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Charles Darwin quotation

Ignorance more frequently begets confidence than does knowledge: it is those who know little, and not those who know much, who so positively assert that this or that problem will never be solved by science

Jean-Baptiste Colbert quotation

L'art de l'imposition consiste à plumer l'oie pour obtenir le plus possible de plumes avec le moins possible de cris

Somebody quotation

El miedo es la via perfecta hacia el lado oscuro. El miedo lleva a Windows, Windows a la desesperacion, esta al odio hacia Bill Gates y ese odio lleva a LINUX

Vares Velles

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Al Tall

Això és Espanya (vara seguidilla) per Al Tall

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divendres, 15 de maig del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CCXLIV)

Muntaner en aquest capítol ens relata els orígens del ducat d'Atenes i el principat de Morea, així com de la família de la dona d'Alfons Frederic.

Amb aquest capítol acaba la narració sobre els fets de la Companyia a Grècia. Només dir que sembla que arribaren a una relativa pau amb els veins, i que consolidaren la seua posició fins a finals del segle XIV

A partir d'aquest moment la crònica torna a relatar-nos el que passa a Espanya, nord d'Àfrica i mediterrani occidental.


CCXLIV


Es cierto que el duque de Atenes es uno de los más nobles príncipes que haya en el imperio de Romanía después del rey, y de los más ricos. Y antiguamente hubo dos hermanos, hijos del duque de Braiman (990), que pasaron a Ultramar en nombre de la santa Iglesia de Roma, con gran caballería y con mucha otra gente, con naves, y habían embarcado en Brandis y en Venecia; y les alcanzó el invierno en el puerto de Clarença. Y entonces las gentes de aquel país eran rebeldes a la Iglesia, y estos dos señores enviaron embajadores al papa que si les concedía el principado de la Morea y el ducado de Atenes, ellos aquel invierno los conquistarían; y de todas formas tampoco podían aquel invierno seguir adelante. Y el papa con gran contento se lo otorgó, así que estos dos conquistaron todo el principado de la Morea, y el ducado de Atenes. Y el mayor se autonombró príncipe de la Morea, y el otro duque de Atenes, y cada cual mantuvo su tierra salva y franca, y dieron a sus caballeros, castillos, casas, villas y aldeas, de forma que repoblaron aquello con mil caballeros franceses que hicieron venir a sus mujeres y a sus hijos; y los solteros hicieron venir a sus esposas de França, y luego siempre que han podido han tomado por esposas hijas de los más nobles barones de França, y así por directo linaje son nobles hombres y de alta sangre.

Y sucedió que el buen duque de Atenes, como ya anteriormente os he dicho, el que dejó la tierra al conde de Brenda, quiso ser armado caballero; e hizo convocar cortes por toda su tierra, y dispuso que el día de sant Joan de junio, todos cuantos hombres honrados había en su ducado, acudiesen a la ciudad de Estives, donde él quería ser armado caballero; y asimismo lo ordenó a prelados y a toda la otra buena gente; y luego hizo pregones por todo el imperio, y por el despotado (991), y por la Blaquia, que todo el mundo que quisiese acudir, que viniese y recibiría dones y gracias. Y así se ordenó la corte seis meses antes del hecho.

Y es verdad que el señor de Verona, que es una buena ciudad de Llombardia, tenía tres hijos, y uno, el mayor, heredó todo cuanto tenía; y al segundo, preparó con treinta caballeros y con treinta hijos de caballeros, y lo envió a la Morea al ducado de Atenes. Y el duque de Atenes, padre de este duque de que ahora os hablo, lo recibió de muy buen grado, y le regaló mucho de lo suyo, y lo hizo gran ricohombre, y le dio esposa, con gran riqueza; y fue un caballero muy sabio y bueno, y tuvo dos hijos y dos hijas de su esposa. Y cuando los hermanos supieron lo bien que le iba, misser Bonifaci que era el menor, dijo a su hermano mayor que quería ir a la Morea con su hermano; y al primogénito le plugo, y lo ayudó en lo que pudo. Y misser Bonifaci no tenía más que un castillo, que su padre le había legado, y lo vendió para mejor prepararse; y así se preparó con diez caballeros y con diez hijos de caballeros, y fue armado caballero por su hermano primogénito, ya que más le convenía ir como caballero que como escudero; que en aquellas tierras no es honrado ningún hijo de ricohombre ni de caballero hasta que no es caballero, y por este motivo se hizo caballero por mano de su hermano.

Y así dejó Llombardía, y vino a Venecia, y embarcó aquí, y vino al ducado de Atenes. Y cuando llegó al ducado, se presentó ante el duque, que lo recibió muy bien, y encontró que su hermano había muerto no hacía todavía un mes, y que había dejado dos hijos y dos hijas. Y así el ricohombre se tuvo por acabado, ya que de sus sobrinos nada le aprovechaba, que los que eran sus tutores nada le podían dar de los herederos, y así podréis entender cuan derrotado se sintió. Y el buen duque de Atenes, que lo vio tan desconsolado, lo reconfortó, y le dijo que no se desanimara, que lo recibiría en su casa y lo nombraría consejero, con todos los que con él habían venido. Y así el ricohombre se reanimó del todo; y el duque de Atenes le asignó una buena ración, para sí y para su compañía. ¿Qué os diré? En esta vida vivió siete años, que nunca hubo nadie, en la corte del duque, que más gentilmente vistiese, él y su compañía, ni que mejor armado fuese, de modo que daban brillantez a la corte. Y el duque de Atenes observaba su sensatez y su buena educación, y encontraba muy sabios y buenos sus consejos.

Y en aquellos momentos en que se aproximaba la corte convocada por el duque, y cada cual se esforzaba en hacer vestidos para sí y para su compañía, que diesen honor a la corte, en boca de los juglares. ¿Qué os diré? El día de la corte llegó, y en toda la corte no hubo nadie mejor vestido, ni más honradamente que misser Bonifaci y su compañía; y llevaba cien blandones (992), a costa de la asignación futura. ¿Qué os diré? Comenzó la fiesta, y cuando llegaron a la iglesia mayor, donde el duque debía ser ordenado caballero, y el arzobispo de Estives celebraba misa, y sobre el altar estaban las armas del duque, todo el mundo esperaba que el duque tomase caballería por él mismo, y se asombraron; que el rey de França y el emperador tuvieron el placer y se lo tomaron como honor, que de ellos quisiese recibir la caballería.

Y así cuando todos estaban esperando, hizo llamar a misser Bonifaci de Verona, y él acudió enseguida; y el duque le dijo:

- Misser Bonifaci, sentaos aquí, cerca del arzobispo, que quiero que vos me hagáis caballero.

Y misser Bonifaci le dijo:

- Ah señor! ¿Qué es lo que vos decís? ¿Queréis burlaros de mí?

- Me parece que no - dijo el duque -. Quiero que así sea.

Y misser Bonifaci, que vio que tan decidido lo decía, se acercó al altar, al arzobispo, y allí hizo caballero al duque.

Y cuando lo hubo armado caballero, el duque dijo ante todos:

- Misser Bonifaci: es costumbre que aquellos que arman caballeros regalen siempre alguna cosa a los nuevos caballeros armados por ellos. Pero yo quiero hacer lo contrario: vos me habéis hecho caballero, y yo os doy aquí mismo como presente, una renta de cincuenta mil sueldos de torneses (993) a partir de ahora y para siempre, a vos y a los vuestros, en castillos y buenas posesiones, para que sean vuestros y de los vuestros en franca posesión, donde podáis realizar toda vuestra voluntad. Y además os doy por esposa a la hija de un barón que se encuentra bajo mi poder, y que es señora de la tercera parte de la isla de Negrepont.

Y así podéis ver como y cuanto heredó en un día y una hora; y éste fue el más honrado regalo que jamás hiciese ningún príncipe, y fue algo nuevo y extraño.

Y desde aquel día vivió misser Bonifaci rico y sobrado, y al morir el duque le nombró albacea y procurador del ducado hasta que llegase el conde de Brenda. Y así podéis saber de quien era hija la esposa de N'Alfons Frederic.

Ahora dejaré de hablar de todas las hazañas en Romanía, y volveré a hablaros del señor rey de Aragón, y del señor rey de Mallorca y del señor rey de Sicília.


NOTAS


990. Duque de Brabante.

991. Despotado de Artà.

992. Blandón. Hacha de cera de un pabilo. Candelero donde se ponen estas hachas.

993. Tornés: moneda de Tours

dilluns, 11 de maig del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CCXL)

Malgrat que a la Companyia ja no hi resta cap dels seus antics capitans, -recordem que el darrer, Berenguer d'Entença, ha estat empresonat i dut a Nàpols- encara continua sent una força militar temible. De manera que són contractats pel comte de Brenne, successor del Duc d'Atenes, contra els veins (Arta, Blàquia, Nicea) que intenten fer-se amb el ducat.

Guanyen i, un cop més, són traïts pel seu contractador. Resultat? La Companyia acabarà fent-se amb el Ducat d'Atenes, i nomenarà un cavaller del Rosselló, Roger Desllor, com a nou capità.


CCXL


En aquel tiempo sucedió que el duque de Atenes (978) murió de enfermedad, y no tenía hijo ni hija; y dejó el ducado al conde de Brenda (979), que era primo hermano suyo. Y este conde de Brenda se había criado en Sicília mucho tiempo, en el castillo de Agosta, cuando era joven; que su padre lo dejó como rehén, cuando fue capturado, y salió con condición de rescate, y dejó a su hijo en su lugar; y por eso se jactaba de amar a los catalanes y hablaba catalanesco. Y cuando llegó al ducado, el déspota del Arta (980) lo desafió, y el Angel (981), señor de la Blaquia, lo mismo, y el emperador, otro tanto, así que por todas partes le llegaban las preocupaciones. Y envió embajadores a la compañía, y les prometió pagarles sueldo de seis meses si acudían a ayudarle, e incluso mantenerles dicho sueldo, esto es cuatro onzas al mes por caballo armado, y dos por caballo ligero, y una onza por soldado infante. Así que hicieron juramento y pactos por ambas partes.

Y con esto la compañía abandonó Casserandria (982), y acudió a la Morea (983), con grandes trabajos que sufrieron para pasar la Blaquia (984), que es la tierra más fortificada del mundo. Y cuando llegaron al ducado de Atenes, el conde de Brenda los recibió bien, y les dio inmediatamente paga de dos meses; y comenzaron a salir contra los enemigos del conde, de forma que en poco tiempo hubieron desalojado de la frontera todos los enemigos del conde. ¿Qué os diré? Que todos se alegraron de poder hacer las paces con el conde; de forma que el conde recuperó más de treinta castillos que le habían capturado, y con gran honor se enfrentó con el imperio, y con el Ángel y con el déspota. Y esto hizo en seis meses, y no había desembolsado más que dos meses.

Y cuando vio que había hecho la paz con todos sus vecinos, intentó una gran felonía, esto es, quiso destruir la compañía. Y eligió doscientos hombres de a caballo, de la hueste, de los mejores que había, y trescientos de a pie, y a estos los hizo de su casa, y les dio tierras y posesiones, y cuando los hubo asegurado, ordenó al resto que saliesen de su tierra y de todos su ducado. Y aquellos le dijeron que les pagase todo lo que le habían servido, y él les respondió que les pagaría con la horca. Y mientras tanto había hecho acudir setecientos caballeros franceses, unos de la tierra del rey Robert, otros del principado de la Morea, otros del mismo país, y cuando los hubo juntado, reunió treinta mil hombres de a pie, griegos, del ducado, y entonces, ejército armado, marchó contra la compañía. Y los de la compañía que lo supieron, con sus mujeres, y con sus hijos, salieron a su encuentro en una hermosa llanura cerca de Estives (985); y había un pantano, y la compañía se escudó tras el pantano.

Y cuando los doscientos hombres a caballo, y los trescientos a pie, catalanes, vieron que el conde iba en serio, fueron todos juntos ante él y le dijeron:

- Sèñer, los que hay frente a nosotros son nuestros hermanos, y vemos que los queréis destruir con gran maldad y pecado; por lo que os comunicamos que con ellos queremos ir a morir. Y así, os desafiamos y nos despedimos de vos.

Y el conde les dijo que se marchasen a la mala ventura, que bueno era que con los otros muriesen. Y así todos juntos fueron a reunirse con la compañía.

Y empezaron a planear la batalla. Y los turcos y los turcoples se reunieron todos en un lugar, que no quisieron mezclarse con la compañía, temiendo que existiese un pacto para entre unos y otros destruirlos a ellos; y así quisieron estar todos reunidos y a la vista. ¿Qué os diré? El conde, en orden de batalla, con setecientos caballeros franceses, todos con espuelas de oro, y muchos otros a caballo, del país, y con las gentes de infantería, marchó hacia la compañía. Y se puso a la vanguardia con su señera, y empezó a espolear y atacó a la compañía; y los de la compañía atacaron a su vez. ¿Qué os diré? Que los caballos del conde, al estruendo que los almogávares hacían, se desviaron hacia el pantano, y allí cayó el conde, y su señera y todos los que iban en la vanguardia. Y los turcos y los turcoples, que vieron que la batalla iba de veras, empezaron a espolear y a atacarlos. Y la batalla fue muy dura, pero Dios, que siempre ayuda a la rectitud, ayudó a la compañía, de tal forma que de los setecientos caballeros no escaparon más que dos, que todos murieron, y el conde y todos los barones del principado de la Morea, que habían acudido para destruir a la compañía. Y los dos que se salvaron uno era misser Bonifaci de Verona, señor de la tercera parte de Negrepont, que era un prohombre muy bueno, y siempre había amado a la compañía; de modo que en cuanto lo conocieron lo salvaron. Y misser Roger del Laur (986), un caballero del Rosselló, fue el otro, el cual muchas veces había estado en la compañía como mensajero. Y asimismo murieron cuantos hombres a caballo había del país, y de a pie murieron más de veinte mil personas. Y así cuando la compañía levantó el campo, habían ganado la batalla y todo el ducado de Atenes.

Y en cuanto hubieron levantado el campo, rogaron a misser Bonifaci que fuese su capitán; y él no quiso asumirlo por nada del mundo; y así hicieron capitán a misser Roger des Laur, y le dieron por esposa la viuda del señor de la Sola, con el castillo de la Sola. Y así se repartieron la ciudad de Estives y todas las villas y castillos del ducado; y dieron las mujeres por esposas a los de la compañía; a cada cual según su valía, y a algunos les dieron tal esposa que ni siquiera les hubiera correspondido darles el agua para lavarse las manos. Y así se asentaron y ordenaron su vida de tal forma, que si sabiamente lo mantienen, en todo tiempo, ellos y sus hijos tendrán honor.


NOTAS


978. Guy II de la Roche

979. Gualterio V de Brenne

980. Despotado del Arta. Se trata de la actual región del Epiro

981. Juan II. Sebastocrator de Bláquia (Thessalia). También llamado el Angel.

982. Kassandra, al sur de Thessalónika

983. Morea. Aunque actualmente corresponde a la península del Peloponeso, es de suponer que en aquel tiempo englobaba el ducado de Atenas.

984. Blaquia. La actual Thessalia

985. Estives. Tebas. Donde había permanecido encerrado Frederic de Mallorca.

986. Roger Desllor, caballero rosellonés. Estuvo al frente del ducado de Atenas entre 1311 y 1312, hasta que lo sustituyó Manfredo de Sicilia, hijo de Frederic II de Sicilia

divendres, 8 de maig del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CCXXXVII)

Malgrat les peticions dels seus companys, Muntaner torna a Negroponte. Una vegada recuperat el poc que ha pogut del que li havien llevat, va a Tebas a veure i aconsolar el seu senyor l'infant Ferran, presoner del duc D'Atenes.


CCXXXVII


Y así llegamos a la ciudad de Negrepont. Y cuando llegamos a la ciudad, los capitanes dijeron al alcalde de Venecia que hiciese pregón por la ciudad para que todo el que se hubiese quedado con algo de lo mío, que me lo devolviese, bajo pena de persona y de hacienda; y asimismo misser Joan de Mesí y misser Bonifaci de Verona hicieron otro tanto, en cuanto hubieron leído la carta de misser Tibaud de Cipoys. ¿Qué os diré? Que de palabra intentaron por todos los medios que yo quedara satisfecho, pero de lo que me habían robado nada pude recobrar.

Y yo pedí a misser Joan Corí que le pluguiese y fuese de su agrado que yo pudiese ir a la ciudad de Estives a ver al señor infante; y él dijo que por mi amor cuatro días me esperaría, lo que yo mucho le agradecí. Y enseguida tomé cinco caballos, y me fui a la ciudad de Estives que está a veinticuatro millas, y allá encontré al duque de Atenes enfermo, el cual, a pesar de su enfermedad, muy bien me recibió, y me dijo que estaba muy apenado del daño que me había sobrevenido; y que se ofrecía a mí en todo lo que yo entendiese que él me pudiera ayudar, y que me ayudaría. Y yo le di muchas gracias, y le dije que el mayor placer que me podría dar sería que hiciese todo el honor al señor infante; y él respondió que a esto se veía muy obligado, y que mucho le dolía encontrarse con la obligación de retenerlo. Y yo le rogué que me concediese permiso para visitarlo, y me lo concedió, verlo y estar con él, y que por mi amor, mientras yo estuviese, que todo el mundo pudiese entrar y comer, e incluso, que si quería cabalgar que cabalgase.

Y enseguida hizo abrir las puertas del castillo de Sent Omer, donde se encontraba, y yo fui a ver al señor infante. Y si sentí dolor cuando lo vi preso, ni me lo preguntéis, que creí que mi corazón iba a estallar; pero él, con su bondad me consoló. ¿Qué os diré? Dos días permanecí con él, y le rogué que me permitiese quedarme con él, y que yo hablaría con el duque de Atenes para que me lo permitiera. Y él dijo que no debía permanecer con él, sino que era necesario que partiese para Sicília, y me hizo escribir una carta credencial para el señor rey de Sicília, ya que a nadie más quería escribir (962). Y enseguida me hizo escribir la carta, y me comunicó todo el mensaje que yo debía decir y todo lo que debía hacer; que bien sabía que no había nadie en el mundo que tan bien conociese los asuntos que le habían ocurrido en Romanía, como yo; y la verdad decía.


NOTAS


962. Aunque Muntaner no nos lo cuenta, lo cierto es que el infante Ferran estaba enemistado con su padre Jaume, rey de Mallorca, ya que era partidario de la unión en un solo reino de todos los territorios, Sicilia incluida.

dimecres, 6 de maig del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CCXXXV)

L'infant Ferran de Mallorca i Muntaner deixen l'illa de Thassos, arribant després de dues escales amb destrucció i venjança incloses a l'illa de Evia (Negroponte). Allí seran capturats per venecians a l'ordre de Carles de Valois, el fracassat rei d'Aragó que ara és emperador titular consort (o siga res de res) de l'imperi llatí de Constantinopla.

Muntaner és entregat a la Companyia, junt amb un company, Garcia Gomis, amb l'esperança que Bernat de Rocafort els mate.

Quant a Ferran de Mallorca quedarà empresonat a Tebas, sota el poder del duc d'Atenes.


CCXXXV


Y así, nos despedimos de ser Tesí Jaqueria, y abandonamos la isla del Taix con el señor infante. Y el señor infante hizo que me entregaran la mejor galera que había tras la suya, la cual se llamaba "Espanyola"; y con sus cuatro galeras, y mi leño armado y una barca armada de mi propiedad, pusimos rumbo al puerto del Almiro , que está en el ducado de Atenes, donde el señor infante había dejado tres hombres para preparar pan recocido, cuando entró en Romanía. Pero no encontramos ni los hombres ni el bizcocho, ya que la gente de la tierra lo habían saqueado todo. Y si ellos lo habían saqueado, bien nos vengamos nosotros, ya que le prendimos fuego a todo lo que encontramos.

Y luego dejamos Almiro y fuimos a la isla de Escròfol , y allí combatimos el castillo y saqueamos toda la isla. Y luego fuimos al cabo de la isla de Negrepont ; y el señor infante dijo que quería pasar por la ciudad de Negrepont, y todos nosotros le dijimos que no lo hiciera por nada del mundo. Y es cierto que él había pasado al entrar en Romanía y le dieron buena acogida y diversión y compañía, y él pensaba que lo mismo ocurriría ahora; de modo que, contra de todos, él se empeñó en que pasáramos. Y en mala hora pusimos tal rumbo que nos pusimos la soga al cuello a conciencia; que es muy gran peligro ir con hijo de rey, joven, ya que son de tanto coraje y sangre, que en ningún momento alcanzan a imaginar que nadie les pueda agraviar. Y ciertamente así debería ocurrir, si hubiera respeto en el mundo, pero el mundo tan irrespetuoso, que casi nunca otorga a nadie el trato merecido. Y ciertamente son señores a quienes nadie se atreve a discutirles nada ni a oponerse a que se apoderen de lo que quieran; y esto nos ocurrió a nosotros, que tuvimos que consentir en nuestra destrucción.

De modo que fuimos a la ciudad de Negrepont; y allí encontramos que habían arribado diez galeras de venecianos y un leño armado, de las que eran capitanes En Joan Corín y En Marco Minyot, e iban en nombre de misser Carles de França (a quien le corresponde el imperio de Contastinoble) y en su compañía; y en representación de misser Carles iba un ricohombre francés, llamado Tibaud de Cipoys. Y el señor infante solicitó protección para él y toda la compañía, y los señores de Negrepont nos la concedieron, y los capitanes de las galeras lo mismo; y convidaron al señor infante. Y cuando desembarcamos, las galeras de los venecianos remaron contra las nuestras, y especialmente contra la mía, ya que era notorio que yo sacaba de Romanía todo el tesoro del mundo. Y en el abordaje que hicieron me mataron cuarenta hombres, e incluso me hubieran matado a mí si hubiese estado, pero yo no me separaba un paso del señor infante. Y así me saquearon la galera y todo lo que en ella había, que era una fortuna, y luego capturaron al señor infante y a diez de los mejores que con él iban. Y en cuanto hubieron consumado esta traición, misser Tibaud de Cipoys libró el señor infante a misser Joan de Mesí, señor de la tercera parte de Negrepont, para que lo condujese ante el duque de Atenes, para que este lo retuviese en nombre de misser Carles de França e hiciese con él lo que éste le ordenara. Y lo condujeron con ocho caballeros y cuatro escuderos a la ciudad de Estives ; al castillo que se llama Sant Omer donde el duque de Atenes lo hizo encerrar.

Y los hombres de Negrepont dieron a entender a En Tibaud de Cipoys y a los capitanes de las galeras, que si querían resolver sus diferencias con la compañía, que me entregasen a ella, porque yo me había llevado gran parte del botín de la compañía; de modo que harían dos cosas buenas; puesto que harían un gran bien a la compañía, y por otra parte estaba claro que en cuanto me entregasen ellos me matarían, de forma que no habría quien preguntase por lo que me habían quitado. Y del mismo modo que a mí que entregasen a En García Gomis Palasín, a quien En Rocafort odiaba más que a nadie en el mundo; de modo que darían gran alegría a En Rocafort, y ellos nada podían hacer sin En Rocafort.

Y tal como se lo aconsejaron, así lo hicieron; y nos entregaron a En García Gomis y a mí a la compañía. Y cuando estuvimos en la compañía, enseguida llevaron a En García Gomis a presencia de En Rocafort, de lo que En Rocafort mucho se alegró; y enseguida acudió a popa de la galera, y en cuanto saltó a tierra, sin más preámbulos, en presencia de todos le hizo cortar la cabeza; con lo que hizo gran daño y pecado, que en verdad era uno de los mejores caballeros del mundo, en cualquier hecho.


NOTAS


955. Almyros.

956. Skopélos. Isla en el Egeo.

957. Negroponte. Nombre veneciano de la isla de Evia o Eubea. Se trata de la isla más grande de Grecia después de Creta.

958. Se trata de Carlos III de Valois, el malogrado rey de Aragón cuya expedición transpirenaica nos ha relatado en capítulos anteriores Muntaner y que, por su matrimonio con Catalina I había pasado a ser emperador titular (más o menos como con Aragón, nada) del Imperio Latino de Constantinopla.

959. Tebas. Ciudad griega de la Beocia.