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1 Libro = 1 Euro ~ Save The Children

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Charles Darwin quotation

Ignorance more frequently begets confidence than does knowledge: it is those who know little, and not those who know much, who so positively assert that this or that problem will never be solved by science

Jean-Baptiste Colbert quotation

L'art de l'imposition consiste à plumer l'oie pour obtenir le plus possible de plumes avec le moins possible de cris

Somebody quotation

El miedo es la via perfecta hacia el lado oscuro. El miedo lleva a Windows, Windows a la desesperacion, esta al odio hacia Bill Gates y ese odio lleva a LINUX

Vares Velles

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Al Tall

Això és Espanya (vara seguidilla) per Al Tall

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dilluns, 29 de juny del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CCLXXXIX)

Any 1326. Capitulació de Cagliari. Nou tractat amb la República de Pisa, que rendeix el castell de Cagliari i adquireix el dret a comerciar per tota Sardenya.


CCLXXXIX


Cierto es que cuando el señor rey de Aragó y el señor infante N'Anfòs vieron que los pisanos se confabulaban malvada e inicuamente, tanto como podían, con el fin de obtener ayuda de muchas partes con la que poder romper el asedio del castillo de Càller, el señor rey y el señor infante empezaron a arbolar (1125) galeras y taridas, y ordenaron que todos los días saliesen caballeros y peones hacia Sardenya, y además, el señor rey de Mallorca, en cuanto el matrimonio fue firmado, hizo armar seis galeras en Mallorca y dos naves, que envió al castillo de Bonaire con gran tripulación en ayuda del señor rey de Aragón. Y asimismo acudieron muchas naves y leños de Catalunya, todos ellos repletos de buena gente de armas; de modo que en pocos días el señor rey y el señor infante habían enviado tanta caballería y tanta gente y tantas galeras, que los de dentro del castillo de Càller se tuvieron por muertos, y enviaron a decir a la república de Pisa que los socorriesen, ya que si no lo hacían, no podrían resistir más.

Y los pisanos, conociendo el gran ejército que el señor rey de Aragón había enviado, dieron su batalla por perdida, y pensaron que ya no podrían socorrer de allí en adelante al castillo de Càller, e incluso que ya se conformarían con que el señor rey de Aragó los dejase vivir tranquilos en su ciudad de Pisa. Y así, enviaron embajadores con poderes suficientes al señor rey de Aragó, los cuales acudieron a Barcelona, donde encontraron al señor rey; y muy humildemente suplicaron al señor rey y al señor infante que tuviese a bien perdonarles de todo lo que habían hecho contra ellos, y que le rendirían el castillo de Càller y todo lo que poseían en la isla de Sardenya. Y el señor rey y el señor infante, movidos a piedad, tal como ellos y sus antepasados siempre han estado y están llenos de caridad y misericordia, los perdonaron y firmaron la paz con ellos, para que le rindiesen inmediata e incondicionalmente el castillo de Càller y todo lo que poseían en Sardenya. Y el señor rey les concedió la gracia de que pudiesen mercadear a salvo y con seguridad por toda Sardenya, y por el resto de sus tierras, aunque pagando ellos, a su propia costa, los peajes y los impuestos y los derechos que hubiere en vigor, y hayan sido dispuestos o lo fueren en el futuro, por el señor rey; y además que puedan tener cónsules y lonjas en las ciudades del señor rey, tal como los catalanes los tienen y las tendrán en la ciudad de Pisa. Y así, se firmó esta paz, con gran alegría de los pisanos, ya que habían encontrado merced en el señor rey y en el señor infante; y regresaron para rendir al señor rey, y en su nombre a los caballeros que el señor rey dispuso el castillo de Càller; y además a entregar el resto de plazas que todavía mantenían en Sardenya.


NOTAS


1125. Arbolar. Poner los árboles (palos) a una embarcación. Por extensión construir embarcaciones.

diumenge, 28 de juny del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CCLXXXVIII)

Año 1325, Felip de Mallorca, regent i tutor de Jaume III, concerta el casament del seu pupil d'onze anys amb Constança d'Aragó de cinc anys, filla del rei d'Aragó, Alfons IV.


CCLXXXVIII


Y cierto es que, tal como antes os he contado, cuando el señor rey En Sanxo de Mallorca abandonó esta vida (1122), y el señor infante En Jacme, hijo del señor infante En Ferrando, sobrino suyo, fue coronado rey, y desde aquel momento se le llamó, y se le llama y se le llamará, rey de Mallorca, fue dispuesto por los ricoshombre, caballeros, prelados y ciudadanos y villanos, que al citado señor rey En Jacme de Mallorca se le diese como tutor al muy santo y devoto señor monsèñer En Felip (1123) de Mallorca, tío suyo; y así se cumplió. Y luego que monsèñer En Felip fuese nombrado tutor, negoció y llevó a buen fin que el señor rey de Mallorca, sobrino suyo, desposase a la hija del señor infante N'Anfòs (1124), hijo primogénito del muy alto señor rey de Aragó; y para este matrimonio se necesitó la dispensa del santo padre apostólico. Y este matrimonio se formalizó con gran concordia y confirmación del amor y parentesco existente entre la casa de Aragó y la de Mallorca; por cuya causa todos sus súbditos han tenido y tienen en todo momento, gran gozo y placer y provecho. Dios, por su merced, les dé vida y salud (que el citado señor rey de Mallorca, cuando se firmó este matrimonio, no tenía más que once años y pico, y la señora infanta, que se llama madona Constança, no tenía más que cinco años y pico), de modo que este matrimonio llegue a celebrarse y tengan hijos e hijas en honor de Dios y en el de ellos mismos y para provecho de sus pueblos. Y este matrimonio fue firmado por cada una de las partes en el año de la encarnación de nuestro señor verdadero Dios Jesucristo mil trescientos veinticinco.

Ahora dejaré de hablaros del señor rey de Mallorca y de monsèñer En Felip, quien gobierna la tierra en nombre del señor rey sobrino suyo; y volveré a hablar del señor rey de Aragó, y del señor infante N'Anfòs.


NOTAS


1122. El rey Sanç I de Mallorca, murió en 1324

1123. Felip de Mallorca, hermano de Sanç I de Mallorca, era abad en Narbona.

1124. Constança d’Aragó i d’Entença, biznieta de Jaume I como su esposo Jaume III de Mallorca. De ahí la dispensa papal concedida por Juan XXII, segundo papa residente en Avignon.

dissabte, 20 de juny del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CCLXXX)

Estiu de 1324. Amb 48 anys mor el rei Sanç I de Mallorca, el Pacífic, sense descendència. El regne passa al seu nebot Jaume, fill del seu germà Ferran, mort al Peloponès. Aquest regnarà sota el nom de Jaume III de Mallorca, el Temerari.


CCLXXX


Y no pasó mucho tiempo, que el señor rey de Mallorca cayó enfermo; que había subido, por el gran calor que hacía, a un lugar en el cual mucho se deleitaba, llamado Formigueres (1084), y allí murió (1085). Y fue muy gran desastre, que nunca naciera señor que en sí contuviera más verdad y rectitud que él; y bien se puede decir de él lo que sería imposible decir de ningún otro, que nunca cometió pecado mortal; y esto es la pura verdad (1086). E hizo su testamento, y dejó el reino, y toda su tierra, y todo su tesoro a su sobrino, el señor infante En Jacme, hijo del señor infante En Ferrando; y si este señor infante moría sin descendencia masculina de legal matrimonio, sería del otro hijo que el señor infante En Ferrando tuvo de su segunda esposa que tomó cuando conquistó Clarença. Que hizo venir a la sobrina del rey de Xipre, y la tomó por esposa; la cual era, y es todavía, de las mejores y más hermosas damas del mundo, y de las más sabias; y la tomó, igual que a la otra, niña y doncella, ya que no tenía más de quince años. Y no vivieron juntos más de un año, y en aquel año tuvo aquel hijo, que su esposa alumbró en Xipre; ya que cuando el señor infante En Ferrando dejó esta vida, ella regresó a Xipre con dos galeras armadas. Y así el señor rey de Mallorca vinculó el reino a aquel infante, si este señor infante En Jacme moría, lo que Dios no quiera, antes le dé Dios vida y tanto honor como sea bueno para su vida, ya que es la más sabia criatura de su edad, que nunca naciera en quinientos años. Y luego vinculó, el mencionado rey En Sanxo de Mallorca, que si ambos morían sin descendencia masculina de legal matrimonio, que el reino regresase con toda la tierra al señor rey de Aragón.

Y así, cuando murió, lo llevaron desde Formigueres a Perpinyà, donde lo depositaron en la iglesia mayor de Sant Joan; y allí le fue construida muy honrada sepultura, tal como pertenecía a tal señor como él era. Y en cuanto fue enterrado, entronizaron en el trono real al señor infante; y desde aquel día en adelante tomó el título y se llamó rey de Mallorca y conde de Rosselló y de Confleent y de Cerdanya y señor de Montpesller, por lo que de aquí en adelante, cuando hablemos de él, lo llamaremos señor rey En Jacme de Mallorca (1087), a quien Dios de vida y salud para su servicio y el de sus pueblos. Amén.

Ahora dejaré de hablaros de él, y volveré a hablar del señor rey de Sicília.


NOTAS


1084. Formiguera. Municipio de la Alta Cerdanya (Francia), junto al pico Peric.

1085. Sanç I de Mallorca EL Pacífic. Muerto el 1324. Dejó como heredero a su sobrino Jaume, futuro Jaume III de Mallorca el Temerari.

1086. A pesar del panegírico tuvo tiempo de dejar, que se conozca, un hijo y tres hijas ilegítimos.

1087. Jaume III de Mallorca (Catania Sicilia 1315 – Llucmajor Mallorca 1349) Hijo primogénito del infante Ferran, príncipe titular de Morea.

dimarts, 9 de juny del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CCLXIX)

Un cop desembarcats a Salou, Muntaner i la comitiva passen per Tarragona, on són rebuts pel bisbe, per Barcelona, on són rebut pel rei Jaume II, i fan camí cap a Perpinyà on els esperen la reina mare i la reina consort, avia i tia de l'infant Jaume, respectivament.

Atents a l'entrega del xiquet, tan solemne i notarialment incontestable com havia estat la rebuda a Sicília.

Acabat tot açò, torna a casa, a València, a passar Nadal.


CCLXIX


Y una vez arribados a Salou, el arzobispo de Tarragona, llamado En Pere de Rocabertí, nos envió tantos caballos como necesitábamos, y nos hizo dar posada en el albergue de En Guanecs. Y luego, al cabo de pocos días, fuimos a Barcelona, donde encontramos al señor rey de Aragón, quien acogió excelentemente al señor infante, y lo quiso ver, y le hizo fiestas y lo bendijo. Y luego partimos, con lluvias y mal tiempo; pero yo ya había hecho construir un anda en la que llevaba al infante y a su nodriza, y así iban a su aire; y la había cubierto con tela encerada, y luego, encima con tela roja de oriente; y había dispuesto veinte hombres, que, por turnos, llevaban el anda a hombros. Y tardamos veintitrés días en ir desde Tarragona a Perpinyà. Y en Bàscara (1057) encontramos a fra Ramon Saguàrdia con diez hombres a caballo a quien madona la reina de Mallorca nos había enviado para que acompañasen al señor infante; y no se separaron de nosotros, ni él ni los cuatro ministros del señor rey que nos habían enviado, hasta que llegamos a Perpinyà.

Y al llegar a es Veló (1058), pasando el Tec (1059), salieron todos los hombres de es Veló, y los mejores tomaron el anda a hombros, y pasaron el río con el señor infante. Y aquella noche los cónsules y gran parte de los prohombres de Perpinyà, y caballeros, y todos cuantos pudieron, estuvieron con nosotros; y muchos más hubieran salido, pero el señor rey de Mallorca (1060) se encontraba en França. Y así entramos en la villa de Perpinyà, con gran honor que se nos hizo; y fuimos al castillo, donde se encontraba madona la reina, madre del señor rey de Mallorca (1061) y del señor infante En Ferrando, y madona la reina, esposa del señor rey de Mallorca (1062); y ambas, cuando vieron que subíamos al castillo, bajaron a la capilla del castillo.

Y llegando a la puerta del castillo, tomé en mis brazos al señor infante, y con gran fiesta lo llevé hasta la presencia de las reinas, que se sentaban juntas. Y Dios nos dé a todos tal gozo como el que sintió madona la reina su abuela al verlo tan gracioso y bueno, y con su cara sonriente y hermosa, y vestido de damasco dorado, manto catalán, abrigo de piel, y un hermoso gorro de la misma tela en la cabeza (1063). Y cuando llegué junto a las reinas me arrodillé y les besé las manos a cada una de ellas; e hice que el señor infante besara la mano a madona la reina su abuela. Y cuando le hubo besado la mano, ella quiso tomarlo en su brazos, y yo le dije:

- Madona, sea de vuestra gracia y merced y no os sepa mal: pero hasta que yo no me haya liberado de mis responsabilidades, vos no lo tendréis.

Y madona la reina se rió y dijo que le parecía correcto. Y yo le dije:

- Madona, ¿se encuentra aquí el lugarteniente del señor rey?

- Sèñer - dijo ella -, sí. Vedlo ahí. Y él se adelantó; y era lugarteniente, en aquellos tiempos, N'Huguet de Totzó. Y luego pregunté si estaba el alcalde, y el veguer y los cónsules de la villa de Perpinyà, y del mismo modo pregunté por los caballeros, y por todos cuantos hombres honrados había en Perpinyà. Y cuando todos estuvieron presentes, hice venir a las damas, y a las nodrizas, y a los caballeros y a los hijos de caballeros, y a la nodriza de monsèñer En Ferrando. Y en presencia de las damas reinas y de los otros, les pregunté tres veces si:

-¿Este infante que yo tengo en brazos, reconocéis que es el infante En Jacme, primogénito del señor infante En Ferrando de Mallorca, e hijo de madona Isabel, su esposa?

Y todos respondieron que sí. Y ésto dije por tres veces, y cada vez ellos me respondieron que sí, que verdaderamente era quien yo decía. Y cuando esto hube preguntado, dije al escribano que redactara carta. Y luego dije a madona la reina madre del señor infante En Ferrando:

- Madona, ¿vos creéis que este es el infante En Jacme, hijo del infante En Ferrando, vuestro hijo, engendrado en madona Isabel, su esposa?

Y ella respondió:

- Sèñer, sí.

Y del mismo modo lo repetí tres veces, y cada una de ellas me respondió que me tenía por bueno, leal, libre, y que me absolvía de cualquier cosa que yo le debiera a él y a su hijo. Y de esto también se redactó carta.

Y cuando todo esto acabó, entregué al señor infante En Jacme en buena hora. Y ella lo tomó, y lo besó más de diez veces; y luego madona la reina nuera lo tomó, y del mismo modo lo besó muchas veces; y luego lo recuperó madona la reina su abuela, y lo entregó a la dueña Na Perellona, que estaba cerca de ella. Y así partimos del castillo y fuimos a la posada donde yo debía alojarme, a saber, en casa de En Pere Batlle; y ésto fue por la mañana. Y luego de almorzar, fui al castillo y entregué las cartas que portaba del señor infante En Ferrando para madona la reina su madre, y las que portaba para el señor rey de Mallorca, y les entregué todos los mensajes que me habían sido encomendados.

¿Qué os diré? Quince días permanecí en Perpinyà, y cada día iba a ver al señor infante; tan gran añoranza tenía al separarme de él, que no sabía qué hacer. Y más tiempo hubiera permanecido si no hubiera sido por la fiesta de Navidad que se nos echaba encima; de modo que me despedí de madona la reina, y de madona la reina nuera, y de todos los de la corte; y pagué a todos cuanto me habían seguido; y devolví a madona N'Agnès d'Adri a su residencia, cerca de Banyoles. Y madona la reina se portó muy bien conmigo y con todos los otros. Y me fui a València, donde estaba mi residencia; llegando tres días antes de Navidad, sano y contento, por la gracia de Dios. Y no pasó mucho tiempo que el señor rey de Mallorca regresó de França, y sintió mucha alegría al conocer a su sobrino; y enseguida, como buen señor que era, dispuso su vida, con el consentimiento de madona la reina, en forma muy honrada tal como a hijo de rey le correspondía.


NOTAS


1057. Bàscara. Municipio del Alt Empordà

1058. El Voló. Municipio del Rosselló. En francés Le Boulou.

1059. Rio Tec que desemboca entre Argelers (Argelès sur mer) i Sant Cebrià (Saint Cyprien)

1060. Sanç I de Mallorca, hermano del infante Ferran de Mallorca y tío, por tanto del pequeño huérfano (de madre) Jaume.

1061. Esclarmunda de Foix

1062. María de Nápoles, hija de Carlos II de Anjou, el Cojo, y hermana, por tanto del rey Robert de Nápoles-Sicilia en guerra permanente con Frederic de Sicilia y con su cuñado Ferran de Mallorca.

1063. La clásica barretina roja.

dilluns, 8 de juny del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CCLXVIII)

Sicília, primer d'agost de 1315. Muntaner, amb tota la solemnitat deguda, embarca amb l'infant Jaume cap a Catalunya. Haurà d'esquivar l'estol enviat pel rei Robert amb l'ànim de capturar el fill de Ferran de Mallorca i obtenir així avantatge en la guerra del Peloponès.

Haurà també de suportar aquestes tronades i mals oratges que fan del Mediterrani un lloc imprevisible i perillós, contades vegades, és cert, però quan es produeixen, Déu n'hi dó.

Per fi, el dia de Tots Sants, primer de novembre, arriben a Salou, sans i estalvis.


CCLXVIII


Y habéis de saber que en cuanto el señor infante partió de Messina, fleté una nave de Barcelona que se encontraba fondeada en el puerto de Palerm, y que era propiedad de En Pere Desmont, para que acudiese a Messina, y de Messina a Catània. Y asimismo envié una mujer de linaje, muy buena dama, que era de Empordà, y se llamaba madona Agnès d'Adrí, y era viuda, y había llegado a Sicília acompañando a la noble madona Isabel de Cabrera, esposa del noble En Bernat de Sarrià; y había tenido veintidós hijos, y era muy devota y buena. Y acordé con la noble madona Isabel y con el mencionado noble que me la dejasen, para que yo le encomendase al señor infante En Jacme, hijo del señor infante En Ferrando. Y muy cortésmente me la dejaron, y yo le encomendé al señor infante, ya que me parecía que ella debería saber mucho de niños, ya que tantos había tenido, y además por su bondad y porque era de buen y honrado linaje. Y por otra parte, era una buena señora que también había servido en la casa del señor infante En Ferrando, ya que madona la reina de Mallorca se la envió tan pronto como supo que había tomado esposa. Y tras ella elegí a otras mujeres. Y el infante tenía buena nodriza muy bien dotada, que era de Catània, y que lo alimentaba muy graciosamente; pero aparte de ella, elegí otras dos, a las que embarqué en la nave con sus hijos, para que si una fallaba, las otras estuvieran listas; y por eso las embarqué con sus hijos, por si fueran necesarias.

Y así dispuse mi tripulación, y armé la nave muy bien; y dispuse ciento veinte hombres de armas, de linaje y otros; y embarqué todo cuanto nos era necesario, tanto de provisiones como de armamento. Y cuando tuve lista la nave en Messina, arribó una barca armada de Clarença, enviada por el señor infante al señor rey Frederic, en la que le hacía saber la gracia que Dios le había concedido; y también me lo enviaba a decir a mí, extensamente, para que yo se lo pudiese contar todo al señor rey de Mallorca y a madona la reina y a todos sus amigos; y me envió cartas para entregar a madona la reina su madre y al señor rey de Mallorca; y me hizo saber que deseaba que zarpase cuanto antes de Sicília. Y yo que ya estaba listo para zarpar, con mayor alegría zarpé todavía al enterarme de estas buenas nuevas. De modo que me dirigí por tierra hacia Catània, y ordené izar las velas, y que zarpara a la nave desde Messina, y le ordené que pusiese rumbo a Catània; y una vez llegado a Catània, a los pocos días arribó la nave, y yo hice embarcar a todo el mundo.

Y cuando llegó el momento de embarcar al señor infante, En Not de Novelles que había hecho reunir a todos cuantos caballeros catalanes y aragoneses y latinos había en Catània, y a todos los honrados ciudadanos; ante todos ellos dijo:

- Señores ¿reconocéis que éste es el infante En Jacme, hijo del infante En Ferrando e hijo de madona Isabel, su esposa?

Y todos dijeron que sí, que todos habían estado en el bautizo, y luego lo habían visto y conocido a menudo.

- Y estamos seguros de que es él.

Y una vez hecho esto el mencionado En Not levantó acta pública; y luego volvió a repetir las mismas palabras, y lo mismo le respondieron, e hizo levantar nueva carta. Y por fin lo entregó a mis manos y en mis brazos; y quiso recibir de mí otra carta en la que yo le liberara del juramento y homenaje que me había hecho, y en la que yo le otorgase haberlo recibido.

Y hecho todo esto lo llevé, en mis propios brazos, por toda la ciudad seguido de más de dos mil personas, y lo deposité en la nave. Y todos hicieron la señal de la cruz y lo bendijeron. Y aquel día llegó un ministro del señor rey a Catània, que portaba dos pares de vestiduras de damasco, con plumas multicolores que el señor rey enviaba al señor infante. Y así, zarpamos de Catània el primer día de agosto del año mil trescientos quince. Y al llegar a Tràpena recibí cartas para que me guardase de cuatro galeras que el rey Robert había armado contra mí, con intención de capturar a este infante, ya que pensaban que si lo capturaban, recuperarían la ciudad de Clarença. Y yo que lo supe, preparé mejor todavía la nave, e introduje mucho más armamento, y gentes y otras cosas.

Y partimos de Tràpena, y tuvimos tal tormenta, que hasta el día de Todos los Santos no pudimos tomar tierra en Catalunya. Y os prometo que fueron noventa y un días en los que en ningún momento, ni el infante, ni yo, ni mujer alguna, bajó a tierra. Y así estuvimos veintidós días en la isla de Sent Pere ; y nos reunimos veinticuatro naves, entre catalanes y genoveses, y todos juntos zarpamos de la isla de Sent Pere, ya que todos llevábamos rumbo a poniente. Y sufrimos tan gran tempestad, que siete naves se perdieron, y nosotros y los otros estuvimos en gran aprieto. Sin embargo plugo a Dios que el día de Todos los Santos tomásemos tierra en el puerto de Salou; y en ningún momento el mar nos hizo daño ni al infante ni a mí, ni se me cayó de los brazos mientras duró la tempestad, ni de día ni de noche, aunque yo había de sostenerlo mientras mamaba, ya que la nodriza no podía sentarse de tanto mareo como le causaba el temporal, a ella y al resto de mujeres.


NOTAS


1056. Isola di San Pietro al sudoeste de Cerdeña

dissabte, 6 de juny del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CCLXVI)

I aquí tenim al nostre cronista, delerós d'acompanyar el seu amic i senyor Ferran a Grècia, amb un canvi de rumb, convertit de guerrer en mainadera.

Ordres són ordres, i aviat comprovareu als següents capítols com la seua indubtable experiència en temps de guerra també li servirà per, en temps de pau, organitzar l'expedició que li han encomanada.


CLXVI


Sabéis que Dios nos ha concedido este hijo, En Jacme, de madona nuestra esposa; y así, os rogamos que vos lo recibáis y lo llevéis a la reina nuestra madre, y lo dejéis en sus manos. Así que empezad a fletar una nave, o a armar galeras, o cualquier cosa que vos tengáis por más seguro. Y nos haremos una carta al honrado En Berenguer Despuig, caballero, procurador nuestro, para que os entregue todo cuanto necesitéis, y que en nuestro nombre os provea de todo cuanto vos le digáis; e igualmente escribiremos a madona la reina nuestra madre, y al señor rey de Mallorca hermano nuestro. Y nos os entregaremos carta de apoderamiento general ante las cuatro partes del mundo, a saber, de levante a poniente, y de mediodía a tramuntana, para que todo lo que vos hagáis, o prometáis en nuestro nombre a caballeros, y a hombres de a pie y a cualquier otra persona, nos lo tendremos por bueno y firme, y por nada del mundo faltaremos a ello, y a ello obligaremos todas las tierras y castillos y lugares que poseemos y que, con la ayuda de Dios, confiamos en poseer; de modo que con todo nuestro poder viajaréis. Y cuando hayáis entregado nuestro hijo a madona la reina nuestra madre, os dirigiréis a vuestro albergue, y revisaréis y pondréis en orden todos vuestros asuntos; y luego, una vez que todos vuestros asuntos estén en orden, acudiréis ante nos, con toda cuanta compañía de a caballo y de a pie podáis reunir. Y el señor rey de Mallorca, hermano nuestro, os dará todo el dinero que le pidáis para poder pagar los ejércitos que conduciréis. Y esto es lo que queremos que hagáis para nos.

Y yo, al oír estas palabras, quedé muy asustado por tan gran responsabilidad como la que recaía sobre mis espaldas, principalmente por su hijo. Y le solicité la merced de que me concediera un compañero; y él dijo que no me daría ningún compañero, y que estaba convencido de que yo lo cuidaría y lo defendería tal como uno debe defender a su señor y a su hijo. Y acto seguido me levanté y fui a besarle la mano, y él me hizo la señal de la cruz, y recibí aquel bienaventurado encargo.

Y él inmediatamente ordenó a En Not de Novelles, caballero, que custodiaba a su hijo en el castillo de Catània, que me lo librase y que de ahora en adelante lo guardase para mí y para nadie más; y que en el momento en que yo lo quisiese, me lo entregase, y de esto debía hacer juramento y homenaje. Y así lo hizo, por lo que desde aquel día el infante En Jacme, hijo del infante En Ferrando, quedó bajo mi custodia; y aquel día hacía cuarenta días que había nacido, y ni uno más. Y allí mismo me hizo entrega de la carta de apoderamiento, tal como antes se ha dicho, con sello pendiente, y con todo lo necesario.

divendres, 5 de juny del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CCLXV)

Les desgràcies se succeeixen. Al capítol anterior, el cronista ens havia contat que la sogra de Ferran de Mallorca havia mort feia uns mesos, encara que la filla no ho sabia.

Ara ens conta que la dona d'en Ferran morirà de febres puerperals al mes escàs del part de Jaume, qui arribarà a rei de Mallorca sota el nom de Jaume III de Mallorca, però no adelantem aconteixements.

Muntaner ret a Frederic de Sicília les possessions de Djerba i els Querquens, i renova el seu oferiment a Ferran per seguir-lo al Peloponès.


CCLXV


¿Qué os diré? Plugo a Dios que la infanta abandonara esta vida a los treinta y dos días de haber alumbrado a su hijo; muriendo en los brazos del señor infante. Y nunca vio nadie tal duelo como el del señor infante, y el de toda la ciudad; y tal como correspondía a persona tan pura e inocente, con gran solemnidad, bien confesada, y comulgada, y ungida con los santos óleos, la dispusieron en un bello sepulcro contiguo al del cuerpo de la bienaventurada madona santa Ágata, en su bendita iglesia de la ciudad de Catània.

Y luego de haber ocurrido esta gran desgracia, el señor infante se acercó a Messina para embarcarse y zarpar hacia la Morea. Y yo acudí adonde el señor rey, a quien encontré en Plaça; y de Plaça fuimos a Palerm, y ante el noble En Bernat de Sarrià y muchos otros ricoshombre, caballeros y ciudadanos de Sicilia, le rendí los castillos y las islas de Gerba y de los Querquenes. Y plazca a Dios que todos aquellos que bien nos quieren puedan rendir tan buenas cuentas de lo que se les ha encomendado, como se las rendí yo al señor rey, de dichas islas, las cuales mantuve durante siete años, a saber, primero dos años durante la guerra, y luego tres años cuando me las entregó como premio, y más tarde dos años durante la guerra del rey Robert.

Y le entregué las islas, y le rendí cuentas, y recibí su carta de finiquito. Y ya en mi poder la carta, me despedí del señor rey, y regresé junto al señor infante, al que encontré en Messina, preparándose para embarcar. Y yo le dije que para seguirle había venido y subir a las galeras, y ofrecerle todo cuanto tuviera; y el día que esto le dije, me respondió que al día siguiente me respondería. Y a la mañana siguiente, una vez oída misa, hizo acudir gran cantidad de caballeros y de buena gente, y ante todos ellos me dijo:

- En Ramon Muntaner: sin duda sois la persona en el mundo a quien nos más obligado nos encontramos, más que a ningún otro.

Y siguió diciendo muy buenas palabras, y recordó cómo por su causa y en su servicio, yo había perdido todo cuanto traía de Romania; y más todavía, cómo fui encarcelado en su compañía; y cómo el rey Robert, por su causa, me había hecho mucho daño; y cómo yo, en Romania le había prestado dinero, y cómo yo había abandonado todo cuanto tenía; abandonando incluso todos los beneficios de mi compañía por él; y contó otros muchos servicios que ni yo recordaba, pero que él entendía que yo le había prestado; y como ahora, por su amor, había dejado la capitanía de Gerba y de los Querquenes, la cual había ejercido durante siete años.

- E incluso, me ha prestado en este momento todo el dinero, en doblas, que tenía. Y así, tantos son los servicios que vos me habéis prestado, que no os los podría recompensar con nada. Y ahora hemos llegado a una ocasión en que el servicio que os queremos rogar que nos prestéis superará a todos vuestros servicios anteriores. Y así os rogamos, ante estos caballeros, que nos prometáis que nos lo concederéis.

Y yo me levanté, y fui a besarle la mano, y le di muchas gracias por todo lo bueno que de mí había dicho, y por considerarse servido por mí. Y le dije:

- Señor empezad a ordenar todo cuanto queréis que haga que, mientras mi cuerpo aguante, en nada os fallaré, señor, de lo que vos ordenéis.

- Ahora, ¿sabéis qué es lo que nos queremos que vos hagáis por nos? Nos os lo diremos. Indudablemente mucho nos convendría que vinierais con nos en este viaje, que mucho os necesitaríamos, y seguro que nos haréis gran falta, pero es tan vital para nosotros el servicio que queremos pediros, que ultrapasa cualquier otra consideración.