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1 Libro = 1 Euro ~ Save The Children

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Charles Darwin quotation

Ignorance more frequently begets confidence than does knowledge: it is those who know little, and not those who know much, who so positively assert that this or that problem will never be solved by science

Jean-Baptiste Colbert quotation

L'art de l'imposition consiste à plumer l'oie pour obtenir le plus possible de plumes avec le moins possible de cris

Somebody quotation

El miedo es la via perfecta hacia el lado oscuro. El miedo lleva a Windows, Windows a la desesperacion, esta al odio hacia Bill Gates y ese odio lleva a LINUX

Vares Velles

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Al Tall

Això és Espanya (vara seguidilla) per Al Tall

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dimecres, 25 de març del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CXCIII)

Els anys van passant amb una guerra estancada de la qual ningú no troba la forma de sortir-se'n. Frederic, autocoronat rei de Sicília, malgrat les pressions del seu germà Jaume, s'ha fet fort a l'illa, no només contra l'església que és a qui li correspondria el domini d'acord amb la pau d'Anagni, sinó contra Carles el Coix que domina Nàpols i bona part de Calàbria.

El papa Bonifaci intenta la mediació de la casa de França, cosa que es tradueix en la intervenció a la guerra de Carles de Valois, el germà del rei de França que, si ho recordeu, havia estat proclamat infructuosament rei d'Aragó pel papa anterior.


CXCIII


Cuando el duque (818) se enteró de la prisión de su hermano, y de la derrota que había sufrido, y del gran daño que le había alcanzado, podéis imaginar cuan apenado se sintió; y el rey Carles más todavía. Y todos los gentiles linajes de Nàpols quedaron huérfanos de señores. Y lo mismo el papa, cuando se enteró, le supo muy mal; y si antes se dolió cuando supo el fin de los caballeros de la muerte, el doble lo sintió ahora; y dijo que pensaba que el tesoro de Sent Pere se agotaría pronto si no alcanzaba la paz con este rey Frederic. Así que envió un cardenal a França con mensajeros del rey Carles, que asimismo fueron a rogar al rey de França que enviase a su hermano, misser Carles (819), a Sicília en ayuda del duque; y que si no lo hacía, tuviese por seguro que el duque se vería obligado a hacer una de estas dos cosas: o desamparar todo lo que poseía en Sicília, o morir o ser capturado; y que el papa prometía dar a misser Carles, del tesoro de la Iglesia, el sueldo que él pidiera para todos los caballeros que trajese; y le rogaba que, si podía, trajese consigo cinco mil caballeros, que él les pagaría.

Y así los mensajeros del rey Carles y del cardenal fueron a França y expusieron este mensaje ante el rey de França y los doce pares. Y al final se acordó que la casa de França por nada del mundo desampararía al rey Carles, ni a sus hijos, ya que la vergüenza y el daño del rey Carles afectaba más a la casa de França que a ninguna otra. Y os digo que tuvieron buen consejo; porque si lo mismo hicieran los otros reyes del mundo, esto es, ayudar a los de su linaje, mejor les iría y estarían mejor considerados que si los abandonan. De modo que se acordó que misser Carles, en persona, viniese, y que se le dotase de ricoshombre y caballeros, los que él eligiera, que todo lo pagaría la iglesia. Y misser Carles emprendió el camino de buen grado; lo que bien podría haber evitado, ya que bastante tenía con haber aceptado la donación del reino de Aragó contra el señor rey En Pere, su tío; y ahora encima emprende viaje contra el rey de Sicília, que es su primo hermano, y esto se le imputará como una maldad. Y por esta insensatez podéis todos entender como suceden las cosas, que cien años ha que la casa de França no hace nada que redunde en su honor, sino que les alcanza todo el deshonor; y así ocurrirá con todos aquellos que no obran con verdad y justicia.

Ahora dejaré de hablaros de misser Carles de França, que anda eligiendo la gente que con él debe viajar a Sicília, y volveré a hablaros de un hombre valiente de pobre linaje, que por su valentía ascendió, en poco tiempo, más que ningún hombre que antes naciera. Y por eso quiero hablaros de él, en este caso, porque sus hazañas, que más adelante se narrarán, fueron muy maravillosas y de gran prestigio, y todas son y han de ser imputadas al linaje de Aragón; y en buena parte, el motivo que me ha movido a hacer este libro, es narrar las grandes maravillas que gracias a él han sucedido, y las grandes victorias que catalanes y aragoneses han tenido en Romanía (820), y aquí fue donde empezó todo. De cuyas maravillas nadie podría contar la verdad como yo, que fui en Sicília, en su prosperidad, su procurador general, e intervine en todas las mayores hazañas que él hizo, por mar y por tierra, por lo que debéis creerme sin la menor duda.


NOTAS


818. Supongo que se trata de Juan I de Anjou, duque de Durazzo, hermano de Felipe I de Tárento e hijo de Carlos II el Cojo.

819. Carlos de Valois, hermano de Felipe IV de Francia, el Hermoso. Este es el que había sido nombrado rey de Aragón y había fracasado en su intento de destronar a Pere III de Aragón, el Grande, como se ha narrado en capítulos anteriores.

820. Cuando Muntaner habla de Romanía se refiere a los territorios cristianos del este de Europa, o sea al Imperio Latino de Oriente, desangrado en luchas internas y ya amenazado por los turcos.

divendres, 30 de gener del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CXXXIX)

Retirada de les tropes franceses amb la cua entre cames. El cronista s'ensanya amb el cardenal a qui ridiculitza cada cop que hi té ocasió. La veritat és que s'ho ben mereixia.


CXXXIX


Y monsèñer En Felip llamó a sus barones, y estableció una vanguardia (en la que estaba el conde de Foix) de quinientos caballeros armados; y detrás iba él con la oriflama, y con su hermano, y el cuerpo de su padre, y con el cardenal; y con ellos iban mil caballos armados. Y luego iban todas las acémilas, y la gente de a pie; y en la retaguardia iba el resto de la caballería que había quedado, que podían alcanzar los tres mil quinientos caballeros. Y así levantaron el campo de Pujamilot, e iniciaron la marcha hacia la Jonquera.

Y aquel mismo día, el almirante, con todos sus marineros, se encontraba en el desfiladero de Panissars. Y aquella noche sólo Dios conoce qué noche pasaron los franceses, que ni uno solo se quitó los correajes, ni durmió, sino que toda la noche se oyeron llantos y gemidos; que los almogávares, y los peones de mesnada y los marineros, atacaban por los flancos de la hueste, y mataban gentes y rompían cofres; que hubierais oído mayor astillamiento de cofres que si hubieseis estado en un bosque en el que hubiera mil hombres que no hiciesen otra cosa que astillar leña. Del cardenal os puedo decir que desde que partió de Peralada hasta que llegó a Perpinyà, no hizo sino recitar oraciones, ya que temía ser degollado. Y así pasaron aquella noche.

Y a la mañana siguiente el señor rey de Aragó lanzó pregón para que todo el mundo siguiera su señera, y que nadie, bajo pena de muerte, atacase hasta que su señera atacase y sonasen las trompas y las nácaras. De modo que todo el mundo se reunió alrededor de la señera del señor rey. Y cuando el rey de França estuvo preparado, y su vanguardia atravesaba el Pertús, el señor rey de Aragón los dejó pasar, y toda la gente del rey de Aragón gritaban: - Señor, ataquemos! Señor, ataquemos!. Y el señor rey los contenía para que no hiciesen nada. Y tras ellos llegó la oriflama con su sobrino el rey de França, y su hermano, y el cuerpo de su padre, y el cardenal, tal como habéis escuchado que había sido dispuesto, y empezaron a pasar por el mencionado lugar del Pertús. Y del mismo modo las gentes del señor rey de Aragón gritaban a grandes voces: - Señor, vergüenza! Señor, vergüenza! Ataquemos! Ataquemos!-. Y el señor rey aguantó fuerte hasta que hubo pasado el rey de França, y los que iban con él cerca de la oriflama. Y cuando empezaron a pasar las acémilas y las gentes llanas, y la gente del señor rey de Aragón vieron esto, ni siquiera el señor rey los pudo contener; así que un gran grito surgió y se extendió por toda la hueste del señor rey de Aragón: - Ataquemos! Ataquemos!-. Y entonces todo el mundo se lanzó a perseguirles, y vierais rotura de cofres, y destrucción de tiendas, y saqueo de ropa, y de oro, y de monedas de plata, y de vajillas, y de tanta riqueza, que todo el mundo, desde entonces nadó en la riqueza. ¿Qué os diré? Que los que habían pasado antes, bien les valió, que de las acémilas ni de las gentes de a pie, ni de los caballeros de la retaguardia, se salvó nadie, que todos murieron y su ropa fue saqueada. Y cuando comenzaron a atacar, los alaridos fueron tan grandes, que se oían a cuatro leguas de distancia. Y el cardenal, que los escuchó, dijo al rey de França:

- Señor, qué es esto? Todos moriremos!

Dijo el rey de França:

- Tened por cierto que nuestro tío no ha podido contener por más tiempo a su gente, que bastante trabajo ha tenido para dejarnos pasar a nosotros. Que ya lo habéis podido oír; cómo cuando nuestra vanguardia pasó, todo el mundo gritaba: "Señor, ataquemos!", y él los contenía con una azcona montera en la mano; y luego, cuando pasamos, gritaron: "Señor, vergüenza! Ataquemos, ataquemos!", y él todavía se contenía más, y se esforzaba en contenerlos; y en cuanto hubimos pasado nosotros y sus gentes vieron las acémilas, con su carga y ropajes, les ha entrado por los ojos y ya no los ha podido contener. Por lo que tened por seguro que de los que han quedado no podrá escapar nadie. Así que continuemos.

Y cuando hubieron pasado el Pertús, en una elevación que hay sobre la ribera, divisaron al señor rey de Mallorca con su caballería y mucha gente de Rosselló, y de Confleent y de Cerdanya; y estaban en aquel collado con la señera real ondeando. Y el cardenal, que los vio, se acercó al rey de França, y dijo:

- Ah, señor! ¿Qué haremos? Ved al rey de Aragón que viene.

Y el rey de França le dijo:

- No os preocupéis, que aquel es nuestro tío el rey de Mallorca, que sale a acompañarnos, que ya sabemos que de este modo ha sido dispuesto por el rey de Aragó y por el rey de Mallorca.

Y entonces el cardenal sintió gran alegría, pero todavía no se sentía muy seguro. ¿Qué os diré? El rey de França se acercó al rey de Mallorca, y el rey de Mallorca a él, y se besaron y se abrazaron; y luego besó y abrazó a misser Carles, y luego al cardenal. Y el cardenal le dijo:

- Ah, señor rey de Mallorca! ¿Qué será de nosotros? ¿Moriremos ahora?

Y el señor rey de Mallorca, cuando lo vio tan demudado que parecía un moribundo, no pudo evitar sonreír, y le dijo:

- Cardenal, no temáis. Sobre nuestra cabeza, vos os encontráis a salvo y seguro.

Y entonces él se tuvo por asegurado, y nunca en su vida había pasado tanto miedo.

Y empezaron a caminar, y los alaridos que se escuchaban por las montañas, y los gritos de la gente del rey de Aragón, eran tan grandes que parecía que el mundo se acababa. ¿Qué os diré? Con un hermoso trote, allí donde era posible, marcharon hasta haber rebasado la Clusa, y no se tuvieron por seguros hasta que llegaron a es Veló. Y aquella noche acamparon en el Veló el rey de França y toda su compañía; pero el cardenal no paró hasta llegar a Perpinyà. Y no tuvieron que esperar a la retaguardia que habían dejado atrás, ya que las gentes del señor rey de Aragón los habían enviado al paraíso. Y a la mañana siguiente el rey de França, con el cuerpo de su padre, y con su hermano y con el rey de Mallorca, que no los abandonó, llegaron a Perpinyà. Y allí el señor rey de Mallorca atendió durante ocho días a todas sus necesidades; y cada día hacia cantar misas por el rey de França, y todos los días salía procesión para rezar por su alma; y de noche y de día, mientras permanecieron en su tierra, el señor rey de Mallorca, hizo quemar mil hachones grandes de cera. Y tanto honor hizo al cuerpo del rey de França, y a sus hijos, y a todos los que con ellos iban, y al cardenal, que la casa de França debería sentirse siempre muy obligada, y la casa de Roma, lo mismo.

¿Qué os diré? Cuando hubieron pasado ocho días de permanencia en Perpinyà, y se hubieron repuesto, marcharon. Y el señor rey de Mallorca los acompañó hasta que salieron de su tierra, y atendió a sus necesidades; y luego se separó de ellos y regresó a Perpinyà. Y los franceses se marcharon en tal situación, que sólo un diez por ciento se salvó, y el resto todos murieron de enfermedad. Y el cardenal, se marchó tan atemorizado, que no se quitó el miedo del cuerpo hasta que al cabo de muy pocos días murió; y se fue al paraíso con los que había hecho ir antes, gracias a sus sermones. ¿Qué os diré? En tal situación volvieron, que mientras el mundo dure, en Francia, y en todas sus tierras, cada vez que oigan hablar de Catalunya, se acordarán de esto.

Y ahora dejaré de hablar de ellos, y volveré a hablaros del señor rey de Aragón y de su gente.

dijous, 29 de gener del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CXXXVIII)

Mort de Felip III de França, l'Ardit.

Finals de setembre o primers d'octubre de 1285. Encara que la història oficial el fa morir ja al Rosselló, passats els Pirineus, la història que ens conta Muntaner és verossímil, fent-lo morir, encara a aquesta banda, a pocs quilòmetres de Peralada.

Assistim també a les maniobres de Felip IV l'Hermós, per tal d'aconseguir salvar tot allò que puga de les seues forces. Com deia el meu paisà Bernat i Baldoví, l'autor del Virgo de Visanteta: "sea nuestra divisa conservar, cuando menos, la camisa". I és que a les crisis cal ser creatiu.


CXXXVIII


Y en cuanto el rey de Aragón supo esta noticia, inmediatamente, con todas sus gentes que estaban en las fronteras, tanto las de a caballo como las de a pie, se dirigió al desfiladero de Panissars, para que ni el rey de França, ni nadie de sus huestes lograse escapar. Y en cuanto el rey de França supo todas estas cosas, levantó el sitio de Gerona y, enfermo y atrapado como se encontraba, fue al llano de Peralada; y allí reunió a toda su gente, y ciertamente no encontró que en toda su hueste quedasen más de tres mil caballos armados, y de gente de a pie, ninguno, que ya todos habían muerto, quien en batalla, quien de enfermedad; de modo que se tuvo por perdido. Y no me preguntéis por el cardenal, que con gusto absolvería al señor rey de Aragón de pena y culpa, con tal que le dejara abandonar a salvo su tierra.

¿Qué os diré? Que el rey de França se encontró tan enfermo, que con la enfermedad que tenía, se le envenenó su mal. E hizo acudir a sus hijos, y dijo a monsèñer En Felip.

- Sire (670) Felip, vos habéis sido siempre más sabio en estos asuntos que nos, que si os hubiésemos hecho caso, no moriríamos aquí (que antes que la noche transcurra habremos muerto), ni hubiera muerto, y morirá, tanta buena gente por nuestra culpa. Por lo que nos os damos nuestra gracia y nuestra bendición, y os rogamos que os cuidéis de que a esta gente de Castelló, que se rindieron a nosotros, ni la de estos otros lugares de alrededor, que no les sea inferido mal alguno; y les absolvéis de todo cuanto a nos estuvieran obligados, y que cada cual vuelva con su señor. Todavía os aconsejamos que secretamente enviéis un mensajero a vuestro tío, el rey de Aragón, para que os dé salvoconducto, y que podáis pasar a salvo vos y vuestro hermano y mis despojos; ya que estoy seguro que, si él no quiere, ni uno solo de vosotros podrá escapar sin ser muerto o apresado. Y nos sabemos que el rey de Aragón os estima tanto, y conoce que vos a él otro tanto, que no se os podrá negar. Y así haréis bien a mi alma y a la vuestra. Todavía, hijo, os ruego que me concedáis una petición.

- Señor - dijo él -, se hará todo lo que habéis dicho. Y en cuanto al regalo solicitado, ordenad lo que os plazca, que yo estoy listo para cumplirlo.

- Hijo - dijo él -, bien decís. Bendito seáis por Dios y por mi! ¿Sabéis, hijo, cual es el regalo que os pedimos? Que no odiéis a vuestro hermano Carles, aquí presente, por haber usurpado el reino de vuestro tío y suyo; que bien sabéis que él no tiene la culpa, y que toda la culpa fue nuestra y de nuestro tío, el rey Carles. Os ruego que lo améis y honréis como un buen hermano debe amar a su hermano, ya que ambos sois hijos de una madre que desciende del mejor linaje de reyes del mundo al que pertenecen los mejores caballeros; por lo que vos lo debéis amar encarecidamente. Y todavía os ruego que tratéis y hagáis todo el esfuerzo posible para que la casa de Aragón restablezca la paz para siempre con el rey de França, y con el rey Carles, y que nuestro primo el príncipe salga de la cárcel; y si vos lo intentáis de veras, se firmará la paz.

Y tras esto lo tomó y le besó, y otro tanto hizo con Carles, e hizo que ambos se besaran. Y una vez hecho esto, levantó los ojos al cielo, y pidió que le trajeran el cuerpo de Dios y lo recibió con gran devoción; y luego se hizo ungir con la extremaunción. Y cuando hubo recibido todos los sacramentos que un buen cristiano debe recibir, cruzó las manos sobre el pecho, y dijo:

- Señor verdadero Dios, en tus manos encomiendo mi espíritu.

Y así murió dulcemente, y tuvo un buen fin. Y si me pedís donde murió, os lo diré: murió en un albergue de En Sord de Vilanova, a menos de media legua de Peralada, el año 1285.

Y ya muerto el rey de França, el rey Felip ordenó que se ocultara este hecho; y envió mensajeros secretos a su tío el rey de Aragón, que se encontraba en el desfiladero de Panissars, y le hizo saber que su padre había muerto, y le rogaba que lo dejase pasar con sus gentes, ya que más le valía que fuese él el rey de França que no otro. Y dicen que el señor rey de Aragón, en cuanto oyó este mensaje, inmediatamente lo hizo saber a su hermano el rey de Mallorca, que se encontraba en es Veló, a una legua de donde él estaba, y le hizo saber que él, con su caballería y gentes de Rosselló, debía salir a recibir a su sobrino, el rey de França, en la Clusa (671), para que los almogávares y marineros que iban con En Roger de Lòria, y que se encontraban en el paso, no los destruyeran; y él, desde el Pertús y el puerto, tal como podría, impediría que se acercasen al lugar por donde pasara la oriflama; de modo que él aconsejaría a su sobrino el rey de França que siempre marchase al lado de la oriflama, él, su hermano y el cuerpo de su padre; y así, haciéndolo de esta forma, sus gentes no le causarían todo el daño que de otra forma podrían infligirle. Y tal como el señor rey lo ordenó, tal se cumplió; y puso este consejo en conocimiento de su sobrino el rey de França.

Y cuando monsèñer En Felip hubo oído esto, que el señor rey los protegía a él y a su hermano y a las gentes que fueran cerca de él, y que además había ordenado que el señor rey de Mallorca le esperara con su caballería en La Clusa, pensó qué hacer; y llamó al cardenal y a su hermano, y les dijo:

- He recibido respuesta de nuestro tío el rey de Aragón, y me hace saber que me asegura a mí y a mi hermano y a los que alrededor de la oriflama vayan, pero que no puede proteger al resto, porque sus gentes son tantas, que le será imposible atarlas corto. De modo que entiendo que perderemos la mayor parte de las gentes que nos quedan.

Y el cardenal respondió:

- Señor, puesto que él os concede esta gracia, empezad a pasar, que más vale vuestra persona y la de vuestro hermano y el cuerpo de vuestro padre, que el resto de la gente. Y no nos demoremos, que los que aquí mueran, irán al paraíso con los otros.


NOTAS


670. Sire. Tratamiento tradicional de los reyes de Francia.

671. Municipio del Vallespir, en el valle del Rom, vía de comunicación entre el Rosselló y el Empordà, a través de los puertos o desfiladeros del Pertús y de Panissars. En francés, l'Ecluse.

dilluns, 12 de gener del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CXXI)

Primeres escaramusses a la frontera. Els catalans guanyen les primeres batalles. Atents a la intervenció dels almogàvers, tropes que a partir d'aquest moment, cada cop tindran més rellevancia en la crònica. Inici d'una retirada francesa que no serà tal.

Muntaner, sarcàstic, incorpora una conversació en "francès" entre el rei de França i els seus fills.


CXXI


Cuando el rey de França hubo reunido toda su gente y supo que todos se encontraban listos, y que su flota estaba preparada y lista, vino a Rosselló. Y cuando entró por Rosselló, el rey de Mallorca (605) le salió al encuentro; y el rey de França le hizo gran fiesta, y el rey de Mallorca a él y a sus sobrinos, hijos del rey de França, que venían con su padre, a saber monsènyer En Felip (606), hijo primogénito del rey de França, que gran dolor y tribulación tenía por lo que su padre hacía, y el otro, monsènyer Carles (607), rey del xapeu, que estaba muy contento, ya que imaginaba ser el rey de Aragó.

Y juntos de esta guisa, llegaron a Perpinyà. Y toda la hueste del rey de França acampó desde Perpinyà hasta es Veló (608); de forma que cada día los de la hueste del señor rey de Aragón los acosaban hasta las tiendas, y los mataban, y apresaban mucha gente, y les hacían grandes destrozos.

¿Qué os diré? El rey de França no sabía como resolver esta situación. Así que un día ordenó acercarse al desfiladero de Panissars e intentar atravesarlo; y cuando llegó a es Veló contempló el lugar por el que tenía que pasar, y divisó toda la montaña repleta de caballeros del ejército del rey de Aragón, y maldijo al que le había aconsejado entrar por allí. De todos modos un día intentó pasar, y jamás hizo nadie tan loco intento; que de repente saltaron contra ellos más de cincuenta mil almogávares y peones de mesnada, que atacaron su caballería, de tal modo que los hubierais visto rodar ladera abajo, y caer caballos y caballeros; y sufrieron tanto daño aquel día, que perdieron más de mil hombres de a caballo, e innumerable gente de a pie.

Y cuando el rey de França, que se encontraba en la llanura, vio a su gente regresar derrotados de tal guisa, y tan castigados, sin poderlos socorrer, dijo:

- Ah, Dios! ¿Qué es esto? Me han traicionado!

Y entonces monsèñer En Felip se giró a su hermano Carles y le dijo:

- Beu hermano, er regardés la gente de vuestro reino cómo honrablamaunt vos recullen.

Y Carles no respondió nada, de tan dolido que estaba. Pero el rey de França, su padre, que lo había oído todo, con gran ira respondió:

- Or taixés-vos, sire Felip! Que il faunt tal xosa dont il se reprentant.

- Ah, sire, sire! - dijo monsènyer en Felip -, je lamento más vuestra honta y deshonor y vuestro daño, de lo que lo hacen el papa y los cardenales, que este beneficio es el que os han conseguido, y a nuestro hermano han nombrado rey del viento; y ellos están alegres y divertidos, y poco sufren el peligro ni el daño que a vos os han concedido (609).

Y el rey de França calló, ya que de sobras comprendía que era verdad lo que decía, pero ya era tarde para arrepentirse.

¿Qué os diré? Que toda la hueste hubo de retirarse hasta Euna (610), para poder resguardarse a las orillas del Tec (611). Y cuando el rey de Mallorca vio que el rey de França se retiraba hacia la ciudad de Euna, envió sus mensajeros a los de la ciudad de Euna, para que con procesiones recibiesen al rey de França. Y le salió al encuentro el obispo de Euna con todos los clérigos; y los legos, y las mujeres y los niños salieron a recibir al rey de França con cruces. Y en vez de humillarse ante las cruces, les atacaron y los mataron a todos, clérigos, y legos, y hombres y mujeres, y niños, a causa de la gran ira que tenían por mor de lo acaecido. Y así podéis ver, señores, con qué devoción e indulgencias marchaban, y cómo nuestro señor verdadero Dios podía sufrir esta tan gran crueldad sin dar cumplida venganza. Y cuando supieron esto en toda Catalunya, redobló el coraje de todo el mundo, y decidieron que más les valía morir en batalla contra ellos, que rendirse.

Y cuando esto acabó, estuvieron quince días que no sabían qué hacer; y su flota se encontraba amarrada en Coblliure (612). ¿Qué os diré? Que la voluntad del rey de França era la de retirarse, pero no le plugo a nuestro señor verdadero Dios que escapasen ilesos, sino que les dio ocasión de pasar, para que así pudiesen morir a manos de sus enemigos.


NOTAS


605. Jaume II, hermano de Pere el Gran

606. Felipe IV el Hermoso, futuro rey de Navarra por su casamiento con Juana reina de Navarra, y posteriormente rey de Francia.

607. Carlos III de Valois, hermano del anterior

608. Le Boulou. Municipio cercano a Perpignan

609. En estas líneas anteriores, Muntaner se permite escribir en "francés" a su manera, desplegando toda su ironía, respecto al fracaso de la expedición francesa.

610. Elna. Municipio del Rosselló.

611. Tec. Río del litoral mediterráneo, en el Vallespir.

612. Cotlliure. Municipio del Vallespir.

dimecres, 31 de desembre del 2008

Crònica de Ramon Muntaner (CXI)

Primera escaramussa de la guerra.

Eustache de Beaumarché, governador de Navarra (recordem que Joana I de Navarra a l'agost de 1284 s'ha casat amb el delfí Felip, fill del rei de França, el qual, a la mort de son pare Felip III, l'Ardit, passarà a reinar amb el nom de Felip IV, l'Hermós) ha envaït Aragó.

És rebutjat per les forces aragoneses, les quals no s'atreveixen, amb bon sentit, tot cal dir-ho, a entrar a Navarra en la seua persecució.


CXI


Y antes de que el señor rey y los ricoshombre y el resto de asistentes a cortes, partiesen de Saragossa, les llegó correo cierto de que N'Eustatxe (551), gobernador de Navarra en representación del rey de França (552), había entrado en Aragón con cuatro mil caballos armados, y había tomado la torre de Ull (553), que era de N'Eixemèn de Arteda, un caballero de Aragón que era muy buen caballero. Y bien lo demostró en la defensa de la torre de Ull; que hizo tanto, que ningún caballero pudo nunca hacer más en ningún lance de armas; tanto que por su proeza conservó la vida, aunque le supo muy mal. Que N'Eustatxe ordenó que no muriese por nada del mundo, que sería gran daño si tal caballero moría; de modo que lo capturaron vivo a la fuerza. Y cuando lo hubieron capturado, N'Eustatxe lo envió a Tolosa, al Castell Narbonès, y mando que lo entregaran a En Toset de Satxes, quien se encargaría de mantenerlo preso. Aunque más tarde N'Eixemèn d'Arteda se las ingenió de tal forma que escapó de aquel lugar y volvió a Aragón; e hizo mucho daño a los franceses después de haberse escapado de prisión.

Y dejaré de hablar de él, ya que sería demasiado si quisiera contaros todas las proezas y valentías y bondades de los caballeros de Aragón y Catalunya, que se han hecho en estas guerras, podéis creer que no quedaría bastante tiempo para escribirlas. Y en Catalunya se dice que "la obra alaba al maestro"; por lo que en general, por los hechos que en común han realizado los catalanes y los aragoneses, se puede conocer quien son; que si no fueran valientes y buenos, no podrían hacer lo que han hecho y cada día realizan, con la ayuda y gracia de Dios. Por lo que, no hay que hablar singularmente de nadie, salvo en las batallas, de los jefes que las han comandado.

Y cuando el señor rey y los que con él estaban supieron esto, hicieron pregón, y salió la señera del señor rey y de todos los caporales, fuera de Saragossa. Y los consejos de las ciudades y de las villas de Aragó acudieron y siguieron la señera del rey; de forma que nunca, desde que Aragó fue poblado, tal cantidad de buena gente aragonesa no se había reunido. Y en verdad, no sólo el ejército de N'Estatxe (554), sino el del mismo rey de França, pudieran derrotar.

Y el señor rey, con gran alegría y satisfacción, se dirigió a donde sabía que estaba el ejército de N'Estatxe. Y tanto se apresuró, que en un día a hora de completas, había llegado a la entrada de Navarra, cerca de la hueste de N'Estatxe, ya que éste al conocer las noticias del rey, había iniciado la retirada. De modo que cada uno de los ejércitos tenía noticias del otro. Y aquella noche el señor rey exhortó a la gente, y los sermoneó para que actuaran valientemente, y les dijo muy buenas palabras, y que por la mañana, con la gracia de Dios y de madona santa María, todo el mundo siguiera su señera y que obrase rectamente, que había que combatir contra los enemigos; y que nunca nadie había emprendido una aventura tan loca como la de entrar en su reino. Y cuando el señor rey hubo hablado todo el mundo respondió que adelante en buena hora. Pero el destino quiso que N'Estatxe, con toda su gente alcanzara sano y salvo Navarra; cosa de la que el señor rey se sintió muy apenado, que nunca, desde que nació, se sintió tan desilusionado; y no quiero deciros más, podéis creerme.

Y cuando supo que N'Extatxe se había retirado a salvo dentro de Navarra, el señor rey de Aragó partió, y acudió a Barcelona. E igual que en Saragossa convocó cortes para que todos los de Catalunya acudiesen a Barcelona a fecha fija.


NOTAS


551. Eustache de Beaumarché. Ejerció el cargo de gobernador de Navarra en nombre de Juana I de Navarra, que se casó con el futuro rey de Francia Felipe IV (Felipe I de Navarra)

552. Felipe III de Francia, el atrevido.

553. Podría tratarse de la Torre de Buil en Huesca, cerca de Sariñena.

554. Se trata del anteriormente citado Eustatxe de Beaumarchais.

dilluns, 22 de desembre del 2008

Crònica de Ramon Muntaner (CIII)

El papa Martí corona el fill menut de Felip III de França, l'Ardit, Carles III de Valois, com a rei d'Aragó, en substitució de l'excomunicat Pere III el Gran.


CIII


Una vez que en Tolosa (513) acabaron las fiestas en honor del rey de França y del rey Carles, estos celebraron consejo con el cardenal y con mosséñer En Felip (514) y mosséñer En Carles (515), hijos del rey de França, sobre qué harían. Y dispusieron que el rey Carles y el cardenal acudiesen al papa, y que llevasen consigo al hijo menor del rey de França, llamado Carles; y el papa le haría donación del reino de Aragó, y le impondría la corona en la cabeza. Y así se hizo. Lo cual supo muy mal a mosséñer En Felip, su hermano, quien amaba más al señor rey de Aragó, su tío, que a nadie en el mundo excepto su padre; sin embargo mosséñer en Carles nunca mostró ningún aprecio a la casa de Aragó. Y de este modo el rey de França partió para París, y el rey Carles y el cardenal con mosséñer En Carlot (516), al cual acompañaban, fueron a Roma, ante el papa. Y en cuanto llegaron, el papa le hizo donación del reino de Aragó, y lo coronó con gran fiesta y grandes cortes que se celebraron. Y podemos citar el refrán que se dice en Catalunya, que cuando alguien dice: "querría que tal lugar me perteneciese", otro le contesta: "parece que poco os cuesta". Y esto mismo puede decirse del papa, que parecía que poco le costaba el reino de Aragón, cuando tan buen mercado hacía. Y seguramente aquella fue una donación hecha en mala hora, para las necesidades de muchos cristianos.

Y cuando esto estuvo hecho, mosséñer En Carles regresó a França ante su padre, y el cardenal lo acompañaba, de modo que a su regreso el rey de França celebró gran fiesta. Pero no así mosséñer En Felip, que dijo:

-¿Qué hay, hermano? Dicen que ahora os hacéis llamar rey de Aragó.

Y él dijo que era verdad, y que era rey de Aragó. Y él le respondió:

-A buena fe, bello hermano, vos sois rey del xapeu (517); puesto que del reino de Aragó vos nunca poseeréis punt; ya que nuestro tío, el rey de Aragó es su rey y señor; y es mucho más digno que él lo sea que no vos; y lo defenderá de tal forma, que bien podréis conocer que sólo viento habéis heredado.

Y a causa de estas palabras mantuvieron grandes discusiones ambos hermanos; y hubieran llegado a mayores de no ser por su padre, el rey de França, que los separó.

Y cuando acabó la fiesta, el cardenal dijo al rey de França en nombre del papa, que se preparase a ir en persona contra el rey de Aragó, y que pusiese toda su tierra a disposición de su hijo que había sido coronado rey. Y el rey de França dijo:

- Cardenal, enviadme dinero, y ordenad predicar la cruzada por todas partes, y dejad que nos encarguemos del resto, que nos conseguiremos gente de mar y de tierra, y haremos construir ciento cincuenta galeras, y prepararemos todo lo que haga falta para la expedición. Y nos os prometemos como rey, que de este abril que viene en un año nos habremos entrado en la tierra del rey de Aragó con todo nuestro ejército.

Y con esto el cardenal y Carles, rey del xapeu, se tuvieron por alegres y satisfechos de lo que el rey de França les había dicho. Y lo mismo el rey Carles, que se había quedado con el papa, buscando por todas partes para poder tener caballería y gente suficiente con que poder ir a Nàpols y atacar contra Sicília.

Y así los dejaré estar, que se esfuerzan por todas partes, y volveré a hablaros de los mensajeros que el señor rey de Aragó envió al papa y al rey de França.


NOTAS


513. Toulouse. Francia.

514. El futuro Felipe IV de Francia y I de Navarra, el Hermoso

515. Carlos III de Valois. En 1284 el papa Martín IV lo nombró rey de Aragón en sustitución de Pere III el Gran a quien había excomulgado, título que, evidentemente, nunca llegó a ejercer y al que finalmente renunció en 1295

516. Carlot, diminutivo de Carles.

517. Aquí Muntaner parodia el francés utilizando "xapeu", en vez de chapeau (sombrero), lo mismo que utiliza la palabra "punt" en el mismo sentido que la partícula francesa point

dimarts, 9 de desembre del 2008

Crònica de Ramon Muntaner (XC)

La història del duel a Bordeus va arribant a la seua fi.

Pere, davant del senescal, d'un notari, i dels testimonis requerits pel costum, certifica la seua estada a Bordeus, en fulla partida per a.b.c. i s'acomiada del senescal, de qui la hostatjat aquella nit, i galant com és, de la dona d'aquest darrer, i emprén, cremant els cavalls prèviament apostats pel comerciant i amic Domingo de la Figuera, la tornada cap a casa.

Camí que, fent cas dels consells del senescal, no passarà pel d'anada, ni tan sols pel regne de Navarra que es troba ja totalment dins l'òrbita d'influència francesa, i on governa, en qualitat de regent, Blanca d'Artois, vídua de Enric I el Gord i mare de Joana I de Navarra que acabarà sent la futura reina de França pel seu casament amb el fill de l'actual rei de França, el delfí Felip IV l'Hermós.

Açò ens deixa com a itinerari probable, Les Landes, Baiona, Biscaia (l'actual País Basc), Rioja, Sòria i finalment Saragossa.


XC


Y tanto caminaron que, a toque de oración, llegaron, a la torre de un anciano caballero, prohombre muy amigo de En Domingo de la Figuera, que se encontraba a media legua de Bordeu. Y fueron muy bien recibidos y atendidos; y en cuanto hubieron cenado, fueron a acostarse. Y a la mañana siguiente, en cuanto amaneció, se levantaron, montaron sobre sus caballos, y acudieron al campo. Y aquel era el día acordado para la batalla. Y enseguida enviaron al huésped (480) a la presencia de En Gilabert de Cruïlles, quien se alojaba en un albergue a las afueras de la ciudad, que estaba más cerca del campo que ningún otro de los que se encontraban dentro de la ciudad. Y le comunicaron que En Domingo de la Figuera y un caballero del rey de Aragón se encontraban allí, y que la noche anterior se habían alojado en su casa, y que, solo, sin nadie más, inmediatamente, acudiese a hablar con ellos. Y el huésped fue inmediatamente ante En Gilabert quien ya se había levantado y le comunicó su mensaje; y En Gilabert, que sabía que aquel era el día en que los reyes debían acudir al campo, estaba muy receloso y se temía lo peor, a causa del gran coraje y la gran fe que sabía que tenía el rey de Aragó. Y enseguida, el huésped y él únicamente, cabalgaron, sin comunicárselo a nadie más.

Y cuando llegaron donde ellos, y contempló al señor rey, y a su propio hijo, mudó de color; pero era tan sabio que no lo dejó aparentar por causa del huésped. Y el rey se retiró aparte con él, y quedaron con el huésped En Bernat de Peratallada y En Domingo de la Figuera. Y En Gilabert dijo:

- Señor - cuando se retiraron -, qué es esto que vos habéis hecho? ¿Cómo os habéis metido en tan gran aventura?

- En Gilabert - respondió él -, quiero que sepáis que, aun cuando estuviera seguro que iba a morir, no hubiera dejado de acudir bajo ningún motivo. Así que no perdamos tiempo. Vos me habéis enviado a decir que me puedo fiar del senescal; por tanto acudid ante su presencia y decidle que aquí hay un caballero del rey de Aragón que con él quiere hablar, y que traiga un notario y seis caballeros suyos, y ninguno más; y que lo haga enseguida.

Y En Gilabert inmediatamente fue ante el senescal y se lo dijo. Y el senescal acudió al rey de França y le dijo::

- Sèñer (481), un caballero del rey de Aragón ha llegado y ha dicho que quería hablar conmigo. Y con vuestra licencia quiero ir, si así os place.

Y el rey de França, como cada día ocurría lo mismo, le respondió:

- Id con buena ventura, y cuando hayáis hablado con él, hacednos saber lo que os haya dicho.

- Señor - dijo él -, así lo haré.

E inmediatamente el senescal, acompañado de un notario, el mejor y más antiguo de Bordeu y de la corte del rey de Anglaterra, marchó, con seis caballeros, los más honrados que él tenía en su compañía; y cuando llegaron al campo, encontraron al rey, y a En Bernat de Peratallada y a En Domingo de la Figuera en el campo. Y el senescal y los que con él venían, entraron en el campo, y lo mismo hicieron el huésped que se encontraba con el rey, y En Gilabert, que venía con el senescal.

Y cuando el senescal entró en el campo, el señor rey le salió al encuentro con sus compañeros, y lo saludó en nombre del rey de Aragón; y él muy cortésmente le devolvió el saludo, y le dijo:

- Senescal, sèñer, he comparecido aquí, ante vos, por cuenta del señor rey de Aragó, ya que hoy es el día en que él y el rey Carles habían jurado y prometido estar en el campo, este día de hoy. Y así, os solicito si podéis proteger y asegurar al rey de Aragón si hoy acude a este campo.

Y él dijo:

- Sèñer, os responderé con brevedad, en nombre de mi señor el rey de Anglaterra y en el mío propio, que me resulta imposible defenderle, por lo que en el nombre de Dios y en el del rey de Anglaterra lo damos por excusado, y por bueno y leal y libre, puesto que no lo podríamos asegurar de ninguna forma. Por el contrario, sabemos a ciencia cierta que si se atreviese a acudir, nada lo podría salvar, ni a él ni a los que con él vinieran, que todos morirían; que he aquí que el rey de França y el rey Carles, se encuentran aquí con doce mil hombres a caballo armados. Por lo que ya podéis comprender que ni monsèñer el rey de Anglaterra, ni yo en su lugar, podamos mantenerlo a salvo.

- Así pues - dijo el rey de Aragón -, plázcaos, senescal, dictar una carta al escribano.

Y el senescal respondió:

- Me place- y dio sus instrucciones al notario.

Y enseguida el notario escribió todo lo que el senescal había dicho. Y cuando llegó el momento de preguntar al rey como se llamaba, dijo al senescal:

- Senescal, ¿me aseguráis a mí y a todos los que conmigo vienen?

- Sèñer - dijo él- sí, sobre la fe de monseñor el rey de Anglaterra y la mía propia.

Y entonces el señor rey se echó atrás el capirote , y le dijo:

- Senescal, me reconocéis?

Y entonces él lo contempló y supo que era el rey de Aragó. Y puso pie en tierra, y pretendió besarle el pie; y el rey no lo permitió, sino que lo hizo montar, y una vez montado le dio la mano que éste le besó. Y dijo:

- Ah, señor! ¿qué es lo que habéis hecho?

- Yo - dijo él- he venido aquí para salvar mi fe, y quiero que todo lo que habéis dicho, y yo diré, lo escriba el notario aquí presente con todo detalle; cómo yo, en persona, he comparecido y he buscado en todo el campo.

Y entonces él espoleó a su caballo, y dio la vuelta a todo el campo, por fuera y por dentro, en presencia del senescal y de los que con él estaban. Y mientras tanto el notario escribió todo lo que venía al caso y excusaba al rey de Aragó. Y ciertamente, el señor rey no cesaba de espolear por el campo, que todo lo pisó, con la azcona montera en la mano. De modo que todos decían:

- Ah, Dios! Qué caballero hay aquí! Jamás nació caballero que se le pueda comparar, cuerpo a cuerpo.

Y cuando hubo buscado en todo el campo muchas veces, mientras el notario escribía, fue a la capilla; y desmontó, sujetó al caballo de las riendas, y adoró a Dios, y dijo las oraciones que tenía que decir, y alabó y bendijo a Dios que aquel día le había llevado a cumplir con su juramento. Y cuando hubo terminado su oración, volvió al senescal y al resto de la compañía; y el notario había terminado de escribir todo lo que venía al caso, y lo leyó en presencia de todos, y levantó su testimonio. Y cuando lo hubo hecho, el rey requirió tres veces al senescal si lo podía asegurar, y si era así, se quedaría para la batalla, y él le respondió que no, y todo ello se puso por escrito; y también el modo en que él varonilmente, montado en su caballo, con la azcona montera en la mano buscó por todo el campo, alrededor y por medio y a través, y como había ido a rezar a la capilla. Y cuando todo esto fue escrito en forma pública, el rey requirió al senescal que ordenase al notario que hiciese de aquel documento dos cartas públicas partidas por a.b.c.

- Una os la quedáis vos, y la otra la daréis a En Gilabert de Cruïlles.

- Señor - dijo el senescal -; así lo ordeno yo al notario, que se haga.

Y así se cumplió.

Y hecho esto, el rey tomó de la mano al senescal y se pusieron en camino; y fueron hasta donde habían dormido. Y cuando estuvieron ante la torre, dijo el rey al senescal:

- Senescal - dijo él -, este caballero nos ha hecho mucho honor y placer en su albergue; por lo que os ruego que, por nuestro honor y amor, le conceda el rey de Anglaterra, y vos, tales dones que él y su linaje valgan todavía más que en el presente.

- Señor - dijo el senescal -, así se hará.

Y el caballero corrió a besar la mano del rey. Y cuando esto hubo dicho, el señor rey dijo al senescal:

- Esperadnos aquí, que desmontaremos para despedirnos de la esposa de quien, esta noche, tan bien nos ha acogido.

- Señor - dijo el senescal -; haced lo que os plazca; que bien me parece vuestra cortesía.

Y así, el rey descabalgó, y se despidió de la mujer; y cuando la mujer supo que era el rey de Aragó, se agachó a sus pies y dio gracias a Dios y a él, por el honor que les había hecho. Y así se despidió y cabalgó con el senescal; y se alejaron, conversando, a una legua, y le dio las gracias por la buena voluntad que en él había encontrado; y el senescal se le ofreció, y se despidieron. Y el senescal dijo a En Domingo de la Figuera:

- En Domingo - dijo -, vos conocéis los caminos; de modo que os aconsejo que por nada del mundo volváis por donde vinisteis, ni siquiera por Navarra; que yo sé que el rey de França ha escrito cartas a todas partes, para que de aquí en adelante se capture a cualquier hombre del rey de Aragón, tanto si va como si viene.

Y En Domingo de la Figuera dijo:

- Sèñer, bien decís; y si a Dios place, seguiremos vuestro consejo.

Y entonces se despidieron los unos de los otros; y el señor rey, con la gracia de Dios, se puso en marcha y tomó el camino de Castilla.

Ahora dejaré de hablar de él, y volveré a hablar del senescal, del rey de França y del rey Carles.


NOTAS


480. Huésped. Persona que hospeda en su casa a uno.

481. Sènyer. He respetado el original, ya que lo utiliza de forma prácticamente exclusiva cuando habla de nobles franceses. En español quizá sería señor, pero con un sentido no sólo de cortesía sino de nobleza.