cierto, no debemos olvidar que el infante Frederic, es un Hohenstaufen, a través de su madre Constança.

777. En el original "home bo", hombre bueno. Se trataba de una institución que ha perdurado hasta casi nuestros días, equivalente a lo que actualmente llamamos juez de paz.

778. Se trata de un buen resumen del Tratado o Paz de Anagni, firmado en dicha ciudad, el 20 de Junio de 1295, aunque, como siempre, Muntaner arrima el ascua a su sardina, para explicar el inmediato incumplimiento por parte del infante Frederic de Sicilia del tratado.

779. Sancho IV de Castilla y León, el Bravo, murió el 25 de Abril de 1295

780. Fernando IV, el Emplazado, rey de Castilla y de León. Casado con Constanza de Portugal. Durante su minoría de edad, la regente fue su madre, María de Molina.

dimarts, 10 de març del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CLXXVIII)

I continuem avançant ràpidament en el temps. Coronat Jaume II, s'ha dedicat a pacificar els regnes, no només amb els seus veïns, Castella i França, sinó en el propi interior.

Any 1294, Tortosa és pacificada i reincorporada a la corona.


CLXXVIII


Y cuando el señor rey de Aragón se hubo separado del rey de Castilla, fue distrayéndose y visitando todos sus reinos y tierras con gran alegría y satisfacción, de modo que en poco tiempo hubo conseguido paz y concordia en toda su tierra; que una vez fue rey coronado de Aragón, y de Catalunya y del reino de Valencia, ha mantenido y mantiene su tierra en paz y en concordia, que tanto de día como de noche puede uno ir cargado de dinero, y no encontrará quien le cause daño ni enojo. E igualmente puso más paz y concordia entre todos sus barones, que siempre habían solido guerrear entre ellos; y más aún prohibió que hubiese bandosidades ni en la ciudad de Barcelona ni en las otras ciudades, ni en las villas. Y en Tortosa había habido durante mucho tiempo gran enemistad entre los Garidells, y los Carbons y los Puigs; y para poder castigar esto se alió con En Guillem de Montcada, que mandaba el tercio en Tortosa, y le dio dinero, y al Temple, lo mismo. Y cuando toda la ciudad se encontró en su poder, disolvió las facciones, de grado o a la fuerza, de modo que ahora es la ciudad más tranquila que haya en Catalunya. Y lo mismo hizo en muchos otros lugares (770).

Ahora dejaré de hablaros del señor rey que va pacificando sus reinos de esta guisa, y quiero hablaros sobre la tabla redonda y el gran honor que Dios concedió al almirante, en Calataiú, cuando estaban los reyes, que fue uno de los más grandes honores que en tabla redonda Dios concedió a ningún ricohombre ni caballero.


NOTAS


770. Este episodio corresponde a la reincorporación de Tortosa a la corona en 1294. Tortosa se encontraba dividida en tres tercios, desde la reconquista, uno para los genoveses, otro para la casa de Montcada y otro para el Temple. Cuando se retiraron los genoveses, el Temple se quedó con su parte. Aquí se habla de pasada de la pacificación de la ciudad, mediante el encargo realizado a Guillem de Montcada y al Temple.

dilluns, 9 de març del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CLXXVII)

Els reis Jaume d'Aragó i Sanxo de Castella signen la pau. Paus també entre Sanxo i els infants de la Cerda que renuncien a llurs pretensions a la corona de Castella.


CLXXVII


Y el señor rey fue visitando todo Aragón, y luego se acercó a la ciudad de Valencia, y tras esto siguió visitando todo el reino. Y mientras él iba visitando sus tierras, llegaron mensajeros muy honrados del rey don Sanxo de Castilla, primo hermano suyo, y saludaron muy devotamente al señor rey En Jacme de parte del rey don Sanxo de Castilla; y éste le hacía saber que sentía una gran alegría por su llegada, y que le rogaba, como a querido primo a quien mucho amaba, que le pluguiese estar en paz con él, y que él estaba dispuesto a ayudarlo y a defenderlo contra todo el mundo, y que el rey N'Anfòs había batallado con él y lo había empujado a una situación de posible pérdida de sus reinos para dárselos a sus sobrinos, quienes no tenían tanto derecho como él (por lo que se encontraba muy asombrado), pero que le parecía que con él no existía ningún asunto pendiente. Y así, le rogaba que no continuase con lo que el rey N'Anfòs, su hermano, había emprendido, sino que pensara en la gran alianza que podría haber entre ambos.

Y el señor rey de Aragón respondió a los mensajeros muy cortésmente, como señor que ha sido y es el más cortés y más educado en todo que jamás hubo. Y les dijo que fuesen bienvenidos, y luego les dijo que el rey don Sanxo no se debía asombrar de lo que el rey N'Anfòs le había hecho, puesto que el rey N'Anfòs, como buen hijo, quería vengar el gran entuerto que le había inferido al señor rey su padre.

- Y os advierto que nos éramos de la misma intención; pero puesto que pide paz, a nos nos place que la haya.

Y los embajadores respondieron:

- Hoc, señor, con una puntualización: que se ofrece a enmendar, a vuestra petición, todo lo que él hubiese fallado al señor rey vuestro padre; y la reparación será la que vos, señor, queráis, sea en ciudades, o castillos, o villas, o aldeas, y os hará todo el honor que vos decidáis que os deba hacer

Y el señor rey respondió que ya que tan buena disposición tenía, se daba por satisfecho, y que no quería ciudades, ni castillos, ni villas ni otros lugares ya que, a Dios gracias, él poseía tales reinos y tan buenos, que no codiciaba sus tierras, y que le bastaba con que se arrepintiese de lo que había hecho; sin embargo quería que diese parte de la tierra de Castilla a sus sobrinos los dos infantes, esto es a don Alfonso y a don Ferrando, que por nada del mundo los desampararía. Y los embajadores dijeron que llevarían este mensaje.

Y así regresaron al rey de Castilla, y le comunicaron todo lo que el señor rey les había dicho, y la gran bondad y sabiduría que en él residían. Y el rey de Castilla se alegró mucho, y ordenó que regresasen a su presencia, y que se encontraba listo para hacer todo lo que ordenase. ¿Qué os diría? Que tantas veces fueron y vinieron mensajeros entre ambas partes, que al fin fue otorgada la paz por ambos; y don Alfonso y don Ferrando de Castilla que deseaban alcanzar la paz con su tío el rey don Sanxo, se dieron por satisfechos con lo que el señor rey de Aragón había logrado que les entregara el rey de Castilla, y prometieron renunciar al reino.

De modo que se concertó entrevista entre el señor rey de Aragón y el rey de Castilla, en Calataiú, que pertenece al señor rey de Aragón, y luego en Soria, que pertenece al señor rey de Castilla; y ambos se esforzaron en presentarse a la reunión lo más honradamente posible. Así que cuando el rey llegó a Calataiú con gran acompañamiento de ricoshombre, prelados, caballeros y ciudadanos, supo que el rey de Castilla se encontraba en Soria; y que había traído a la reina, y también estaban con él el infante En Joan, hermano del rey don Sanxo, y muchos otros ricoshombre. Y el señor rey de Aragón, que supo que la reina se encontraba en Soria, cortésmente y en honor de la reina quiso acudir a Soria antes de que ellos viniesen a Calataiú; y fue a Soria. Y el rey de Castilla, que supo que llegaba, le salió al encuentro a más de cuatro leguas; y allí recibió al señor rey de Aragón y a todas sus gentes con muy gran honor, y mientras permanecieron en Soria hubo gran fiesta y alegría.

Y cuando acabó la fiesta, el señor rey de Aragón quiso regresar, y rogó al rey de Castilla y a la reina que viniesen a Calataiú, y ellos le respondieron que con gusto lo harían; y de este modo, todos juntos, vinieron a Calataiú, donde el señor rey atendió todas sus necesidades, no solo las del rey de Castilla y la reina, sino las de todos lo que con ellos iban, desde el mismo día en que entraron en Aragó hasta el día en que regresaron a Castilla. Y podéis creer que de todo cuanto tenían o se pudiese imaginar, absolutamente de todo, el señor rey de Aragón hacía dar ración tan abundante a todo el mundo, que nadie se la podía acabar; y podíais ver por las plazas dar dos raciones de pan por un denario, y un lechón, o un cabrito, o un cordero, o gallinas, o avena, o pescado fresco y salado, cosas que en otro momento costarían dos sueldos, se compraban por seis denarios. Y todas las plazas estaban llenas de vendedores con todo lo que digo, de forma que todos los castellanos, y gallegos, y otras muchas gentes que habían llegado, se asombraban. Y un día comía el señor rey de Aragón en la posada del rey de Castilla con el rey y la reina, y al siguiente comían ellos con él en su posada. Así que la fiesta era tan grande que se celebraba a día completo, y era una gran maravilla contemplarlo. Y en Calataiú estuvieron juntos trece días, y en estos días se acordó la paz entre ellos, y se firmó. Y además se acordó la paz entre el rey de Castilla y sus sobrinos; y les dio tantas tierras en Castilla, que se quedaron muy satisfechos, y se lo agradecieron (que bien se lo habían de agradecer) al señor rey de Aragón, ya que de otra forma, si no hubiese sido por él, no hubieran recibido nada.

Y así, una vez pasados estos trece días en Calataiú, se separaron con gran concordia, y paz y amor. Y el señor rey de Aragón acompañó al rey de Castilla y a madona la reina de Castilla hasta que abandonaron la frontera de Aragón. Y en todas partes el señor rey atendió a todo el mundo de todas sus necesidades, tal como anteriormente os he dicho, hasta que se encontraron fuera de sus reinos; que ni un solo día pudo nadie decir que las raciones menguasen en nada, sino que crecían y mejoraban cada día. Y cuando se encontraron en la frontera de sus reinos, se despidieron los unos de los otros, con gran concordia, amor y gracia que Dios les había concedido. Y el señor rey de Castilla y madona la reina su esposa se marcharon satisfechos y alegres de la paz que habían firmado con el señor rey de Aragón, e incluso de la paz firmada con sus sobrinos; ya que habían tenido gran temor de que no les arrebatasen el reino, como hubieran hecho si el señor rey de Aragón hubiese querido; pero el señor rey de Aragón prefirió negociar entre ellos paz y amor, por los lazos familiares que los unían.

Ahora dejaré de hablar del rey de Castilla, y volveré a hablaros del señor rey de Aragón y Sicília.

diumenge, 8 de març del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CLXXVI)

Arribada de Jaume II a Barcelona. Dol pel seu germà, visita a la tomba de son pare. Coronació a Saragossa. Entrevista amb Alfonso de la Cerda a qui promet que continuarà ajudant-lo contra el rei de Castilla.


CLXXVI


Y acabado este acto, el señor rey En Jacme se despidió de toda la universidad (768) de Messina, y les dio la misma orden que había dado a los de Calabria. Y luego fue a Palerm, donde, del mismo modo, hizo acudir a todos los barones de Sicília y caballeros y síndicos de ciudades y de villas; y cuando todos estuvieron reunidos, les dijo muy buenas palabras, y tal como había predicado a los anteriores, les dio las mismas ordenes. Y acabado esto, se despidió de todos, y fue a Tràpena. Y el almirante ya había acudido allí con sus galeras, y madona la reina y el señor infante En Frederic se encontraban allí, y todos los barones de Sicília. Y el señor rey se despidió del señor infante En Frederic, y lo besó más de diez veces, ya que lo amaba sobremanera, por muchas razones, a saber: porque era hermano suyo de padre y de madre; otra, que el señor rey su padre se lo había encomendado; otra, porque él lo había educado, y siempre le había sido obediente, y todavía lo es hoy en día, tal como un buen hijo debe obedecer a su padre. Por lo que lo tenía muy metido en el corazón y le era muy querido; y lo dejó como gobernador y señor de todo el reino. Y se despidió, de este modo, de todos, y embarcó con la gracia de Dios, y acompañado del conde de Empuries y de los otros embajadores, y del almirante, del cual no se separó.

Y zarparon y se adentraron en el mar, y Dios les dio buen tiempo, de forma que en pocos días llegaron a Catalunya. Y tomaron tierra en Barcelona, con la gracia de Dios; que bien podéis decir que fue gracia de Dios la que descendió sobre sus pueblos, cuando el señor rey En Jacme les llegó como rey y señor; puesto que aquel día entró la paz y la buena voluntad en todos sus reinos y sus tierras. Que el señor rey, que tan gracioso y bienaventurado había sido para el reino de Sicília, igualmente lo ha sido y es bienaventurado y lleno de toda gracia para el reino de Aragón, y para toda Catalunya, y para el reino de Valencia, y para todas sus otras posesiones.

Y cuando hubo tomado tierra en Barcelona, no necesito contaros la fiesta que se le hizo; sin embargo, antes de que la fiesta empezara, hizo reunir a todo el mundo en los Frailes Menores, y pagó su deuda, tanto de llanto como de misas y beneficios que hizo decir y celebrar, sobre el cuerpo del señor rey N'Anfòs, su hermano. Y cuando esto acabó, que duró cuatro días, empezó la fiesta, tan grande que parecía acabarse el mundo. Esta fiesta duró quince días; y cuando acabó, partió de Barcelona, y fue por Lleida a Saragossa; y en cada lugar le hacían gran fiesta. Pero de todas formas, cuando salió de Barcelona, el primer lugar al que acudió, fue a Santes Creus, y allí rindió su homenaje al cuerpo del señor rey su padre y luego emprendió su camino, tal como ya os he dicho, hacia Saragossa; y allí la fiesta fue, sin dudarlo, la mayor que nunca se hiciera; y tomó la corona en buena hora.

Y luego, cuando acabó la fiesta de la coronación, se vio con don Alfonso de Castilla que lo vino a ver a Aragón; y el señor rey le dio regalos, y le rogó que fuera de su gracia y merced que no lo abandonase, y que era una gran desgracia para él que hubiese muerto el señor rey N'Anfòs, que únicamente con que hubiese vivido dos años más, le hubiera hecho señorear toda Castilla; y que, si no recibía su ayuda, toda su batalla se perdería. Y el señor rey lo consoló, y le dijo que tuviese por seguro que no lo desampararía, sino que le daría toda la ayuda que pudiese.

Y cuando esto acabó, don Alfonso partió muy alegre y satisfecho del señor rey y regresó a Castilla, a Seron (769) y a otros lugares suyos.


NOTAS


768. Universidad. Aquí tiene el sentido de reunión o conjunto de todas las personas de la ciudad de Messina. En este aspecto tiene el mismo significado que el castellano Ayuntamiento. En Eivissa, dalt Vila, la plaza del ayuntamiento, todavía es llamada la plaza de la universidad.

769. Anteriormente le había llamado Saerón. Se trata de Serón de Nájima. Soria.

dissabte, 7 de març del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CLXXV)

La notícia de la mort d'Alfons arriba a Sicília.

Jaume s'acomiada dels seus súbdits deixant el seu germà Frederic al seu lloc i preparant-se per partir cap a Barcelona per a la coronació.


CLXXV


Y cuando fue enterrado su cuerpo, se dio lectura al testamento. E inmediatamente se armaron cuatro galeras, y fueron elegidos el conde de Empuries y otros ricoshombre y caballeros y ciudadanos para ir a Sicília y llevar el testamento al señor rey En Jacme; y así se hizo, que en cuanto fueron elegidos el conde de Empuries y los otros, embarcaron rumbo a Sicília para comunicarle al señor rey En Jacme de Sicília, su nombramiento como señor y rey de Aragó y conde de Barcelona y del reino de Valencia. Y mientras tanto los barones, y los ricoshombre, y los caballeros y ciudadanos y villanos dispusieron que el señor infante En Pere regentase y gobernase los reinos y toda la tierra, con la ayuda del consejo, hasta que el señor rey En Jacme hubiese llegado a Catalunya. Y el señor infante En Pere rigió y gobernó tan sabiamente los reinos como ningún otro señor lo hubiera podido hacer.

Y el conde de Empuries y los que con él habían embarcado, navegaron tanto, a veces con un viento, a veces con otro, unas veces a remo, otras a vela, que en poco tiempo tomaron tierra en Tràpena. Y se enteraron de que madona la reina, y el señor infante En Jacme y el señor infante En Frederic se encontraban en Messina, e inmediatamente tomaron el camino de Messina. Y cuando llegaron a Messina, acudieron sin izar las señeras; y acudieron a la Duquena, y desembarcaron allí, sin ni siquiera cantar laudes. Y cuando se presentaron ante madona la reina y el señor rey y el señor infante, el conde, llorando, les comunicó la muerte del rey N'Anfòs; y si nunca se vio duelos ni llantos, allí los hubo. ¿Qué os diré? Dos días duró el luto, grande y áspero; y al cabo de los dos días, el conde rogó a madona la reina y al señor rey que hiciesen reunir consejo general; e inmediatamente el señor rey mandó convocar el consejo. Y todo el mundo se reunió en Santa María la Nova; y el conde de Empuries, en presencia de todos, hizo dar lectura pública al testamento del señor rey En Pere, en el cual disponía que si el rey N'Anfòs moría sin hijos, el reino de Aragó, y Catalunya, y el reino de Valencia debían volver al señor rey En Jacme, tal como antes habéis oído. Y luego hizo publicar el testamento del señor rey N'Anfòs; en el que asimismo legaba todos los reinos a su hermano, el mencionado señor rey En Jacme, rey de Sicília.

Y una vez leídos ambos testamentos, el conde y los otros mensajeros que habían ido con él, requirieron al señor rey En Jacme para que le pluguiese ir a Catalunya a recibir sus reinos; y el señor rey En Jacme respondió que se encontraba listo para ir, pero que primero tenía que ordenar la isla de Sicília, y toda Calabria y toda la otra tierra, y disponer cómo debía permanecer, y tras esto iría; y a todos plugo su respuesta. Y mientras tanto el señor rey ordenó al almirante que armase treinta galeras; y el almirante inmediatamente estableció mesa de alistamiento, y puso a punto las treinta galeras, y las preparó. Y mientras tanto, el señor rey envió a pregonar por toda Calabria y las otras tierras, que los ricoshombre y caballeros y síndicos de ciudades y villas acudiesen enseguida a él, en Messina. Y cuando llegaron a Messina, les predicó y les dijo muy buenas palabras; y les encomendó a madona la reina, para que la obedeciesen como a reina y señora; y así mismo les ordenó que acatasen como jefe y señor y mayor al infante En Frederic, como si fuese él mismo en persona; y que hiciesen todo lo que él ordenase y quisiese, igual que harían si fuese él. Y todos y cada uno se lo prometieron. Y él les persignó, y los bendijo a todos, y se despidió; y llorando, todos le besaron el pie y las manos; y luego besaron las manos al señor infante En Frederic. Y acabado esto, todos se despidieron de ellos, y regresaron cada cual a su tierra, con gran añoranza que tenían del señor rey; sin embargo habían tenido todos gran gozo de la elevación que le había sobrevenido, y así mismo del buen jefe que les había dejado, a saber, el señor infante En Frederic.

divendres, 6 de març del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CLXXIV)

Mort d'Alfons III d'Aragó, el Franc. Com sempre i com toca, pietosa i, si hem de fer cas al cronista, ja ho podia bé ésser, ja que l'Alfons als seus 26 anys encara era verge.

En fi, ens ho haurem de creure.

I com en tota empresa (i la casa de Barcelona era una gran empresa) comença el ball de destins: el seu germà Jaume, rei de Sicília, passarà a rei d'Aragó. L'altre germà resident a Sicília, Frederic, passarà a rei de Sicília. El seu oncle Jaume continuarà al seu palau de Mallorca a Perpinyà, veient com les illes continuen en poder del seu nebot. Quant al germà menut, Pere, continuarà al front dels exèrcits peninsulars, fent mèrits.


CLXXIV


Y sintiéndose tan enfermo, hizo testamento con gran diligencia; y una y otra vez lo hizo leer y examinar. Y dejó el reino a su hermano, el señor En Jacme, rey de Sicília; y dejó su cuerpo a la orden de los frailes menores, en Barcelona. Y con gran contrición de sus pecados, se confesó muchas veces y recibió a nuestro salvador Jesucristo, y recibió la extremaunción. Y cuando hubo recibido todos los sacramentos de la santa Iglesia, despidiéndose de todos, hizo que le entregaran la cruz, y la adoró muy devotamente con gran llanto y lágrimas; y cruzó sus brazos con la cruz sobre su pecho, y elevó los ojos al cielo, y dijo:

- En tus manos, Padre y Señor, encomiendo mi espíritu.

Y se persignó y se bendijo a sí mismo, y luego a todo su pueblo y a todos sus reinos. Y con la cruz abrazada, diciendo muy buenas oraciones pasó de esta vida en el año de nuestro señor Jesucristo MCCXCI a XVIII días de junio.

Y si nunca visteis gran llanto, allí se desató el de todos aquellos que tan buen señor habían perdido. Y tal como lo había dispuesto, fue llevado en solemne procesión a los Frailes Menores, y allí fue enterrado. Dios, por su merced, acoja su alma! Y podemos estar seguros sin ninguna duda que está con Dios en el paraíso, que abandonó virgen este mundo, ya que nunca se acostó con ninguna mujer, puesto que era su firme decisión reservarse virgen para su esposa, y una vez casado, no mantener jamás relación con ninguna otra mujer.

diumenge, 1 de març del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CLXIX)

Havent enviat tres dels seus fills, (segon, tercer i quart) d'acord amb els pactes a Alfons el Franc d'Aragó, Carles el Coix retorna a Sicília, per tal d'ajudar el seu primogènit Carles Martell en la guerra contra Frederic II de Sicília.

Defensa aferrissada de Gaeta, recordem que assetjada per les tropes de Roger de Llòria i les de Frederic de Sicília.


CLXIX


Tres de sus hijos residían En Marsella, a saber: monsèñer En Lluís (754), que era el mayor después del rey Martell (755); y monsèñer En Robert (756), que venía después de monsèñer En Lluís; y monsèñer En Ramon Berenguer (757), que era el cuarto hijo que tenía. Y envió a Barcelona a estos tres hijos, con otros veinte hijos de hombres nobles de Proença al señor rey de Aragó, para que los mantuviese prisioneros en su lugar. Y el señor rey de Aragón los recibió y los envió a Siurana (758), donde fueron hospedados de igual modo que si del rey Carles se tratara.

Y una vez hubo cumplido con esto, el rey Carles fue a França, y se vio con el rey de França, y le solicitó ayuda de caballería, ya que había oído decir que el señor rey de Sicília tenía sitiada Gaieta. Y el rey de França le dio todo el socorro y ayuda que él le solicitaba, tanto de gente como de dinero. De modo que partió de França con gran caballería y fue a Roma, ante el papa, e igualmente le solicitó ayuda; y el papa le dio tanta como pidió. Y con todo este ejército acudió a Gaieta acompañado de su hijo Carles Martell, que era su primogénito, con un gran ejército; y eran tanta gente que no se podían contar. A pesar de esto, podéis estar seguros que el señor rey de Sicilia, si el almirante y los otros barones que con él estaban se lo hubiesen consentido, bien cierto que les hubiera entablado batalla; pero no se lo consintieron de ninguna forma, sino que se atrincheraron muy bien en el sitio donde estaban. Y el rey Carles sitió al rey de Sicília que a su vez seguía manteniendo el cerco; y esta situación no figura en ninguna leyenda; ya que el rey de Sicília tenía sitiada la ciudad de Gaieta, y le disparaba con trabucos, y del mismo modo la ciudad disparaba con trabucos contra el campamento del rey de Sicília; y tras esto llegó el rey Carles, el cual sitió el cerco del rey de Sicília, y disparaba sus trabucos hacia dicho campamento, y desde las filas del rey de Sicília, del mismo modo disparaban contra el asedio del rey Carles. Y de esta forma hubierais podido ver cada día lances de armas que el rey de Sicília y sus gentes hacían contra los de la ciudad y contra la hueste del rey Carles, que eran asombrosos.

¿Qué os diré? Está situación se prolongó largo tiempo, con lo que el rey Carles entendió que esto le suponía un gran daño, y que, de todos modos, al fin el rey de Sicília tomaría la ciudad, y que si tomaba la ciudad, todo Principat y tierra de Llavor se perdería; por lo que requirió treguas al rey de Sicília, y le envió sus mensajeros al campamento sitiador, haciéndole saber mediante carta, que lo requería a treguas por un tiempo, ya que estaba guerreando con él y lo tenía sitiado contra su conciencia, puesto que había prometido y jurado al señor rey de Aragó, que, en cuanto se encontrara libre y fuera de la cárcel, trataría en todo lo posible de que "entre nos hubiese paz y buen amor"; y tal como lo había prometido, estaba dispuesto a cumplirlo, si Dios le conservaba la vida; y que la paz se negociaría mucho mejor estando en tregua que en guerra. Y el señor rey de Sicília oyó la carta que le había enviado el rey Carles, y entendió que era verdad todo lo que decía, y además, conociendo la gran bondad del rey Carles, estaba seguro de que se negociaría la paz y la amistad; por lo que consintió la tregua. Y de este modo se otorgaron las treguas con las siguientes capitulaciones: que el rey Carles se marchase, y el rey de Sicília, una vez que el rey Carles se hubiese marchado con toda su gente, el señor rey de Sicília embarcaría con toda su gente y con todo el armamento con el que mantenía el cerco. Y así se cumplió, que el rey Carles se marchó a Nàpols con toda su hueste, y el rey de Sicília regresó a Messina, donde se le hizo gran fiesta, y el almirante desarmó las galeras. Y luego el señor rey de Sicília fue visitando toda Calabria, y el almirante con él. Y empezaron a divertirse y a cazar; y mantuvieron toda su tierra en gran paz y justicia.

Ahora dejaré de hablar de ellos, y volveré a hablar del señor rey de Aragó.


NOTAS


754. Luís de Anjou. Renunció a sus derechos dinásticos para hacerse fraile franciscano. Llegó a obispo de Toulouse, donde murió.

755. Carlos I Martel, rey de Hungría. Hijo varón primogénito de Carlos II de Anjou, rey de Nápoles. Acabaría siendo pretendiente al trono de Hungría.

756. Roberto I, rey de Nápoles y conde de Provenza.

757. Ramón Berenguer, conde de Provenza.

758. Siurana d'Empordà. Alt Empordà. Había un castillo, hoy en ruinas.

dimecres, 7 de gener del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CXVI)

L'infant Jaume de Sicília consolida la seua posició, tant en Calàbria (llevat del castell de Stilo) com a l'altra banda de l'adriàtic en terres de la Grècia actual, (el Peloponès, Corfú) o pujant cap a Nàpols on domina les illes d'Ischia (qui no recorda l'extraordinària pel·lícula Avanti de Billy Wilder?), Procida i Capri, o siga l'entrada al port de Nàpols.

Aquest capítol és un breu resum de la campanya de l'infant.


CXVI


Cuando el príncipe hubo sido embarcado, el señor infante ordenó al almirante que hiciese armar cuarenta galeras; que quería pasar a Calabria, y que quería llevar la guerra de tal forma que el señor rey su padre no tuviese nada que decir. Y el almirante sintió gran alegría, cuando vio al señor infante con tan buen ánimo, y tan valiente y esforzado; y no le quiso poner ninguna traba, sino facilitarle sus intenciones. Y dijo:

- Señor, bien decís. Haced preparar vuestra caballería y vuestra infantería; que podéis considerar que las galeras están listas.

Y así el señor infante llamó a las huestes de todos los catalanes y aragoneses que había en Sicília, salvo los que ostentaban cargos y guardaban los castillos. Y en pocos días todo el mundo se encontró alistado en Messina; y el señor infante pasó a Calabria, con mil caballos armados y cien ligeros (567), y gran cantidad de almogávares y de peones de mesnada. Y el almirante se preparó con las cuarenta galeras, de las cuales veinte estaban abiertas de popa, y en ellas iban cuatrocientos hombres a caballo y muchos almogávares.

Y así, con la gracia de Dios, el señor infante por tierra y el almirante por mar iban tomando ciudades, villas, castillos y aldeas. ¿Qué os diré? Que si os lo quisiera contar todo por su orden y detalladamente, como ya anteriormente os he explicado, no tendría suficiente papel. Que tantas caballerías y hazañas se hacían en los lugares que capturaban, que no podréis oír mayores maravillas en ningún libro de historia del mundo que las que realizaba la gente que iba con el señor infante y el almirante; que entre catalanes y aragoneses, había cien ricoshombre y caballeros en aquella corte, y de cada uno de ellos, con sus proezas y caballerías, se podría hacer un romance mejor que el de Jaufré (568); y además de estos cien, os podría citar otros mil similares en la infantería. En cuanto al almirante no hay ni que hablar, que todas sus hazañas eran asombrosas; ya que se tendría por muerto si en cualquier batalla él no adelantase en valor a todo el mundo.

¿Qué os diré? Tanta fue la bondad y el valor y la buena caballería del señor infante, que desde que salió de Sicília hasta que regresó a Catalunya, conquistó toda Calabria, tan sólo fracasó en el castillo de Estil (569), que se encuentra en una gran montaña cerca del mar. Y además de Calabria, capturó en Principat hasta Castellabat, que se encuentra cerca de Salern (570), a treinta millas, e Iscle, como ya habéis oído, y Pròixida y Capri; y además, de la parte de levante, la ciudad de Tàranto y todo el Principat hasta el cabo de les Leuques, y la ciudad de Otrento, y la Lix (571), que se encuentra a veinticuatro millas de Brandis.

Y si os contara las hazañas que en Otrento hizo el mencionado Berenguer d'Entença, cuñado del almirante, y otros que lo apoyaban, sería asombroso. Que toda Polla corrían, y la isla del Curfó, y Arta (572), y la Valona y toda Esclovònia (573). Y del mismo modo que las naves que entraban o salían de Nàpols tributaban a las galeras de Iscla (574) en nombre del señor rey de Aragón, del mismo modo, toda nave o leño que entrase a los golfos de Venecia tributaban al señor rey a los recaudadores que, en nombre del señor rey de Aragón y en nombre del señor infante, se encontraban apostados en la ciudad de Otrento, excepto aquellas naves que salían o entraban a la ciudad de Venecia, ya que dicha ciudad y su común tenían firmado un tratado de paz con el señor rey de Aragón.

Y no os asombréis si de esta forma resumida y sin detalle os hablo de estas grandes conquistas: lo hago así puesto que hay libros que hablan específicamente de cada uno de estos temas y asuntos, y cómo se capturaban los lugares; y si yo os lo contara con todo detalle me extendería demasiado.

Cuando el señor infante hubo conquistado toda Calabria, y el resto de lugares, otorgó parte de los mismos a ricoshombre y a caballeros suyos, y a honrados ciudadanos, y adalides , y almogávares, y a jefes de los peones de mesnada. Y dejó fortificadas y defendidas todas las fronteras, y luego regresó a Sicília, donde madona la reina, y la infanta su tía, y todas las gentes de Sicília, sintieron gran gozo y gran alegría, ya que desde aquel momento no tuvieron que escuchar más noticias de la guerra en Sicília, puesto que los guardias fronterizos que había en Calabria, y en Principat y en Polla llevaban la guerra, y la ganaban, y acudían a Messina a gastar su botín.


NOTAS


567. La expresión utilizada es mil caballos armados y cien "alforrats a la geneta", o sea libres para montar a la jineta. Lo que significa que estos caballos no iban protegidos con armadura, por lo que he preferido traducir por caballería ligera, o caballos ligeros.

568. Parece que se refiere a un romance provenzal titulado Jaufré i Brunisenda, que estaba dedicado a Pere de Aragó.

569. Stilo en Calabria, dominando el torrente Stilaro

570. Salerno.

571. Lecce.

572. Actual Épiro en Grecia, cuya capital era la ciudad del mismo nombre.

573. Región del Adriático Oriental, con centro en la actual Vlore, antiguamente Avlona. Albania.

574. Iscle. Isla de Ischia frente a Nápoles. Ver cap. CXIII.

dilluns, 5 de gener del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CXV)

Al capítol anterior hem vist com les Corts i el poble de Sicília demanaven la mort de Carles el Coix. Però l'infant Jaume prefereix enviar-lo a Barcelona, on son pare, Pere el Gran, l'empresonarà al Castell Nou.


CXV


- Almirante, fletad la mayor nave con tripulación catalana que tengamos, y cuatro galeras y dos leños armados, y llevad al príncipe a Barcelona, ante el señor rey nuestro padre.

Y el almirante dijo:

- Señor, bien habláis, y enseguida se hará.

Y así, tan pronto como la nave estuvo armada, y las galeras y los leños a punto, embarcaron al príncipe bajo la vigilancia de una buena y bien dispuesta guardia, y partieron de Messina. Y tuvieron buen tiempo, de modo que en pocos días llegaron a Barcelona, donde encontraron al señor rey. Y enseguida el señor rey ordenó que lo encerrasen en el Castell Nou de Barcelona, y dispuso una buena guardia.

Y así, dejaré de hablaros del príncipe, que se encuentra seguro en un buen lugar, y volveré a hablar del señor infante y del almirante.

diumenge, 4 de gener del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CXIV)

Corts a Sicília. Hom demana la mort per decapitació del vençut a la batalla de Nàpols i empresonat a Matagrifó, Carles el Coix, fill del rei de Nàpols, Carles d'Anjou.


CXIV


Y después de esto, llegó el día fijado para la corte, el día en que había sido convocada. Y el señor infante hizo llamar a consejo general, para que todo el mundo acudiese ante el palacio de Messina, tanto los de la ciudad, como cualquier otro, y los ricoshombre y caballeros, y síndicos de todas las tierras de Sicília, y todos los sabios. Y cuando estuvieron todos reunidos, el señor infante que era uno de los más sabios príncipes del mundo, y de los mejores oradores (y lo es todavía, y lo será mientras viva), se levantó y dijo:

- Barones: nos os hemos hecho reunir aquí puesto que ya sabéis que nos tenemos aquí en Matagrifó al príncipe, hijo mayor del rey Carles, encerrado en nuestra prisión. Todos conocéis que el rey Carles, su padre, arrebató la herencia del buen rey Manfrè, abuelo nuestro y señor natural vuestro, y cómo murieron en la batalla él, y el rey Enç, su hermano. También conocéis como el rey Corral, nuestro tío, acudió desde Alemanya para vengar aquella muerte y aquel latrocinio; y cómo por voluntad de Dios, él y su gente fueron derrotados por el mencionado rey Carles. Y sabéis que el rey Corral cayó vivo en sus manos, y que con él se hizo la mayor crueldad que nunca rey ni hijo de rey hiciese, tan gentil como era el rey Corral (que por cierto era del más elevado linaje del mundo), ya que le hizo cortar la cabeza en Nàpols. Y por la gran crueldad que hizo, podéis ver cuantas penitencias les está dando Dios, y qué venganzas se toma. Y ya que vosotros sois los que más daño y deshonor habéis sufrido, más que cualquier otra persona que en el mundo haya, tanto a causa de la muerte de vuestro señor natural y de sus hermanos, como porque cada uno perdió parientes y amigos, puesto que a Dios place permitiros hacer venganza, y os ha entregado en vuestras manos a su hijo, lo más estimado que Carles tiene en el mundo, juzgadlo, y dictad la sentencia que entendáis que merece.

Y tras estas palabras se sentó.

Y se levantó misser Alaimo, que había sido delegado para responder a lo que el señor infante propusiera, en nombre de todos, y dijo:

- Señor: bien hemos entendido lo que vos nos habéis dicho, y sabemos que es completamente cierto tal como lo habéis expuesto; y agradecemos a Dios, y a nuestro señor rey, ya que a Él le ha placido darnos como regente a tan sabio señor como sois vos, y que a vos place que por nosotros sea tomada venganza de la muerte y del daño que el rey Carles nos ha dado y causado. Por lo qué, Señor, con mis ojos puestos en Dios, por mí dicto sentencia: que el príncipe reciba idéntica muerte a la que su padre dio al rey Corral. Y de este modo, tal como yo he hablado, que se levante cada uno de los barones y de los caballeros, y de los síndicos de las tierras; y si les parece bien, confirmen esta sentencia, y que enseguida se escriba; y que lo que cada uno de los síndicos digan, lo digan en su nombre y en el de toda su comunidad. Y si hay alguien que quiera decir otra cosa, que se levante; que esto lo digo y lo confirmo por mí y en nombre de todos los míos.

Y cuando esto hubo dicho, se sentó.

Y antes de que nadie se levantase, todo el pueblo de Messina se levantó y gritaron a una:

- Bien ha hablado! Bien ha hablado! Y todos pedimos que le corten la cabeza, y confirmamos todo lo que misser Alaimo ha dicho.

Y tras esto se levantó el almirante, que tenía muy bien sentada la cabeza, y dijo:

- Barones, tal como misser Alaimo ha dicho, que se levante cada uno en su nombre, ricoshombre, caballeros y síndicos; y diga su sentencia cada uno, y luego que se escriba.

Y enseguida llamó a dos notarios de la corte de Messina, los más ancianos, y a dos jueces; para que los jueces dictasen y los escribanos levantasen acta de lo que cada uno decía para memoria perdurable. Y así se hizo y se cumplió.

Y cuando todo esto hubo acabado, el almirante ordenó que se leyese en presencia de todos. Y cuando hubo sido leído y todos hubieron dado su sentencia, en su nombre y en nombre de sus representados, el almirante pidió a todos si confirmaban aquella sentencia. Y todos respondieron:

- Así lo queremos, y así lo confirmamos, en nuestro nombre y en el de toda la comunidad de la isla de Sicília.

Y después de esto se levantaron y fueron a comer, y acordaron que al día siguiente se ejecutase la sentencia. Pero el señor infante, una vez que la sentencia había sido dictada y confirmada, quiso usar la clemencia; y no quiso devolver mal por mal, sino que recordó la frase del Evangelio que dice: "Dios no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta". Por lo que él no quiso la muerte del príncipe; sino que hubiera paz y concordia, y de él ésa naciera. Y como sabía que él no merecía ningún daño por lo que su padre, el rey Carles, había hecho, sino que había oído decir, y era cierto, que quedó muy triste por la muerte del rey Corral, y por otra parte era pariente próximo del señor rey, su padre, y por tanto de él mismo, a la mañana siguiente llamó al almirante, y le dijo: