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1 Libro = 1 Euro ~ Save The Children

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Charles Darwin quotation

Ignorance more frequently begets confidence than does knowledge: it is those who know little, and not those who know much, who so positively assert that this or that problem will never be solved by science

Jean-Baptiste Colbert quotation

L'art de l'imposition consiste à plumer l'oie pour obtenir le plus possible de plumes avec le moins possible de cris

Somebody quotation

El miedo es la via perfecta hacia el lado oscuro. El miedo lleva a Windows, Windows a la desesperacion, esta al odio hacia Bill Gates y ese odio lleva a LINUX

Vares Velles

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Al Tall

Això és Espanya (vara seguidilla) per Al Tall

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dissabte, 28 de març del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CXCVI)

Malgrat els reforços, el setge sobre Messina continua.

Serà Roger de Flor qui el trencarà amb les seues galeres, entrant aliments a la ciutat, en plena tormenta, i desafiant els perills de l'estret de Messina.

Recordeu els perills mítics d'Escil·la y Caribdis?

Ara, això sí, els queviures els venia, hi havia que recuperar els diners invertits.


CXCVI


Y tanto duró el sitio, que Messina corría el riesgo de ser vencida por hambre. Y aunque el señor rey entró dos veces, y cada una de ellas con más de diez mil acémilas cargadas de trigo y harina, y mucho ganado, esto no solucionaba nada, ya que trigo que por tierra llega nada alimenta, ya que la caballería y las gentes que lo transportan, cuando al fin llegan ya se han comido buena parte. Y así la ciudad se encontraba en gran estrechez.

Y fra Roger, que supo esto, y tenía seis galeras en Saragossa (856), compró otras cuatro a los genoveses que se encontraban ancladas entre Palerm y Tràpena, de modo que tuvo diez galeras. Y las cargó, en Xaca (857), de trigo, y acudió a Saragossa, y esperó a que se levantase viento de siroco o de mediodía. Y cuando se levantó la tormenta, tan grande que todo el mar estaba enormemente alterado, y nadie que no hubiera sido tan buen marinero como él se hubiera atrevido ni siquiera a pensar en zarpar, izó velas en Saragossa, luego de haber dormido un poco, y al amanecer ya se encontraba en Boca de Far. Y es asombroso, porque en Boca de Far es imposible sobrevivir con tormenta de siroco o de mediodía, ya que las corrientes son tan grandes y el mar bate tan fuerte, que nada puede resistir (858).

Pero él, con su galera primera, empezó a entrar, con los artimones (859) suplementarios que había hecho aherrojar. Y cuando las galeras del duque los vieron, empezaron a silbar (860), y quisieron levantar los hierros pero no pudieron. Y así fra Roger con sus diez galeras, entraron en Messina a salvo y seguras, aunque no hubo nadie que se librara de llegar empapado hasta los huesos. Y en cuanto llegó a Messina, hizo pregonar el trigo a treinta tarines (861) la salma (862), cuando a él le costaba más de cuarenta tarines con los gastos; y lo hubiera podido vender a diez onzas (863) la salma, si hubiese querido. Y así fue abastecida Messina; con lo que a la mañana siguiente el duque levantó el asedio y regresó a Catània. Y de este modo podéis comprobar que los señores del mundo, no deben menospreciar nunca a nadie, que he aquí cuantos servicios prestó este gentilhombre al señor rey de Sicília, por su buena y cortés acogida, y cuantas tribulaciones causó al duque por la mala acogida que le dispensó.


NOTAS


856. Recordemos que en este contexto se trata de Siracusa, no de la Zaragoza hispana.

857. Sciacca. Sicilia.

858. Efectivamente es bien conocida entre los marineros del mediterráneo la peligrosidad de este paso, que ya Homero cita como Escila y Caribdis

859. Artimón. Nombre de una de las velas que se utilizaban en las galeras. Corresponde al palo más próximo a la popa.

860. Supongo que silbar en este párrafo significa dar la alarma.

861. Tarín. Realillo de plata de ocho cuartos y medio

862. Talma. Tonelada. Medida de capacidad de los buques.

863. Onza. Moneda cuyo peso era de una onza.

divendres, 27 de març del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CXCV)

Messina és sitiada per les tropes franceses.

Les tropes de Blasco i de Galceran arriben amb la intenció de trencar el setge.


CXCV


Y es cierto que el duque conocía que en Messina no había muchos víveres, y pensó que la podría rendir, y él con su hueste fue a la Gatuna y la flota se quedó allí, de forma que no pudiese entrar en Messina ni en Rèjol ningún leño ni barca que transportase trigo, y de este modo podía controlar dos asedios al mismo tiempo; y fundamentalmente podía impedir que le llegasen socorros a Messina por tierra, ya que poseía Millàs (847) y Montfort (848) y Castelló (849), y Francavila (850), y Jais (851) y Catània. Y así ordenó las fronteras, dejando compañías en Catània, y en Paternò, y en Adernò (852), y en Tserò (853) y en otros lugares; y acudió a Messina con toda su flota, que eran más de cien galeras, y tomó tierra en Rocamador. Y luego fue al Burg, allá donde se contrata el mercado, y lo quemó y arrasó; y luego fue a las atarazanas, y quemó dos galeras, y las otras no pudo quemarlas porque se le escaparon. ¿Qué os diré? Que cada día nos daba gran batalla, y yo os lo puedo decir, porque estuve dentro del sitio desde el primer día hasta el último, y tenía bajo mi condestablía (854) desde la torre de Santa Clara hasta el palacio del señor rey; y en aquel lugar pasábamos más afanes que en cualquier otro de la ciudad. ¿Qué os diré? Que bastante nos daban que hacer, tanto por mar como por tierra.

Y el señor rey de Sicília hizo preparar a don Blasco y al conde Galceran, y con setecientos hombres de a caballo, con el escudo a la espalda (855), y dos mil almogávares, los envió a socorrer a Messina. Y eran tales que venían con la intención de no entrar a Messina hasta que hubiesen combatido con el duque; y no creáis que ellos pensasen otra cosa, que con esa intención venían todos. Y cuando llegaron a Trip, nos enviaron a decir que por la mañana, al alba, estarían frente a Messina, y que nosotros atacásemos la hueste del duque por una parte y ellos lo harían por la otra.

Y nosotros, con gran alegría, nos preparamos para salir por de madrugada y atacar. Pero aquella noche se enteró el duque, de modo que cuando se hizo de día ya habían pasado todos a Calabria, que no había quedado ni uno solo, excepto algunas tiendas abandonadas que no se pudieron llevar, ya que el día los sorprendió. Y así, cuando amaneció, don Blasco y el conde, con toda la compañía lista para la batalla, se situaron en la montaña sobre Matagrifó. Y los de la ciudad estaban listos para salir, y cuando miraron, no encontraron a nadie, ya que todos habían pasado a Calabria, a la Gatuna, y allá se habían aposentado.

Y así don Blasco y el conde Galceran, con aquella compañía, entraron en Messina, y todos se sintieron muy apenados de no haber entrado en batalla; y N'Eixiverre de Josa, que portaba la señera del conde Galceran, les envió a la Gatuna a un juglar con coplas en las que les hacía saber que estaban preparados, y que si querían regresar a Messina, les dejarían desembarcar a salvo, y que luego combatirían contra ellos. Y no quisieron hacer nada de esto, que temían a estos dos ricoshombre más que a nadie que hubiera en el mundo; y no iban errados, puesto que eran muy buenos caballeros y de gran valor y les habían derrotado en muchas batallas.


NOTAS


847. Milazzo. Sicilia.

848. Monforte San Giorgio. Sicilia.

849. Castiglione di Sicilia. Sicilia.

850. Francavilla di Sicilia. Sicilia.

851. Acireale. En siciliano su nombre es Jaci.

852. Adrano. Sicilia.

853. Cesarò. Sicilia.

854. Grupo de veinticinco hasta cincuenta hombres, al mando de un condestable. El condestable en una galera era el comandante de los ballesteros.

855. Todo parece indicar que se trata de caballería ligera, sin armadura completa.

dissabte, 15 de novembre del 2008

Crònica de Ramon Muntaner (LXVI)

Continua Muntaner narrant-nos la batalla de Messina, i la fugida de les tropes de Carles a Reggio-Calàbria.


LXVI


Cuando el rey Carles se escabulló del sitio de Messina, que se levantó al primer sueño de la noche, se instaló en la Gatuna, ya que es la tierra más cercana a Calabria, desde Messina, que de Messina a la Gatuna no hay más de seis millas. Y esto hizo para que las galeras y las barcas hiciesen muchos viajes en la noche: sin embargo no pudieron hacer tantos viajes, como para impedir que mucha gente, tanto de a caballo como de a pie, quedasen al alba en Sicilia, todos los cuales murieron a manos de los dos mil almogávares que había en Messina. Y quiero que sepáis además que ninguna tienda, ni vino, ni viandas, ni nada que hubiera en la hueste, se pudieron llevar; que sabed que mientras los almogávares no pensaban más que en las gentes del rey Carles que habían permanecido en tierra, los de Messina se afanaban en recoger la ropa de las tiendas. Sin embargo los almogávares se afanaban en matarlos prontamente, de forma que todavía consiguieron parte de las telas que había en las tiendas. Sin embargo habían obtenido tanto botín de los que habían matado, que no era posible contarlo; y ya podéis imaginar que cuando uno huye y se quiere poner a salvo, no deja oro ni plata, sino que quiere llevárselo consigo. De modo que aquellos que los mataban lo conseguían todo; y así todos ganaron lo indecible.

Sin embargo podéis calcular cuanto poder tenía el ejército del rey Carles que estaba sitiando Messina: que había más de ciento veinte galeras, y un sinfín de leños armados, y barcas armadas, y barcas de ribera, que pasaban seis caballos de una vez cada una; y sin embargo en toda la noche no pudieron pasar a toda la gente; y era en el mes de septiembre, cuando la noche es tan larga como el día, y el trayecto es tan corto como ya os he dicho, de seis millas. Y para que todos entiendan esto, aunque no sepan cuanto son seis millas, quiero que sepan que dista tan poco la tierra de Sant Reiner de Messina del hoyo de la Gatuna, que de una parte a otra veríais un hombre a caballo y sabríais si se dirige a levante o a poniente; para que veáis cuan cerca está, y cuanta gente había, que a pesar de tanto navío no pudieron pasar en una noche.

Por lo que las gentes del mundo critican al rey Carles por no haber querido esperar a la batalla con el señor rey de Aragó, pero aquellos que saben dicen que ningún señor del mundo obró más sabiamente que el rey Carles, por los motivos que ya os he dicho, su temor a la traición de los que con él iban. Por otra parte, conocía el coraje del rey En Pere, que era el mejor caballero del mundo, y que traía consigo a sus buenos caballeros de su tierra, que ni el rey Artús los tenía en la Tabla Redonda, y gentes de a pie, más de treinta mil de su tierra, que cada uno valía por un caballero. Y de este modo, meditando esto, obró muy sabiamente ateniéndose a lo seguro, que él sabía que tan grande era su ejército, que en poco tiempo pensaba recobrarlo todo. ¿Qué os diría? Que ciertamente eligió lo mejor, que si se hubiese quedado, hubiera sido muerto y derrotado, ya que Dios estaba al lado del señor rey de Aragó y de sus gentes y por esto lo había conducido hasta aquel lugar.

divendres, 14 de novembre del 2008

Crònica de Ramon Muntaner (LXV)

Carles d'Anjou, sabent que Pere d'Aragó avança cap a Messina, fuig i passa amb les seues tropes a Calàbria.

Segona escabetxina dels almogàvers amb els francesos que no han pogut fugir a temps.


LXV


Y llegó aquella noche un mensajero al rey Carles con la noticia de que el rey de Aragón acudía con todo el ejército de Sicilia y con todo su ejército por mar y por tierra, y que ya se encontraba a cuarenta millas. Y el rey Carles cuando oyó esto, y era muy sabio señor de hechos de armas y de cualquier hecho, pensó que si el rey de Aragón venía, era imposible que viniese sin que algunos de su hueste lo supiesen, y del mismo modo que habían traicionado al rey Manfré, igualmente lo podrían traicionar. Y aparte de esto, tenía miedo que la tierra de Calabria se rebelase, por lo que aquella noche decidió embarcarse y pasar a Rèjol (402). Y al zarpar al alba, vieron los de Messina que se habían marchado aunque todavía quedaban muchos.

Y los almogávares cargaron contra ellos, y todos cuantos habían permanecido en tierra, de a pie y de a caballo, murieron. Y después cargaron contra las tiendas, y ganaron tanto que Messina fue rica para siempre; y los almogávares no es preciso decirlo, que manejaban los florines igual que uno manejaría la calderilla. Y enseguida fueron contra las atarazanas en Sant Salvador, donde había más de ciento cincuenta entre galeras y taridas en el varadero que el rey Carles estaba haciendo construir para su expedición a Romanía, tal como antes os he contado. Y las incendiaron todas, y el fuego fue tan grande que parecía que todo el mundo ardía. De lo que el rey Carles sintió gran dolor, ya que él lo contemplaba todo desde Gatuna (403), donde se encontraba.

¿Qué os diré? Que llegaron mensajeros al señor rey de Aragón y de Sicilia y lo encontraron con las huestes a treinta millas de Messina y le narraron todo lo ocurrido tal como había sucedido, de lo que el señor rey quedó muy descontento, ya que de todas todas él quería combatir con el rey Carles, y con aquella ilusión venía él y sus gentes; pero sin embargo pensó que todo era obra de Dios, y que Dios sabía lo que era mejor para él.

Y así entró en Messina. Y si se le había hecho fiesta en Palerm, mucho mayor fue en Messina, de forma que la fiesta duró más de quince días. Sin embargo aunque se hiciese fiesta, el señor rey pensaba en sus asuntos. Y al día siguiente al que el señor rey entrara en Messina, veintidós galeras de las suyas entraron bien armadas.

Ahora os hablaré del rey Carles, y dejaré al señor rey de Aragón.


NOTAS


402. Reggio di Calabria.

403. La Catona.

dijous, 13 de novembre del 2008

Crònica de Ramon Muntaner (LXIV)

Avui assistim a la primera entrada en combat dels almogàvers en aquest llibre. A partir d'ara ja seran contínues, no oblidem que l'autor n'era un d'ells.

Encara que sembla exagerat, dos mil en maten deu mil, una bona degollina, déu n'hi do.

Atents a la reacció dels messinencs, de primeres menyspreu, "esparracats, sense armes sofisticades" i quan tot ja s'ha acabat, admiració i festa.


LXIV


Cuando los almogávares hubieron entrado en Messina (que entraron de noche), no me preguntéis la alegría y el consuelo que hubo por toda la ciudad. Sin embargo a la mañana siguiente, al alba, se prepararon para atacar a la hueste, y las gentes de Messina, que los vieron tan mal vestidos y con las polainas en las piernas y las abarcas a los pies, y las gorras de red en la cabeza, dijeron:

- Ah Dios! qué desilusión! ¿Qué gente es ésta que van desnudos y sin ropa, y no visten más que una camisa y no traen adarga ni escudo? No podemos confiar. Y si así son ellos, el rey de Aragón será otro tanto.

Y los almogávares que los oyeron murmurar dijeron:

- Hoy será el día que os mostraremos quiénes somos.

E hicieron abrir un portal y atacaron la hueste en tal forma, que antes de que los reconociesen, hicieron tal carnicería que fue un portento. De modo que el rey Carles creyó, y con él los de la hueste, que el propio rey de Aragó se encontrase personalmente entre ellos; y antes de que fuesen reconocidos hubo más de diez mil personas muertas. Y después, con toda la exquisita ropa que encontraron, entraron en la ciudad salvos y seguros.

Y cuando las gentes de Messina vieron las grandes hazañas que esta gente hizo aquel día, los apreciaron a cada uno más que a dos caballeros y les dieron mucho honor y placer, tanto los hombres como las mujeres. Y quedaron tan reconfortados, que aquella noche hicieron tales luminarias y tal fiesta que toda la hueste estaba asustada y con gran temor y dolor.

dimarts, 11 de novembre del 2008

Crònica de Ramon Muntaner (LXII)

Declarada la guerra contra el francès comença el reclutament de sicilians. Pere d'Aragó mou fitxa. Envia dos mil almogàvers, les seues forces de xoc, contra Messina. Atents a la descripció. No us recorda les històries que tots hem sentit sobre la legió estrangera, o sobre els marines?

Muntaner no ens diu si ell ja hi era en aquesta expedició. En aquell moment tenia 17 disset anys.


LXII


Y enseguida hicieron llamar a filas por toda Sicilia, para que en quince días acudiesen todos los mayores de quince años y menores de sesenta, con las armas, y pan para un mes, a Palerm. Y así corrió la orden del señor rey de Aragón por todas partes.

Y mientras tanto el señor rey envió dos mil almogávares a Messina, para que entrasen de noche. Y estos fueron cada uno con su zurrón a cuestas, que no penséis que llevasen acémila ninguna, sino que cada uno llevaba pan en su zurrón; ya que así están acostumbrados y criados, que cuando van en misión, cada cual lleva un pan para cada día, y nada más; y con el pan y agua y hierbas, sobreviven tanto tiempo como necesitan.

Y eligieron buenos guías, que eran de la región, y conocían las montañas y las sendas. ¿Qué os diré? Que las seis jornadas que hay entre Palerm y Messina en tres días las hicieron. Y entraron en la ciudad de noche, por un lugar que se llama la Camperinya, donde las mujeres de Messina levantaban un muro que todavía existe. Y entraron tan secretamente que no fueron oídos por nadie de la hueste.

Ahora dejaré de hablar de ellos, que ya se encuentran dentro de Messina, y hablaré del señor rey.

dilluns, 10 de novembre del 2008

Crònica de Ramon Muntaner (LXI)

Declaració formal de guerra. Carles d'Anjou accepta el repte.


LXI


Y mientras tanto el señor rey eligió cuatro ricoshombre que envió como mensajeros al rey Carles, que se encontraba frente a Messina, tal como antes habéis oído. Y le envió a decir que le ordenaba y le decía que saliese de su reino, que bien sabía que aquel reino no era suyo, sino que debía pertenecer a la reina su esposa y a sus hijos, de modo que había de abandonar inmediatamente la tierra; y que si no lo quería hacer, que lo desafiaba, y que se guardase de él, ya que podía estar seguro que lo expulsaría. ¿Qué os diré? Los mensajeros fueron ante el rey Carles y le dijeron lo que antes les había sido ordenado, en nombre del señor rey En Pere de Aragón.

Y cuando el rey Carles oyó esto, dijo:

- Ahora ha llegado la hora que siempre habíamos temido. Es cierto el refrán que dice que "de tal mal el hombre muere, de lo que teme". Por lo que desde hoy, mientras vivas, no podrás vivir en paz, que te enfrentas al mejor caballero del mundo y el de más coraje. Ahora, venga lo que Dios quiera, que como tal lo soportaré.

Y cuando hubo transcurrido un buen rato y hubo meditado, respondió a los mensajeros que se fuesen, que él no estaba dispuesto a desamparar su reino por el rey de Aragó ni por ningún otro que en el mundo hubiese, y que entendiese que había emprendido algo de lo que se habría de arrepentir. Y de este modo regresaron los mensajeros a Palerm ante el señor rey. Y cuando el señor rey hubo oído la respuesta del rey Carles, se preparó inmediatamente, tanto por mar como por tierra, para ir a Messina.

Y los sicilianos que lo vieron prepararse le dijeron:

- Señor, ¿qué pensáis hacer?

- Quiero ir contra el rey Carles.

Dijeron los sicilianos:

- Señor, no permita Dios que vos vayáis sin nosotros.