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Charles Darwin quotation

Ignorance more frequently begets confidence than does knowledge: it is those who know little, and not those who know much, who so positively assert that this or that problem will never be solved by science

Jean-Baptiste Colbert quotation

L'art de l'imposition consiste à plumer l'oie pour obtenir le plus possible de plumes avec le moins possible de cris

Somebody quotation

El miedo es la via perfecta hacia el lado oscuro. El miedo lleva a Windows, Windows a la desesperacion, esta al odio hacia Bill Gates y ese odio lleva a LINUX

Vares Velles

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Al Tall

Això és Espanya (vara seguidilla) per Al Tall

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divendres, 6 de març del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CLXXIV)

Mort d'Alfons III d'Aragó, el Franc. Com sempre i com toca, pietosa i, si hem de fer cas al cronista, ja ho podia bé ésser, ja que l'Alfons als seus 26 anys encara era verge.

En fi, ens ho haurem de creure.

I com en tota empresa (i la casa de Barcelona era una gran empresa) comença el ball de destins: el seu germà Jaume, rei de Sicília, passarà a rei d'Aragó. L'altre germà resident a Sicília, Frederic, passarà a rei de Sicília. El seu oncle Jaume continuarà al seu palau de Mallorca a Perpinyà, veient com les illes continuen en poder del seu nebot. Quant al germà menut, Pere, continuarà al front dels exèrcits peninsulars, fent mèrits.


CLXXIV


Y sintiéndose tan enfermo, hizo testamento con gran diligencia; y una y otra vez lo hizo leer y examinar. Y dejó el reino a su hermano, el señor En Jacme, rey de Sicília; y dejó su cuerpo a la orden de los frailes menores, en Barcelona. Y con gran contrición de sus pecados, se confesó muchas veces y recibió a nuestro salvador Jesucristo, y recibió la extremaunción. Y cuando hubo recibido todos los sacramentos de la santa Iglesia, despidiéndose de todos, hizo que le entregaran la cruz, y la adoró muy devotamente con gran llanto y lágrimas; y cruzó sus brazos con la cruz sobre su pecho, y elevó los ojos al cielo, y dijo:

- En tus manos, Padre y Señor, encomiendo mi espíritu.

Y se persignó y se bendijo a sí mismo, y luego a todo su pueblo y a todos sus reinos. Y con la cruz abrazada, diciendo muy buenas oraciones pasó de esta vida en el año de nuestro señor Jesucristo MCCXCI a XVIII días de junio.

Y si nunca visteis gran llanto, allí se desató el de todos aquellos que tan buen señor habían perdido. Y tal como lo había dispuesto, fue llevado en solemne procesión a los Frailes Menores, y allí fue enterrado. Dios, por su merced, acoja su alma! Y podemos estar seguros sin ninguna duda que está con Dios en el paraíso, que abandonó virgen este mundo, ya que nunca se acostó con ninguna mujer, puesto que era su firme decisión reservarse virgen para su esposa, y una vez casado, no mantener jamás relación con ninguna otra mujer.

dijous, 5 de març del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CLXXIII)

En aquest capítol Muntaner ens narra la tornada d'Alfons a Barcelona i les negociacions amb el rei d'Anglaterra per casar el rei aragonès amb la filla del rei anglès Eduard, Leonor.

Ja ho sé que aquestes negociacions sempre resulten complicades, però... hi han uns quants anys que se m'escapen.

Si la conquista de Menorca ha estat a principis del 1287, i Alfons cau malalt i mor en juny de 1291, abans de poder celebrar el matrimoni convingut, significa que les negociacions han durat aproximadament quatre anys.

A tot això, continua la guerra interna a Castella, entre els partidaris dels infants de la Cerda i els de Sanxo el Bravo, auspiciada pel rei d'Aragó.

En fi, aquesta és la narració.


CLXXIII


Cuando el señor rey de Aragó llegó a Barcelona, se le hizo gran fiesta, y fue visitando todos sus reinos. Y cuando llegó a Aragón, se entrevistó con don Alfonso de Castilla y con don Ferrando, su hermano; y les concedió muchos dones, y comprobó que estaban muy bien, y que llevaban sin problemas la guerra contra su tío el rey don Sanxo, y cada día ganaban nuevas tierras. Y así fue visitando todas las fronteras. Y llegaron embajadores expresamente del papa, y del rey de França, y del rey de Anglaterra, para negociar la paz entre ellos; y el rey de Anglaterra pilotaba estas negociaciones, porque pretendía que el matrimonio entre el rey de Aragón y su hija se celebrase al año siguiente; por lo que hacía toda la presión que podía. Y en verdad, lo mismo hacía el rey Carles, porque lo había prometido y jurado. De forma que tanto insistieron el rey Carles y el rey de Anglaterra, que el papa envió un cardenal a Proença, a Tarascó, a la presencia del rey Carles, para negociar la paz con el señor rey de Aragó; y una vez se encontraron en Tarascó enviaron sus emisarios al señor rey de Aragó, para que les enviase embajadores con los que negociar la paz.

Y el señor rey, con el ánimo de preparar dichas negociaciones, acudió a Barcelona; y en cuanto llegó a Barcelona, convocó cortes, para que todos acudieran a fecha cierta en Barcelona. Tal como lo ordenó, así se cumplió; y la corte fue convocada, y se reunieron en el palacio real. Entonces él les explicó como el rey Carles y el cardenal se encontraban en Tarascó, y que lo requerían para que enviase embajadores que negociasen la paz con ellos; y él no quería hacer nada contra el consejo de sus barones, y caballeros, y ciudadanos, y prohombres de las villas; y así, que acordasen entre ellos, los ricoshombre, y caballeros, y ciudadanos, y villanos qué era lo que debían negociar los embajadores cuando llegaran; y qué poderes llevarían; y así lo que ellos decidieran, lo tendrían por firme el señor rey y todo el mundo. Y antes de que partiesen, se acordó que los embajadores fueran doce, a saber, dos ricoshombre, y cuatro caballeros, y dos sabios, y dos ciudadanos y dos villanos; y se dispuso cuantos compañeros y escuderos debía llevar cada uno. Y tal como se acordó así se cumplió y se realizó; y después de esto, dieron poder a cuarenta, entre ricoshombre, caballeros, ciudadanos y villanos, para que pudieran negociar y disponer estos asuntos; y además se ordenó que no partiese ningún hombre de Barcelona hasta que los mensajeros hubieran ido y regresado de Tarascó, para que todos supiesen lo que se había acordado; y así se otorgó. Y una vez otorgado esto, los cuarenta se reunían dos veces cada día, en la casa de los Predicadores , y discutían y acordaban sobre todos los asuntos; y tal como lo iban acordando, lo presentaban al señor rey, y él corregía aquello que podía mejorarse, demostrando lo muy buen y sabio caballero que era, y que tenía la voluntad rebosante de verdadera caridad, justicia y toda otra sabiduría.

Y cuando los mensajeros fueron elegidos, y aleccionados en la forma en que debían acudir, en honor del señor rey y de todos sus reinos, les fueron entregados los capítulos y los poderes. Y fueron gentilmente ataviados y se les dio un mayordomo tal como correspondía a su rango; y partieron de Barcelona, y entre sus caballos, y los de sus acompañantes, y los de los escuderos, y las acémilas, conducían un centenar de caballos. Y todos los embajadores eran buenos y sabios. Y siguiendo su camino llegaron a Tarascó. Y el señor rey permaneció en Barcelona con toda la corte, y si nunca se vieron juegos y distracciones, tanto de tablas redondas, como de competiciones de tiro, como de cabalgatas con armas, y de justar, y danzas de caballeros, y de ciudadanos, y de villanos y de cada gremio de la ciudad (que se esforzaban en alegrar y llenar de gozo las fiestas) entonces lo hubieseis podido ver, ya que nadie pensaba más que en divertirse y alegrarse, y en hacer todo lo que contentase a Dios y al señor rey. Y cuando los embajadores llegaron a Tarascó, fueron bien recibidos por el rey Carles, y por el cardenal, y por los embajadores del rey de França, y especialmente por los embajadores del rey de Anglaterra.

Y quien quiera saber los nombres de los embajadores, y todo lo que el cardenal les dijo de parte del santo padre, e incluso más, lo que ellos le respondieron, y todo lo que sucedió desde su partida, pueden acudir a la gesta que escribió En Galceran de Vilanova, y allá lo encontrará todo por su orden, e incluso lo que entre otros respondió En Maimon de Castellaulí, que era uno de los embajadores del señor rey de Aragón. Y si alguien me pregunta por qué cito a En Maimon de Castellaulí, y no a los otros, os diré que hago esto, ya que respondió más varonilmente, y más caballerosamente que ningún otro; y si se consiguió alguna cosa fue por sus palabras. Y no necesito decir nada más; las negociaciones duraron mucho tiempo, y al fin se despidieron, y regresaron con lo que habían acordado. Y encontraron al señor rey en Barcelona, y allí, ante toda la corte, explicaron su embajada, que había sido tal que tanto el señor rey como todo su consejo quedaron muy satisfechos. De modo que la paz había sido por fin acordada, tan honrada y tan buena como necesitaba el señor rey y sus gentes, e incluso con gran honor del señor rey de Sicília; y así, el matrimonio entre la infanta hija del rey de Anglaterra y el citado señor rey de Aragó debía celebrarse en breves días.

Pero nuestro señor verdadero Dios quiso modificar todo cuanto se había acordado. Y ya podéis entender todos vosotros que nuestro señor verdadero Dios es verdadera rectitud y verdadera verdad; por lo que nadie sabe ni puede entender sus secretos, y aunque alguien piense, por sus flojas entendederas, que algunas cosas de las que Dios hace son para mal, puede estar convencido que siempre se trocarán en gran bien. Por lo que nadie se debe preocupar de nada de lo que Dios haga; de modo que es necesario que en este punto tomemos cada uno las cosas con gran calma, y alabemos y demos gracias a Dios por todo lo que nos concede.

Porque, cuando mayor era la fiesta en Barcelona, y más alegría, y más distracciones habían, plugo a Dios que el señor rey N'Anfòs enfermase de un bulto que le salió en el muslo, en la entrepierna. Y esto no le impidió tirar en competición, ni cabalgar con armas, pues era uno de los más valientes en cualquier lance de armas que hubiera en el mundo. Y así, despreciando aquel bulto, enfermó de fiebre; y ésta fue tan elevada durante diez días, que cualquier otro hombre hubiera muerto.


NOTAS


767. Predicadores. Dominicos.

dimecres, 4 de març del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CLXXII)

Gener de 1287. Conquista i repoblament de Menorca.

Pel que ens conta Muntaner, la família regnant (des de feia mil anys segons ens diu) és embarcada cap al nord d'Àfrica en una nau genovesa però embarranquen i moren tots. Quant a la resta de la població són venuts com a esclaus.

I és que en aquells temps deixar de pagar els impostos no estava molt ben vist.

L'almirall Roger de Llòria, amb les seues tropes, torna cap a Sicília.


CLXXII


Cuando acabó la fiesta de Navidad, y el señor rey la hubo celebrado en la ciudad de Mallorca, hizo embarcar a todo el mundo, y puso rumbo a Menorca. Y cuando llegó a veinte millas de la isla de Menorca, se desató un gran temporal, y le dispersó la flota, de modo que tomó tierra en el puerto de Maó, sólo con veinte galeras. Y cuando llegó al puerto de Maó, le salió al encuentro con todo su ejército el almojarife de Menorca, quien se había preparado para defenderse, y además le había llegado gran ayuda de Barbaría, y se situó a popa de las galeras, y contaba con quinientos hombres a caballo y unos cuarenta mil de a pie. Y el señor rey, con las galeras, estaba escala en tierra en la isla dels Conills (763). Y la tempestad duró ocho días, en los que ninguno de sus hombres pudo acercarse; y luego calmó el temporal, y ahora llegaba una galera al puerto de Maó, y luego dos, y luego tres, unas veces una nave, otras dos, y todas se acercaban en cuanto podían. Y cuando el señor rey vio que ya habían llegado unos doscientos caballos armados empezó a desembarcarlos y a hacer salir a toda su gente a tierra. Y el almojarife, que vio con qué ejército llegaba, se retiró al castillo de Maó, y allí reunió todo su ejército.

Y cuando el señor rey vio que ya disponía de cuatrocientos caballos armados y parte de los almogávares, dijo al almirante y a los otros ricoshombre que iría, que ya no quería esperar a más gente. Y el almirante y los otros le rogaron encarecidamente que no fuera, sino que esperase a toda la flota y todos sus caballeros; y él dijo que era un invierno muy duro, y que las gentes sufrían grandes privaciones, y que él no quería soportarlo. Y así, fue a donde se encontraba el almojarife, con todo su ejército, y desembarcó en orden de batalla en una hermosa llanura que hay cerca del mencionado castillo de Maó; y cuando las huestes se encontraron cerca la una de la otra, el señor rey atacó ordenadamente con toda su gente, y el almojarife igualmente contra el señor rey. Y la batalla fue muy cruel, ya que los hombres de la isla eran buenos hombres de armas, y había buenos caballeros turcos, que el almojarife tenía a sueldo. Y la batalla fue tan cruel y fiera, que todos tenían mucho que hacer; pero el señor rey, que era uno de los mejores caballeros del mundo, espoleaba hacia aquí y hacia allá, y no se le escapaba caballero a quien él pudiese herir de un golpe; así que rompió todas sus armas, excepto la maza, de la que hacía tal uso, que nadie se atrevía a ponérsele delante. Y así, con la gracia de Dios y gracias a sus proezas y a las de sus gentes, venció en la batalla; y el almojarife huyó, y entró en el castillo con veinte de sus parientes; que todos los otros habían muerto. Y el señor rey hizo levantar el campo a sus gentes, y luego fue a sitiar el castillo donde el almojarife se había encerrado.

Y mientras tanto llegó la flota del señor rey; y cuando el almojarife vio el gran ejército del señor rey, le envió sus mensajeros, y le rogó que le concediera su gracia y merced para que a él, con veinte de sus parientes que con él estaban, y a sus esposas y a sus hijos, les dejara ir a Barbaría, únicamente con sus ropas y comida para llegar; y él le rendiría el castillo de Maó y la villa de Ciutadella (764). Y el señor rey, a fin de poder tomar toda la isla sin más problemas, se lo otorgó; y el almojarife le rindió el castillo (765), y la villa de Ciutadella y todos los otros lugares de la isla, y le dio todo el tesoro que poseía. Y el señor rey fletó (766) una nave tripulada de genoveses que había atracado en el puerto de Maó por casualidad, ya que iba a Ivissa a cargar sal; y el señor rey hizo embarcar al almojarife en aquella nave, acompañado de cien personas, entre hombres, mujeres y niños, y pagó la nave, y les entregó mucha comida. Y zarparon del puerto con tan mala fortuna que sufrieron una tempestad y embarrancaron en Barbaría, y no se pudo salvar nadie. Y así podéis ver como nuestro Señor, cuando quiere destruir una nación de gentes, cuan fácilmente lo hace; por lo que todos debemos protegernos de su ira. Que la rueda de la fortuna veis como cambió de golpe contra el almojarife y su linaje, siendo así que tenían señoría de aquella isla desde hacía más de mil años.

Y cuando el señor rey hubo enviado al almojarife, fuese a Ciutadella, e hizo prender a todas las mujeres y los niños de toda la isla, y a los hombres que habían quedado vivos, que eran muy pocos, ya que en la batalla habían muerto todos. Y cuando las mujeres y los niños y los hombres de la isla fueron apresados, eran entre todos unas cuarenta mil personas y las hizo entregar a todas a En Ramon Calvet, un hombre honrado de Lleida, al que nombró jefe y mayor para venderlos. Y este tomó otros oficiales a su mando; y envió la mayor parte de prisioneros a Mallorca, y luego también envió otros a Sicília, y a Catalunya, y a otras partes; y en cada uno de estos lugares se celebró mercado público, tanto de las personas como de las ropas que les fueron encontradas. Y cuando esto fue dispuesto, el señor rey ordenó que en el puerto de Maó se construyese una villa muy bien amurallada, y nombró procurador de la isla a En Pere de Llibià, un honrado ciudadano de Valencia, y le dio todo el poder para que pudiese conceder toda la isla a pobladores, y que repoblase la isla con buena gente. Y seguro que lo hizo así, ya que la isla de Menorca está poblada de buena gente catalana de tal forma, como ningún otro lugar lo pueda estar.

Y cuando el señor rey hubo dispuesto en la isla a todos los oficiales, y hubo ordenado la repoblación, de la que fue jefe y capitán el mencionado Pere de Llibià, que era un prohombre muy sabio, partió de Menorca, y regresó a Mallorca, donde se le hizo gran fiesta a su llegada. Y visitó toda la isla de Mallorca, con el almirante, y con En Guillem d'Anglerola y otros ricoshombre que con él iban. Y luego partió de Mallorca, y envió toda la flota a Catalunya, con el almirante; y el señor rey, con cuatro galeras, puso rumbo a Ivissa para visitarla; donde igualmente se le hizo gran fiesta, y donde permaneció cuatro días. Y luego fue a Catalunya, y tomó tierra en Salou; y de Salou fue a Barcelona donde se encontró con el almirante que ya había tomado tierra con toda su flota.

Y el almirante se despidió de él y regresó a Sicília; y en el viaje de regreso, le asaltó una gran tempestad en el golfo del Lleó, que hizo que todas sus galeras se dispersaran, y hubo quienes aparecieron en Barbaría, y otros en Sardenya, y otros en Principat. Y el mismo almirante se encontró en grandes dificultades, sin embargo con la ayuda de Dios, que muchas otras veces le había ayudado, lo protegió y lo condujo a Tràpena sano y salvo, y luego al cabo de pocos días, recobró todas sus galeras. Y cuando todas estuvieron reunidas en Tràpena, fueron a Messina, en donde encontró al señor rey y a toda la gente, quienes le hicieron gran fiesta en Messina; y desarmó, y siguió a la corte del señor rey, de forma que el señor rey de Sicília no hacía nada que él no supiese. Y vivieron en gran alegría y solaz, visitando y costeando toda Calabria, y el Principat de Tàranto, y la tierra de Otrento y los lugares que tenían en Principat.

Y ahora dejaré de hablaros del señor rey de Sicília, y volveré a hablaros del señor rey de Aragón.


NOTAS


763. Illa dels Conills o del Hospital o del Rei. Islote dentro del puerto de Maó.

764. Ciudad de Menorca. En castellano Ciudadela.

765. Curiosamente Muntaner no cita la festividad en que el rey Alfons toma posesión de Menorca. Fue el 17 de enero, día de San Antonio Abad, de 1287.

766. Fletar. Tomar a flete. Alquilar una nave.

dilluns, 2 de març del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CLXX)

Novembre de 1286, Alfons el Franc decideix iniciar la conquista de Menorca. Li demana ajuda al seu germà Frederic. Allò que no fa és demanar-li permís al seu oncle Jaume, rei de Mallorca qui continua subsistint als seus territoris continentals amb capital a Perpinyà, ja que ha estat desposseït per Pere el Gran de les illes.

Per primera vegada a la crònica escoltem el narrador Muntaner parlar en primera persona, cosa que a partir d'ara serà freqüent.


CLXX


Cuando el señor rey partió de Aleró y hubo regresado a su tierra, consideró que era una gran vergüenza para la casa de Aragón que la isla de Menorca siguiese poblada de sarracenos, y que era buena cosa expulsarlos, y conquistarla, y quitarle esta pena a su tío el rey de Mallorca; y que sería preferible que cuando le devolviese la isla de Mallorca, le devolviese al tiempo la isla de Menorca poblada de cristianos, en vez de con sarracenos. Y así envió mensajeros al almojarife de Menorca para que empezase a abandonar la isla, y que de otra forma, si no lo hacía, tuviese por cierto que le arrebataría la vida a él y a todas sus gentes. Y el almojarife de Menorca le respondió desabridamente; de modo que el señor rey respondió que, por Dios, vengaría al señor rey su padre de la traición que había cometido cuando dio a conocer a la Barbaría que el señor rey iba hacia allí, motivo por el que En Boqueró perdió la vida y se perdió Constantina, tal como antes habéis oído. Y enseguida envió su mensajero al señor rey de Sicília, su hermano, para que le enviase el almirante con cuarenta galeras armadas; y le hizo saber que las necesitaba para la expedición a Menorca. Y del mismo modo envió cartas al almirante para que se apresurase y viniese con dichas galeras a Barcelona.

Y tal como el señor rey lo envió a decir a su hermano el rey de Sicília, y al almirante, así se cumplió. De forma que el almirante armó las cuarenta galeras, y se vino a Barcelona; a donde llegó para la fiesta de Todos los Santos. Y encontró al señor rey que ya tenía preparada la caballería que debía pasar con él, y la almogavería; de modo que eran setecientos caballos armados y unos treinta mil almogávares. Y en Salou, y con la gracia de Dios, embarcaron; y llegaron a la ciudad de Mallorca, donde permanecieron quince días antes de Navidad. Y el invierno era tan duro que yo nunca había visto tan crudo invierno de nieves y lluvias ni tanto hielo. ¿Qué os diría? Que era un invierno tan crudo, que parecía que estuviéramos en el mar de la Tana (759) y hubo galeotes que llegaron a perder las puntas de los dedos a causa del frío. Y os contaré un hermoso milagro que se produjo durante aquel mal tiempo, milagro que yo mismo presencié, al igual que la mayoría de la gente; y os lo quiero contar para que cada cual se proteja de la ira de Dios.


NOTAS


759. Mar de Azov. Tana era una ciudad base en el comercio de la seda. Es la actual Rostov-na-Donu.

diumenge, 1 de març del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CLXIX)

Havent enviat tres dels seus fills, (segon, tercer i quart) d'acord amb els pactes a Alfons el Franc d'Aragó, Carles el Coix retorna a Sicília, per tal d'ajudar el seu primogènit Carles Martell en la guerra contra Frederic II de Sicília.

Defensa aferrissada de Gaeta, recordem que assetjada per les tropes de Roger de Llòria i les de Frederic de Sicília.


CLXIX


Tres de sus hijos residían En Marsella, a saber: monsèñer En Lluís (754), que era el mayor después del rey Martell (755); y monsèñer En Robert (756), que venía después de monsèñer En Lluís; y monsèñer En Ramon Berenguer (757), que era el cuarto hijo que tenía. Y envió a Barcelona a estos tres hijos, con otros veinte hijos de hombres nobles de Proença al señor rey de Aragó, para que los mantuviese prisioneros en su lugar. Y el señor rey de Aragón los recibió y los envió a Siurana (758), donde fueron hospedados de igual modo que si del rey Carles se tratara.

Y una vez hubo cumplido con esto, el rey Carles fue a França, y se vio con el rey de França, y le solicitó ayuda de caballería, ya que había oído decir que el señor rey de Sicília tenía sitiada Gaieta. Y el rey de França le dio todo el socorro y ayuda que él le solicitaba, tanto de gente como de dinero. De modo que partió de França con gran caballería y fue a Roma, ante el papa, e igualmente le solicitó ayuda; y el papa le dio tanta como pidió. Y con todo este ejército acudió a Gaieta acompañado de su hijo Carles Martell, que era su primogénito, con un gran ejército; y eran tanta gente que no se podían contar. A pesar de esto, podéis estar seguros que el señor rey de Sicilia, si el almirante y los otros barones que con él estaban se lo hubiesen consentido, bien cierto que les hubiera entablado batalla; pero no se lo consintieron de ninguna forma, sino que se atrincheraron muy bien en el sitio donde estaban. Y el rey Carles sitió al rey de Sicília que a su vez seguía manteniendo el cerco; y esta situación no figura en ninguna leyenda; ya que el rey de Sicília tenía sitiada la ciudad de Gaieta, y le disparaba con trabucos, y del mismo modo la ciudad disparaba con trabucos contra el campamento del rey de Sicília; y tras esto llegó el rey Carles, el cual sitió el cerco del rey de Sicília, y disparaba sus trabucos hacia dicho campamento, y desde las filas del rey de Sicília, del mismo modo disparaban contra el asedio del rey Carles. Y de esta forma hubierais podido ver cada día lances de armas que el rey de Sicília y sus gentes hacían contra los de la ciudad y contra la hueste del rey Carles, que eran asombrosos.

¿Qué os diré? Está situación se prolongó largo tiempo, con lo que el rey Carles entendió que esto le suponía un gran daño, y que, de todos modos, al fin el rey de Sicília tomaría la ciudad, y que si tomaba la ciudad, todo Principat y tierra de Llavor se perdería; por lo que requirió treguas al rey de Sicília, y le envió sus mensajeros al campamento sitiador, haciéndole saber mediante carta, que lo requería a treguas por un tiempo, ya que estaba guerreando con él y lo tenía sitiado contra su conciencia, puesto que había prometido y jurado al señor rey de Aragó, que, en cuanto se encontrara libre y fuera de la cárcel, trataría en todo lo posible de que "entre nos hubiese paz y buen amor"; y tal como lo había prometido, estaba dispuesto a cumplirlo, si Dios le conservaba la vida; y que la paz se negociaría mucho mejor estando en tregua que en guerra. Y el señor rey de Sicília oyó la carta que le había enviado el rey Carles, y entendió que era verdad todo lo que decía, y además, conociendo la gran bondad del rey Carles, estaba seguro de que se negociaría la paz y la amistad; por lo que consintió la tregua. Y de este modo se otorgaron las treguas con las siguientes capitulaciones: que el rey Carles se marchase, y el rey de Sicília, una vez que el rey Carles se hubiese marchado con toda su gente, el señor rey de Sicília embarcaría con toda su gente y con todo el armamento con el que mantenía el cerco. Y así se cumplió, que el rey Carles se marchó a Nàpols con toda su hueste, y el rey de Sicília regresó a Messina, donde se le hizo gran fiesta, y el almirante desarmó las galeras. Y luego el señor rey de Sicília fue visitando toda Calabria, y el almirante con él. Y empezaron a divertirse y a cazar; y mantuvieron toda su tierra en gran paz y justicia.

Ahora dejaré de hablar de ellos, y volveré a hablar del señor rey de Aragó.


NOTAS


754. Luís de Anjou. Renunció a sus derechos dinásticos para hacerse fraile franciscano. Llegó a obispo de Toulouse, donde murió.

755. Carlos I Martel, rey de Hungría. Hijo varón primogénito de Carlos II de Anjou, rey de Nápoles. Acabaría siendo pretendiente al trono de Hungría.

756. Roberto I, rey de Nápoles y conde de Provenza.

757. Ramón Berenguer, conde de Provenza.

758. Siurana d'Empordà. Alt Empordà. Había un castillo, hoy en ruinas.

dissabte, 28 de febrer del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CLVIII)

Acabades les festes, cadascú torna cap a casa. Carles II d'Anjou, el Coix, es despedeix del rei d'Anglaterra, no sense abans haver-li pagat els diners que aquell li havia adelantat al rei Alfons d'Aragó pel seu rescat, i prometre-li que compliria amb la seua part del pacte, a saber, enviar-li tres dels seus fills com a penyora.


CLXVIII


En cuanto hubo acabado todo esto, el señor rey de Aragó partió de Aleró y se despidió de la reina de Anglaterra y de su prometida la infanta reina. Y en su despedida se intercambiaron gran cantidad de joyas por ambas partes. Y luego el rey de Anglaterra acompañó al rey de Aragó hasta que hubo entrado en su tierra; y se despidieron uno del otro, tan dulcemente como padre e hijo, y cada cual regresó a su tierra.

Y cuando el rey Carles se separó del rey de Mallorca, quien ya se había entrevistado con él, fue a ver al rey de Anglaterra, y le dio muchas gracias por todo lo que había hecho en su favor. Y antes de partir, se pagaron los cien mil marcos de plata que el rey de Anglaterra había entregado en su nombre al señor rey de Aragó. Y el rey de Anglaterra le rogó que enviase inmediatamente al rey de Aragó los rehenes que él había prometido en su nombre; y él le prometió que no le fallaría por nada del mundo. Y así, se despidieron uno del otro, y el rey de Anglaterra regresó a su tierra, y empezó a disponer y a tratar la paz entre la santa Iglesia y el rey de França con el señor rey de Aragó, su yerno.

Ahora dejaré de hablar de estos, y volveré a hablar del rey Carles, que parte hacia Proença.

divendres, 27 de febrer del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CLXVII)

Celebrades les bodes, el rei Alfons allibera Carles II el Coix, a canvi de l'entrega de tres fills d'aquest perquè els mantinga com a garants de les treves i negociacions de pau.


CLXVII


Y cuando acabó toda esta fiesta, el rey de Anglaterra se reunió en consejo con el rey de Aragó, y con misser Bonifaci de Calamandrana y con misser Joan d'Agrillí, con el fin de llegar a un acuerdo para que el rey Carles fuese liberado de su prisión. Y hubo largas discusiones sobre este asunto, a favor y en contra, por cada una de las partes; pero al fin se llegó al acuerdo de que se le dieran al señor rey de Aragón cien mil marcos de plata, los cuales prestó el rey de Anglaterra al rey Carles; y se dio la orden de que el rey Carles saliese de prisión, y que jurase, como rey, el compromiso de que, a fecha fija, se firmaría un acuerdo de paz entre la Iglesia, y el rey de França y él mismo, con el señor rey de Aragó y con el señor rey de Sicília; y que hasta que no hubiese sido firmado este pacto, el rey Carles dejaría en su lugar tres hijos suyos prisioneros, y veinte hijos de ricoshombre. Y el rey de Anglaterra quedaba como garante del cumplimiento de todo este acuerdo.

Y el señor rey de Aragó, en honor de su suegro el rey de Anglaterra, se apresuró a cumplir con el acuerdo, de modo que hizo liberar inmediatamente al rey Carles de su cautiverio. Y hubo muchos que dijeron que puesto que el rey Carles ya había abandonado la prisión no enviaría a ninguno de sus hijos; pero los que lo decían, estaban muy equivocados, puesto que el señor rey Carles había prestado juramento mientras se encontraba prisionero del señor rey de Aragón, y fue y lo era entonces, y siempre lo ha sido, uno de los mejores señores del mundo a quien desplacía enormemente y en todo momento la guerra con la casa de Aragón, y era uno de los más devotos señores del mundo y de los de más rectitud. Y bien lo demostró el honor que le concedió Dios, cuando le ordenó en una visión que buscase en Sent Maxemí (753) el cuerpo de madona santa María Magdalena, en Proença; y en el lugar que le indicaba la visión, a más de veinte lanzas bajo tierra encontró el cuerpo de la bienaventurada madona santa María Magdalena. Y de este modo cada cual puede pensar y tener por cierto, que si él no hubiera sido tan bueno y justo como era, nuestro señor Dios no le hubiera hecho tal revelación. De modo que, en cuanto abandonó su prisión, se entrevistó con el rey de Mallorca, quien le hizo mucho honor en Perpinyà.

Ahora dejaré de hablar del rey Carles, y volveré a hablar del señor rey de Aragó, y del rey de Anglaterra.


NOTAS


753. Saint Maxime. Entre Saint-Tropez i Cannes. Francia.

dijous, 26 de febrer del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CLXVI)

Boda per poders del rei d'Aragó, Alfons, amb la filla Leonor del rei d'Anglaterra, Eduard I.


CLXVI


Misser Bonifaci de Calamandrana y misser Joan d'Agrillí partieron de Barcelona, y habiendo cada uno de ellos preparado su ruta y su destino se pusieron en camino. ¿Qué otras noticias os podría contar? Que recorrieron su camino, y llegaron quién ante el papa, quién ante el rey de Anglaterra, quién ante el rey de Aragó, quién ante el rey de França, con el siguiente mensaje: que el señor rey de Aragó se entrevistase con el rey de Anglaterra en un lugar llamado Aleró (749), que se encuentra en Gascunya; y la entrevista fue concertada a fecha fija. Y el rey de Anglaterra (750), con su esposa la reina (751) y con su hija la infanta (752) acudieron al mencionado lugar de Aleró; y lo mismo hizo el señor rey de Aragón, acompañado del señor infante En Pedro, y muchos ricoshombre, y caballeros, y ciudadanos y villanos, y todos iban espléndidamente ataviados y vestidos con bellos vestidos y ricos arneses; y también acudieron misser Bonifaci de Calamandrana, y misser Joan d'Agrillí. Y fue muy grande la fiesta que el rey de Anglaterra le hizo al señor rey de Aragó, y al señor infante En Pedro y a todas sus gentes. ¿Qué os diría? Que la fiesta duró, sin parar, más de diez días, antes de que comenzaran a hablar de ningún asunto. Y cuando acabó la fiesta, entraron a parlamentar; y finalmente el señor rey de Aragó consintió en esposar a la infanta hija del rey de Anglaterra, que era la más hermosa doncella y la más graciosa del mundo.

Y cuando los esponsales se hubieron celebrado, empezó la fiesta, mucho mayor todavía que antes. Y el señor rey de Aragó hizo levantar un tablado muy alto, y cuando quería, en cualquier momento, lanzaba tres estiletes, tan asombrosamente que los ingleses y las otras gentes se maravillaban, y lo mismo las mujeres que también quedaban asombradas. Y luego justaron, y cabalgaban luciendo las armas, y celebraban tablas redondas. Y de otra parte, hubierais podido ver danzar a caballeros y damas; e incluso a veces a los dos reyes, con las reinas y las condesas y otras grandes damas, y al infante, y a los ricoshombre de cada una de las partes, que también danzaban. ¿Qué os diré? Aquella fiesta duró más de un mes, y un día comía el señor rey de Aragó con el rey de Anglaterra, y al día siguiente el rey de Anglaterra con el rey de Aragó.


NOTAS


749. Oloron Sainte-Marie. Cerca de Pau. Francia.

750. Eduardo I de Inglaterra el Zanquilargo

751. Leonor de Castilla, hija de Fernando III de Castilla el Santo, y hermana de Alfonso X de Castilla el Sabio. Como se puede comprobar todas las monarquías europeas estaban emparentadas (más o menos como ahora)

752. Leonor, como su madre. Nunca llegó a consumar su matrimonio por poderes con Alfons d’Aragó el Just, por la prematura muerte de éste.

dissabte, 21 de febrer del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CLXI)

I com que ja no hi ha guerra ni al nord ni al oest, festa. Això se'ls donava bé.


CLXI


Y una vez regresó a Peralada el señor rey, dio instrucciones a todo el mundo y cada uno regresó a su casa. Pero el señor rey, viendo que no había podido combatir contra sus enemigos, dispuso celebrar un torneo en Figueres; así que acudieron cuatrocientos caballeros al torneo, a saber, doscientos caballeros de la parte del señor rey, y otros doscientos que iban con En Gisbert de Castellnou y el vizconde de Rocabertí, que eran los jefes del otro bando. Y allí se celebró la más hermosa fiesta y la más bella gesta de armas que nunca se viese en torneo, desde el rey Artús hasta nuestros tiempos.

Y una vez acabó esta fiesta, el señor rey regresó a Barcelona, y hubierais visto cada día en Barcelona celebrar tablas redondas y torneos y desfiles con armas, y justar, y solazarse, y hacer fiesta; que toda la tierra iba de fiesta en fiesta y de baile en baile.

divendres, 20 de febrer del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CLX)

El rei Alfons ha tornat des de Sòria als Pirineus tement una nova invasió francesa, sembla que inexistent. ¿O només era una excusa que li permetés abandonar una empresa impossible?


CLX


Cuando el señor rey de Aragón llegó a Barcelona y supo que una gran caballería de la Llenguadoc se preparaba para entrar en Rosselló y Empordà, hizo pregón llamando a sus huestes en Catalunya, con paga de cuatro meses, para que todo el mundo acudiese a fecha fijada a la villa de Peralada; y todos los ricoshombre, y caballeros, y ciudadanos, y villanos, acudieron a Peralada el día previsto preparados a conciencia. Y el señor rey, antes de partir de Barcelona, envió al infante En Pere como gobernador y mayor de Aragón, por si acaso se le ocurría a alguien entrar a Aragón por Navarra, que él se lo impidiese. Y cuando hubo hecho esto, acudió a Peralada con todas sus huestes, y entró en Rosselló, y, al llegar a es Veló, supo que no había entrado gente extraña; y bordeando la falda de la montaña, fue a Coblliure, y desde Coblliure regresó a Empordà. Y no os juraría que los de la Llenguadoc no hubiesen decidido entrar en Catalunya, aunque cuando se enteraron de que el señor rey estaba en Rosselló, regresaron todos a su tierra.

dimecres, 18 de febrer del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CLVIII)

Invasió de Castella per part de les tropes catalanes, amb l'excusa de destituir Sanxo el Bravo i nomenar nou rei el seu nebot Alfons.

Fem una mica d'història. Als últims anys d'Alfons X el savi, els nobles castellans juren com a futur rei el primogènit Fernando de la Cerda. Però aquest mor abans de ser coronat, i les lleis castellanes regides encara pels còdex visigots, estableixen que ha de ser coronat el següent germà, Sanxo, i no el primogènit del mort. Això implica l'existència de dos bàndols dinàstics. Alfons intentarà, per tant, posar com a rei de Castella aquell que més convindrà els seus interessos. Possiblement, si no hagués tingut tants fronts oberts, se n'hagués sortit. Però no era el cas.

Sanxo el Bravo prefereix no fer front a l'exèrcit invasor i retirar-se. Alfons el Franc conquista Serón, prop de Sòria. Nous preparatius francesos per tornar a creuar els Pirineus. Replegament català per acudir al nou front.


CLVIII


Cuando el señor rey lo hubo dispuesto todo, tanto la entrada del señor infante En Pere, como el envío de sus mensajeros al rey de Castilla, para desafiarlo, acudió al reino de Valencia. Y cuando entró en la ciudad, le fue hecha gran fiesta; y a día fijado acudieron todos los barones del reino, y caballeros y villanos; y cuando todos estuvieron reunidos, prelados y otras muchas gentes, con gran solemnidad recibió la corona del reino de Valencia. Y en cuanto acabó la fiesta, fue a Xàtiva, y sacó del castillo de Xàtiva a don Alfonso y a don Ferrando, hijos del infante En Ferrando de Castilla, e hizo preparar muchas gentes de a caballo y de a pie con las que pudiese entrar él, por una parte, a Castilla con don Alfonso, y por otra parte entrase el infante En Pere.

Y estando en estos grandes preparativos, plugo a Dios que el señor infante En Pere enfermara muy gravemente. Y el señor rey recibió correo urgente, por el que los ricoshombre y los caballeros le hacían saber, que ya estaban todos en Calataiú, y que estaban a la espera de sus órdenes. Y cuando el señor rey supo esto, se apenó mucho, y decidió que era preferible acudir personalmente a Calataiú, y enviar allá a don Alfonso y a don Ferrando, de modo que entrasen todos juntos en Castilla. De modo que les envió a decir que se esperasen; y partió inmediatamente hacia Calataiú con toda la gente a la que había ordenado que le acompañasen; y en pocos días llegó allí con gran cortejo, y se encontró con que el señor infante todavía no se encontraba repuesto, sino que estaba muy grave; y sin más demora decidió entrar, y eran unos dos mil caballeros armados, y quinientos hombres de caballería ligera, y unos cien mil peones. Y ordenó que tomase la delantera don Alfonso de Castilla, y que su señera se situase a la vanguardia; e hizo esto porque todos los barones de Castilla, y las ciudades y las villas, habían jurado como señor al infante En Ferrando, su padre, tras la muerte de don Alfonso, rey de Castilla. Y este era el motivo de que Felip, rey de França, hubiese otorgado a su hermana, madona Blanca, como esposa del infante En Ferrando; y no se la hubiese otorgado, si hubiese sabido que los hijos que tuviesen no serían reyes de Castilla.

Y así, en buen orden, entraron en Castilla hasta siete jornadas, y fueron directamente donde sabían que se encontraba su tío el rey don Sanxo. Y podéis estar seguros que el rey don Sanxo también se había preparado, puesto que acudió con doce mil caballos armados, y todo un mundo de gente de a pie. Y el señor rey de Aragó cuando supo que él contaba con tanta caballería y que ambos ejércitos se encontraban a distancia no mayor de una legua, le envió mensaje de que él se encontraba allí para vengar la falta que don Sanxo había cometido contra el buen rey su padre, y con la intención de nombrar rey a su sobrino don Alfonso, que era quien tenía derecho; por lo que, si tenía lo que debía tener un hijo de rey, le emplazaba a que saliese a batallar con él.

Y cuando el rey En Sanxo oyó esto, se dolió mucho; pero sin embargo pensó que era cierto todo lo que le enviaba a decir el señor rey de Aragón, y que nadie debía entrar en el campo de batalla para mantener entuertos. Y por eso respondió a los mensajeros que regresasen, y que no quería entrar en batalla contra él ni contra su sobrino, sino que se comprometía a defenderlos contra cualquier hombre. De modo que el señor rey de Aragón lo esperó en aquel lugar cuatro días, y no quiso marcharse hasta que el rey En Sanxo hubo partido; y entonces, tomando villas y aldeas, y quemando y saqueando aquellos lugares que no querían someterse a don Alfonso de Castilla, regresó. Sin embargo conquistó un bello lugar llamado Saeron (711), que se encuentra cerca de Soria, y otros muchos lugares, que se rindieron a él, y a los que inmediatamente les hacía jurar a don Alfonso como rey de Castilla; y dejó a don Alfonso en aquellos lugares que se le habían sometido, y le dejó unos mil hombres a caballo y muchos de a pie, entre almogávares y hombres de armas; y les dotó de todo lo necesario; y dispuso además que, si fuese necesario, todas las fronteras de Aragó les prestasen ayuda. Y posiblemente en aquella expedición él podría haber conquistado toda la tierra al rey don Sanxo, pero le llegó mensaje del Empordà, del conde de Empuries y del vizconde de Rocabertí, comunicándole que un gran gentío de la Llenguadoc se preparaban para entrar en el Empordà con las tropas del rey de França, y le solicitaban la merced de que acudiese a socorrerlos. Y por este motivo el señor rey, hubo de abandonar Castilla, y dejó al mencionado don Alfonso de Castilla y a don Ferrando en aquellos lugares de Castilla que se les habían sometido, con la preparación y refuerzos que ya habéis oído.

¿Qué os diré? Que el señor rey de Aragó permaneció en Castilla tres meses cumplidos, hasta que regresó a Calataiú. Y pensad qué rey hay en el mundo que, por su bondad, hubiese hecho tanto por otro como él hizo por aquellos dos infantes. Y cuando llegó a Calataiú se encontró con que el señor infante En Pere había mejorado, y lo llevó a Catalunya, y le delegó todo el poder en sus tierras, el mismo que él tenía, ya que lo amaba más que nada en el mundo; y hacía muy bien, puesto que era muy sabio y bueno en cualquier cosa.

Ahora dejaré de hablaros del señor rey y del señor infante En Pere, quienes se encuentran en Catalunya, y volveré a hablar del almirante.


NOTAS


711. Serón de Nájima. Soria.

dimarts, 17 de febrer del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CLVII)

El jovenet (20 anys) rei Alfons decideix la guerra contra la veïna Castella. Com bé li diuen els seus consellers això significarà la guerra contra tot lo món.


CLVII


Y una vez el señor rey hubo dicho esto, se levantaron los del consejo; y el que primero se levantó dijo:

- Señor, loado y bendito sea nuestro señor verdadero Dios, que tanta gracia ha concedido a vuestros reinos ya que de tal forma los provee Dios de buenos señores, y valientes, y arrojados, y con abundancia de toda perfección, y cada día vamos de bien en mejor; por lo que debemos estar todos muy alegres y satisfechos. Verdad es, señor, que esta es la primera empresa que vos habéis iniciado desde vuestra coronación; y es la más elevada empresa que nunca emprendiese señor alguno, por cuatro razones: la primera, que vos emprendéis guerra contra uno de los más poderosos señores del mundo, y además es vuestro vecino más cercano; y otra que vos todavía permanecéis en guerra contra la Iglesia romana, y contra la casa de França y contra el ejército del rey Carles, en una palabra, prácticamente contra todo el mundo; la tercera, tened en cuenta que el rey de Granada, cuando os vea en tales afanes, estad seguro de que romperá las treguas que había firmado con el señor rey vuestro padre; y lo mismo harán todas las repúblicas del mundo, ya que como la Iglesia está contra vos, os son contrarias. Y así señor, tened en consideración que la guerra que mantenéis es contra todo el mundo. Pero sin embargo, puesto que en vuestro corazón lo habéis decidido, y defendéis la verdad y el derecho frente a todos, estad seguro de que Dios, que es verdad y rectitud, estará de vuestra parte, y tal como ha defendido al señor rey vuestro padre con gran honor, de la misma forma, si a Dios place, lo repetirá con vos y con todos nosotros. Y yo os digo, en mi nombre y en el de todos mis amigos, que me comprometo, mientras la vida me lo permita y con todo lo que posea, y que no os fallaré nunca, sino que, señor, os ruego que me pongáis en el sitio más peligroso que tengáis, y tomadme y ayudaos de todo cuanto yo y mis amigos tengamos, e, incluso, tomad a mis hijos e hijas, y utilizadlos, cuando sea necesario, allá donde os plazca.

Y tras haber hablado este ricohombre, se levantó otro que dijo similares palabras. ¿Qué os diré? De uno en uno todos se levantaron, y cada cual se comprometió tan a fondo como lo había hecho el primero. Y tras esto el señor rey les dio muchas gracias y les dijo muy buenas palabras.

Y enseguida eligieron dos caballeros, uno catalán y otro aragonés, que envió a Castilla con los desafíos. Y el señor infante, antes de partir de Aragón, escogió quinientos caballeros que lo siguiesen. Y no os diré quinientos, que si hubiese querido dos mil, los podría haber tenido, que no era preciso que buscase a nadie, sino que todos venían a ofrecerse, y a rogar que le pluguiese aceptar que fueran con él; pero él no quería más, sino los que el señor rey le había ordenado. Y cuando esto acabó, fue a Catalunya, y del mismo modo todos los ricoshombre y caballeros de Catalunya acudieron a ofrecérsele; y así en pocos días había reunido otros quinientos caballeros y muchos peones de mesnada. Del reino de Valencia no necesito hablar, que todos acudían allá donde estaba, a ofrecérsele, como si repartiera indulgencias; y así reunió toda la compañía que necesitaba, en muy poco tiempo, y eran todos ellos los mejor preparados que nunca siguieran a señor. Y a todos les conminó para que a fecha fijada se encontrasen en Aragón, en Calataiú.

Ahora dejaré de hablar del señor infante, y volveré a hablar del señor rey N'Anfòs.

divendres, 13 de febrer del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CLIII)

Funerals pel difunt rei En Pere al monestir de Santes Creus. Un cop cel·lebrats, el nou rei i la seua cort acudeixen a Saragossa per a la coronació.


CLIII


Cuando el almirante se despidió del señor rey en Barcelona, el señor rey salió de la ciudad; y el primer viaje que emprendió fue a Santes Creus. Y allí se encontraban reunidos el arzobispo de Tarragona, y todos los obispos de la tierra y todos los otros prelados, de forma que había más de trescientos báculos; y de las órdenes, diez frailes de cada monasterio de todos sus reinos. Y allí celebró él, y todas las gentes, su duelo; e hizo cantar misas, y hubo sermón e hizo cantar los responsos, y celebró gran procesión con el féretro del buen rey En Pere, su padre; y esto duró diez días completos, a todas horas. Y una vez esto acabó concedió muchos dones y gracias al monasterio, en honor del alma del buen rey su padre, para que en lo sucesivo, todos los días se cantasen, y se cantan, cincuenta misas, por el alma del buen rey su padre. Y cuando hubo hecho esto, se despidió de todos, y fue a Lleida, donde se le rindió gran fiesta. Luego entró en Aragón, y fue a Saragossa, donde fue celebrada en su honor la mayor fiesta que nunca ninguna gente pudiese hacer a su señor. Y una vez estuvo el señor rey en Saragossa, empezó a llegar todo el mundo a Saragossa.

Y dejaré estar al señor rey, y volveré a hablaros del almirante.

dimecres, 11 de febrer del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CLI)

Alfons conquista Mallorca. Els defensors de l'illa són lliures d'acudir a Perpinyà, capital on resideix el desposseït rei en Jaume, oncle d'Alfons. Immediatament passa a Eivissa que se li rendeix igualment.


CLI


Cuando el señor rey N'Anfòs hubo recibido el mensaje de la muerte del rey En Pere, su padre, hizo agilizar sus asuntos, de modo que a los dos días de haber recibido el mensaje, la ciudad de Mallorca se había rendido, refugiándose el noble En Ponç Saguàrdia en el Temple. Y posteriormente, a los dos días de haberse rendido la ciudad, se hizo pública la muerte del señor rey En Pere, y se leyó el testamento; y hubierais visto llantos, y gritos, y lamentaciones, los mayores del mundo. ¿Qué más os podría contar sobre esto? Que el duelo duró seis días completos en los que nadie trabajó en la ciudad. Y una vez acabó el duelo, el noble En Ponç Saguàrdia se rindió al señor rey, y el señor rey, sano y salvo, con toda su compañía y con los que con él quisieran ir, lo hizo trasladar a Coblliure, y que de Coblliure fuese a Perpinyà, ante el señor rey de Mallorca quien lo recibió muy bien, y le hizo mucho honor siempre; que bien se lo merecía, ya que le sirvió siempre lealmente, y era uno de los mejores caballeros del mundo. Y tras haber enviado a En Ponç Saguàrdia, nombró como procurador de la ciudad y de la isla a N'Albert de Mediona, dejándole buenas tropas; y luego se despidió de la ciudad y de todos los prohombres que habían acudido de fuera de la ciudad, y puso rumbo a Ivissa.

Y es cierto que mientras él establecía el cerco de la ciudad de Mallorca, había enviado a comunicar a Ivissa su voluntad de que se rindieran a él; y los prohombres de Ivissa le prometieron hacer lo mismo que lo que hiciera la ciudad de Mallorca. Por lo que cuando llegó a Ivissa, los prohombres lo recibieron inmediatamente con gran honor; y entró al castillo en el que permaneció dos días, y dejó como castellano a un caballero muy sabio y bueno, llamado En Lloret. Y se despidió, y partió hacia Barcelona, donde se le hizo gran fiesta. Y desde Barcelona envió por todos sus reinos comunicaciones a ricoshombre, y caballeros, y a ciudades y a villas, para que a fecha fijada acudiesen a Saragossa.

dissabte, 7 de febrer del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CXLVII)

Mort el rei en Pere, el missatger enviat a comunicar-ho als successors arriba primer en Mallorca on hi és Alfons I de València, II de Catalunya i III d'Aragó, dit el Franc o el Liberal.

Una vegada donada la notícia, partirà cap a Sicília, on hi són la reina Constança, viuda del traspassat rei en Pere, i els seus fills, el rei Jaume I de Sicília dit el Just, i l'infant Frederic.


CXLVII


Y una vez hubo partido la galera, en pocos días llegó a Mallorca, donde encontró al señor rey N'Anfòs en las Torres Llavaneres. E hizo todo lo que le habían ordenado los albaceas del señor rey; y bajó a tierra con sus más bellos ropajes. Y esto hizo sabiamente, porque dice el refrán del prohombre: "Envía hombre sabio, y no es necesario que le digas qué tiene qué hacer"; por lo que cualquier señor y ciudad y villa debe tener por cierto que cuando envía correos, debe elegirlos entre los más sabios que tenga, que un buen mensajero honra a su señor (y esto en general) y lleva a buen término su encargo. Y cuando hubo hablado con el señor rey y con el almirante, embarcó y puso rumbo a Sicília. Y en pocos días llegó a Sicília, y encontró en Messina a madona la reina y al señor rey En Jacme, rey de Sicília, y al infante En Frederic; y les contó la noticia y todo lo que le había sido ordenado. Y cuando fue publicada la muerte y se leyó el testamento en Messina, vierais luto, y llantos, por toda Sicília y por toda Calabria, que duró ocho días, en los que no se hizo nada.

divendres, 6 de febrer del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CXLVI)

I arriba la mort de Pere III d'Aragó, II de Catalunya i I de València, dit, merescudament, el Gran. Amb 45 anys, només, de vida, i només 9 anys de regnat -son pare, Jaume I va durar massa, i Pere, massa poc- ha reconquistat Alacant i Múrcia perdudes novament pels seus parents de Castella, s'ha enfrontat al francesos i ha conquerit Sicília, i el sud d'Itàlia, i ha fet fora de la península els invasor francesos.

A partir d'aquest moment ja parlarem dels seus dos hereus, Alfons el Franc, rei d'Aragó, Catalunya, València, i Mallorca i Jaume I, rei de Sicília.


CXLVI


Y una vez hecho esto, solicitó que le aproximaran una cruz que tenía enfrente, y la recibió en sus manos, llorando con gran devoción; y rezó un piadosa oración. Y cuando lo hubo hecho, elevó los ojos al cielo, y se persignó tres veces, y luego abrazó la cruz, y cruzó los brazos sobre ella, y dijo:

Padre y señor y verdadero Dios Jesucristo, en vuestras manos encomiendo mi espíritu. Plázcaos, por la santa pasión que por nosotros, pecadores, sufristeis, recibir mi alma en el paraíso, con el bienaventurado monsèñer sant Martí, del que hoy todos los cristianos del mundo celebran la festividad, y con los otros santos benditos.

Y en cuanto hubo dicho esto, levantó los ojos al cielo, y su alma se separó de él, tan dulcemente, como si fuera la de un niño que fuese con los ángeles al paraíso. Dios, por su bondad y merced, quiera que así sea! Y todos debemos ser de la misma opinión, que él se encuentra con el bienaventurado sant Martí y con los otros santos en el paraíso, y que nunca ningún cristiano tuvo tan hermoso fin como él, en el año mil doscientos ochenta y cinco.

Y cuando el señor rey hubo abandonado esta vida, vierais duelo, y llantos, y gritos, que nunca se vieron ni oyeron tales. Y mientras todos lloraban, los albaceas, que se encontraban en aquel lugar, ya habían hecho armar una galera en Barcelona desde que vieran que el rey se encontraba tan mal, y en cuanto murió, eligieron un caballero sabio y bueno, y le dieron dos copias autenticadas del testamento del señor rey, y le ordenaron que embarcara enseguida en Barcelona en la galera que encontraría lista, y que tomase el rumbo de Mallorca, y que fuese allá donde encontraría al señor rey de Aragón, N'Anfòs; y que en cuanto llegase a donde éste estaba, que nadie bajase a tierra sino él, y que no dejasen embarcar a nadie en la galera; y cuando llegara a su destino, que hablase únicamente con el señor rey y con el almirante, y les contase la muerte del señor rey y les diese una de las copias del testamento; y en cuanto hubiere hecho esto, que embarcase de nuevo y que fuese a Sicília, y que ante todo el mundo tomase el rumbo de Sicília; y cuando hubiese llegado a Sicília, relatase a madona la reina, y al señor rey En Jacme, rey de Sicília, y al señor infante En Frederic, la muerte del señor rey, y diese al señor rey de Sicília la copia del testamento. Y el caballero dijo que se encontraba listo para hacer lo que ordenaban y fue a Barcelona, y encontró la galera preparada, y embarcó, y enseguida batió remos y zarpó.

Ahora dejaré de hablar de la galera, y volveré a hablar del señor rey de Aragón.

Como ya os he dicho, grande fue el duelo que se celebró por toda la tierra; que los mensajeros volaron a todas partes, y a la mañana siguiente ya había más de veinte mil personas de Barcelona, y más de cinco mil de Tarragona, y del campo de Penedès, de forma que se reunió tanta gente que no podían caber en Vilafranca ni siquiera en dos leguas a la redonda. Y a la mañana siguiente, con gran procesión, trasladaron el cuerpo al monasterio de Santes Creus, y allí celebraron un oficio muy solemne (ya que había sido absuelto en confesión, y había jurado los mandamientos de la santa Iglesia), y hubo sermón y toda la solemnidad que correspondía a tal señor; y hubierais visto quemar más de diez mil hachones, desde que abandonó esta vida hasta que fue sepultado. Y una vez fue enterrado el señor rey, regresaron todos a sus tierras, y por todas partes se encontraban con grandes llantos y lamentaciones.

Dios, por su merced, acoja su alma, amén! Que ha muerto aquel que hubiera sido otro Alexandri en el mundo, sólo con que diez años más hubiera vivido.

Ahora dejaré de hablaros de él, y volveré a hablar del mensajero que va hacia Mallorca y Sicília.

dimecres, 4 de febrer del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CXLIV)

Arribada de l'infant Alfons a Mallorca. L'exèrcit català acampa a Ses Torres Llavaneres, front a Mallorca. Comencen a parlamentar.


CXLIV


Y en cuanto el señor infante se embarcó, se levantó un excelente viento terral , y todos izaron velas. Y en pocos días llegaron a la isla de Mallorca, y tomaron tierra en la Porrassa , y allá desembarcaron los caballos. Y el señor infante con toda la caballería y la almogavería fueron a acampar a las Torres Llavaneres ; y el almirante acudió allí con todas sus galeras. Y una vez hubo desembarcado todo el mundo, el señor infante mandó pregonar que nadie, bajo pena capital, cortase ni hiciese ningún daño a la huerta, ni a las viñas, ni a nada de lo que hubiese. Y hecho esto, a los pocos días empezaron a parlamentar unos y otros, de forma que En Corral Llança, en nombre del señor infante, entró repetidas veces a la ciudad para hablar con el lugarteniente y los otros prohombres, y continuamente iba de la ciudad al señor infante y regresaba de nuevo a la ciudad.

Ahora los dejaré estar con sus parlamentos, y volveré a hablar del señor rey de Aragón.


NOTAS


679. Viento terral. El que viene de la tierra.

680. Sa Porrassa. Lugar en el municipio de Calvià. Mallorca.

681. Torre de les Llavaneres o Torres Llavaneres. Antiguo nombre de una torre o torres situadas cerca de la ciudad de Mallorca a la parte de Levante.

dimarts, 3 de febrer del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CXLIII)

Un cop decidida la invasió de Mallorca, i l'alliberament dels nebots del rei de Castella, Pere cau malalt. Un vulgar constipat que, als seus 45 anys, el durà en pocs dies a la mort.

Estem a finals d'octubre o principis de novembre de 1285


CXLIII


Y habiendo salido de Barcelona, luego de haberse levantado de madrugada, se resfrió, y con aquel resfriado le entró la fiebre. De modo que todo el camino padeció de tal forma, que hubo de detenerse en Sent Climent (676) aquel día. Y enviaron correos a Barcelona a maestre Arnau de Vilanova (677), que se encontraba allí, y a otros médicos; y aquella noche acudieron junto a él, a Sent Climent. Y maestre Arnau y los otros le mandaron orinar por la mañana, y lo guardaron; y todos dijeron que tenía una conmoción debida al frío, pero que no era nada. Y cabalgó aquel día hasta llegar a Vilafranca de Penedès; y cuando llegó, el mal se le había envenenado, y su fiebre era bastante alta. Y cuando le hubo bajado la fiebre, hizo venir a su escribano, con el que trataba de los asuntos secretos, y redactó ordenadamente su testamento durante aquel día, y lo revisó durante los dos días siguientes; y una vez todo revisado y redactado a su plena voluntad, lo hizo publicar, y recibió como testigos a prelados, y ricoshombre, y caballeros y honrados ciudadanos, y villanos. Y tras haber hecho esto, se confesó muchas veces, con obispos, y con el abad de Santes Creus , y con predicadores, y con frailes menores, y limpió a fondo su conciencia. Y luego recibió al Salvador muy devotamente, y con gran contrición y devoción, y en presencia de todos cuantos cupieron en la habitación; y con llanto y lágrimas que brotaban de sus ojos, comulgó; y de igual modo lloraban todos los que allí había. Y cuando esto acabó, pidió y quiso que lo ungiesen con la extremaunción, y así se hizo; de esta forma recibió todos los sacramentos de la santa Iglesia con gran devoción y con gran contrición de sus pecados.

Y hecho todo esto, la enfermedad seguía envenenándole sin descanso, de modo que la noticia se esparció por toda la tierra, e incluso llegó al señor infante N'Anfòs, quien ya había embarcado, y en cuanto la oyó, celebró consejo y regresó. Y cuando llegó junto al rey, y el señor rey lo vio, le espetó:

- Infante, ¿quién os ha dado este mal consejo de que acudieseis a nos? ¿Acaso sois médico, vos, y nos podéis ofrecer un remedio a nuestra enfermedad? Bien sabemos que no lo sois, de modo que no os necesitamos. Incluso aunque placiera a nuestro señor verdadero Dios que en este punto rindiéramos la vida, tampoco os necesitaríamos, puesto que ya nos hemos hecho nuestro testamento y lo hemos publicado. Por lo que id inmediatamente, y embarcaos en buena hora, que vuestra expedición es muy buena, tanto para Dios, como para nuestro reino, como para nuestro hermano el rey de Mallorca; y cualquier demora podría redundarnos en gran daño.

Y tras esto el señor infante, llorando, le besó los pies y las manos. Y el señor rey lo abrazó y lo besó en la boca, y le dio su bendición, y lo persignó más de veinte veces. E inmediatamente se puso en camino, y marchó a embarcarse en Salou, con la gracia de Dios.


NOTAS


676. Sant Climent de Llobregat. Municipio en el Baix Llobregat. Barcelona.

677. Arnau de Vilanova. (? 1238/40 - Génova 1311) Médico, reformista espiritual y escritor en catalán y en latín.

678. Santa María de Santes Creus. Antiguo monasterio cisterciense enclavado en el municipio de Aiguamúrcia, en el Alt Camp. Tarragona. El abad al que se refiere es el abad Gener.

diumenge, 1 de febrer del 2009

Crònica de Ramon Muntaner (CXLI)

El rei Pere no descansa. Ara prepara la invasió i conquista de l'illa de Mallorca.

Aquí, i m'agradaria equivocar-me, em sembla que ens conta una milonga, amb això de l'acord entre els germans Jaume i Pere, respecte a l'herència rebuda de son pare Jaume I.

La meua impressió (no sóc ni molt menys historiador, només un traductor crític) és que Pere no li ha perdonat a Jaume el seu aliniament amb les forces aliades franceses, a banda que tampoc no hi veu gens clar que el regne àrduament conquerit per son pare haja de quedar dividit en troços petitons. Per què no tot sota una sola persona, ell evidentment?

Anote igualment una de les obsessions de l'amic Muntaner, odia els francesos perquè són els seus enemics naturals a la Mediterrània, però sobretot odia les repúbliques, Gènova, Venècia, Pisa.

Siga com siga, la guerra ara es traslladarà a Mallorca.


CXLI


Y en cuanto acabó la fiesta, el señor rey llamó al señor infante N'Anfòs y al almirante y les dijo:

- Infante, queremos que inmediatamente os preparéis para pasar a Mallorca con quinientos caballeros; y el almirante irá con vos. Y asediad la ciudad; y todo ocurrirá de la siguiente forma: que al cabo de pocos días que hayáis llegado, la ciudad se os rendirá, y con ella toda la isla, y lo mismo Ivissa. No os demoréis, que se haga inmediatamente.

Y el señor infante respondió:

- Señor, lo que ordenáis será hecho, y estoy listo. Disponed quién queréis que venga conmigo.

Y el almirante, que era un caballero muy sabio, dijo al señor rey:

- Señor, merced; os ruego que me disculpéis por lo que deseo preguntaros:

Dijo el señor rey:

- Almirante, preguntad sin ningún temor, y decid lo que hayáis de decir.

- Señor, plázcaos decirnos qué es lo que os mueve a enviarnos a Mallorca.

Dijo el señor rey al almirante:

- Bien decís, y deseamos que lo sepáis tanto el infante como vos. Cierto es que sabemos con seguridad, por cartas que hemos recibido de amigos nuestros, de Venecia, y de Pisa y de Génova, que el papa intenta conseguir que el rey de França se apodere de la isla de Mallorca, a costa de nuestro hermano, por las buenas o por las malas. Y como obran en su poder en París dos hijos de mi hermano, los mayores; si por las buenas no se la quiere entregar, les cortará la cabeza a sus hijos, y le quitará Montpestller, Rosselló, Confleent y Cerdanya; por lo que, en resumidas cuentas, yo no creo que él pueda atreverse a decirle que no. Por lo que es necesario que libremos a nuestro hermano de este peligro, y a nosotros y a nuestra tierra, que por Mallorca podría perderse toda Catalunya, y las repúblicas, a las que Mallorca causa mucha envidia, con gusto intervendrían, y por dinero ayudarían al papa y al rey de França. De modo que hemos hecho saber esto a nuestro hermano el rey de Mallorca; y él ha entendido perfectamente nuestro razonamiento, por lo que ha ordenado a algunos prohombres de la ciudad que aunque aparentando que obran de modo forzado, rindan su tierra al infante a los pocos días. De modo que vosotros tomaréis enseguida la ciudad, y el rey de Mallorca, nuestro hermano, quedará fuera de peligro, y nos fuera de toda sospecha; y estad seguros que si alguna vez cayera en poder del rey de França o de las repúblicas, nunca más volvería a poder del rey de Mallorca; y a él le es lo mismo que esté bajo nuestro poder que bajo el suyo, que en cuanto firmemos la paz, y él tenga sus hijos con él, se la devolveremos.

Y el almirante dijo:

- Señor, muy sabia decisión habéis tomado, tanto para vos, como para el rey de Mallorca. Y os digo que lo que temo de esta guerra es que la isla de Mallorca se nos ponga en contra.

- Así pues, almirante, id con las galeras a Salou (673), y allá pondréis a punto leños que os traigan todo lo que necesitéis. Y en cuanto al infante, que salga ahora mismo hacia Tarragona, y nos le enviaremos quinientos ricoshombre y caballeros, de forma que vaya bien acompañado. Y queremos que vaya con vos En Corral Llança, que es muy buen orador y muy sabio; y dispondréis que sean él y N'Albert de Mediona quienes entren en la ciudad a parlamentar con los prohombres; ya que han visto y oído muchas cosas. Y haced de forma que nuestras gentes no roben ni una col, que nuestras gentes no toquen absolutamente nada, y se encuentra todo preparado para que, a los pocos días de haber llegado, se os rinda la ciudad, y tras ella toda la isla; aunque conviene que la rendición no sea inmediata, sino que parezca forzada, para que los franceses no puedan sospechar nada de nuestro hermano el rey de Mallorca; ya que el peligro en que se encuentra es tan importante para nos, como si afectara a nuestra propia persona, y el de sus hijos, como si fueran los nuestros; por lo que precisamos, él y yo, realizar nuestros designios con sensatez: vista la gente con que nos enfrentamos. Dios, por su merced, nos ayude; y pluguiese a Dios que ellos se comportasen con tan buena fe como la de nuestro hermano, el rey de Mallorca, con la misma lealtad con la que él se comporta y se comportará con ellos. Y a nos nos place que siempre encontremos en él verdad y lealtad, que del mismo padre y madre nacimos él y yo, y otra cosa no debe haber entre nosotros, tanto amigos como enemigos; que aunque se tengan enemigos, nunca debe nadie faltar y pisotear su fe. Y así id en buena hora.

Y enseguida el almirante se despidió del señor rey, y se dispuso a embarcar, e hizo la ruta de Salou con todas las galeras; y junto a él, En Ramon Marquet y En Berenguer Maiol, con las suyas. Y del mismo modo, el señor infante, al cabo de cuatro días, se despidió del señor rey, su padre, quien lo bendijo y le dio las gracias, y le entregó toda su bendición; y fue a Tarragona. Y el señor rey le envió la caballería y dos mil almogávares; y se prepararon para embarcar en Salou en buena hora. Y reunieron un gran ejército, ya que llevaban sesenta galeras armadas, y naves, y leños y taridas, y quinientos caballeros y dos mil almogávares. Y todo esto era para que pareciera que por la fuerza tomaban la ciudad y la isla; ya que si hubieran ido con poca gente, hubiera sido demasiado evidente que la rendición había sido aconsejada por el rey de Mallorca, y podrían haber sufrido un gran peligro, como anteriormente se explica.

Ahora dejaré de hablaros del señor infante y del almirante, que se preparan para embarcar, y volveré a hablaros del señor rey de Aragón.

NOTAS


673. Municipio del Tarragonès. Tarragona.